Cólicos y Náuseas: Síntomas, Causas y Tratamientos

26.10.2025

El dolor de estómago, o dolor abdominal, se refiere a una molestia o dolor que se siente en la zona abdominal. El término "dolor de estómago" se utiliza para describir la sensación de dolor o malestar abdominal. El abdomen se extiende desde las costillas hasta la pelvis, y esta amplia zona alberga todos los órganos del sistema digestivo.

Tipos de Dolor Abdominal

El dolor en la zona abdominal puede experimentarse con diferentes tipos de sensaciones:

  • Dolor difuso o generalizado: Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto.
  • Dolor localizado: Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago.
  • Dolor tipo calambre.
  • Dolor tipo cólico: Es un dolor muy característico: aparece en oleadas, con inicio y fin repentinos, y a menudo con un pico muy intenso.
  • Dolor abdominal agudo.
  • Dolor abdominal crónico: Es un dolor que se prolonga durante meses o incluso años, suele ser un dolor sordo, poco localizado y que puede aumentar y reducirse progresivamente (tipo cólico). Muchas veces se acompaña también de náuseas, vómitos o sudoración.

El aparato digestivo es una diana de las emociones. La ansiedad y la depresión pueden agravar los síntomas, pero no se ha demostrado que sean la causa de la misma.

Posibles Causas del Dolor de Estómago

Si el dolor de estómago se produce después de comer, probablemente las causas del dolor de estómago estén relacionadas con los procesos digestivos. En este caso, entre las posibles causas del dolor de estómago se incluyen:

Indigestión

La indigestión, también conocida como dispepsia, puede resultar otra causa de dolor de estómago y se suele experimentar como dolor o malestar en la parte superior del abdomen y sucede cuando los nervios del estómago se vuelven excesivamente sensibles. Puede ir acompañada de ardor de estómago, de una sensación de estar demasiado lleno, de hinchazón, eructos y/o flatulencias. Aunque desagradable, esta condición suele ser un episodio pasajero que desaparece por sí solo.

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Gases

Los gases intestinales están compuestos por vapores inodoros (oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno, metano e hidrógeno), pero cuando se mezclan con las bacterias intestinales pueden crear un olor desagradable. Este gas suele salir del cuerpo por la boca o el recto, pero a veces queda atrapado y se acumula en el estómago, provocando hinchazón y dolor. A menudo, esto es consecuencia de consumir demasiados alimentos que producen gases, como las legumbres, las coles de Bruselas o el repollo. También puede ser un signo de intolerancia a ciertos alimentos, una infección bacteriana o vírica, o problemas digestivos graves, como la celiaquía o el síndrome del intestino irritable.

Alergias e Intolerancias Alimentarias

Una intolerancia alimentaria, o dificultad para digerir un determinado alimento, puede provocar hinchazón y dolor de estómago. En el caso de una alergia alimentaria, el cuerpo trata el alimento como una amenaza, lo que desencadena una respuesta inmunitaria inmediata que puede incluir una erupción o la inflamación de las vías respiratorias. En casos extremos, una alergia alimentaria puede causar anafilaxia (o shock anafiláctico). El 90% de todas las alergias alimentarias son al marisco, el pescado, los huevos, la leche, los cacahuetes, los frutos secos, la soja o el trigo. Las pruebas de alergia aún están en sus inicios. Existen algunas pruebas de intolerancia alimentaria, como la prueba de hidrógeno en el aliento para la lactosa. Los expertos aconsejan llevar un diario de alimentos para evaluar qué alimentos pueden crear problemas gastrointestinales a una persona en concreto.

Intoxicación Alimentaria

La intoxicación alimentaria se produce al ingerir alimentos contaminados con gérmenes. Además de calambres intestinales, los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos, malestar estomacal, diarrea y fiebre. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria pasan sin requerir atención médica; sin embargo, si los síntomas son persistentes o graves, puede ser necesario un tratamiento médico.

Otras Causas

  • Problemas ginecológicos: pueden aparecer cólicos menstruales intensos por efecto de una endometriosis. También la enfermedad inflamatoria pélvica, la ruptura de un quiste ovárico o, incluso, un embarazo ectópico, suelen provocar un intenso dolor abdominal.
  • Problemas urinarios: Las infecciones urinarias pueden causar en ocasiones este tipo de dolor.
  • Problemas cardiopulmonares: en ocasiones, los problemas respiratorios, como una neumonía, o cardiacos pueden sentirse como un dolor abdominal a causa de la radiación a través de los nervios adyacentes.

