Leche Materna con Burbujas: Causas y Soluciones

02.10.2025

La lactancia materna es un proceso natural, pero a veces pueden surgir situaciones que generen dudas y preocupaciones. Uno de estos casos es la presencia de burbujas en la leche materna descongelada o ciertos problemas en el pezón. A continuación, exploraremos las causas y soluciones para estos problemas, asegurando una experiencia de lactancia más tranquila y exitosa.

Problemas Comunes en el Pezón Durante la Lactancia

Durante la lactancia, pueden aparecer diversas molestias en el pezón, como ampollas, puntos blancos o rojos. Identificar la causa es crucial para aplicar la solución adecuada.

Ampollas o Callos de Succión

La ampolla o callo de succión es una prominencia de la piel en los labios del bebé recién nacido, que puede aparecer durante los primeros días de vida sin motivo aparente, o bien, nos puede estar indicando que hay algún problema con la lactancia materna. La piel del bebé es mucho más delicada que la de los adultos y la fricción que realiza en las tomas durante la succión de la leche materna, es uno de los motivos principales que puede provocar la aparición de estas ampollas. Concretamente estos “se forman debido a la presión ejercida por los labios del bebé al alimentarse, generando fricción, provocando así ese comezón y callo.

La asesora de lactancia asegura que la ampolla de succión “no le duele al bebé porque se trata de una piel endurecida tipo callo (como su nombre indica), pero, en ocasiones, puede resultar molesta en el agarre si está muy en relieve o si refiere un comezón por todo el labio”, explica. Por tanto, puedes estar tranquila porque los callos de succión son totalmente inofensivos para el pequeño y suelen desaparecer alrededor de los 4 meses , por norma general. No refiere ningún tratamiento especial puesto que desaparecen por sí solos, por lo que no se recomienda aplicar ningún tipo de crema, ni aceite ni dar una mayor hidratación y, tener en cuenta algo muy importante: en ningún caso arrancar o rascar la piel del labio del bebé, ya que, en ese caso, sí que podríamos hacerle daño. “El callo de succión desaparece logrando un buen agarre y/o evaluando y tratando la existencia de un frenillo limitante.

Puntos Blancos y Rojos

Ya sean ampollas transparentes o puntos blancos, tener alguna de estas molestas situaciones indica que algo podemos evitar o mejorar. Este tipo de puntos suelen aparecer antes o después de una obstrucción o una mastitis. Suelen ser la punta del iceberg que nos indica que hay algo más en los conductos.

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Perlas por Tracción

Los puntos por tracción son diferentes a los anteriores. Los llamamos perlas por tracción porque suelen coincidir con que el bebé ha cerrado la boca con el pezón en su interior o ha dado un tirón para ver qué pasa más allá sin desengancharse del pecho. Este tipo de perlas se producen a causa de una pequeña inflamación en los conductos, justo detrás del pezón, donde se retiene un poco de leche.

La primera opción es esperar. Cuando la piel se regenera y cae, la perla también cae y se acaba el problema. Esta opción tiene el inconveniente que requiere tiempo, de 2 a 4 semanas. Para la segunda opción necesitas la ayuda de tu matrona. Otra opción casera es sumergir el pecho en un recipiente con agua o aceite calentito (tiene que ser un calor agradable), después de unos minutos cuando se haya ablandado un poco, restregar una toalla limpia y seca que sea un poco tosca para intentar deshacer el punto blanco. Recuerda que los días posteriores deberás limpiar varias veces al día el pezón con agua y jabón neutro, y secarlo con papel o gasas de un solo uso a fin de evitar que la zona se infecte.

Ambos puntos, rojo y negro, son las dos caras de la misma moneda. Si no duele, no hay razón para que la toques. Ya irá desapareciendo sola.

Ampollas Transparentes

Las ampollas transparentes son como las ampollas que nos salen en los pies cuando estrenamos zapatos. Estas ampollas se producen cuando el bebé succiona de manera débil. Suele ocurrir por la noche y se agarra sólo a la punta del pezón.

