Manzanilla durante el Embarazo: Beneficios y Precauciones
El embarazo es uno de los períodos más importantes y delicados en la vida de una mujer. Durante este tiempo, es crucial prestar atención a un estilo de vida saludable, una dieta equilibrada y suficiente descanso. Una pregunta muy frecuente que se suelen hacer las embarazadas es si pueden tomar o no infusiones.
Una de las dudas más comunes que suscita la manzanilla durante el embarazo es si su consumo es seguro. En líneas generales, se recomienda un consumo moderado, es decir, que no sobrepase las dos tazas al día. Estas ayudan a aumentar el consumo de agua y a sustituir otras bebidas menos aconsejadas como el café o los refrescos con azúcar o gas.
Beneficios de la Manzanilla en el Embarazo
La manzanilla es conocida por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias. Se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional para tratar diversas afecciones, como problemas digestivos, insomnio, inflamaciones y problemas de piel. La manzanilla es conocida desde la época del antiguo Egipto, donde se consideraba una planta sagrada y se utilizaba con fines medicinales. En la antigua Roma y Grecia, la manzanilla era valorada por sus efectos curativos y se utilizaba para tratar diversas enfermedades.
El principal componente de la manzanilla es el chamazuleno, que tiene potentes efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Contiene una serie de sustancias bioactivas que contribuyen a sus propiedades curativas. Entre los principales componentes se encuentran los flavonoides, terpenos, cumarinas y polisacáridos. Los flavonoides, como el apigenina, tienen potentes efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Principales beneficios:
- Calma el sistema nervioso: Uno de los beneficios más significativos de la manzanilla es su capacidad para calmar el sistema nervioso. El embarazo puede ser un período estresante y ansioso, y aquí es donde la manzanilla puede ayudar. Beber té de manzanilla puede ayudar a aliviar la ansiedad, la tensión y promover un mejor sueño.
- Alivia problemas digestivos: Muchas mujeres embarazadas sufren problemas digestivos, como hinchazón, náuseas y estreñimiento. La manzanilla tiene un efecto beneficioso en el sistema digestivo y puede ayudar a aliviar estas molestias. La manzanilla durante el embarazo puede ayudar a relajar los músculos lisos en el tracto digestivo y promover una digestión saludable.
- Propiedades antiinflamatorias: La manzanilla es conocida por sus propiedades antiinflamatorias, que pueden ser útiles para manejar diversas inflamaciones durante el embarazo. Por ejemplo, si sufres de dolor articular u otras afecciones inflamatorias, el té de manzanilla puede brindarte alivio.
- Fortalece el sistema inmunológico: La manzanilla también tiene un efecto positivo en el sistema inmunológico. Durante el embarazo, el sistema inmunológico de la mujer a menudo se debilita, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
- Reducción de náuseas matutinas y alivio de acidez estomacal: Una de las molestias más comunes durante el embarazo son las náuseas matutinas, especialmente en el primer trimestre. La manzanilla puede ser un aliado eficaz para contrarrestar estas sensaciones desagradables, gracias a su capacidad para calmar el estómago y facilitar la digestión. Es más, durante las últimas etapas del embarazo, es frecuente que las mujeres experimenten acidez estomacal. La manzanilla ayuda a neutralizar el pH ácido del estómago, aliviando así esta molestia y favoreciendo una digestión más ligera.
- Alivio de dolores musculares y mejora del descanso: El embarazo puede traer consigo dolores musculares y dificultades para conciliar el sueño debido a los cambios físicos y hormonales. La manzanilla, conocida por sus propiedades relajantes, puede ayudar a calmar los músculos y mejorar la calidad del sueño. Esto se debe a que aumenta los niveles de glicina, un aminoácido que actúa como relajante muscular y nervioso. Tomar una infusión de manzanilla antes de dormir puede proporcionar una sensación de calma y bienestar, facilitando un descanso reparador.
- Prevención del estreñimiento y fortalecimiento del sistema inmunitario: El estreñimiento es otro problema común durante el embarazo, causado por los cambios hormonales y la presión del útero sobre los intestinos. La manzanilla puede ayudar a prevenir este problema al estimular el tránsito intestinal y aliviar los gases. Su consumo moderado fortalece el sistema inmunitario, protegiendo a la gestante de resfriados e infecciones. Esto se debe a que la manzanilla ayuda a mantener a raya la hormona cortisol, que puede debilitar las defensas del cuerpo.
- Ayuda a conciliar el sueño: Tradicionalmente, la manzanilla también se ha utilizado como un tranquilizante natural para reducir la ansiedad y ayudar a conciliar el sueño. Una pequeña taza de té de manzanilla antes de acostarte calma el sistema nervioso, ayudándote a relajarte y dormir mucho mejor.
- Previene infecciones del tracto urinario: Ayuda a prevenir infecciones en el tracto urinario. Durante el embarazo, la mujer genera más cantidad de progesterona, una hormona que relaja los músculos de los uréteres y que aumenta el riesgo de cistitis.
- Alivio de llagas bucales: Debido a las hormonas del embarazo y al aumento de la sangre que se bombea a través del organismo, durante el embarazo las llagas en la boca y las infecciones de las encías son bastante comunes. El té de manzanilla puede ayudar a proteger y curar las úlceras leves cuando se usa como enjuague bucal.
