El Increíble Papá de los Trillizos: Un Resumen Inspirador

01.11.2025

Hoy se presenta la historia de Nicole, una mujer lactivista, soñadora, buscadora y amante de la naturaleza, madre de 9 hijos, siendo los últimos trillizas.

El Comienzo de una Pasión por la Lactancia Materna

A su primer hijo sólo pudo amamantarlo durante ocho semanas por falta de información, pero con cada nuevo hijo fue logrando lactancias cada vez más prolongadas. Y así es como poco a poco se convirtió en una ferviente defensora de la lactancia materna hasta el punto de afirmar en su blog que amamantar es una de sus grandes pasiones.

Al principio necesitó ayuda, mucha ayuda. Nicole contó con la asistencia de una doula y varias asesoras de lactancia. Mientras sus hijas estuvieron ingresadas en Neonatos fueron alimentadas en gran parte con leche materna procedente de un banco de leche. Pasó por momentos de agotamiento y desesperación pero nunca dejó de luchar por lo que ella creía que era lo mejor para sus hijas. Y al final lo consiguió.

Muchas futuras madres que ni siquiera se lo han planteado por considerarlo directamente imposible quizá reconsideren su postura después de leer este testimonio. Y aquellas madres de trillizos que estén luchando ahora mismo por establecer una lactancia con sus bebés sabrán que su lucha merece la pena y que a veces hay finales felices. Aún reconociendo que se trata de una historia excepcional, el mensaje que quiero transmitir es que se puede establecer una lactancia prolongada también con trillizos, aunque no se llegue a lograr una lactancia materna exclusiva.

No hay por qué renunciar a ello si es lo que la madre desea, aunque probablemente en la mayoría de los casos sea necesaria ayuda especializada para llevar la misión a buen puerto. El testimonio de Nicole es largo pero tan único y tan ilustrativo que he considerado procedente compartirlo de forma casi íntegra porque no quiero omitir ni uno solo de sus consejos, ni desvirtuar ni uno solo de sus párrafos.

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El Testimonio de Nicole: Una Lucha por la Lactancia

Creo que ha pasado un tiempo desde la última vez que escribí sobre mi lactancia. Mucha gente me ha preguntado cómo lo hago. Así que, ahora que las niñas y yo tenemos bien establecida nuestra lactancia, puedo compartir más información. Y, con suerte, este post ayudará, motivará e inspirará a más mujeres para amamantar. Incluso y muy especialmente a las madres múltiples.

Fue muy intenso para mí en un momento dado. La determinación de amamantar a mis trillizas se apoderó de parte de mí y de lo que yo era. No había ninguna posibilidad de que estos bebés fuesen a tomar leche artificial. Odio la leche artificial. Odio todo sobre ello. Odio que esté disponible con tanta facilidad y que esté tan aceptado como comida para los bebés.

Odio que tanta gente considere que es tan buena como la lactancia materna (¡No lo es!). Amamantar no es fácil. Requiere mucha paciencia y mucho trabajo duro. Por parte de la madre y también por parte del bebé.

Es maravilloso. En serio. Le doy las gracias a todos los Dioses, Diosas y cualesquiera otras altas instancias que puedan existir, por cada día que he logrado dar el pecho a mis trillizas. Sí, a las tres. Me encanta cuando estoy por ahí y me preguntan. Llega una persona amigable, llena de curiosidad, y me pregunta, “¿Realmente estás amamantando a las tres?”. Y yo contesto, “No, esta es mi favorita J.”

Vale, estoy siendo sarcástica pero se que es difícil de creer que sí, que estoy amamantando a las tres. No, no he escogido a una sola para amamantar. Realmente le doy lactancia materna exclusiva a las tres. Ojalá no fuese tan chocante. Resultaría reconfortante que ocurriera con más frecuencia.

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La Estrategia de Lactancia de Nicole

Así que, ¿Cómo lo hacemos? Realmente es muy sencillo. El bebé más hambriento come primero. Entonces el bebé que comió menos y el que comió primero la última vez tiene el primer turno para la próxima. Sí, a veces que tengo a un bebé protestando mientras espera para comer. Con suerte sus hermanas no tardan demasiado y, si la protesta se vuelve excesiva, dejaré que un bebé logré quedarse relativamente satisfecho y pondré al bebé protestón al pecho, para después continuar con el bebé original.

Voy a intentar hacer un resumen básico de cómo ha sido nuestra lactancia según han ido pasando las semanas. Si te parece demasiado aburrido sáltatelo y sigue leyendo. Lo voy a ordenar por orden cronológico. Por favor ten en cuenta que los periodos son aproximados. Mi memoria de esos días es tan limitada que sólo puedo proporcionarte una estimación. Creo que estoy siendo bastante exacta, y no tengo tiempo para consultar los posts anteriores para obtener las fechas exactas. Pero esto te dará una idea aproximada.

