María del Cueto: Una Vida Dedicada a los Títeres y el Arte
Mireya Cueto, una figura destacada en el mundo de los títeres, ha sido homenajeada por sus setenta años de trayectoria como titiritera por el Instituto Nacional de Bellas Artes de México. Su hijo, Pablo Cueto, también un apasionado del teatro en miniatura, recuerda que el jardín donde se realizó la invitación formaba parte de la casa de Trotsky en México. Tras la muerte del político, Mireya solía hablar en francés con Natalia Sedova, la viuda de Trotsky.
Infancia en París y la Influencia de María Blanchard
Durante su infancia en París, Mireya recuerda que lloraba perseguida por su hermana Ana, hasta que aparecía su tía María Blanchard, la pintora mítica. Lorca escribió una elegía sobre María, describiéndola como alguien que aguantaba a los demás y permanecía sola, buscando su patria invisible. Mireya relata cómo le posaba a María durante su infancia y cómo la pintora le regaló un cuadro de San Tarcisio, niño mártir, su pintura favorita.
Primeros Pasos en el Mundo de los Títeres
Cuando se le pregunta por el recuerdo de la primera vez que animó un títere, Mireya exclama eufórica: “Pues con mi mamá”. Lola Cueto, su madre, le pedía hacer las pelucas o las formas de ciertos guiñoles. En la Feria de San Marcos, a falta de alguien que hiciera el personaje del ángel en Macario, Gorgonio Esparza y La muerte, Mireya tomó el guiñol y dijo su primer parlamento, simiente en sus setenta años de trabajo: “ahí nos viene corretiando un señor muy hablador trae cara tan enojada que a todos nos da terror.” Desde entonces, nunca dejó de trabajar con y para los titiriteros.
La Magia de los Títeres y los Niños
Mireya sonríe e ilumina cada vez que pronuncia la palabra “niños”. Lo que más le gusta de los títeres son sus infinitas posibilidades. Recuerda con cariño las reacciones de los niños de los pueblos más alejados, que al ver entrar el camión de redilas gritaban “Ahí vienen los títeres, ahí vienen los títeres”.
Inspiración Literaria y Filosófica
Mireya tiene una lupa junto a su cama, con la que lee a Quevedo, Lao Tse, Las Mil y una Noches, Sabines. Si sus padres partieron hacia los títeres desde una disciplina plástica, y su hijo desde el teatro de denuncia política, ella emprendió su viaje desde la literatura. “Yo le tengo mucha ley al Quijote” dice, y cuenta de que lo versionó en títeres para los niños y de cómo le gustaba leer filosofía. Habla de León Felipe.
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El Legado de Mireya Cueto
Mireya Cueto, con su dedicación a los títeres, su conexión con el arte y la literatura, y su amor por los niños, ha dejado un legado imborrable en el mundo de la cultura. Su vida es un testimonio de la magia y el poder de los títeres para inspirar y transformar.
Además de su trabajo con títeres, la familia Cueto también tiene conexiones históricas con la emigración a América Latina. Algunos documentos de archivo revelan detalles sobre personas con el apellido Cueto que emigraron a México y Cuba en el siglo XIX y principios del XX.
Ejemplos de Emigración Relacionados con el Apellido Cueto
- Aquilino Cueto Pérez: Hijo de José Cueto y María Pérez, nacido en Pimiango en 1854. Se encuentra ausente en México.
- Antonio Soberón Rodríguez: De Ribadedeva, ausente en México en 1930, dedicado al comercio.
- Antonio Ruperto Díaz Noriega: Nacido en Villanueva en 1881, reside en México y es declarado prófugo.
- Antonio Puerto Vigil: Nacido en Noriega en 1881, reside en México y es declarado prófugo.
- Antonio Noriega Noriega: Ausente en La Habana, dedicado al comercio.
Estos registros históricos ofrecen una visión de las conexiones familiares y la diáspora de personas con el apellido Cueto y otros apellidos relacionados, como Noriega y Vigil, que buscaron nuevas oportunidades en América Latina.
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