Masajes para Embarazadas: Beneficios y Riesgos
Durante el embarazo, la mujer soporta más peso y experimenta un aumento en el volumen del vientre y las caderas. Todos estos cambios corporales pueden aumentar el estrés y sobrecargar los músculos y articulaciones. Por ello, un buen método para aliviar estas molestias son los masajes para embarazadas.
Sin embargo, es importante que estos masajes sean realizados por especialistas y siempre en el momento adecuado. De este modo, se evitará cualquier riesgo durante el embarazo.
Lo más habitual es que los masajes durante el embarazo comiencen a partir del segundo trimestre, especialmente en las zonas del vientre y lumbares. En el caso de las piernas, pies o cervicales, por ejemplo, se pueden hacer masajes desde el primer trimestre de embarazo. La frecuencia con la que la embarazada acude a este tipo de masajes suele ser de 1-2 veces semanales.
Tipos de Masajes para Embarazadas
Existen diferentes modalidades de masajes para las embarazadas dependiendo de la dolencia que tenga. De este modo, la mujer sentirá un alivio del dolor de manera natural.
A continuación, se enumeran las opciones de masajes durante el embarazo:
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- Terapéutico: Los dolores de espalda y la aparición de ciática en las embarazadas es bastante común debido al aumento de peso y a la sobrecarga. Por ello, los masajes terapéuticos van a permitir disminuir la tensión muscular.
- Relajante: Este tipo de masajes se realiza en un ambiente tranquilo con el objetivo de que la embarazada se relaje.
- Perineal: Esta modalidad de masaje ayuda a la embarazada a prepararse para el momento del parto. A partir de las 35 semanas de embarazo puede servirte mucho aplicar un suave masaje en el perineo (la zona que separa la vagina del ano). Puedes hacerlo tú misma o bien pedirle ayuda a tu pareja. El masaje en esta área está relacionado con partos menos dolorosos y una menor incidencia de episiotomía.
- Linfático: Se realizan hacia las últimas semanas de embarazo y proporciona alivio de las extremidades que pueden inflamarse por la acumulación de líquidos.
Beneficios del Masaje en la Embarazada
Pese a que los masajes son bastantes seguros durante el embarazo, lo aconsejable que los masajes se inicien a partir del segundo trimestre de gestación.
Algunos de los beneficios que aporta el masaje prenatal son los siguientes:
- Elimina el estrés y ayuda a la madre a relajarse.
- Mejora el flujo sanguíneo, favoreciendo la irrigación de la placenta.
- Alivia la presión de espalda, cuello, articulaciones causados por el peso extra del bebé.
- Evita calambres, tensión muscular, rigidez, pinzamientos.
- Elimina toxinas corporales, reduciendo la retención de líquidos.
- Estimula las glándulas linfáticas, estabilizando los niveles hormonales.
- Reduce las venas varicosas y combate la formación de estrías.
Además de ser físicamente beneficioso, el masaje puede ser reconfortante y proporcionar apoyo emocional durante el embarazo.
La duración de los masajes durante el embarazo debe ser de entre 30 minutos y una hora. La mujer se tumba de costado, con almohadas se acomoda el vientre para que esté lo más relajada posible. La periodicidad para estos masajes debe ser una vez o dos por semana.
Contraindicaciones de los Masajes en el Embarazo
Aunque los masajes durante el embarazo aporta numerosas ventajas como las comentadas anteriormente, no siempre están indicados. Entre las principales contraindicaciones de los masajes prenatales se encuentran:
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- No sentir los movimientos fetales.
- Embarazo múltiple o de alto riesgo.
- Presencia de manchado vaginal.
- Dolor abdominal y/o diarrea.
- Preclampsia o eclampsia.
Además, si la embarazada se siente demasiado cansada, padece náuseas, vómitos o tiene alguna enfermedad autoinmune, tampoco estaría indicada la realización de masajes prenatales.
En cualquier caso, siempre se aconseja consultar con el especialista si hay algún problema en realizarse un masaje o cualquier otra técnica terapéutica durante la gestación para una mayor tranquilidad.
Consejos sobre los Masajes en el Embarazo
Tal y como hemos visto más arriba, los masajes en el embarazo pueden ser muy beneficiosos para aliviar síntomas como el estrés, el aumento de volumen y la sobrecarga de músculos y articulaciones que se da durante este periodo. Pero, por otro lado, hay que tener en cuenta ciertas medidas y prohibiciones al respecto.
