Lactancia Materna y Desarrollo Orofacial del Bebé
A estas alturas resulta una obviedad decir que la lactancia materna es la forma de alimentación más adecuada para el bebé, la que cubre todas sus necesidades nutricionales. Todo el mundo sabe que los bebés amamantados tienen menos infecciones como neumonías, diarrea o bronquiolitis. Que la lactancia previene el sobrepeso, la obesidad, y la diabetes tipo 2. Que los niños que han sido amamantados son más inteligentes y tienen menos problemas psicológicos al llegar a la adolescencia y a la edad adulta. ¿Pero menos problemas en la boca? Pero es que además, la succión al pecho requiere que el bebé realice con su boca una serie de movimientos especiales para engancharse correctamente y luego extraer la leche.
Beneficios de la Lactancia Materna en el Desarrollo Orofacial
La lactancia materna es ampliamente reconocida por sus innumerables beneficios para la salud del bebé, incluyendo el fortalecimiento del sistema inmunológico y la provisión de nutrientes esenciales. Sin embargo, uno de los aspectos menos nombrados, pero igualmente importante es su impacto en el desarrollo orofacial del bebé. La lactancia materna influye en la formación de la estructura orofacial del bebé, con beneficios que pueden perdurar durante toda la vida.
Los principales beneficios que aporta la lactancia materna en el desarrollo orofacial del bebé son:
- Estimulación Muscular: La succión al pecho requiere un esfuerzo considerable por parte del bebé. Este esfuerzo fortalece los músculos de la mandíbula, lengua, labios y mejillas, promoviendo un desarrollo muscular equilibrado y adecuado. Esta estimulación muscular es fundamental para el desarrollo de las funciones orofaciales, como la masticación, la deglución y, posteriormente, el habla.
- Desarrollo del Paladar: El acto de succionar del pecho ayuda a moldear el paladar del bebé. La presión ejercida por la lengua contra el paladar durante la succión contribuye a que el paladar adquiera una forma adecuada, reduciendo el riesgo de desarrollar un paladar alto y estrecho. Un paladar bien formado facilita la respiración nasal y la correcta alineación de los dientes.
- Alineación Dental: La lactancia materna está asociada con una menor incidencia de maloclusiones dentales. La acción de succionar del pecho promueve el crecimiento adecuado de las arcadas dentales y la alineación de los dientes. Estudios han demostrado que los niños que han sido amamantados tienen menos probabilidades de desarrollar problemas de alineación dental en comparación con aquellos que fueron alimentados con biberón.
- Desarrollo de la Mandíbula: El movimiento rítmico de la mandíbula durante la lactancia materna estimula el crecimiento adecuado de la misma. Este desarrollo es crucial para evitar problemas como la retrognatia (mandíbula inferior pequeña) y la prognatismo (mandíbula inferior prominente). Una mandíbula bien desarrollada contribuye a una estructura facial armoniosa y funcional.
- Respiración Nasal: La lactancia materna promueve la respiración nasal, ya que el bebé necesita mantener una respiración rítmica y coordinada mientras se alimenta. La respiración nasal es esencial para el desarrollo adecuado del sistema respiratorio y la prevención de problemas como la apnea del sueño y las infecciones respiratorias recurrentes.
- Desarrollo del Habla: El fortalecimiento de los músculos orofaciales y la correcta alineación de las estructuras orales facilitan el desarrollo del habla. La coordinación motora adquirida durante la lactancia materna se traduce en una mayor habilidad para producir sonidos y palabras. Además, un paladar bien formado y dientes alineados correctamente son cruciales para una articulación clara y precisa del habla.
Diferencias entre la Succión en el Pecho y el Biberón
Cuando un bebé se alimenta del pecho materno, utiliza un patrón de succión que precisa una coordinación compleja de músculos orofaciales. La lengua se posiciona correctamente en el paladar, los labios sellan alrededor del pezón, y la mandíbula realiza movimientos rítmicos. Este proceso difiere significativamente de la succión en el biberón, que suele requerir menos esfuerzo y coordinación muscular.
Anquiloglosia y Lactancia Materna
La anquiloglosia, o también llamada lengua anclada, es un problema de la lengua presente desde el nacimiento. En las primeras etapas del desarrollo prenatal, la lengua y la boca están fusionadas. Antes del nacimiento, la lengua y la boca normalmente se separan, lo que permite que la lengua se mueva libremente. La anquiloglosia es un trastorno en el que la lengua permanece pegada al suelo de la boca, lo que restringe sus movimientos. Esto puede ocurrir si el frenillo lingual, una membrana fina que conecta la lengua con la boca, es inusualmente corto, grueso o tenso.
