Hijos del Nadie: Un Análisis Profundo de la Novela y sus Temas
La novela histórica y social "Hijos del Nadie" es una ficción que narra la vida de un hombre que no puede reconciliar el fracaso del mundo y el distanciamiento de los elementos esenciales de la condición humana.
Argumento Central y Temas
La novela se centra en un ángulo personal de participación amarga y repugnante como burócrata en una institución educativa, y los conflictos de su vida personal y erótica. La única consolación la encuentra en ciertos elementos mundanos y superficiales que lo ayudan a suspender la realidad política, condición humana e injusticia, tanto en Latinoamérica como en el mundo. Duda de su libertad y constantemente se reinventa para forjarse una alternativa tolerable.
La culminación de su esencia se halla reflejada en la taza de café matutina y dos provocativos personajes, una pelirroja y una pelinegra de pantaloncitos cortos, y su sexualidad. Nunca les admite o niega amor, y trata de distanciarse para no caer en el error y farsa. La novela Hijos del Nadie más que una historia, es la reflexión de los fracasos del mundo y la imposibilidad del personaje de vivir una vida llena de nada. Los extremos entre vida personal, vida contemplativa y realidad social se cruzan.
Las acciones ocurren en un espacio físico limitado: su estudio, entre sábanas y peripecias físicas, contemplando los pantaloncitos cortos, su coche y la universidad.
Contexto del Autor
Fernando Oleas nació en Quito, Ecuador en 1964. Obtuvo su BA, MA y cursó sus clases de doctorado en Romance Linguistics and Literature en UCLA. Fue Profesor Asociado en UCLA, durante su carrera de doctorado. Enseñó en Occidental College (Los Angeles) y desde el año 2000 enseña cursos de literatura, historia y gramática (España, Latinoamérica e Italia) en el departamento de Modern Languages en Los Angeles Pierce College. Mantiene un Blog de cuentos, poesía y ensayos. Sus cuentos mas leídos son "Despertar", "El Preso", y "Vengo del Norte" de su colección de cuentos "Cuentos de Amor, Sexo y Miseria".
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Similitudes Temáticas en Otras Obras
Existen otras historias que exploran temas similares de abandono y búsqueda de identidad. Por ejemplo, en Colombia, muchos niños y niñas se encuentran en programas de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), cada uno con historias enmarcadas usualmente en universos complejos de maltrato por parte de familiares, acoso y abuso sexual, abandono, desnutrición y temas de adicción, entre otras problemáticas.
Alrededor de 26.389 de esos menores tienen la suerte de terminar en hogares. De esos 26.389 niños y jóvenes, se considera que 12.141 menores cuentan con declaratoria de adoptabilidad, lo que quiere decir que pueden entrar en proceso de adopción. Sin embargo, entre esos, 12.042 son de difícil adoptabilidad debido a tres factores primordiales: son mayores de ocho años; tienen algún tipo de discapacidad física, mental o enfermedad crónica, y/o son miembro de un grupo de dos o más hermanos en condición de adoptabilidad.
Y cuando no pasa, muchos niños y niñas se convierten en adolescentes y adultos jóvenes en estos hogares en donde tienen que seguir las normas que cada uno establece, basadas en la ley 1098 de 2006 y su modificación en la ley 1878 de 2018 del Código de la Infancia y la Adolescencia.
No cumplir las normas cuando se es un joven no adoptado mayor de edad puede tener consecuencias bastante complejas. Un porro, unos tragos de más, llegar una hora más tarde de la establecida puede dejarlos literalmente en la calle y sin el amparo de un Estado que hace las veces de padre o tutor sustituto.
El Estado los debe educar, alimentar, vestir, darles la posibilidad de crecer en buenas condiciones y brindarles las herramientas para sobrevivir por sí mismos cuando llegue el momento de dejarlos ir. Las vidas de estos niños y jóvenes dependen de este, de sus acciones, sus recursos, su organización y sus decisiones.