Para las posibles molestias o dificultades durante la lactancia, no dudes en visitar a tu matrona, que es la profesional de referencia para la lactancia. Ella te ayudará a valorar vuestra lactancia, el estado de tu pecho y la evolución de tu bebé. Y esto siempre es complementario a acudir a tu grupo de apoyo a la lactancia más cercano donde podrás compartir experiencias con otras madres.

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El Olor Rancio de la Leche Materna Descongelada

Muchas madres se sorprenden cuando, al descongelar la leche materna, esta desprende un olor desagradable. Este fenómeno se debe a la acción de la lipasa, una enzima presente en la leche materna.

¿Qué es la Lipasa?

La lipasa es una enzima contenida en la leche materna cuya misión es empezar a digerir los glóbulos de grasa de la leche. La lipasa fragmenta la grasa en porciones más pequeñas para que al organismo del bebé le sea más fácil poder digerir y asimilar esta grasa. Por tanto la función de la lipasa es prodigiosa y muy útil para el bebé.

Sí, la cantidad de lipasa es variable en la leche. Hay madres que tiene leche con más lipasa o que se activa con más facilidad. Por esa razón no todas las madres tienen estos problemas con la lipasa de su leche.

¿Es Peligroso para el Bebé?

No, la leche no es mala para él. No se va a poner enfermo ni es que la leche se haya pasado. Además los bebés ya conocen este sabor de la leche. Cuando tienen regurgitaciones, y la leche les llega directamente del estómago la lipasa también ha actuado y ya está predigerida, por lo que el sabor para ellos no es nuevo.

Algunos bebés rechazan la leche, puede pasar. Hay bebés que no aceptan la leche con este sabor agrio y se niegan en redondo a tomarla. Mostrando una clara preferencia por la leche fresca refrigerada o recién extraída. Otra posibilidad es que el bebé rechace la leche en general si no es en el envase original (el pecho), y entonces ya no se trata del sabor de la leche.

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Soluciones para Evitar el Olor Rancio

  • En primer lugar, puedes probar, después de extraer la leche, a enfriarla muy rápido, metiéndola en un recipiente con hielo, y una vez que está fría, congelarla rápidamente. En dos o tres días puedes descongelarla y comprobar el estado.
  • Si esto no te funciona, puedes probar a escaldarla, antes de congelarla. Una vez extraída la leche ponla en un cazo, es importante que no la pierdas de vista, se trata de esperar a que se caliente y en los bordes comiencen a salir pequeñas burbujas (o bien si tienes un termómetro de cocina, que llegue a 60 °C) este será el momento de apagarla, y enfriarla rápidamente, como hemos hablado en el punto anterior.

Si te ha pasado, espero que te sirvan estos consejos para conseguir tener leche congelada, que puede venir bien en muchas ocasiones. Ya los conocías, ¿Los habías probado?

Otros problemas y soluciones durante la lactancia

Además de los problemas mencionados anteriormente, existen otras inquietudes comunes durante la lactancia. A continuación, abordaremos algunas de ellas:

  • Mi hijo aumenta poco de peso
  • Tengo poca leche
  • ¿Qué son los galactogogos?
  • ¿Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?
  • ¿Necesitan vitaminas los bebés alimentados al pecho?
  • ¿Hay que darle agua al bebé que toma el pecho?
  • Estoy amamantando y voy a volver a trabajar, ¿cómo lo hago? ¿afectará a mi producción de leche el estrés laboral?
  • ¿Se puede fumar tabaco o beber alcohol mientras se amamanta?
  • ¿Cuál es el mejor método anticonceptivo durante la lactancia?
  • ¿Puedo seguir amamantando si me quedo embarazada?
  • Mi hijo no ha hecho deposiciones en varios días, ¿está estreñido?
  • ¿Los niños alimentados al pecho pueden sufrir alergia o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca?
  • ¿Es malo compartir la cama con el bebé?
  • ¿Necesita mi hijo el chupete?
  • ¿Hasta cuando es bueno que mame mi hijo? ¿cuándo hay que destetarlo?
  • Rechazo del pecho. Huelga de lactancia
  • Llanto, cólico del lactante
  • Los baches de lactancia, la “crisis de los 3 meses”
  • Mi hijo me muerde ¿qué debo hacer?
  • Tengo el pezón plano o invertido, ¿podré dar de mamar?
  • Me duele mucho el pecho, tengo una zona roja y dura. Ingurgitación, inflamación, mastitis
  • ¿Puedo hacer deporte si doy el pecho?
  • ¿Cómo puedo conservar y almacenar la leche materna extraída?
  • ¿Cómo protege la ley a la mujer trabajadora que amamanta?
  • Yodo y lactancia materna
  • ¿Cuándo puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación complementaria, introducción de papillas