Déjame decirte primero que antes de nacer las niñas yo tenía un plan. Para el bebé A un pecho, para el bebé B otro pecho y para el bebé C un biberón. Y la siguiente vez rotarían. Suena bastante fácil, ¿No? Bueno debo confesarte, si estás leyendo esto porque estás embarazada de trillizos, que si el plan original que tenías se tuerce no pasa nada. ¡Prueba otra cosa! Mejor todavía, descarta la planificación original y adopta una actitud expectante para ir adaptándote a lo que va ocurriendo. Confía en mí. Soy la persona más planificadora y meticulosa que jamás hayas conocido. Pero cuando se trata de múltiples los planes no siempre funcionan.

Cronología de la Lactancia

  1. Nacimiento: Los bebés reciben leche materna en Neonatos. Me saco leche cada 2 o 3 horas. 24 horas al día. Los bebés toman mi leche cuando está disponible, pero la mayor parte de la leche que ingieren es leche materna donada a través de la sonda nasogástrica.
  2. Días 5/6: En este momento la mitad de la leche que consumen los bebés sigue siendo leche donada pero la otra mitad es mi propia leche. Siguen tomándola a través de la sonda. En cada toma trato de amamantarles pero no lo consiguen del todo. Es desalentador. Es estresante. Es duro. Sigo sacándome leche cada 2 o 3 horas 24 horas al día.
  3. Día 10: Una enfermera sugiere darles biberón para fortalecer sus mandíbulas, diciéndome que es más fácil tomar biberón que tomar pecho. Finalmente accedo. Se que esto no es cierto. Amamantar es lo natural. Los biberones no lo son. Un bebé tiene que tratar de acomodar la forma de su boca a la tetina. En el caso del pecho esto ocurre de forma natural. Me dijeron que darles el pecho les agotaba. Teniendo en cuenta que eran prematuros debían guardar toda su energía para crecer. No es cierto. Sí, tomar pecho es cansado pero también es cierto que si en Neonatos me dejasen amamantarles a demanda ello descuadraría totalmente su estructurado horario de tomas cada 3 o 4 horas. Y por supuesto tomar biberón es menos cansado, el líquido simplemente sale solo.
  4. Día 16: Después de una semana de biberón finalmente las niñas están preparadas para ir a casa. Y yo sigo sacándome leche. Todo el tiempo. Todo gira en torno al reloj. Preparar biberones, alimentar a los bebés y sacarme leche mientras les alimento. Y volver a empezar dentro de una hora. No entiendo cómo, o por qué, una mujer querría extraerse leche sólo para meterla en un biberón y dársela a su bebé. Malditos y estúpidos pasos extra. No me he vuelto a sacar leche desde que las trillizas han adquirido la habilidad de succionar bien.
  5. Final del primer mes y principios del segundo: Esforzándome a tope por darles el pecho en tándem. Es de coña. Consigo que el primer bebé se enganche, trato de enganchar al segundo y al primero se le sale el pecho. Consigo enganchar al segundo bebé, trato de enganchar de nuevo al primero, y el segundo se desengancha. Mientras tanto el tercer bebé espera pacientemente. Generalmente se trata de Emilia. Este bucle continúa hasta que logro enganchar a los dos bebés y entonces comen unos dos o tres minutos hasta que se duermen o se desenganchan, o simplemente renuncio y les doy un biberón. Y vuelvo a extraerme leche. Esto ha ocurrido un montón de veces. Es realmente duro seguir adelante llegados a este punto. Todo el mundo me repite que he hecho todo lo posible y que es hora de tirar la toalla. Todo el mundo. ¿Qué pasa? ¿Qué no me conocen bien? No, no. De ninguna manera. He llegado demasiado lejos para renunciar ahora.
  6. Desde mediados hasta finales del segundo mes: ¡Sigo sacándome leche! Y dándoles biberón. Pero aquí es donde empieza la cosa a mejorar. Aquí es cuando le doy de mamar a Rosalie durante 20 minutos y le peso sólo para descubrir que apenas ha cogido 30 cc (están tomando entre 60 y 70 cc en biberón). Es muy duro no rendirse ante la evidencia de los números. En este tiempo es cuando he empezado a examinar detenidamente a cada bebé y a evaluarlo de forma individual. Y aquí es donde finalmente se enciende la bombilla. Aquí es donde el Dr. Jack Newman, y una de sus estudiantes, Helen, nos salvan. Este es el típico momento en que te planteas que ojalá hubieses sabido antes lo que sabes ahora. Nunca les habría dado el biberón. No hizo más que endurecer el proceso aunque creo que con ello conseguimos salir antes de Neonatos. Hubiese utilizado un sistema denominado SNS (un relactador). Creo que habría sido más fácil, más rápido y más eficiente que usar biberones. Si lo mencionas y te invitan a desistir, insiste. Vale la pena probar este sistema antes que el biberón. Te lo prometo.
  7. Desde el tercer mes hasta ahora: ¡Ya no me saco leche! Los bebés toman directamente su leche. Ya hemos desarrollado una metodología para ello. Dos bebés maman al mismo tiempo. Siempre. Es mucho más eficiente. Los bebés más hambrientos comen primero. O si hay alguno que necesita consuelo o tomar un chupito rápido, eso siempre está disponible. Les doy lactancia materna exclusiva. Bajo demanda. Siempre. Lo que quiero decir es que, ¿Acaso si tienes sed no vas a coger algo de beber? Yo lo hago. No espero tres o cuatro horas para tomar algo. ¿Por qué debería esperar mi bebé? Bueno, a veces uno tiene que esperar. Son bastante pacientes. Tal y como yo lo veo es una lección que se debe aprender cuanto antes tratándose de trillizos.

