Manzanilla para Recién Nacidos: Beneficios y Riesgos

18.09.2025

Es muy habitual encontrar bebés que toman infusiones por diferentes motivos, quizá para hidratarse, para tratar el cólico del lactante o bien para que duerman mejor. Durante décadas han sido algo así como ‘el remedio casero de la abuela’. Las bondades de la manzanilla para el bebé son un clásico que ha pasado de generación en generación.

Beneficios Tradicionales de la Manzanilla

“Esta infusión se conoce por sus propiedades relajantes y sedantes, lo que la convierte en una opción popular para ayudar a los bebés a dormir. También se cree que puede aliviar los gases. Esta hierba también se ha utilizado tradicionalmente para promover el sueño. En este caso, sus propiedades calmantes “pueden ayudar a reducir la ansiedad y el estrés.

Razones Comunes para Dar Infusiones a Bebés

  • Dormir mejor.
  • Hacer mejores digestiones.
  • Acabar con los cólicos del lactante.
  • Proporcionar una bebida con un sabor distinto del agua.

Hay dos grandes corrientes ancestrales en esto de usar tisanas para aplacar algunos males de los lactantes: los que recurren a alguna infusión para ayudar al bebé a dormir y las míticas infusiones para los gases del bebé.

Riesgos y Consideraciones Importantes

En primer lugar, las infusiones preparadas a base de hierbas o plantas contienen principios activos, al igual que los medicamentos, cuyos efectos no se han observado en bebés dado que no hay estudios sobre ello. En general los principios activos actúan en función de la dosis y deben ser suministrados en función del peso del individuo para evitar intoxicaciones, por lo que no es lo mismo darle a un bebé de dos meses tres infusiones de manzanilla al día que dárselas a un bebé de siete meses que pesa casi el doble. A esto hay que añadir que las dosis no están estandarizadas, por lo que una marca de infusiones puede tener más principios activos que otra a iguales cantidades.

Por todo ello, es preferible no dárselas al niño y, en caso de hacerlo, consultarlo previamente y que lo supervise el pediatra u otro profesional sanitario especializado.

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Problemas Asociados al Uso de Infusiones en Bebés

  • Falta de valor nutricional: “Las infusiones no aportan ningún valor nutricional significativo para los bebés.
  • Desplazamiento de la leche materna o fórmula: “Dar infusiones a los bebés puede reducir la cantidad de leche materna o fórmula que consumen.
  • Riesgo de botulismo: Aunque es poco habitual, en algunos casos “la preparación inadecuada de las infusiones con agua no hervida, o con hierbas contaminadas, por ejemplo las recogidas en el campo y no procesadas por ningún laboratorio, podría suponer el contagio de la bacteria Clostridium botulinum, que causa el botulismo. Se trata de una enfermedad grave que puede afectar el sistema nervioso del bebé provocando síntomas como parálisis muscular, dificultad para respirar y estreñimiento.
  • Efectos a largo plazo desconocidos: “No se conoce a ciencia cierta cuáles pueden ser los efectos a largo plazo de consumir infusiones en la salud de los bebés.

Como asesora de lactancia, Marqués recuerda que “las recomendaciones actuales se basan en el fomento de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad (o de fórmula en su defecto), evitando cualquier líquido diferente a la leche”.

Otros Aspectos a Considerar

Si se utilizan las infusiones para que el bebé tome agua estamos dando por hecho que no la toma y/o que la necesita. Por otro lado, si tiene más de seis meses y ya ingiere otros alimentos complementarios a la lactancia, tampoco sería necesario, aunque si detectamos que el niño tiene sed habría que darle agua. Sólo y exclusivamente agua, y del grifo. Sólo ellos saben si la necesitan, y en ese caso, la pedirán.

Por último, pero no menos importante, las infusiones preparadas para bebés contienen elevadas cantidades de azúcar (una media del 90% del peso es azúcar en forma de dextrosa y sólo el 4-9% son hierbas). Así, si damos 3 infusiones de 100 ml a un bebé de 5 meses, le estamos dando cercad e 14 gramos de azúcar proveniente de las infusiones.

Cuándo Pueden Comenzar a Tomar Infusiones

Ya sabemos que no es buena idea darles infusiones a los bebés, ni para que duerman mejor, ni para que los gases les resulten menos molestos. Pero es normal preguntarse cuándo pueden comenzar a tomarlas. Es importante elegir infusiones específicas para bebés, elaboradas con hierbas suaves y adecuadas para su edad, y que procedan de un laboratorio especializado en estos productos. Las más habituales son la manzanilla, la tila, el hinojo y la melisa.

