La Ley del Aborto en California: Un Resumen Detallado
Ha pasado algo más de un año desde que el Tribunal Supremo de Estados Unidos acabó con la protección federal del aborto que había estado vigente en el país durante casi medio siglo. La derogación de la histórica sentencia de 1973 Roe v Wade, que garantizaba el derecho a nivel nacional, dio un amplio margen de regulación a los estados. Desde entonces, la interrupción voluntaria del embarazo se ha prohibido casi totalmente en varios de ellos y en otros sigue siendo legal.
Contexto Histórico y la Sentencia Roe v. Wade
En Estados Unidos pueden contar esta historia mujeres que abortaron cuando hacerlo era ilegal. Sus recuerdos son espeluznantes, igual que los datos de aquella era, pero se recuerdan ahora que el Tribunal Supremo podría anular su decisión de 1973 en la que legalizó en todo el país la interrupción voluntaria del embarazo. La experiencia de cómo era abortar en EEUU antes de la famosa sentencia Roe v. Wade nos puede dar pistas para el futuro que se puede presentar si el borrador filtrado de la opinión de mayoría de los magistrados se convierte en sentencia.
Hasta la sentencia de Roe v. Wade, las mujeres que querían abortar en gran parte del país dependían de redes clandestinas, peligrosas y caras. En 1970, los periódicos estadounidenses publicaban anuncios de paquetes “vacacionales” para ir a Londres a interrumpir legalmente un embarazo y más de 600 estadounidenses lo hicieron solo en el último trimestre de 1969. Para quien no tuviera esos recursos, quedaban los curanderos menos fiables y los procedimientos caseros más peligrosos.
El Impacto de la Ilegalización del Aborto
La experiencia pasada muestra que ilegalizar el aborto no acaba con el aborto. En los años 60, se estima que en EEUU se practicaban más de 800.000 abortos ilegales al año, más que todos los que se realizan hoy en día de forma legal en un país que ahora tiene 130 millones de habitantes más. La cifra de abortos se mantiene estable, pero la mortalidad cambia de forma dramática: en 1965 fallecieron oficialmente a causa de un aborto unas 200 estadounidenses, aunque las voces expertas creen que las cifras reales eran mucho más altas.
Situación Actual Tras la Anulación de Roe v. Wade
Si el Tribunal Supremo decide anular la sentencia Roe v. Wade que legalizó el aborto en todo el país, eso no supondrá la ilegalización del procedimiento en la mayoría del país. Teniendo en cuentas las normas que han aprobado o anunciado algunos estados y cuáles son las mayorías en sus legislativos, si el Tribunal acaba tomando la decisión, practicar abortos será ilegal en la mitad de los estados de Estados Unidos (aunque eso no significa en la mitad del país, ya que la población se concentra en los estados de ambas costas, donde no se esperan restricciones).
Lea también: Semana 19: ¿Qué señales indican un aborto?
A principios de los años 60, la gran mayoría de los estados solo permitía la interrupción del embarazo si peligraba la salud física de la madre y a finales de la década, unos cuantos lo legalizaron también en caso de violación o incesto, o ante un defecto grave en el feto. De ellos, solo Nueva York permitía a las mujeres de otros estados someterse al procedimiento. En el año anterior a la sentencia Roe v. Wade, más de 100.000 mujeres estadounidenses viajaron a Nueva York para poder abortar legalmente.
Si se confirma el final de la protección del derecho al aborto en todo el país, ese será el escenario al que se dirigen las mujeres en Estados Unidos. Muy probablemente, abortar seguirá siendo legal, seguro y sencillo en estados como Nueva York, California o Illinois. Para millones de estadounidenses, sin embargo, supondrá un largo y molesto viaje que a lo mejor no podrán permitirse. Y es posible que una parte de mujeres regresen a procedimientos clandestinos y peligrosos.
California como Estado Protector del Derecho al Aborto
Afortunadamente los estados de Oregón, Vermont, Nuevo México, California, Minnesota, Nueva York, Nueva Jersey, Maryland, Alaska y Hawái han conseguido proteger en sus legislaciones el derecho al aborto, algunos de ellos incluso blindándolo en la Constitución, como California, Oregón y Vermont.
Obstáculos y Desafíos Persistentes
Algunos de los obstáculos con los que las mujeres pueden encontrarse además de una legislación restrictiva, son la poca disponibilidad de servicios, los costes elevados, la estigmatización, la objeción de conciencia del personal sanitario -recientemente se han hecho públicos varios casos en España o Chile-, o la exigencia de requisitos innecesarios como el suministro de información engañosa. Muchas mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir sobre su embarazo y maternidad se ven obligadas a desplazarse a otros países (o a otros estados en el caso de Estados Unidos o México). Una posibilidad a la que no todas pueden acceder porque la desigualdad socioeconómica también cuenta negativamente en el acceso a un derecho al aborto seguro.