¿Por la noche? Sí. También toman lactancia materna exclusiva por la noche. Hay veces en que las tres se despiertan a la vez para comer y seguimos el mismo método. La última que comió debe esperar. Con papá. Y no se tarda tanto. No más de 15 minutos. No digo que les guste, pero lo aceptan. ¿Qué otra opción tienen? Una mamá, dos pechos, tres bebés. Simples matemáticas. Y tampoco es que ocurra con tanta frecuencia. Quizá dos veces a la semana.

¿Simplemente me siento y amamanto a los bebés durante todo el día? Realmente no. Al principio sí, ese es el trato. Tardan mucho tiempo en comer y para cuando termino con el tercero, los primeros tienen hambre otra vez. Así que durante los primeros 3 o 4 meses tienes que asumir que no harás otra cosa que amamantar a tus bebés. ¿Y qué? Mirándolo desde un punto de vista global, se trata de un periodo de apenas tres meses. 90 días. Puede que 120 días. De toda su vida. ¿Qué puede haber más importante? Nada. Te diría que, si tus múltiples son tus primeros bebés, hagas lo que te estoy diciendo. Planifica quedarte en la cama dándole el pecho a tus bebés durante todo el día el primer mes. No te estoy tomando el pelo. Todo el día de cada día. Eso te llevará por buen camino para lograr una lactancia materna exclusiva. Te lo prometo. Ahora, con casi 10 meses, tardo un total de 30 minutos cada cuatro horas para alimentarles. Eso es todo. ¿Ha merecido la pena? Por supuesto, salvo que prefieras agarrar un bolso enorme lleno de biberones y leche en polvo cada vez que quieras salir de casa.

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Estoy releyendo lo que he escrito y espero que arroje algo de luz sobre como lo hicimos. No estoy segura de haberlo conseguido pero espero que sí. Ni siquiera puedo estar segura de aconsejar a alguien hacer lo mismo que he hecho yo. Por un lado, mis recuerdos de los seis primeros meses son bastante borrosos. Por otro lado, creo que tienes que estar muy convencida para lograrlo. ¿Mi mejor consejo? ¡No tires la toalla!

Es innegable que la lactancia materna es natural, y que el instinto de succión es innato al bebé (salvo en el caso de algunos prematuros que nacen sin haberlo desarrollado). Pero el testimonio de Nicole pone de relevancia que muchas veces no es algo que ocurra de forma automática. La lactancia es un aprendizaje, no sólo para la madre sino también para el bebé, y cuando tres o más personas forman parte de esta ecuación la cosa se va complicando. Siempre recomiendo a las madres de gemelos o mellizos que traten de dar el pecho en tándem a los dos bebés para ganar tiempo, pero en el caso de la lactancia materna con trillizos esto se vuelve crucial para la supervivencia de la lactancia.

Y también estoy de acuerdo en que es mucho más beneficioso usar un relactador en vez de un biberón, porque mientras los bebés toman el suplemento a la vez estimulan la producción de leche, así que es mucho más eficiente si tu objetivo es acabar retirando los suplementos.

Es difícil amamantar a dos recién nacidos a la vez. Yo también pasé por eso. Pronto aprendí que lo mejor era subirlos a ambos al cojín de lactancia antes de empezar a amamantar al primero, para evitar que se le saliera el pecho de la boca y se enfadara. Aún así gritaban, lloraban y se peleaban. Pero sólo los primeros días. O quizá las primeras semanas. En realidad, todavía se siguen peleando a veces pero cuando tienen hambre saben perfectamente cómo comer los dos a la vez sin molestarse. Sólo es cuestión de cogerle el truco y, cómo pasa con todo, siempre parece mucho más difícil desde fuera de lo que realmente es.

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