Posición Normal del Bebé en la Semana 27 de Embarazo

19.09.2025

A medida que avanza tu embarazo y sientes más a tu bebé, es natural preguntarte cómo está colocado. Es importante sentirte y sentirle, compartiendo una unión tan grande.

¿Cómo se Determina la Posición del Bebé?

Clásicamente, la colocación del feto se averiguaba mediante las “maniobras de Leopold”, que permitían, mediante la palpación del útero de la mami, saber dónde estaban situadas la cabeza, el dorso y las partes fetales pequeñas.

Hoy en día, la ecografía ha facilitado muchísimo dicha tarea, permitiéndonos una mayor exactitud y precisión.

Cómo Reconocer la Posición de Tu Bebé

No te creas que es difícil reconocer cómo está situado tu pequeño: si está en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo) podrás sentir sus movimientos (las “pataditas”) en la parte superior del útero; si está en posición podálica o de nalgas (con la cabeza hacia arriba) tal vez notes sus movimientos bajo las costillas.

También son indicadores de que el futuro bebé está bien encajado en la pelvis ciertas sensaciones como una mayor necesidad de orinar (la cabeza del pequeño hacia abajo presiona más la vejiga) o si ves que puedes hacer respiraciones profundas sin dificultad (al estar el bebé colocado hacia abajo, el diafragma tiene más espacio).

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Otra postura que podrías detectar es sobre qué lado está colocado. En general, que el bebé esté colocado sobre el lado derecho puede representar una pequeña desventaja de cara al parto, pero puedes hacer ejercicios para que cambie de posición hacia el lado izquierdo sin forzar la situación.

Cuándo se Coloca el Bebé

Entre las semanas 28 y 30 la mayoría de los bebés se colocan con la cabeza hacia abajo esperando el momento de nacer, aunque si es pequeño y todavía tiene espacio para moverse puede cambiar varias veces de posición antes de colocarse de forma definitiva.

Si hacia la semana 34 ó 36 el bebé aún no se ha colocado cabeza abajo, tú misma puedes intentar ayudarlo a que se gire con alguno de los ejercicios que te sugerimos. Si nos mantenemos activas en el parto, escuchamos a nuestro cuerpo, y nos movemos hacia aquellas posiciones que por lo general alivian el dolor, ayudaremos al bebé a girarse a la posición anterior durante el trabajo de parto.

Si no lo has conseguido entre la semana 37 ó 38, puedes recurrir a la ayuda profesional.

Lo importante es no desanimarse ni programar una cesárea; algunos bebés pueden darse la vuelta a última hora y, de todas formas, muchos pueden nacer de nalgas de forma natural.

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De todas maneras, puedes pedirle a tu comadrona o tu fisioterapeuta que te enseñe a palpar tu abdomen para reconocer la postura del bebé.

¿Cuándo y Por Qué Puede Estar “Mal” Colocado el Bebé?

Las razones exactas por las que algunos bebés adoptan la posición de nalgas no se conocen del todo, pero ciertos factores pueden influir, como anomalías en la forma del útero, placenta previa, exceso de líquido amniótico o un cordón umbilical corto, hipertonía en los músculos abdominales, presencia de miomas grandes.

  • Si el líquido amniótico es muy abundante o insuficiente.
  • Si coincide que la pelvis de la madre es estrecha y la cabeza del bebé es grande.
  • Si hay placenta previa.
  • Si la musculatura del útero está floja.

Mitos Sobre la Posición de Nalgas

Existen varios mitos en torno a la posición de nalgas del bebé:

  • Mito 1: Es un problema grave. Aunque puede parecer preocupante, muchos bebés logran girar por sí solos antes del parto. Lo primero todo es relajarse, será lo que tenga que ser por mucho que hagas.
  • Mito 2: La cesárea es la única opción. Si bien en ciertos casos la cesárea puede ser lo más seguro, no siempre es la única opción. Con un equipo médico experimentado, es posible un parto vaginal.
  • Mito 3: El parto vaginal es imposible.