Además, existen numerosas barreras que afectan de forma desproporcionada a ciertos grupos, como personas negras y de otras comunidades racializadas, pueblos indígenas, migrantes en situación irregular, personas transgénero, residentes de zonas rurales y quienes viven en situación de pobreza. La creciente salida de profesionales de la salud de los estados con prohibiciones estrictas está agravando la falta de servicios de salud reproductiva, especialmente en áreas rurales y de bajos ingresos. A ello se suman las barreras socioeconómicas, que impiden a muchas personas desplazarse a otros estados para acceder a servicios de aborto.
Lea también: Riesgos del aborto a las 6 semanas
El Panorama Global del Aborto
En 2024, la OMS afirmaba que seis de cada diez embarazos no deseados terminan en aborto, lo que representa aproximadamente el 30% del total de embarazos a nivel mundial. La tasa de aborto no es tan diferente entre los países en los que está prohibido y los que no, siendo 36 por 1000 en el primer caso y 39 por 1000 en el segundo.
Obligar a una mujer a continuar con su embarazo o buscar un método de aborto inseguro constituye una violación de sus derechos humanos. Por eso, no podemos permitir que se dé marcha atrás en los avances conseguidos en derechos sexuales y reproductivos.
ARTÍCULO Bioética, aborto y políticas públicas en América Latina Bioethics, abortion and public policies in Latin America Mina Piekarewicz Sigal Licenciada en Sociología (UNAM). MBA en Ciencia Política (Universidad de Connecticut). Máster en Bioética y Derecho (Universidad de Barcelona). Miembro del Colegio de Bioética, A.C. (México). Los impedimentos legales no disuaden a las mujeres que optan por interrumpir embarazos no deseados; cada año tienen lugar más de 4 millones de abortos ilegales en los que las latinoamericanas más pobres arriesgan su salud y su vida. Este texto recupera el sentido que V. R. Potter -creador del término- dio a la bioética: “una ética basada en el conocimiento científico”. Propone el gradualismo -modelo sustentado en la evidencia científica que aportan la embriología, la genética y la neurofisiología- como el idóneo para la regulación del aborto en América Latina. El gradualismo respeta el derecho de toda mujer a decidir sobre su maternidad y es el modelo adoptado por los países con los índices más altos en salud sexual y reproductiva. América Latina está urgida de medidas efectivas para prevenir los embarazos no deseados, que son la causa principal del aborto: educación en salud sexual y reproductiva, acceso a anticonceptivos modernos, y penas severas contra el abuso sexual de mujeres, adolescentes y niñas. Palabras clave: bioética; aborto; salud reproductiva; derechos reproductivos; regulación gradualista.
El gradualismo, pues, se corresponde con el concepto postulado por Potter de una ética basada en el conocimiento científico de la biología humana. La tesis gradualista reconoce a la mujer -persona jurídica- el derecho pleno a decidir sobre la interrupción del embarazo durante el primer trimestre. Al embrión lo reconoce como un bien tutelado jurídicamente -mas no como persona jurídica- cuya protección incrementa a medida que logra viabilidad extrauterina en el tercer trimestre de la gestación[6].
Cifras y Tasas de Aborto Inducido
Aborto Inducido: incidencia y tendencias mundiales de 1995 a 2008, estudio conducido conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Guttmacher, publicado en 2012 por The Lancet[7], proporciona un conjunto de datos que permiten profundizar en el análisis cuantitativo y cualitativo de la situación global del aborto y sobre sus particularidades en diversas regiones del mundo.
Lea también: Complicaciones: Dolor de piernas y aborto
La investigación se realizó en tres fases: 1995, 2003 y 2008. Los datos obtenidos revelan que a lo largo del período el promedio anual de abortos inducidos o voluntarios en el orbe fue de 44 millones. La tasa mundial de aborto inducido registró un descenso importante entre 1995 y 2003, y se mantuvo prácticamente estable de 2003 a 2008.
| Año | Abortos (millones) | Tasa* |
|---|---|---|
| 1995 | 45.5 | 35 |
| 2003 | 41.6 | 30 |
| 2008 | 43.8 | 28 |
*Abortos por cada 1,000 mujeres de 15 a 44 años de edad. Fuente: Guttmacher Institute, World Health Organization. Induced abortion: incidence and trends worldwide from 1995 to 2008. The Lancet, February 2012. Vol. 379, Núm. 9816, pp. 625-632.
Entre 1995 y 2008, la tasa de aborto voluntario de los primeros cayó en proporción de 3 a 1 respecto de los países en desarrollo (-15: -5). La disminución más notable tuvo lugar en Europa (-21). En contraste, y pese a una reducción de 5 puntos, América Latina registró en 2008 la tasa de aborto inducido o voluntario más alta del orbe (32 abortos por cada mil mujeres de 15 a 44 años de edad).
A la par de las consideraciones bioéticas, precisamos identificar los elementos esenciales del contexto jurídico, socioeconómico, político y cultural en el que se inscribe la problemática del aborto inducido. En América Latina, el aborto se condena como pecado y se tipifica como delito; se penaliza a la mujer que aborta y a quien la auxilia para ello. Aún así, nuestra región mantiene la tasa más elevada de aborto inducido en el planeta. La realidad latinoamericana es prueba fehaciente de que la penalización del aborto no evita, ni previene, ni resuelve este problema.
tags: #ley #de #aborto #en #california #resumen