Leche Materna Congelada para Bebé: Guía Completa
La lactancia materna es, sin lugar a duda, el mejor alimento que tu bebé puede recibir. De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y que se continúe con ella el mayor tiempo posible, una vez se haya introducido la alimentación complementaría, según nos indique el pediatra.
Si por diferentes motivos, como lo es la vuelta al trabajo, los viajes, los horarios… no puedes estar al lado de tu bebé para alimentarlo y quieres continuar con la lactancia materna, debes saber que existen diferentes maneras de continuar con ella. Puedes crear tu pequeño banco de leche ¿cómo? Una opción es congelándola.
¿Puedo congelar la leche materna?
Congelar la leche materna es una opción igual de válida que el ofrecer el pecho al bebé, siempre y cuando mantengas unas normas básicas en cuanto a su manipulación y descongelación.
Para disponer de una leche descongelada de calidad primero debes tener presente el cómo almacenarla de manera práctica y segura.
Quiero congelar mi leche ¿Qué debo tener en cuenta?
- Utiliza un sacaleches manual o eléctrico
- Lávate muy bien las manos y los recipientes que vayas a usar para almacenarla. No es necesario que los esterilices, pero sí que los enjuagues bien con agua y jabón.
- Utiliza recipientes adecuados; el vidrio de uso alimentario es quizás lo mejor, pero también dispones de plásticos duros y bolsas destinadas a tal uso. Se recomienda más el uso de recipientes que bolsas ya que conservan mejor las propiedades inmunológicas de la leche.
- Congela pequeñas cantidades de leche, sobre unos 60-120 ml. De esta manera, descongelar la leche te resultará más fácil además de acercarse más al volumen de leche que puede tomar el bebé. Se recomienda guardar pequeñas cantidades (60-120 ml) en la nevera o congelador, dado que lo que sobre de la toma, una vez descongelado, se tendrá que desechar.
- Pon la fecha a cada envase que vayas a congelar para que no queden olvidadas en el congelador. En un congelador que asegure llegar a menos 19 grados puede almacenarse durante 6 meses o más. Dentro de 6 meses es lo mejor.
¿Cómo descongelo la leche materna?
Si hemos resaltado la importancia sobre qué se debe tener en cuenta a la hora de almacenar la leche materna, a continuación, vamos a solventar las posibles dudas que pueden surgirte sobre cómo descongelar la leche materna. Toma nota sobre lo que debes tener en cuenta:
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- Lo ideal es que para descongelar la leche lo hagas con previsión, es decir, el día antes saques los recipientes que creas oportunos y los pongas en la nevera, en la zona más estable de temperatura y dejes que se descongele, manteniendo así la cadena del frío. Puede tardar en descongelarse, dependiendo de la nevera, entre unas 6 o 10 horas. Lo ideal es descongelarla lentamente sacándola la noche previa a la nevera.
- Saca primero los recipientes de leche con la fecha más antigua. A la hora de descongelar, escoger la que sea más antigua según la etiqueta. Para garantizar un uso adecuado de la leche materna almacenada, se recomienda utilizar primero la leche más antigua.
- Si por el contrario no has podido tener esta previsión puedes descongelar la leche de otras maneras.
Otras maneras de descongelar la leche materna:
- Introduce el recipiente de leche congelada directamente debajo del agua caliente del grifo.
- Coloca el recipiente, que has sacado del congelador, en un cazo con agua caliente, como si fuera un baño maría, pero sin estar en el fuego. Si tenemos más prisa, podemos descongelarla calentándola en un cazo de agua caliente (fuera del fuego).
Qué no deberías hacer para descongelar la leche:
- La leche materna es un alimento muy delicado; no la descongeles a temperatura ambiente.
- No descongeles la leche directamente en un cazo al fuego, ni tampoco al estilo baño maría. Tampoco calentarla directamente en el fuego.
- El microondas tampoco es la solución si pretendes descongelar la leche, lo hace de manera irregular y, aunque optes por la opción de descongelar calienta la leche y puede ocasionar quemaduras al bebé. No se recomienda descongelar con microondas porque el calentamiento es irregular y puede producir quemaduras. Nunca descongeles o calientes la leche en el microondas.
¿Qué más debes tener en cuenta una vez descongelada la leche materna?
- Remueve bien la leche porque se habrá separado la fase acuosa de la grasa. Tras descongelarla es necesario removerla, mezclándola bien, antes de dársela al bebé. Es importante recordar que la leche materna almacenada tiende a separarse en capas durante el almacenamiento, por lo que se recomienda mezclar suavemente el biberón antes de alimentar al bebé.
- Antes de ofrecérsela al bebé, debes atempérala y comprobar su temperatura; que debe rondas los 35-37 grados. Prueba la temperatura antes de alimentar al bebé poniendo unas gotas en tu muñeca.