Ejercicios para Ayudar a Girar al Bebé

Cuando comencé a recomendar estas técnicas en mis clases de preparación física al el parto, admito que no tenía muchas expectativas. Pero después de ver a muchas mamás cuyos bebés se giraron incluso en la semana 38, ¡ahora las recomiendo con total confianza! Son posturas sencillas y totalmente seguras para ti y para tu bebé. La posición ideal para el parto es la cefálica, es decir, la cabeza del bebé mirando hacia la espalda de la mamá. Normalmente a las 25 semanas de embarazo, 1 de cada 4 bebés está en posición podálica; a las 32 semanas, el porcentaje desciende a 1 de cada 8; y al final del embarazo, sólo el 4% de los bebés están en esta posición. Presentación de nalgas francas: significa que las piernas del bebé se estiran hacia arriba, con los pies cerca de la cabeza.

No hay que obsesionarse demasiado, a veces los bebés están de nalgas por alguna razón, por ejemplo por una vuelta de cordón… Por eso, es importante respetar al bebé y no forzarlo con maniobras agresivas. Quizás necesite estar en esa posición por algo que nosotras no sabemos o quizás pueda ser debido a una situación de estrés que haya vivido la madre durante el embarazo (muchas veces relacionada con temas laborables )…. ¡Así que mi primer consejo es que EMPIECES A DISFRUTAR DE TU EMBARAZO y no te preocupes por nada!

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  1. Ejercicio de Inclinación Pélvica: Tienes que tumbarte con varios cojines bajo tu pelvis, elevando esta parte por encima de la cabeza, como si estuvieras en un plano inclinado. Practica esta postura dos veces al día durante 10-15 minutos, siempre con el estómago vacío. Mientras estás en esta postura aprovecha a relajarte, respirar y dar un masaje a tu bebé. Con tus manos haz movimientos en tu abdomen y habla a tu bebé. Si ya sabes su nombre dile que el parto será más fácil si se da la vuelta. Pero sin estrés ni obligación, sólo desde el cariño.
  2. Postura de Cuatro Patas: Colócate a cuatro patas, con las rodillas a la altura de las caderas y las manos apoyadas en el suelo o también puedes apoyar tus brazos sobre la pelota de pilates. Realiza movimientos suaves hacia delante, hacia atrás y círculos con la pelvis. Ejercicios clásico de Gato-Vaca: arqueando la espalda hacia arriba y llevando la cabeza hacia abajo mirando el ombligo.
  3. Posición de Yoga: Esta posición de yoga es más intensa. Si no tienes experiencia en yoga, empieza por los ejercicios anteriores. Otra opción un poco más acrobática, sería desde el sillón apoyar tus brazos o codos en el suelo. Pide ayuda a tu acompañante y ten mucho cuidado de no hacerte daño. Puedes mantener esta posición 10 segundos 2 veces al día. Todas estas posturas vienen del Yoga, quizás es un buen momento para apuntarse a clases especializadas para embarazadas. Los beneficios de la práctica del Yoga son innumerables: despierta la columna vertebral, suelta la tensión acumulada en articulaciones, ligamentos y músculos, nos calma, centra y nos llena de energía. También nos fortalece para el parto y la maternidad.

Cuando tu bebé se haya colocado en posición cefálica (cabeza hacia abajo), deja de practicar las posturas anteriores en casa. Puedes seguir con tus clases habituales de yoga sin preocuparte si se dará la vuelta de nuevo. Normalmente es difícil que una vez colocado, vuelva a girarse de nuevo. Practica Yoga con normalidad y disfrutando de la respiración y el movimiento.

¡Precaución! Si tu bebé sigue de nalgas en la semana 35, evita ponerte en cuclillas ya que podrías contribuir a que se encaje de nalgas. Si ya se ha dado la vuelta, es bueno practicar esta posición de cuclillas para que se encaje en la pelvis.