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El Proceso de Adopción y sus Desafíos
Cuando un niño entra bajo la protección del ICBF ya sea porque los padres lo entregan o porque el ICBF descubre maltrato hacia el menor, el primer sitio a donde llega son los centros de emergencia, donde permanece hasta que encuentran una fundación u hogar afiliado al instituto en donde pueda recibir el cuidado integral que necesita: techo, comida, higiene, salud, educación.
Los más pequeños, entre los seis meses y los cinco años, entran al programa Hogares Comunitarios de Bienestar (HCB), donde serán cuidados hasta su trasladado a hogares sustitutos segmentados por edades y género. A cada menor se le asigna un defensor que debe velar por sus derechos y actúa como su representante legal.
Se calcula que cada defensor puede tener hasta 200 menores a su cargo, y es ahí donde se complejiza la situación. El defensor debe establecer si el niño o la niña es apto para adopción dentro de un plazo máximo de dieciocho meses, para lo cual tiene que contactar a los familiares de hasta tercer grado de consanguinidad y asegurarse de que ninguno quiera hacerse cargo.
En caso de que sea apto, comienza un trámite de declaratoria de adoptabilidad -un procedimiento legal que determina que el niño o la niña tiene las condiciones óptimas para ser adoptado-, que debe durar diez días. Antes de la implementación de la Ley 1878 de 2018 este proceso podía durar años, lo cual dificultó en muchos casos que los niños crecieran en una familia.
Esa es una de las constantes en las historias de los jóvenes no adoptados dentro del ICBF: por situaciones burocráticas no tuvieron la oportunidad de ser incorporados a una familia a temprana edad, que era el momento en que mayor probabilidad tenían de ser acogidos.
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El Limbo de la No Adopción
Cuando no los adoptan, los niños entran en un estado de limbo hasta cumplir los dieciocho años, edad en la que se abre otra etapa retadora en su vida: ¿serán capaces de sobrevivir fuera de la institución y de la seguridad de los hogares sustitutos afiliados al ICBF? ¿Habrá implementado el Estado los procesos que les brinden las herramientas para desarrollar una vida digna por sí mismos?
Los niños pueden pasar en su infancia y adolescencia por diferentes hogares: algunos cierran, de otros los expulsan por mal comportamiento, algunas veces se vencen las edades y los trasladan. Los casos son particulares y complejos, pero todos tienen algo en común: son niños carentes de afecto y apoyo familiar, que viven en un estado de incertidumbre constante y anhelan ser amados, pertenecer.
El Estado como Tutor
El Estado como padre o tutor tiene muchos jóvenes y niños a su cargo y su método de crianza, en ese sentido es segmentarlos por edad, género y comportamiento. El argumento es buscar el bien común, que la mayoría esté en las mejores condiciones posibles y apartar a los que no encajan, intentando “rehabilitarlos”, mientras los someten a otro rechazo.
“Los retos que plantea esta situación parecen superar la capacidad real del sistema. Los impactos psicosociales de estos recorridos de vida en un país como el nuestro, con indicadores de salud mental difíciles reclaman medidas importantes y complejas, que incluyen la evaluación del final del proceso de cuidado por parte del Estado, es decir, dentro del proceso hay que incluir la variable de ¿qué ocurre con los muchachos que salen del sistema? ¿cómo es su vida después de salir del ICBF?”
La Vida Limitada de los Jóvenes en el Sistema
El día a día de la mayoría de los jóvenes que cumplen dieciocho años estando aún en el sistema es muy limitado. Pocas veces se les conceden permisos para salir; si van a estudiar tienen que volver al hogar una vez terminada la clase; no van a fiestas; no hacen grupos de estudios en las casas de otros amigos; no tienen aventuras; no se compran cosas; tienen en general poco contacto con el mundo. Viven en un limbo, no están ni aquí, ni allá. Hay una protección rígida por parte de las instituciones que es entendible hasta cierto punto.
El Futuro Incierto
El futuro de ellos es mucho más complejo e incierto. Deben buscarse su propio techo, un trabajo y ver cómo continuar con sus estudios. Ellos no pudieron callar y se arriesgaron a vivir más allá del hogar. Saben que estos impulsos tal vez los llevaron a encontrarse en esta situación desafortunada y saben que una vez más deben superar esta prueba.
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