¿Por qué mi hijo de 7 años muerde la ropa?

28.10.2025

Cuando hablamos de manías en los niños nos referimos a comportamientos raros o injustificados que realiza una persona de manera repetitiva. Puede sonar parecido a los tics, de los que ya hemos hablado en otro artículo. Sin embargo, las manías son movimientos más complejos y menos automáticos. Y, por raras que nos parezcan las de los demás, todos hemos tenido manías, especialmente de niños.

¿Qué son las manías en los niños?

Muchas veces las manías nos ayudan a crear hábitos con el tema de la higiene, el vestido o irse a dormir. Son el reflejo del razonamiento lógico que se establece en el pensamiento del niño y aportan tranquilidad y estabilidad. A nuestros hijos, les da la sensación de que controlan algo cuando llevan a cabo este tipo de rutinas. Así nos podemos encontrar que nuestro niño nos pide que pongamos la silla de determinada manera junto a la cama a la hora de leerle un cuento.

¿Cuándo preocuparse?

La mayoría de las manías de nuestros pequeños no nos afectan en absoluto: como las relativas al órden o colocación de las cosas. Lo habitual es que al «romper» esa cadena de comportamiento el niño se enfade. Eso nos puede asustar pensando que tiene algún tipo de trastorno. Sin embargo, no son símbolo de ninguna perturbación grave.

No son comportamientos que deban alarmarnos, pero en algunas ocasiones resultan molestos o lesivos para el niño ya que se muerde en exceso las uñas, se arranca el pelo o despelleja los labios. Efectivamente, hay manías que resultan lesivas (como morderse los labios o las uñas). Las hemos metido en el mismo saco haciendo referencia a que son manías y no tics.

¿Cómo ayudar a tu hijo?

La mejor manera de que el niño deje de hacer estos comportamientos es no prestándoles atención y tratando de dirigir la atención hacia otra cosa. Muchas veces no hay por qué no respetar el órden que le gusta llevar a nuestro hijo. Desviar la atención y proponer alguna actividad que sea incompatible con su manía. Si se muerde las uñas, podemos proponerle hacer juegos de manos o alguna manualidad cuando le veamos haciéndolo. Disminuir la ansiedad o el aburrimiento que pueden estar provocando un aumento en la frecuencia de la manía.

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Manías y TOC

Por otro lado, que un niño tenga manías no tiene por qué significar algo grave en sí, ni tiene por qué derivar en un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en la adolescencia. Las manías son frecuentes en los niños y tienden a remitir a medida que crecen y con el aumento en su autoconfianza. Habría riesgo de padecer un TOC cuando sean manías persistentes que ocupan gran parte del tiempo del niño, que perturban su interacción con otros niños o con adultos o deterioran su rendimiento académico. En estos casos, sí hay que preocuparse y buscar la opinión e intervención de un especialista.

¿Qué hacer si mi hijo muerde la ropa?

El tema radica en que no lo están buscando de forma funcional, por lo que primero hay que averiguar si hay algo que le está generando ansiedad al niño. Hay que asegurarnos de que el niño no esté mordiendo porque siente dolor en la boca. El dolor puede estar en la boca o la mandíbula.

El entorno juega un papel importante en el comportamiento de los niños con autismo. Evitar las circunstancias que sean muy difíciles para él puede reducir la posibilidad de que muerda. dado que pueden tener dificultades para comunicarse, morder puede ser una manera de tratar de obtener tu atención. Pueden utilizar la mordida para señalar problemas con el dolor físico, expresarse emocionalmente o estar tratando de decir que quieren algo. Los padres tienen que explicar por qué morder no es adecuado y proporcionar métodos alternativos para que el niño se exprese.

Morder proporciona información sensorial que muchos niños con autismo necesitan regularmente por lo que lo mejor es brindar a los niños artículos seguros para masticar y así lograr la entrada sensorial que desea. ISEP cuenta con el Máster en trastorno del espectro autista para conseguir detectar tempranamente el autismo y aplicar elementos de actuación que disminuyan la angustia en la vida diaria de las personas con TEA y sus familias.

