¿Los hombres tienen cólicos? Causas y tratamiento del dolor abdominal bajo
Se denomina cólico a un tipo de dolor abdominal que puede variar en intensidad y llegar a ser muy agudo. El dolor en el bajo vientre en hombres puede aparecer por múltiples razones, desde problemas musculares hasta afecciones digestivas o urinarias.
Algunas molestias son pasajeras, mientras que otras pueden indicar enfermedades más graves. Identificar el tipo de dolor y su ubicación es clave para determinar su origen. Llamamos bajo a la parte del abdomen que está por debajo del ombligo.
En esta zona del cuerpo, se encuentran el intestino grueso, el recto, la vejiga, la próstata y parte del intestino delgado. También hay músculos y nervios que pueden causar molestias en el bajo vientre en el hombre si están inflamados o lesionados.
Causas del dolor abdominal bajo en hombres
El dolor en la parte baja del abdomen en el hombre puede deberse a problemas digestivos, musculares, renales o del aparato urinario. A veces, aparece por algo tan simple como una acumulación de gases.
- Dolor muscular: Suele aparecer tras un esfuerzo físico, como levantar peso o hacer ejercicio. Se percibe como más superficial y mejora con el reposo.
- Dolor visceral: Por el contrario, se origina en los órganos internos.
Tipos de dolor y posibles causas
- Dolor punzante: Las punzadas en el bajo vientre pueden deberse a gases, inflamación intestinal o infecciones urinarias.
- Ardor: El ardor en el bajo vientre suele estar asociado con infecciones urinarias o problemas gástricos.
- Dolor al toser o estornudar: Si aparece dolor abdominal al toser o estornudar, puede tratarse de una distensión muscular o una hernia.
- Presión: La presión en el abdominal bajo puede ser causada por gases, inflamación de la vejiga o estreñimiento.
Problemas específicos y su relación con el dolor abdominal
- Apendicitis: Es bastante frecuente notar inicialmente la inflamación alrededor del ombligo, aunque puede cambiar gradualmente hacia el lado derecho. El dolor se agrava a las 24 horas y empeora al moverse. Puedes tener náuseas, heces blandas leves y fiebre. La primera manifestación de una apendicitis, como ya dijimos, suele sentirse en la parte central, para asentarse posteriormente en al lado derecho.
- Problemas de estómago: El estómago tiene un revestimiento que evita que los ácidos necesarios para descomponer los alimentos ingeridos lo dañen. Cualquier problema en el revestimiento puede causar dolor, a menudo de carácter ardiente (“ardor de estómago”) en el centro del abdomen.
- Problemas de vejiga: Los problemas de vejiga generan un dolor en la parte baja central del abdomen. Si aparecen calambres o ardor durante la micción o después de la misma puede tratarse de una infección. Podría ir acompañada de una mayor necesidad de orinar, aparecer sangre en la orina y una sensación de cansancio y malestar.
- Trastornos en los testículos: Es habitual que los trastornos en los testículos se manifiesten en la parte baja del abdomen.
- Problemas de próstata: La próstata es una pequeña glándula situada entre la vejiga y el pene y segrega la parte líquida del semen. Puede inflamarse o infectarse y generaría un dolor en los genitales y también en la parte baja del abdomen. Si la prostatitis es de aparición aguda (o sea, rápida) suele deberse a una infección bacteriana, y requerirá tratamiento antibiótico.
- Pielonefritis: La pielonefritis es el nombre médico de una infección renal y genera un dolor en un costado que puede extenderse a la espalda. Puede ir acompañado de dolor al orinar, sangre en la orina y malestar general.
- Cólico nefrítico: Un dolor repentino, muy intenso, en la espalda, el abdomen o en la ingle puede deberse a una piedra en el riñón: el cólico nefrítico. El cuerpo va a tratar de deshacerse de la piedra empujándola a lo largo de los uréteres (los conductos que van desde el riñón a la vejiga) un proceso que generará dolor en oleadas.