Mi hijo aumenta poco de peso

La preocupación por el peso es muy frecuente entre las madres lactantes, pero en la mayoría de los casos todo está funcionando bien y el niño está ganando adecuadamente. Tenga en cuenta que:

La mayoría de las gráficas de peso y longitud de que disponemos actualmente están confeccionadas con niños que en su mayoría fueron alimentados con biberón y constituyen solo una ayuda orientativa ya que los bebés alimentados con leche artificial son más gorditos que los amamantados.

La OMS ha confeccionado gráficas a partir de niños alimentados óptimamente al pecho que son más adecuadas para valorar el crecimiento de los lactantes. Es más importante la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad, si moja 4-5 pañales diarios,...También es más importante el crecimiento a lo largo del tiempo, que el peso en un momento determinado. Como cifras orientativas, aproximadas, se puede considerar que hasta las 6 semanas de edad la ganancia de peso es de unos 20-30 g/día. No es una buena idea pesar al niño a menudo en la farmacia porque puede inducir a error. Pasado el primer mes no es necesario pesar al niño cada semana, salvo circunstancias especiales por indicación de su pediatra.

Tengo poca leche

Muchas madres expresan preocupación y dudas respecto a si tendrán suficiente leche para alimentar a sus hijos. Pero ahora sabemos que, salvo situaciones excepcionales, las madres producen la cantidad exacta de leche que necesitan sus bebés si el agarre es correcto y la lactancia es a demanda. Cuando una madre cree que tiene poca leche, lo habitual es que se trate de alguno de los siguientes casos:

La posición del niño o el agarre del pecho no es adecuado (ver documento de recomendaciones). Hay leche, pero el bebé no la puede obtener. A la larga, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Suele haber dolor al mamar o grietas. Es conveniente corregir la posición y/o el agarre.

Si el bebé apoya su cabeza en el codo de su madre, la madre se ve obligada a desplazar el pecho unos centímetros para que el bebé pueda agarrarlo. Aunque la succión sea potente, el bebé tirará del pezón y le será más difícil obtener la leche con cada succión. Suele haber dolor y/o grietas en la base de los pezones.

Si el bebé no abre completamente la boca para abarcar con ella gran parte de la areola y el pezón o tiene un frenillo lingual corto, hará succiones poco eficaces con lo que estará mucho tiempo succionando porque obtiene solo la leche del principio y no se queda satisfecho. La madre se queja de dolor o grietas en la punta del pezón.

Lo ideal es que alguien experto en lactancia (el pediatra, la matrona, la enfermera del centro de salud o algún grupo de apoyo, ver listado) evalúe la toma y ayude a corregir la postura si no es la adecuada.

El bebé mama menos de 8 veces al día o se limita la duración de la toma. En estos casos, en los que el bebé no mama a demanda, le será difícil tomar toda la leche que necesita.

Hay leche pero la madre no se nota "la subida" y duda de que tenga suficiente. Las primeras 48 horas el bebé se alimenta del calostro de su madre, pero casi ninguna madre lo ve salir del pecho incluso apretándoselo. Por otro lado, tras la subida, muy pocas madres notan que la leche sale a chorro o que mojan los empapadores y sin embargo, la mayoría producen la leche que su bebé necesita. A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones al día, se está alimentando correctamente.

A medida que va creciendo, el niño tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente. Como el cambio se produce bruscamente, muchas madres creen que no se alimenta adecuadamente o que deja el pecho tan pronto porque tienen menos leche. Si el niño está tranquilo y feliz y moja mas de 5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita.