La mayoría de los tipos de masajes pueden adaptarse a las embarazadas, siempre teniendo extremo cuidado y evitando hacer presión sobre ciertos puntos.
A la hora de recibir un masaje durante el embarazo, hay que considerar algunas precauciones:
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- Evitar masajes en el abdomen o asegurarse de que el contacto sea ligero y no haya demasiada presión.
- No se recomienda el uso de mesas especiales para embarazadas, con agujeros para la tripa y el pecho, ya que podrían presionar tu espalda.
- La mejor posición para los masajes durante la gestación es estar tumbada hacia el lado izquierdo, ya que de esta forma no se presiona la vena cava. Además, se pueden usar almohadas para que la embarazada esté más cómoda.
- Evitar los masajes con calor.
- No tocar ciertos puntos sensibles en tus tobillos y muñecas, especialmente si la fecha de parto está próxima o hay riesgo de parto prematuro puesto que se podrían estimular los músculos pélvicos.
Junto a estas precauciones para los masajes prenatales, también se debe evitar la presión fuerte en las piernas. Durante el embarazo pueden aparecer coágulos de sangre en las piernas (trombosis) y la presión podría hacer que se desprendan, causando complicaciones.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo aliviar el dolor de piernas en el embarazo?
Pese a que muchas de las molestias en las piernas de la embarazada desaparecerán semanas después del parto, lo cierto es que hay algunos remedios que se pueden llevar a cabo para aliviarlas durante el embarazo.
- Realizar ejercicio físico (como natación, pilates o yoga) adaptados al embarazo o caminar al menos durante media hora al día para activar la circulación sanguínea. Sin embargo, antes de realizar cualquier ejercicio, habrá que tener el consentimiento del médico y se deberán evitar los grandes esfuerzos físicos.
- Mantener una buena hidratación.
- Llevar una alimentación saludable que aporte todos los nutrientes requeridos por la madre y por el bebé. La dieta debe contener abundantes frutas, verduras y grasas de tipo saludable. No obstante, será recomendable evitar los alimentos muy especiados y el exceso de sal.
- Evitar un aumento de peso excesivo con la gestación.
- Antes de acostarse, realizar estiramientos de los músculos de las piernas.
- Masajear de abajo a arriba las piernas con aceites o cremas.
- No cruzar las piernas y evitar estar durante mucho tiempo de pie.
- Mantener las piernas en alto durante el mayor tiempo posible.
- No utilizar ropa ni calzado ajustado, mejor utilizar un calzado cómodo y con poco tacón.
- Ponerse medias de compresión durante el día que pueden ayudar a favorecer el retorno venoso. Para ello, lo mejor será consultar con el especialista cuáles son las más adecuadas.
Finalmente, es importante recordar que la embarazada no debe nunca automedicarse. Siempre se debe consultar con el especialista antes de tomar cualquier medicamento, especialmente durante el embarazo. Además, se debe consultar con el ginecólogo cualquier síntoma que la embarazada dude si se encuentra dentro de lo normal para que él pueda comprobar si todo está bien. La hinchazón repentina puede ser un síntoma de preeclampsia cuando se produce junto a tensión alta y secreción de proteínas en la orina. Por otro lado, si las molestias se presentan solo en una pierna que se encuentra enrojecida, dolorida e hinchada, se debe acudir cuanto antes al hospital, ya que puede tratarse de un coágulo sanguíneo.
¿Qué masajes están permitidos durante el embarazo?
Los masajes relajantes y terapéuticos, así como los circulatorios están recomendados a partir del segundo trimestre de embarazo.
En cambio, durante los tres primeros de meses de embarazo, solo se deberían realizar mensajes en la zona de las cervicales, sin superar la zona de los hombros.
Hacia el final del embarazo también sería conveniente realizar masajes perineales, ya que favorecen que el parto sea menos doloroso.
¿Los masajes durante el embarazo son buenos para las náuseas?
La recomendación general es evitar los masajes prenatales durante los primeros meses de embarazo, ya que si se masajea la barriga podrían aumentar las náuseas típicas de la gestación.
Si embargo, una vez superado el primer trimestre de embarazo, las náuseas matutinas suelen desaparece y, por tanto, sí que se podría masajear la zona abdominal.
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