- Distensión muscular: No debemos olvidar que algo tan simple como una distensión muscular puede generar dolor en el abdomen.
- Hernias inguinales: Las hernias inguinales pueden ir acompañadas de dolor abdominal. La causa es que una zona del músculo abdominal está debilitada y el tejido adiposo o el intestino sobresalen. Puede generar un dolor intenso y la aparición de un bulto blando o una hinchazón en el abdomen. Suelen deberse a algún esfuerzo, por ejemplo al levantar algo pesado. Los bultos tienden a incrementarse al toser o estornudar. El tratamiento es quirúrgico para devolver el intestino a su sitio.
- Estreñimiento: Es una causa habitual, a menudo acompañada de náuseas, pérdida de apetito e hinchazón abdominal. El tratamiento es beber mucho líquido, hacer ejercicio e ingerir alimentos ricos en fibra.
- Infección intestinal: Otra causa de dolor generalizado puede ser una infección en el intestino, producida bien por un virus o bien por una intoxicación alimentaria. Puede ir acompañado de episodios de diarrea, vómitos o ambas cosas. Normalmente se resuelven solos en pocos días, evitando la deshidratación mediante la ingesta de líquidos.
- Dolor diferido: Hay que mencionar que un dolor que se origina en la espalda puede aparecer en el abdomen. Es lo que se llama un “dolor diferido”. El dolor empeora al moverte, agacharte o al levantar objetos.
Diagnóstico y tratamiento
Como norma, el médico te preguntará acerca del dolor: ¿Dónde te duele? ¿Cuánto tiempo lleva doliéndote? ¿Es continuo o viene y va? ¿Es agudo?
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La conversación que has tenido con el médico y la exploración simple del abdomen, presionando en ciertas áreas para comprobar si te duele, le habrá dado una pista de la causa. Incluso podría diagnosticarla e instaurar un tratamiento adecuado, pero no siempre será así. Puede ser complicado averiguar la causa de un dolor en la parte baja del abdomen.
El tratamiento para el dolor de abdomen bajo depende de su causa. Si es muscular, se puede aliviar con reposo y aplicando calor. Si se debe a gases o problemas digestivos, hay que seguir una alimentación equilibrada y beber suficiente agua. En infecciones urinarias o problemas renales, es necesario un tratamiento médico con antibióticos o antiinflamatorios.
Ciertos alimentos pueden provocar dolor de tripa en la parte baja o calambres en el abdomen bajo. Por ejemplo, lácteos, alcohol, comidas muy condimentadas y bebidas gaseosas.
Sí, el estrés puede generar molestias en el bajo vientre y provocar espasmos intestinales, diarrea o estreñimiento.
Cólico nefrítico (renal)
Los cólicos renales son fuertes dolores por la zona de los riñones, costado o hasta un lateral de la zona abdominal. La principal causa es una obstrucción del canal urinario provocado normalmente por una piedra o cálculo renal.
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No se conoce una causa exacta que nos diga como se llegan a formar este tipo de piedras, pero si se suelen ligar a la genética y a la falta de líquidos.
Síntomas del cólico nefrítico
- Dolor en la zona costo-lumbar, suele ser muy agudo y aparecer de manera brusca.
- Suspensión de la expulsión de líquidos, es el síntoma más claro y el de mayor gravedad.
En caso de que el tamaño de la piedra sea demasiado grande, se procederá a una intervención quirúrgica para extraerlos.
Cólicos gastrointestinales
Los cólicos pueden venir acompañados de otros problemas digestivos como náuseas, vómitos o diarreas. Además, pueden ocasionar otros malestares como irritabilidad, tensión y estrés que pueden provocar dolor de estómago e influir en la salud digestiva.
¿Qué causa los cólicos gastrointestinales?
Los cólicos gastrointestinales suelen estar relacionados con la presencia de gases en nuestro sistema digestivo. Ciertos problemas digestivos pueden dificultar el avance a través del intestino de los gases que se generan como parte de la digestión, provocando dolor de estómago a la que se le conoce como cólico.
