La vida de Marimar Blanco y María del Mar Díaz González tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco

03.11.2025

El 10 de julio de 1997, el país entero se conmocionaba cuando ETA secuestraba al concejal popular de Ermua, Miguel Ángel Blanco. La banda terrorista emitió entonces una tétrica amenaza: le matarían en 48 horas si no se acercaban a sus presos al País Vasco. Se produjo entonces una movilización sin precedentes en España, pero se produjo el peor final de los posibles. Dos días después, el edil recibía dos disparos que acabaron con su vida.

Ahora, 25 años después, su hermana Mar Blanco, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, sigue manteniendo viva la llama de su recuerdo después de que sus padres fallecieran en 2020. Pero, ¿qué fue de la otra Marimar, la novia del concejal asesinado?

Marimar Blanco: Manteniendo vivo el recuerdo de su hermano

Mari Mar Blanco (Ermua, 1974) es parlamentaria en la Asamblea de Madrid y senadora. Es simpatizante del Partido Popular desde que recuerda, militante desde cuando no logra recordar y representante pública de la formación desde 2009. Hija de ourensanos, siempre con el PP, al que ya defendía antes del día 10 de julio de 1997, cuando Eta secuestró a su hermano.

Hace unos días, Mari Mar Blanco visitó Lugo en una protesta contra la Ley de Amnistía. El martes preguntó sobre víctimas del terrorismo al ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska. ¿Defraudada personal o políticamente?

Influyen las dos cosas. Decido entrar en política en un momento en que hacerlo en mi tierra era jugarte la vida. No. En mi casa la política era algo muy cercano, se hablaba mucho. Cuando mi hermano decidió dar el paso lo seguía, lo acompañaba, porque quería acabar con las injusticias.

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En la política puedo poner poner voz a tantas y tantas víctimas injustamente asesinadas... Hacer política allí era difícil desde mucho antes del crimen. Mi hermano se hace concejal en 1995, cuando Eta había comenzado a matar a políticos del PP y del PSOE. A mi madre aquel asesinato le alertó de que algo podía pasar pasar, pero a mi hermano le alentó para intentar cambiar las cosas.

El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco marcó un antes y un después en la lucha contra el terrorismo. Miles de ciudadanos en toda España salieron a la calle a defender la vida y la Democracia, se pusieron en la piel de Miguel Ángel, su familia y sus compañeros e intentaron con su manifestación y su clamor salvar la vida de un ciudadano víctima de la barbarie de ETA.

Recuerdos de Miguel Ángel Blanco

Mari Mar recuerda a su hermano como una persona de gran paciencia, cabezón, perseverante, de carácter fuerte, nervioso, activo, muy responsable, tenaz, muy sociable. Miguel Ángel llenaba los espacios de buen humor, de alegría, le encantaba contar chistes, su carcajada le salía de dentro del corazón. Hay muchas cosas, infinitas, que Mari Mar y sus padres ya no podrán hacer con Miguel Ángel, los pequeños detalles, las celebraciones importantes que no serán compartidos y que miden la importancia de la ausencia, ese demoledor vacío en las circunstancias cotidianas, semanales, anuales que recuerdan lo que le gustaba, lo que hacía, lo que comentaba.

Miguel Ángel Blanco tenía veintinueve años cuando ETA lo secuestró el 10 de Julio de 1997, cuarenta y ocho horas después apareció herido de muerte con dos tiros en la cabeza en la localidad guipuzcoana de Lasarte. Era el secuestro número 78 de la banda terrorista ETA desde 1970, el número 10 de los secuestrados asesinados.

Miguel Ángel Blanco era una persona tan rigurosa con la puntualidad que sus compañeros de la asesoría donde trabajaba comenzaron a preocuparse por él al comprobar que se había retrasado media hora en la cita que tenia con un cliente a las 15.30 de aquel fatídico 10 de julio de 1997, nueve días después de la liberación de José Antonio Ortega Lara por la Guardia Civil.

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María del Mar Díaz González: Una vida lejos del foco mediático

Su imagen en el balcón de Ermua, abrazada a su cuñada y junto a sus suegros, con la cara desencajada y sosteniendo las baquetas con las que su novio tocaba un grupo de música, se convirtió en un símbolo y la convirtió a ella en la viuda de España. Marimar y Miguel Ángel estaban a punto de casarse cuando sus sueños de una vida juntos se truncaron.

Pero después de su muerte, ella se quedó sola, sin indemnización al no haber contraído matrimonio y su vida en Ermua empezó poco a poco a hacerse insoportable. La situación se hizo insostenible y la joven decidió abandonar su casa y poner tierra de por medio.

El mismo diario apuntaba detalles sobre su actual y discreta vida. Marimar reside en un pueblo de Barcelona, está casada con el representante comercial de una empresa, con quien contrajo matrimonio unos diez años después del atentado, y tiene una hija.

La que fuera viuda de España, que no ha querido hablar ante un micrófono desde aquella entrevista, de negro riguroso, con '¡Hola!', sufría otro duro golpe personal cuando su madre fallecía en 2016 en un hotel de Segovia por causas naturales a los 74 años.

Sumida en la discreción más absoluta, no se prevé que participe en los numerosos homenajes que en todo el país recordarán la figura del que fuera su novio con motivo de los 25 años de su fallecimiento.

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El precio de la fama y el anonimato perdido

Comenzaron a circular rumores de que Marimar iba a dar una millonaria exclusiva a algún medio de comunicación. Algo que finalmente se producía meses después con una entrevista y un amplio reportaje fotográfico en la revista '¡Hola!'.

Peores fueron los cotilleos que también empezaron a circular, acusándola de mantener una relación con el entonces presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz. Su ruptura con los Blanco se evidenciaría en aquel acto. En primera fila, los familiares directos de la víctima de ETA. Dos filas más atrás, Marimar Díaz. Se despidió con unas declaraciones a la revista Interviú (también la acusaron de haber cobrado) y comenzó su largo mutismo.

Marimar sufrió un duro golpe el año pasado. El 9 de marzo de 2016 fallecía su madre, Carmen González. Encontró la muerte en un hotel de Segovia. Tenía 74 años. Fue por causas naturales. Su hija Marimar dejó de ir después del atentado. “Nunca más la hemos vuelto a ver”.

Tabla resumen de las vidas de Marimar Blanco y María del Mar Díaz González

Personaje Profesión/Ocupación Estado Civil Residencia Eventos Significativos
Marimar Blanco Diputada en la Asamblea de Madrid y Senadora Desconocido Madrid Mantiene vivo el recuerdo de su hermano, participa activamente en política.
María del Mar Díaz González Desconocido (anteriormente administrativa) Casada Pueblo de Barcelona Alejada del foco mediático, rehízo su vida en el anonimato.

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