Otras Alternativas Naturales

Si ves que haciendo los ejercicios anteriores no se da la vuelta, considera estas alternativas:

  • Masaje Abdominal: Este masaje te ayudará a relajar los músculos y ligamentos que sostienen el útero, favoreciendo el movimiento del bebé. No es específico para Bebé de Nalgas, es un masaje de abdomen general para todas las embarazadas sin contraindicaciones.
  • Meditación y Relajación: Es una herramienta poderosa para reducir el estrés y liberar tensiones en el útero, lo que facilita que el bebé tenga más espacio para moverse.
  • Calor y Frío: También puedes usar los paquetes o bolsas de semillas calientes y frías sobre tu abdomen mientras llevas a cabo los ejercicios de inclinación pélvica.
  • Estimulación Sonora: También la pareja puede hablar al bebé en la parte baja del abdomen y así lo animará a moverse hacia el sonido de su voz.
  • Vigilar la Postura: Evitar posiciones semisentadas o estar mucho tiempo recostada. Si pasas mucho tiempo sentada en el trabajo haz pausas regularmente, procura inclinar la pelvis hacia delante, incluso siéntate en una pelota y haz ejercicios con la pelvis hacia delante.
  • Moxibustión: Por un acupuntor o profesional especializado en Medicina Tradicional China.
  • Terapia Craneo- Sacral.

Versión Cefálica Externa (VCE)

Es una maniobra que harán los ginecólogos especializados en torno a la semana 37 en el Hospital. Antes de plantearte esta técnica, probaría con todos los métodos naturales y posiciones posibles. El bienestar materno y fetal se monitorizan antes, durante y después del tratamiento. El ginecólogo hace una presión sobre el abdomen de la madre para girar al bebé. Si la frecuencia cardíaca del bebé baja mucho, puede ser necesario un parto de emergencia. Ofrece una posibilidad de éxito al 80%, pero al ser una maniobra no exenta de riesgos, se debe meditar bien. El principal inconveniente es que puede desencadenar el parto.

El porcentaje de éxito es más elevado en el caso de la moxibustión que en la técnica de versión cefálica externa.

Si Nada Funciona: La Cesárea

Si después de haber intentado todas las técnicas y métodos tu bebé sigue en posición de nalgas y todo apunta a que necesitarás una cesárea, ¡agradece esta opción! Recuerda que la cesárea es una cirugía que salva vidas y, aunque no pueda ser el parto que has soñado, lo importante es la seguridad de ambos.

Desarrollo del Bebé en la Semana 27

¡Has llegado a la última semana del segundo trimestre! Tu bebé está trabajando en sus patadas y estiramientos, y está empezando a hacer movimientos de agarre. También está empezando a sonreír, sobre todo cuando duerme. Y aún hay más: después de haber estado cerrados durante más de cuatro meses, los párpados de tu bebé pueden volver a abrirse. Tu pequeño puede ver las luces y sombras a su alrededor.

Es posible que empiece a reconocer voces familiares, sobre todo la tuya. Al oír tu voz, su ritmo cardíaco puede disminuir, lo que significa que está tranquilo y relajado. Sus pequeños pulmones e hígado y su sistema inmunitario todavía tienen que desarrollarse por completo, pero está ganando peso y grasa de forma constante. En este momento, tu bebé se parece al bebé completamente formado que vas a ver al nacer, solo que más pequeño.

Sigue leyendo sobre el tercer trimestre para descubrir lo que os espera a ti y a tu bebé en las últimas semanas de embarazo. ¡Ya se ve la meta!

Tamaño del Bebé en la Semana 27

En la semana 27 de embarazo el tamaño del feto será similar al de una coliflor.

El Cuerpo de la Madre en la Semana 27

Puede que todavía te estés adaptando a los cambios de talla y al aumento de peso del embarazo, y que notes algunos dolores nuevos a medida que crece tu vientre. Si te preguntas de cuántos meses estás en la semana 27 de embarazo, estás en el sexto o séptimo mes, dado que las semanas no se corresponden de forma exacta con los meses. En este momento, la altura del fondo uterino (la distancia desde el pubis hasta la parte superior del útero) mide alrededor de 27 cm.

Puede resultar de utilidad leer sobre algunos temas como el alivio del dolor durante el parto y las contracciones de Braxton Hicks frente a las contracciones de parto reales. Saber qué puedes esperar aumentará tu confianza a medida que se acerca la fecha del parto. Es posible que sientas algo de ansiedad ahora que estás en la recta final del embarazo. Puedes disipar tus miedos leyendo sobre todo lo relacionado con el parto, el nacimiento y los primeros días de la maternidad.