- No calientes la leche a altas temperaturas ya que por su composición podría perder ciertas sustancias nutritivas para el bebé. La refrigeración, la congelación y el calentamiento a altas temperaturas producen cambios en la composición de la leche materna.
- La leche, una vez descongelada, puede guardarse en la nevera 24 horas. Es importante saber que una vez descongelada, podemos guardarla hasta 24 horas en la nevera.
- Puedes mezclar, para una misma toma, diferentes envases de leche descongelada. Sí que podremos mezclar en una misma toma la leche extraída en distintas fechas.
- Si has descongelado más cantidad de la que pueda tomarse el bebé, ofrécesela a pequeñas tomas. De esta manera, si quiere más solo tienes que rellenar el biberón con más leche. ¿Qué evitas con esto?
- Es fundamental tener en cuenta que, una vez que el bebé ha comenzado a beber de un biberón, se deben desechar cualquier resto de leche después de una o dos horas.
- Una vez que la leche materna ha sido completamente descongelada, se debe utilizar lo antes posible. Si no se va a utilizar la leche descongelada de inmediato, se puede almacenar en el refrigerador por un período máximo de 24 horas.
- No vuelvas a congelar la leche materna que ya has descongelado. No volver a congelar.
Tabla de Conservación de la Leche Materna
| Tipo de Leche Materna | A Temperatura Ambiente | Refrigerador o Nevera | Congelador |
|---|---|---|---|
| Recién extraída en recipiente cerrado | 6-8 horas a 25 °C o menos (Idealmente 3-4 horas) | 72 horas idealmente | Congeladores de nevera (*): 2 semanas Congelador de puertas separadas (**): 3 meses Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses |
| Descongelada en la nevera | 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) | 24 horas | No volver a congelar |
| Descongelada en agua caliente | Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha | 4 horas hasta la próxima toma | No volver a congelar |
Nota: Es importante recordar que estas son recomendaciones generales y pueden variar según las circunstancias individuales.
¿Por qué extraer y conservar la leche materna?
La mejor forma de dar leche materna a tu bebé es de forma directa a través del amamantamiento por favorecer el vínculo madre-hijo y ofrecer, no solo la mejor alimentación, sino también confort al bebé.
Sin embargo, en situaciones especiales que obligan a la separación transitoria del bebé de su madre como la hospitalización del bebé, el trabajo o la misma donación de tu leche hacen necesaria su extracción y conservación.
¿Cómo extraer la leche?
Existen varias formas de extraerse la leche y cada madre debe escoger la que mejor le funcione:
- Extracción manual
- Extracción con sacaleches manuales
- Extracción con sacaleches eléctricos
Antes de su extracción se recomienda una higiene de manos adecuada con agua y jabón. Lávate bien las manos con agua y jabón. No es necesario lavar el pezón, con la ducha diaria es suficiente.
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¿Cómo transportar la leche tras la extracción?
Una vez extraída, la leche se puede recoger con el mismo recipiente del colector de sacaleches, con un biberón o botecitos/bolsas especiales se recoge y se introducirá lo antes posible en una nevera portátil de camping para su transporte.
Una vez en casa, se debe guardar en el frigorífico o congelar según el tiempo de conservación que se quiera. Tras la extracción, refrigerarla cuanto antes. Si se quiere congelar, se recomienda hacerlo en las primeras 24 horas desde la extracción. Cuantos menos cambios de temperatura sufra mejor. Hay que evitar guardarla en la puerta de la nevera.
Estos recipientes conviene lavarlos previamente con agua y jabón dejando secar al aire. Inspecciona el kit de extracción que vayas a utilizar, así como los tubos para asegurarte de que estén limpios. Asegúrate de que los contenedores sean de vidrio o plástico.
¿Cómo administrar la leche extraída?
La leche fresca recién extraída es la que conserva el mayor número de propiedades. Por ello, la leche fresca es la que debe usarse en primer lugar, siempre que sea posible.
Por todo ello, se trata de una herramienta cómoda para ti y segura para tu bebé de calentar la leche antes de la toma.
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En ocasiones la leche descongelada adquiere un olor y sabor rancio por acción de la lipasa, una enzima presente en la leche que ayuda a la digestión de las grasas. No es perjudicial para el bebé, pero puede provocar su rechazo. Para evitarlo se aconseja la congelación inmediata de la leche tras su extracción.
Al rellenar el contenedor, deja un espacio de una pulgada en la parte superior del contenedor ya que la leche se expande al congelarse.
Según las condiciones de almacenamiento, una vez descongelada, la leche guardada en el congelador puede tener un sabor distinto debido a la descomposición de las grasas presentes en ellas.
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