Si tu hijo va siempre con el mismo peluche u ordena los juguetes de una manera determinada o necesita dejar las cosas ordenadas antes de irse a dormir o tiene una rabieta cuando algo de su ropa no está bien (manchas o hilos). Las manías son algo normal en todas las etapas evolutivas. Existen ciertas costumbres que los niños van a tener y que son conductas temporales. Éstas van a desaparecer con el tiempo porque son conductas normales.

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¿Cómo intervenir ante una manía?

Pero la intervención ante una manía difiere en cuanto a lo que produce en el niño. Si es solo alguna manía relativa al orden, podemos no hacer caso a la misma y a medida que crezca tenderá a desaparecer. Si es una manía que le provoca lesiones, habrá que intervernir de las dos maneras que se proponen.

Para un niño el ambiente puede estar en constante cambio, es muy importante que desde pequeños intentemos llevar con ellos una rutina y horarios fijos. Los cambios producen ansiedad. Ciertas manías desaparecerán según vaya creciendo el niño y otras pueden durar más en el tiempo. Si esa manía continua, se hace más a menudo y alivia mucho la ansiedad del niño, puede convertirse en un problema mayor.

Obsesiones y compulsiones

En ocasiones, esas manías pueden convertirse en algo más y conllevar problemas emocionales: las obsesiones y compulsiones. Si se muerde las uñas, puedes leer nuestro post sobre ese tema. Las obsesiones van a ser pensamientos o imágenes que vienen a nuestra cabeza repetidamente. Podemos tener la sensación de que es imposible parar de pensar en ello. Dichos pensamientos van a provocar en nosotros ansiedad, angustia y miedo.

Las compulsiones son las conductas que hacemos para intentar eliminar la obsesión o al menos la angustia que nos provoca cada vez que aparece en nuestra cabeza. Creo que mi hijo tiene manías, no creo que sean obsesiones y compulsiones. Lo primero de todo es la comprensión. Ser pacientes. No castigar. Aunque el niño sea consciente de lo que hace, no será consciente de porque lo hace. Quizás tenga hasta la sensación de que no lo hace “aposta”.

¿Cómo actuar?

Hacerle sentir más seguro. Si las manías aparecen como un intento de control de la situación quizás es porque el niño no se siente seguro en ese ambiente. Si no sabemos como actuar podemos preguntar a nuestro pedíatra o acudir a un psicólogo infantil. Creo que mi hijo tiene obsesiones y compulsiones, son más que manías. Todo lo descrito en el apartado anterior también es válido. Ante todo comprensión y paciencia.

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Vamos a no castigarle por aquello que haga y menos aún por aquello que nos diga que se le pasa por la cabeza. Vamos a recordar que todo eso no lo hacen “queriendo”, no entienden porque hacen lo que hacen o piensan lo que piensan. Si nos cuentan que están pensando en algo, por muy raro o malo que parezca, debemos mantener la calma. Si nuestra manera de responder es enfadándonos o castigándoles, vamos a hacerles sentir aún peor.

Habla con tu hijo

En ocasiones, darle más importancia puede hacer que aumente la frecuencia o la intensidad de la obsesión y por lo tanto de la compulsión. Pero es más importante que el niño o la niña no sienta que es un tema tabú y por la tanto que se sienta abandonado emocionalmente. Las obsesiones vienen acompañadas de mucha ansiedad y angustia, si no tienen a alguien con quien hablarlo, por lo menos al principio, pueden sentirse solos e incomprendidos.

Cada vez que tu hijo intente no hacer aquello que siempre hace, refuérzalo. No vamos a olvidar que somos un ejemplo para ellos, si nosotros tenemos también obsesiones y compulsiones, no podemos pedirle a él o ella que no las tenga. Si es tu caso, te animamos a que el cambio comience contigo. El objetivo final es que tu hijo sea feliz, si ves que sigue igual durante un tiempo pide ayuda. Te recomendamos que acudas a un psicólogo/a infantil que te oriente y ayude a tu hijo/a. Las terapias psicológicas son efectivas y no es necesario medicarles para ayudarles. En Ideum Psicología tenemos profesionales especializados que podrán orientarte en los pasos a seguir.

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