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El frenillo lingual y la lactancia están estrechamente relacionados. Existen bebés que nacen con un tipo de frenillo sublingual muy corto, lo cual dificulta los movimientos de la lengua. Esto, a su vez, dificulta o evita el agarre al pecho del recién nacido y, en consecuencia, influye en la lactancia materna. Entonces se sustituye el pecho por el biberón y el bebé se alimenta con leches artificiales.
Síntomas de la Anquiloglosia
¿Te gustaría saber si tu bebé tiene anquiloglosia? Si su lengua parece tener forma de corazón o está hendida cuando la saca, es posible que tenga lo que se conoce como lengua anclada. Sin embargo, puede que no lo notes inmediatamente después del nacimiento. Puedes detectar o notar un tejido firme en el punto donde la lengua de tu bebé se une al suelo de la boca.
Estos son algunos signos y síntomas de la anquiloglosia en recién nacidos o bebés:
- Dificultad para mamar, lo que puede incluir problemas de agarre o tomas muy largas
- Sonidos de chasquido mientras mama
- Hambre constante o problemas para ganar peso.
Cuando la anquiloglosia aparece más tarde en la infancia, estos son algunos de sus signos y:
- Problemas para comer, hablar y tragar
- Dificultad para levantar la lengua para tocar los dientes superiores o el paladar
- Dificultad para mover la lengua de un lado a otro
- Dificultad para sacar la lengua más allá de los dientes inferiores frontales.
Impacto en la Lactancia Materna
Los bebés con frenillo lingual corto pueden tener dificultades con la lactancia materna. La anquiloglosia puede afectar la lactancia de las siguientes maneras:
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- Dificultad para agarrarse al pecho debido a la lengua anclada
- Dificultad para quedarse en el pecho
- Puede hacer un sonido de clic al perder la succión en el pecho
- Puede atragantarse con la leche que fluye rápidamente
- Puede intentar mamar constantemente para obtener suficiente leche
- No gana peso correctamente
- Puede desarrollar ictericia
- Se inquieta cuando el flujo de leche materna disminuye
- Puede desarrollar cólicos.
Como madre, puedes experimentar algunas de las siguientes situaciones si tu bebé tiene anquiloglosia:
- Dolor durante la lactancia
- Dolor en los pezones, a consecuencia de la compresión o deformación de la forma del pezón
- Ingurgitación, conductos de leche bloqueados o mastitis porque el pecho no se vacía correctamente durante la lactancia
- Menor producción de leche materna
- Exceso de leche materna si tu bebé se alimenta con demasiada frecuencia
- Fatiga, frustración y desánimo
- Finalización temprana de la lactancia.
Tratamiento de la Anquiloglosia
La buena noticia es que la anquiloglosia se puede tratar a cualquier edad, así que depende de ti y de tu médico decidir cuál es la mejor opción para tu hijo. Existen dos procedimientos médicos diferentes para corregir la anquiloglosia:
- Frenotomía: Este procedimiento es tan sencillo que ni siquiera hace falta anestesia. Por lo general, se puede realizar en la sala de consultas del hospital o en el consultorio médico. El médico usará tijeras para cortar el frenillo lingual corto. Normalmente, el procedimiento no es doloroso y el sangrado se reduce a unas pocas gotas de sangre. Tu bebé puede mamar inmediatamente después.
- Frenuloplastia: Si el frenillo lingual corto es demasiado grueso para una frenotomía, el médico de tu bebé puede recomendar una frenuloplastia, que se realiza con anestesia general. Utilizando instrumental quirúrgico, el cirujano liberará el frenillo y cerrará la herida con suturas que se absorben solas a medida que la lengua se cura. El médico de tu bebé puede recomendar ejercicios específicos para la lengua para ayudar a el movimiento y reducir las cicatrices.
Después de la intervención quirúrgica, es importante acudir al logopeda ya que múltiples estudios afirman que con la terapia miofuncional se consigue una mejor elevación y movilidad lingual, así como una mejor apertura de la boca, posición de la lengua y precisión durante la producción del habla.
Asesoría y Apoyo
La lactancia materna puede resultar complicada en el inicio. Problemas en el bebé como en la madre pueden interferir en una lactancia satisfactoria. En ese caso se debe buscar asesoría y apoyo de consultores de lactancia y profesionales de la salud para asegurar una lactancia exitosa. Las dificultades iniciales con la lactancia pueden superarse con la orientación adecuada y el apoyo necesario.
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