Riesgos y Precauciones al Consumir Manzanilla Durante el Embarazo
Aunque la manzanilla tiene muchos efectos positivos, es importante ser cauteloso al usarla durante el embarazo. Algunas voces aseguran que tomar manzanilla en el embarazo, especialmente en el primer trimestre, conlleva ciertos riesgos que pueden poner en peligro la gestación. Pero ¿qué hay de cierto en esta afirmación? Algunos estudios sugieren que dosis altas de manzanilla pueden provocar contracciones uterinas y aumentar el riesgo de parto prematuro. El consumo excesivo durante el embarazo puede tener efectos adversos. En algunas personas, la manzanilla puede actuar como un estimulante, lo que podría ser perjudicial para el bebé. Además, consumirla en grandes cantidades o de forma continua podría aumentar el riesgo de efectos secundarios no deseados. Por esta razón, es crucial limitar su ingesta y evitar combinarla con otras infusiones o tés que puedan potenciar sus efectos.
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En algunas personas, la manzanilla puede causar reacciones alérgicas, especialmente en aquellas que son alérgicas a plantas de la familia Asteraceae, a la que pertenece la manzanilla. Si eres propensa a las alergias, es importante ser cautelosa y consultar el uso de la manzanilla con un especialista.
La manzanilla puede afectar la eficacia de algunos medicamentos, lo que puede ser problemático durante el embarazo. Por ejemplo, puede aumentar los efectos de los sedantes o afectar los medicamentos anticoagulantes. Si estás tomando algún medicamento, es importante consultar a tu médico antes de comenzar a consumir manzanilla.
Recomendaciones para un Consumo Seguro:
- Consulta a tu médico: El paso más importante antes de comenzar a usar manzanilla durante el embarazo es consultar a tu médico. Cada embarazo es único y un especialista puede proporcionarte recomendaciones personalizadas según tu estado de salud y necesidades.
- Escucha a tu cuerpo: Durante el embarazo, es clave escuchar a tu cuerpo y reaccionar a sus señales. Si experimentas cualquier efecto secundario después de consumir manzanilla, como erupciones, picazón o dificultades respiratorias, deja de usar manzanilla de inmediato y busca atención médica.
- Consumo esporádico en el primer trimestre: Durante las primeras semanas de embarazo, es recomendable consumir manzanilla de manera esporádica. Aunque no se ha comprobado científicamente que tenga efectos abortivos, es mejor prevenir y limitar su consumo en este periodo crítico. Optar por una taza ocasional puede ser suficiente para disfrutar de sus beneficios sin exponerte a riesgos innecesarios.
- Limitaciones de consumo en el segundo y tercer trimestre: A medida que avanza el embarazo, se recomienda no exceder una taza de manzanilla al día. Este límite ayuda a minimizar cualquier posible efecto estimulante y asegura que tanto la madre como el bebé se mantengan saludables. Además, es importante no mezclar la manzanilla con otras infusiones que puedan tener compuestos activos similares o contradictorios.
- Adquisición segura de manzanilla: Para asegurar que la manzanilla que consumes sea segura y de calidad, es importante adquirirla de fuentes confiables. Opta por productos debidamente empaquetados y etiquetados, preferiblemente de tiendas especializadas o farmacias. Esto te ayudará a evitar contaminaciones con otros nutrientes o sustancias que puedan afectar el curso de tu embarazo. Asegúrate de seguir las instrucciones de preparación adecuadas para maximizar sus beneficios y minimizar cualquier riesgo potencial.
Infusiones a Evitar Durante el Embarazo
Durante el embarazo, es fundamental ser cautelosa con las infusiones que consumes. Algunas, como la caléndula, el ginseng, el eucalipto y el aloe vera, pueden tener efectos nocivos o tóxicos para el desarrollo del bebé. Estas infusiones pueden causar contracciones uterinas o afectar el equilibrio hormonal, por lo que es mejor evitarlas por completo durante la gestación.
Algunas pueden provocar hipertensión arterial, contracciones uterinas, sangrados, trastornos gastrointestinales o toxicidad en el feto.
Aquí hay una lista de infusiones que se deben evitar:
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- Kava: Se suele usar para tratamientos para reducir la ansiedad pero según informes podía provocar daños hepáticos graves y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) decidió emitir advertencias sobre el uso de suplementos alimenticios que tuviesen Kava.
- Pasiflora: También se usa para controlar la ansiedad. El problema es que, en muchos productos comerciales, esta flor se combina con otras plantas medicinales, algo que dificulta distinguir sus cualidades únicas de cada una de ellas. No se aconseja tomar durante el embarazo ni en la lactancia.
- Valeriana: La recomiendan para reducir la ansiedad y el estrés. Pero no disponen de ensayos de seguridad a largo plazo, por lo que no se recomienda tomar durante muchas semanas seguidas sin que un médico lo haya aprobado.
- Lavanda: En su uso oral puede causar estreñimiento, malestar estomacal y dolor de cabeza. No se recomienda tomar en niños ni adolescentes porque puede alterar las hormonas.
- Melisa: No hay suficientes evidencias para saber si es seguro tomar melisa durante el embarazo y la lactancia.
- Menta poleo: No se aconseja.
- Eucalipto: Esta infusión tan consumida en épocas invernales para despejar las vías respiratorias hay que evitarla: “Contiene monoterpeno, que se ha relacionado con abortos y con propiedades tóxicas a nivel de hígado y riñones que pueden causar malformaciones en el feto” asegura la Dra. El eucalipto puede provocar malestar general y, más concretamente, mareos, náuseas, vómito o diarreas. Si estás embarazada o en periodo de lactancia, no ingieras té con esta famosa planta medicinal.
Tipos de Manzanilla
Hay dos tipos de manzanilla: alemana y romana. La variedad alemana común proviene de la flor Matricaria recutita, y la variedad romana, menos habitual, proviene de la flor Chamaemelum nobile. Mientras que el té de manzanilla se puede encontrar en casi cualquier lugar, la calidad de la hierba es fundamental a la hora de recibir estos beneficios. La mayoría de las mezclas de supermercado que se pueden encontrar son polvo finamente triturado o trozos picados de la flor, y no contienen necesariamente la calidad terapéutica del cogollo.
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