Síntomas Comunes en la Semana 27

Estos son los síntomas que puedes tener durante la semana 27 de embarazo:

  • Dolor de pelvis: Durante el embarazo, las hormonas hacen que ciertas articulaciones y ligamentos se aflojen, ya que el cuerpo se está preparando para el parto. Evita estar de pie durante mucho tiempo y no levantes objetos pesados.
  • Estreñimiento: Puedes notar dificultad para evacuar o deposiciones poco frecuentes. Para evitar y aliviar este síntoma, mantente hidratada e incluye en tu dieta alimentos ricos en fibra.
  • Flujo vaginal: Un flujo vaginal claro o blanquecino es normal. Sin embargo, los cambios en el color, la consistencia y el olor pueden indicar una infección. Habla con tu médico si notas algún cambio de este tipo.
  • Cambios en la pigmentación de la piel: Puedes notar que tus pezones son más oscuros y que ha aparecido una línea vertical oscura llamada linea nigra, que baja desde el ombligo. Estos cambios en el tono de la piel suelen ser temporales y deberían desaparecer después del parto.
  • Sueños vívidos: No es raro tener sueños extraños durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre.
  • Calambres: Si sientes calambres abdominales (con o sin diarrea) en la semana 27 de embarazo o en adelante, podría ser un signo de parto prematuro. Habla con tu médico si notas calambres abdominales.

Consejos para la Semana 27

  • Ejercicio: Plantéate la posibilidad de incluir la natación entre tus actividades habituales, sobre todo en la semana 27 de embarazo, cuando el vientre sigue creciendo.
  • Sangre del Cordón Umbilical: Ahora es el momento de informar a tu médico si quieres extraer y almacenar la sangre del cordón umbilical de tu bebé.
  • Inyección de Inmunoglobulina Rh: Si los análisis de sangre preliminares indican que tu Rh es negativo, es posible que tu médico te administre una inyección de inmunoglobulina Rh entre las semanas 24 y 28 de embarazo, en caso de que el Rh de tu bebé sea positivo.
  • Plan de Parto: Aprovecha este momento para pensar en algunos de los detalles más sutiles de tu plan de parto, si es que has decidido redactar uno.
  • Síndrome del Nido: En caso de sentir el síndrome del nido, puedes aprovechar este periodo para hacer algunas cosas en casa, como organizar los armarios, escribir una lista con las pequeñas cosas que hay que arreglar o empezar a adaptar la casa para garantizar la seguridad del bebé.

Preguntas para Consultar al Médico

  • ¿Estoy en riesgo de tener diabetes gestacional? ¿Necesitaré una prueba de glucosa?
  • ¿Dónde puedo obtener más información sobre la formación en RCP en bebés?
  • ¿Existen recursos que puedan ayudarme a encontrar un pediatra u otro médico para mi bebé?
  • ¿Es mi peso adecuado para estar en la semana 27 de embarazo? Si no estoy en el buen camino, ¿cómo puedo conseguir un aumento de peso saludable en el embarazo?
  • ¿Corro un alto riesgo de tener un parto prematuro?
  • ¿Son recomendables las ecografías en 3D o 4D?
  • ¿Debo contar los movimientos fetales?
  • ¿Necesito vacunarme contra el tétanos, la difteria y la tosferina?

Cosas que Debes Hacer en la Semana 27

  • Lista de Regalos: Si aún no lo has hecho, es posible que quieras preparar una lista de regalos para asegurarte de que tienes todo lo que necesitas antes de que llegue el bebé.
  • Seguridad del Bebé: Asegúrate de que todos los artículos y muebles para el bebé que vayas a utilizar, como la cuna, el cambiador y la silla para el coche, cumplen las normas de seguridad más recientes.
  • Plan de Parto: Aunque no es necesario que te decidas ahora, quizás quieras preparar un plan de parto.
  • Contratar una Doula: Si estás interesada en contratar una asistente formada para el parto, también conocida como doula, pídele recomendaciones a tu médico y empieza a entrevistar a las candidatas.

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