Hay ciertos hábitos de estilo de vida que pueden aumentar la presencia de gases en nuestro sistema digestivo y hacernos más propensos a los cólicos que influyen en la salud digestiva. Los malos hábitos a la hora de comer, como hacerlo muy deprisa o no masticar los alimentos lo suficiente, puede provocar que traguemos demasiado aire e inducir a problemas digestivos como una mala digestión.
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Ciertos alimentos difíciles de digerir pueden provocar problemas digestivos e influir en la salud digestiva como los cólicos, como pueden ser los hidratos de carbono no absorbible o los derivados de los lácteos en las personas con intolerancia a la lactosa.
Los cambios bruscos en la dieta y en la flora intestinal también pueden ocasionar cólicos. Esto puede ocurrir cuando introducimos nuevos alimentos a nuestra dieta que nuestro organismo todavía no está acostumbrado o cuando tomamos antibióticos, los cuales alteran la flora intestinal.
¿Cómo se pueden prevenir los cólicos gastrointestinales?
Hay ciertas recomendaciones generales para la salud digestiva que ayudan a disminuir la presencia de gases en el sistema digestivo y a disminuir el dolor en el estómago.
Dolor pélvico crónico
Se estima que el dolor pélvico crónico puede afectar entre el 10 y el 14% de los hombres de Europa y Estados Unidos, mientras que en España el dolor pélvico crónico puede afectar al 16% de los hombres.
La pelvis es una de las regiones anatómicas más importantes del cuerpo. Y es que en ella se apoyan muchas estructuras importantes. Desde el aparato digestivo hasta el reproductivo y el urinario. Además, la pelvis tiene una función imprescindible para el organismo; mantener la estabilidad del cuerpo. Al ser el punto de encuentro de diferentes ligamentos y músculos, la aparición de dolor en esta zona puede responder a diferentes causas. Analizamos las más comunes y te contamos cómo tratarlas.
El dolor pélvico es una molestia que se manifiesta en la parte baja del abdomen. Puede aparecer tanto en hombres como en mujeres, aunque las causas del mismo serán diferentes en cada caso.
En el caso de los hombres, el dolor pélvico puede revelar un problema en la próstata. El tratamiento para aliviar el dolor pélvico dependerá de su origen, su intensidad y su frecuencia. Es por ello por lo que, ante un dolor de este tipo, es clave que un profesional médico determine primero su causa.
Medicamentos como analgésicos y relajantes musculares. El seguimiento del tratamiento asignado puede aliviar el dolor pélvico aunque es posible que la mejora sea a largo plazo. Por eso, ante la aparición de molestias en la zona pélvica es importante acudir a un profesional para su evaluación.
Los pacientes que padecen dolor pélvico crónico son derivados a múltiples especialistas, viéndose sometidos a numerosas pruebas complementarias, sin llegar en muchas ocasiones a resultados concluyentes y derivando en diagnósticos ambiguos y poco precisos. Esto conlleva casos de estrés y ansiedad por la falta de resultados y respuestas fiables a la pregunta de porque me duele.
Una vez el médico especialista ha descartado el posible origen orgánico o infeccioso del dolor, el fisioterapeuta debe analizar, en base a los datos de las pruebas realizadas y a la historia clínica detallada, el tipo de dolor que presenta el paciente y llegar a una conclusión precisa para diferenciar de si se trata de un dolor nociceptivo, neuropático o nociplástico. Este es el momento más difícil de todo el proceso y más importante para la resolución del problema.
Desgraciadamente para las personas que sufren este síntoma, hay muy pocos profesionales sanitarios con la experiencia clínica y la formación suficiente, en el campo del dolor, para abordar este análisis desde el rigor científico que permite analizar todas los posibles orígenes del dolor.
Existen varias técnicas y estrategias de fisioterapia para el tratamiento del dolor pélvico crónico,en función del tipo de dolor que presenta el paciente, que han sido respaldadas por la evidencia científica con prometedores resultados.
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