El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche. Ver "baches de lactancia".

Recomendaciones:

  • Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que él quiera. Es conveniente ofrecerle el pecho cuando "busque", gruña o se chupe los dedos, sin esperar a que llore de hambre.
  • El bebé se coge bien al pecho cuando abarca el pezón más un buen bocado de areola con la boca. De ese modo vacía bien el pecho.
  • Es importante que mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho, porque la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si quiere más, se le puede ofrecer el otro pecho después.
  • Si mama a menudo (mínimo 8 veces al día), la estimulación de la piel del pecho asegura el funcionamiento de las hormonas de la lactancia, especialmente durante las primeras semanas.
  • Los bebés maman para alimentarse, pero también para consolarse y para sentirse protegidos y queridos. Si le ofrece el pecho a su hijo siempre que lo desee, aunque no sea por hambre, no se equivocará.
  • El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé para fabricar leche. Si se le pone el chupete, le quita el estímulo al pecho y fabricará menos leche. Si además el bebé es muy pequeño, puede confundir la forma de cogerse al pecho.
  • Puede resultar útil emplear un sacaleches para vaciar mejor los pechos y estimularles a que fabriquen más leche.

Si el bebé está contento, duerme tranquilo 1-2 horas seguidas y no parece enfermo, toma suficiente leche. Si el bebé moja menos de 5 pañales al día (con los pañales superabsorbentes es más difícil de valorar) o la orina es muy concentrada, es posible que esté tomando poca leche y sería conveniente consultar con un experto en lactancia.

¿Qué son los galactogogos?

Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide. También hay que comprobar la ausencia de algunas enfermedades en la madre, como anemia o alteraciones del tiroides.

Estos medicamentos galactogogos no deben usarse demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios, aunque utilizados juiciosamente hay amplia y buena experiencia con cualquiera de ellos. Junto con la extracción frecuente de leche, los fármacos galactogogos están indicados en casos de separación forzosa madre-lactante, en madres de prematuros con baja producción de leche y en casos de relactación (madre que tras haber dejado de amamantar por un tiempo, quiere volver a intentarlo) o lactancia inducida (por adopción, por ejemplo). Si piensa que puede necesitarlos debe consultar con el pediatra o algún médico y con un experto en lactancia materna para que le asesore.

Conviene recordar que no hay absolutamente ningún trabajo serio publicado en ninguna revista científica, que demuestre las propiedades pretendidamente galactogogas de plantas medicinales tomadas como tal o en infusión y que algunas pueden dar problemas: la Alholva (Fenogreco, Trigonella foenum-graecum) puede ocasionar hipoglucemia (bajada de niveles de azúcar en sangre), la Galega (Ruda Cabruna, Goat ́s rue) ha provocado al menos un caso de intoxicación y es desaconsejada por la Comisión E del Ministerio de Salud Alemán. Tampoco hay pruebas de que aumente la producción de leche el Cardo mariano (Silimarina, Milk thistle, Silybum marianum), sospechosamente comercializado por un fabricante de fórmula artificial de leche. Ni estos productos, ni ningún otro de fitoterapia, pueden ser aconsejados como galactogogos.

¿Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?

En general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria tomen alrededor de medio litro de leche al día, pero es sólo eso, una norma general y por supuesto nada estricta. Se trata de ofrecer productos lácteos para llegar a esa cantidad de forma aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.

Cada niño es diferente. Lo mejor es ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas; después del primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas; de esta forma el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.

Existen otros alimentos, independiente de la leche, que aportan calcio en la dieta de los niños. A partir del primer año, si el niño quiere, puede tomar otro derivados de la leche como yogures o diferentes tipos de queso.

¿Necesitan vitaminas los bebés alimentados al pecho?

Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.

Puede extrañar que un niño amamantado necesite suplementos de vitaminas. La justificación está en que los hábitos de vida del ser humano han cambiado muy rápidamente en pocos años y ahora se hace poca actividad al aire libre, siempre con ropa y en muchas ocasiones con protectores solares. La fuente principal de vitamina D ha sido la exposición solar. Con las costumbres actuales a las madres que amamantan les es prácticamente imposible sintetizar la cantidad suficiente de vitamina D para que las necesidades de su hijo estén cubiertas. Esta dificultad para sintetizar la vitamina D todavía es mayor en personas de piel oscura que han emigrado hacia países del norte.