Cólico Nefrítico

El cólico nefrítico, cólico renal o cólico de riñón es una obstrucción de las vías urinarias causada principalmente por cálculos o piedras, que causa un dolor agudo en el costado, la cintura o en un lateral de la barriga. Cuando el cálculo o piedra renal se encuentra muy cerca de la vejiga, podría confundirse con una infección de orina. El dolor del cólico renal se debe normalmente al aumento de la presión dentro de los conductos urinarios, que es producida por la obstrucción de los cálculos.

Síntomas del Cólico Nefrítico

  • Uno de los signos más característicos de los cólicos renales es el dolor agudo en la zona lumbar y también en los costados.
  • En ocasiones, los cólicos renales pueden generar molestias en la zona de la vejiga. Esto incluso pueden inducir al error y confundirlos con una infección urinaria de primeras.
  • La obstrucción del canal urinario debido a un cálculo renal puede desencadenar náuseas y vómitos en el paciente.
  • Si notas que tu orina tiene un tono rosado o rojizo, es importante acudir de inmediato a un urólogo. La aparición de sangre en la orina es una señal de alerta que no debería ser ignorada. Este síntoma es el más evidente y grave de un cólico renal.

¿Qué Dolor Produce el Cólico Nefrítico?

Depende de la altura a la que se detiene la litiasis. Así, las litiasis renales que obstruyen el riñón a nivel de la pelvis renal o el uréter más alto suelen producir dolor lumbar del mismo lado, a menudo asociado a náuseas y vómitos.

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A medida que la piedra obstruye a nivel más bajo, los síntomas cambian. Por ejemplo, cuando la litiasis alcanza el uréter medio es común que nos encontremos con un dolor que ha pasado de la espalda al abdomen o el flanco. También puede asociar alteraciones intestinales o sangrado.

Las piedras pélvicas suelen producir dolor abdominal bajo o inguinal, y cuando éstas están a nivel de la vejiga, es común que las personas noten síntomas parecidos a los de infección de orina o sensación de hormigueo genital en ese lado.

¿El Cólico Nefrítico Siempre Duele Mucho?

No. En muchas ocasiones el dolor del cólico es leve o moderado, y es perfectamente tolerable. Sin embargo, sí es cierto que algunas personas sufren ataques de cólico nefrítico verdaderamente graves en intensidad y que solo pueden ser controlados con analgesia inyectable.

¿El Dolor Sube y Baja o Siempre Está Ahí?

El dolor del cólico típicamente sube y baja. Es importante apuntar que el típico cólico nefrítico se caracteriza por un dolor oscilante, muchas veces relacionado con la toma de líquido -especialmente alcohol-. Por contra, el dolor típico de ataque renal no se relaciona ni con el movimiento ni con la posición. Cuando tenemos un cólico, no existe ninguna posición en la que el dolor cede.

Otros Síntomas del Cólico Nefrítico

Respecto al sangrado, es muy común durante el cólico nefrítico. De hecho, la inmensa mayoría de personas con litiasis renales que obstruyen la salida del riñón presentan hematuria micro o macroscópica. También es muy común que el cólico nefrítico asocie alteraciones gastrointestinales. Las más comunes son el estreñimiento, la disminución de la emisión de gases, y las náuseas y vómitos.

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¿Cuándo Hay Que Ir a Urgencias?

Existen varias circunstancias que obligan a ir a urgencias cuando tenemos dolor de riñón.

La primera y más importante es la fiebre, puesto que no es típica del cólico. Cuando coexiste un cólico nefrítico con fiebre y escalofríos es imperativo acudir a urgencias dado que puede apuntar a la existencia de una infección urinaria (pielonefritis obstructiva), que exige la realización de exploraciones complementarias y el inicio de tratamiento.

Lo mismo ocurre con cuando el dolor se acompaña de náuseas y vómitos incoercibles, puesto que no será posible controlar el dolor con analgesia vía oral. En esa situación será necesario controlar la clínica digestiva, además del dolor, antes de plantear el alta del paciente.