Los bebés son muy sensibles a las hierbas y especias. Incluso pequeñas cantidades pueden tener efectos adversos en ellos. Algunas infusiones, además, pueden interactuar con medicamentos, por lo que es importante consultar siempre con el pediatra antes de dárselas al bebé. También pueden causar reacciones alérgicas o intolerancias. “Es importante observar si el niño presenta alguna reacción alérgica después de tomar una infusión por primera vez.

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Por último, Marqués señala que los riñones de los bebés “aún no están lo suficientemente desarrollados para procesar grandes cantidades de líquido. A partir del año de edad los niños pueden tomar ciertas infusiones específicas para bebé.

Recomendaciones y Consideraciones Finales

No podemos negar a las abuelas el conocimiento que otorga la experiencia en lo que al cuidado de bebés se refiere. Sin embargo, es importante recordarles que la medicina y la nutrición infantil han avanzado mucho en los últimos años. Por eso, Marqués aconseja hacerles saber, desde el cariño y el respeto, que las recomendaciones actuales se basan en evidencia científica sólida.

  • Si tu abuela (o madre/suegra) sigue preocupada, sugiérele acompañarte al pediatra con el bebé.
  • A partir de los seis meses ya puede dar agua a tu bebé, siempre que no interfiera con la lactancia materna. Recuerda mantener limpias las tetinas, vasos u otros recipientes.

Durante el embarazo y la lactancia todas sabemos que es mejor no abusar de la cafeína, por lo que las amantes del café pueden buscar alternativa en las infusiones. Y a parte están las que ya eran amantes de las infusiones previamente. Seguro que todas hemos tomado una manzanilla cuando hemos tenido malestar de estómago, o una tila para calmarnos, o un té verde para depurar nuestro organismo.

Precauciones al Tomar Infusiones Durante la Lactancia

  • Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
  • No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (contienen fitoestrógenos: Powers 2015, Zava 1998) si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.

Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.

Infusiones y Lactancia: Niveles de Riesgo

Riesgo muy bajo para la lactancia:

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  • Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia.
  • Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión.
  • Tila: Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
  • Jengibre: Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia.
  • Mate: No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día durante la lactancia.
  • Roibos: Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.

Riesgo bajo para la lactancia

  • Té: Es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo mínimo.
  • Anís: Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, un consumo ocasional o moderado sería compatible con la lactancia. Sin embargo a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad.

Riesgo alto para la lactancia

  • Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
  • Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
  • Anis estrellado: El anetol es neurotóxico y se elimina por la leche.
  • Hinojo: Se excreta en leche materna en pequeña cantidad. Durante los primeros meses del bebé suelen aparecer los llamados cólicos del lactante.

Además, otra opción puede ser el manejo fitoterapéutico con infusiones de hinojo o de manzanilla para bebés, tomado con moderación para que no interfiera con la lactancia materna.

“Las infusiones pueden ser tóxicas en los primeros meses/años de vida del niño, hay que evitarlas”, advierte el Dr. Marcelo Andrade, pediatra del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, quien insiste en que los principios activos que contienen las plantas pueden causarles distintas dolencias, de más leves a más graves. “Pueden provocarles una insuficiencia hepática, hemorragias, convulsiones, vómitos, acidez, alteración de la conciencia, deshidratación, etc. Esto se debe a que los niños pequeños aún no tienen bien desarrollados los órganos, lo que les impide metabolizar correctamente los principios activos de las plantas.

Sin embargo, hay algunas empresas que comercializan infusiones dirigidas al consumidor infantil. "Estas suelen estar dosificadas para evitar problemas, pero tampoco son recomendables.

Por el mismo motivo, la AESAN tampoco recomienda en estas edades la ingesta de alimentos como la miel, el jarabe de maíz, los preparados deshidratados para lactantes y los cereales.

Andrade señala que el botulismo puede darse por distintos motivos, y que en teoría las hierbas de las infusiones no deberían de ser la causa. "Son las infusiones en sí las que no son recomendables", insiste el experto, quien añade que los niños pueden reaccionar negativamente a los principios activos de las plantas hasta los 3-4 años.

Teína y Otras Consideraciones

Aunque no está presente en todos los preparados de hierbas, no es extraño encontrarse con infusiones que contienen teína. Para quien tenga dudas, la teína del té y la cafeína del café son la misma molécula, pero se le cambia el nombre en función del alimento en el que se encuentre.

Las infusiones para niños como la manzanilla, la caléndula, el tomillo o el hinojo, pueden ser una alternativa muy válida a los fármacos para aliviar aquellas dolencias frecuentes que afectan a nuestros hijos. Pueden ser paliadas a través de diferentes infusiones, así como suplementos y multivitamínicos para niños, ya que éstos son remedios suaves y con escasos o nulos efectos secundarios.

La manzanilla es una de las infusiones para niños. Posee importantes propiedades para ellos. Por otro lado, puedes comprar infusiones como la manzanilla para aplicar en forma de infusión o de tintura en muy pequeñas dosis.

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