Los niños prematuros, como nacen antes de tiempo, no han podido acumular el hierro suficiente para cubrir las necesidades de los primeros meses de vida. Por eso necesitan tomar suplementos de hierro hasta que comience a comer carne roja. La cantidad y la forma de administrar el suplemento de hierro se lo indicará su pediatra.

Las madres vegetarianas deben tomar un suplemento de vitamina B12.

Se recomienda que todas las madres que viven en España tomen un suplemento de yodo durante la gestación y el periodo de lactancia.

Las vitaminas y minerales, a las dosis adecuadas no causan daño pero a altas dosis pueden ser tóxicas. Durante la lactancia no se debe tomar ningún suplemento vitamínico, o de otro tipo, en forma de hierbas, ya que en algunos casos puede ser muy peligroso para el bebé.

¿Hay que darle agua al bebé que toma el pecho?

Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho "a demanda", es decir siempre que lo solicita (busca, se lleva la mano a la boca, bosteza, hace ruiditos,..y cuando se le acerca al pecho quiere), NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de mucho calor, ni siquiera si lo llevan de vacaciones a la India en agosto.

Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua. Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés (como se recomienda durante el primer año), probablemente no necesitará agua y no la querrá. A medida que se va haciendo grande y toma más cantidad de alimentos sólidos, generalmente beberá el agua que se le ofrece. No se le debe añadir azúcar ni ofrecer zumos en vez de agua.

Los bebés alimentados al pecho no precisan utilizar tetinas. A partir de los 6 meses cualquier bebé es capaz de beber de un vaso o una tacita. No es aconsejable ofrecerle directamente agua de una botella, aunque sea pequeña, para evitar infecciones y diarreas. Si se lleva una botella con agua durante los paseos, conviene llevar también un vaso y ofrecerle el agua en el vaso. Se debe tirar el agua que sobre del vaso y hacer lo mismo con otros líquidos que se le quieran ofrecer al bebé. Estas bebidas, como cualquier alimento, deben ser transportadas en envases bien cerrados y fríos para evitar contaminaciones.

En resumen:

  • Antes de los 6 meses, el bebé que toma sólo leche materna y a demanda, NO precisa agua ni otros líquidos.
  • Después de los 6 meses, cuando toma otros alimentos además del pecho, es bueno ofrecerle agua EN VASO de vez en cuando. NO necesita biberones.

La leche de fórmula de inicio o de continuación es la alternativa para aquellos bebés que no pueden ser alimentados con leche materna por diversos motivos o que necesitan suplementación extra. Esta leche está fabricada imitando a la leche materna y no causa gases, aunque estos sean más comunes en los bebés alimentados con este tipo de leche.

Como decíamos, la causa más habitual de los gases en bebés es la entrada de aire al succionar, ya sea el chupete, el pecho materno o el biberón; además, los ataques de llanto fuertes, tan normales en esos primeros meses de vida, hacen que el bebé trague mucho aire. No, la leche de fórmula para lactantes en sí no causa más gases que la leche materna, el problema es que es más posible que el bebé trague aire al succionar el biberón que al hacerlo del pecho materno, por eso, es más común que los bebés alimentados con leche de fórmula tengan gases, pero la causa no es la leche en sí ni sus ingredientes o su forma de elaboración. Además, si se agita la leche de fórmula al mezclarla, saldrán más burbujas de aire.

Escoge un biberón anticólicos. Los biberones anticólicos de Dr. Brown’s son los únicos clínicamente probados y con un sistema patentado de ventilación completa. En ocasiones, algunos bebés beben directamente desde el biberón burbujas de aire que no nos damos cuenta e incirporamos al propio biberón. Tiene un sistema de válvula que extrae mucho aire del biberón cada vez que el bebé succiona. son biberones de calidad y con mucha experiencia detrás.

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