Tratamiento del Cólico Nefrítico

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.

Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

Cómo Aliviar el Dolor de Estómago

El dolor de estómago tiene una gran variedad de causas; la mayoría de ellas son benignas, episódicas y pueden evitarse siguiendo consejos tales como:

  • Hidratación: favorece los procesos digestivos y reduce la acidez estomacal.
  • Evitar acostarse justo después de comer: para prevenir la indigestión.
  • Evitar el tabaco y el alcohol, ya que ambos podrían desencadenar el reflujo ácido.
  • Seguir una dieta variada y saludable evitando el consumo excesivo de alimentos procesados.
  • Controlar el estrés y la ansiedad.
  • Practicar una actividad física de forma regular.

Recomendaciones Adicionales

Aunque usted tenga síntomas en la boca estómago, no consulte en internet, salvo en las páginas que le recomendamos. Si lo hace, verá que existen muchas alusiones al cáncer de estómago. Le creará una preocupación sin fundamento. Le aseguro que casi el 100% de las veces sus molestias serán de naturaleza benigna. Las enfermedades benignas y el cáncer comparten en ocasiones los mismos síntomas y por eso es preciso hacer exploraciones para estar seguros del diagnóstico.

Es fundamental realizar, como siempre, una meticulosa historia clínica, investigando los medicamentos que toma el paciente, pues a menudo son la clave para conocer lo que le ocurre, sus hábitos dietéticos, si está viviendo una situación de estrés sin perder de vista los antecedentes familiares incluso. En todo paciente con dispepsia que presente infección por Helicobacter pylori, éste se debe erradicar.

En ocasiones nos preguntan por la relación entre la dispepsia y el “funcionamiento anormal de la vesícula”. Los pacientes con cálculos en la vesícula, cuando presentan cólicos, el dolor suele producirse en la boca del estómago y en ese caso la colecistectomía (extirpación de la vesícula) resuelve la patología. También en ocasiones les preocupa el dolor de espalda asociado.

En principio, no hay por qué cambiar la dieta alimentaria si no se padece ninguna enfermedad que haya producido el cólico renal. En caso de que el cólico renal se haya producido por tener el ácido úrico alto, deberán evitarse ciertos alimentos como las carnes grasas, las vísceras, las carnes de ganso y pato, el marisco, las huevas de pescado, los embutidos grasos y los quesos grasos, entre otros alimentos. En cualquier caso, será el especialista el que deberá aconsejar al paciente de la alimentación que debe seguir dependiendo de las enfermedades que padezca.

El dolor abdominal por sí solo no es preocupante, ya que las causas más habituales son benignas, como una indigestión o una gastroenteritis que se resuelve sola en unas horas. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que puede deberse a una causa grave si va acompañado de signos de alarma.

La prevalencia de los cólicos renales es similar en hombres y mujeres, siendo más comunes los cólicos de ácido úrico en hombres y los cólicos cuyo origen es infeccioso en mujeres, y suelen darse entre los 30 y los 60 años. Existe mayor predisposición a sufrir cólicos renales si presentas antecedentes familiares. Ahora bien, los cálculos de cistina son los únicos sobre lo que hay realmente un componente hereditario. Todos los demás tipos de cólicos renales dependen de los hábitos de vida de cada persona. Una de las mejores formas de prevenir esta patología es beber la cantidad recomendada de agua durante todo el día para evitar la solidificación de elementos presentes en la orina, que son los encargados de originar los cálculos.

Cuando se produce un cólico de riñón, el dolor es muy fuerte, por lo que normalmente el paciente acude a urgencias sin tomar ningún medicamento que les alivie. En la mayoría de los casos, el paciente expulsa sin mayor dificultad la piedra. Siempre hay que esperar un tiempo mínimo, ya que en el 80 % de los casos, los cálculos menores de 4 milímetros se expulsan solos.

Si el dolor de estómago es persistente o intenso, o empeora con el esfuerzo, o si el abdomen está hinchado o sensible, o si el dolor va acompañado de fiebre persistente, náuseas o vómitos persistentes, ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos), sangre en las heces, la orina o el vómito, se debe buscar atención médica.

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