Movimientos Fetales y Etapas del Parto: Una Guía Detallada

31.10.2025

Los movimientos de tu bebé se consideran un claro indicador de su salud; son una manera (consciente o inconsciente) de comunicar su estado de bienestar contigo y/o con el mundo exterior. El patrón de movimientos, la fuerza y la frecuencia son únicos para cada bebé.

Reconociendo los Movimientos Fetales

El momento de empezar a percibir los movimientos de un bebé es distinto para cada mujer, dependiendo de si eres primeriza o no. Es posible que algunas mujeres noten los movimientos de su bebé a partir de las 16 semanas, aunque lo habitual es que entre la semana 18/24 la mayoría de mujeres ya perciban estos movimientos. A partir de las semanas 24/26 la madre suele tener claro el patrón de movimientos de su bebé de manera rutinaria.

Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo de la mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia. Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en sus movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.

Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.

Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. Es mejor acudir a tu matrona/hospital en el momento que percibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.

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La muerte intrauterina tardía (a partir de la semana 28 de gestación) es una tragedia para madres, padres y sus familiares que lleva consigo grandes repercusiones psicosociales y que afecta a más de 1.500 familias cada año en España. A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.

El estudio STARS Cohert Study, un estudio internacional sobre las experiencias de 1,714 mujeres con muerte intrauterina en el último trimestre del embarazo, publicado en la revisa BMC Pregnancy and Childbirth en 2017, habla de la asociación entre una alteración de los movimientos del bebé en el último trimestre y la muerte intrauterina en el último trimestre.

La manera de sentir las movimientos del bebé dependerá de su personalidad, el espacio que tenga y de la posición en la que esté en el útero, y también de la ubicación de la placenta. La mayoría de las mujeres sienten los primeros movimientos hacia la semana 20 de embarazo. Si la placenta está ubicada en la parte delantera será más difícil sentirlos tan temprano, pero con el avance del embarazo los podrás sentir con la misma intensidad. Cuando ya hayas sentido al bebé por primera vez la próxima etapa será sentirlo a diario, que suele ser alrededor de la semana 25. Si ya has comenzado a sentir sus movimientos todos los días, deberías seguir haciéndolo todos los días igual.

Te recomendamos encontrar una manera o estrategia para poder identificar cómo y cuándo sientes los movimientos del bebé. Podrías tumbarte un instante cada día para prestar especial atención y sentirlo. Por ejemplo, podrías dedicar 15 minutos a tumbarte y tratar de identificar el movimiento del bebé, la fuerza de los movimientos y que sean de la misma forma siempre para que si en algún momento sientes preocupación puedas utilizar este método para tranquilizarte al comprobar que el bebé se mueve como de costumbre. Este método se llama Mindfulness fetal.

Identificar el patrón de movimiento de un bebé activo es, por supuesto, más fácil. La posición del bebé en el útero podría afectar la intensidad con la que la madre siente los movimientos. Será más fácil sentir cuando da patadas hacia fuera que si da patadas hacia adentro del útero, contra la columna vertebral de la madre. Si sientes que el bebé se mueve menos o con menos fuerza que antes y has seguido este método para apreciar sus movimientos, pero no tienes la misma sensación que sueles tener, tienes que dirigirte al hospital.

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Etapas del Parto

A medida que el nacimiento del bebé se acerca, a la madre cada vez le inquieta más pensar cómo será el parto. Aunque cada alumbramiento es diferente, desde un punto de vista médico, todos pasan por tres fases: dilatación, expulsivo y alumbramiento.

1. La Dilatación

La primera fase del parto va desde su inicio hasta la dilatación completa del cuello uterino. Los médicos o comadronas utilizan una definición para hacer un "diagnóstico de inicio de parto". Los criterios que se utilizan no son exactamente iguales entre países o sociedades científicas.

La dilatación es la fase más larga del parto. En un primer parto puede durar de 8 hasta 12 horas, o incluso más. A lo largo de la fase de dilatación, las contracciones del útero son cada vez más frecuentes y duran más tiempo. Durante esta fase, y como indica su nombre, se produce poco a poco la dilatación del cuello uterino.

Al mismo tiempo, la cabeza del feto "entra" en la pelvis (o "se encaja" en términos técnicos) y empieza a descender hacia la vulva, lo cual se define técnicamente como "descenso". El feto debe atravesar la pelvis de la madre, que forma un canal algo irregular, de pocos centímetros de largo. Este descenso es lento, y por ello tarda unas horas en atravesar. El canal es estrecho y la cabeza pasa, pero de forma justa, por ese canal.

Los profesionales que controlan el parto utilizan para entenderse unos planos imaginarios para saber "a qué altura" está el feto en la pelvis materna. Reciben el nombre de planos de Hodge, y son 4 planos. En el primer plano, el feto está entrando en la parte superior de la pelvis. En el cuarto plano, su cabeza está ya saliendo de la pelvis, entre el pubis y el coxis, preparada para salir. Normalmente en la fase de dilatación el feto pasa del primer al tercer plano, y en la siguiente fase ya pasa al cuarto plano.

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2. El Expulsivo

La fase de expulsivo empieza cuando se alcanza la dilatación completa y acaba en el momento en que el feto sale completamente al exterior. Se llama dilatación completa porque en ese momento el cuello del útero se ha dilatado tanto que forma un solo conducto con la vagina.

Durante esta fase, es normal que la mujer empiece a notar una necesidad de apretar, muy parecida a la de hacer de vientre. Los pujos de la madre son una ayuda importantísima para ayudar el feto a salir. En un parto normal, el bebé sale mirando hacia la espalda de su madre. Esto es debido a la forma ovalada de la última parte estrecha que tiene que atravesar en la pelvis, entre el pubis y el coxis.

Esta fase expulsiva puede durar desde una a dos horas habitualmente, pero si se ha administrado anestesia epidural puede ser más larga. Dentro de la fase del expulsivo, evidentemente el momento más importante para los padres es la salida de la cabeza. También es el momento más importante para el profesional, que deberá poner la máxima atención para que todo transcurra de la forma más natural posible y, a la vez, de forma controlada.

Es importante que la cabeza del bebé salga lentamente para evitar una descompresión brusca y que se proteja el periné (espacio entre el ano y la vagina materna). Es normal que la mujer sienta la necesidad de empujar muy fuerte en el momento en que sale la cabeza, pero es importante controlar esta fuerza para asegurar que la salida sea lo más suave posible.

En ese momento, la ayuda de un profesional experimentado es fundamental, porque ayuda a la salida lenta de la cabeza y, a continuación, de los hombros, protegiendo en todo momento el periné de la madre. La protección del periné es muy importante antes de que salga la cabeza fetal por él. Si se considera que el periné no se distiende bien, especialmente en las mujeres para las que es el primer parto (primíparas), en ocasiones se realiza una episiotomía (un pequeño corte) para reducir el riesgo de que se produzca un desgarro.

3. El Alumbramiento

Aunque es habitual utilizar este término como sinónimo de parto, en medicina esta tercera fase hace alusión, en realidad, a la salida de la placenta. El parto no ha acabado técnicamente hasta que sale la placenta y las membranas ovulares.

Una vez vaciado el útero, se ponen en marcha unas señales que hacen que la placenta se desprenda y se expulse. Es un proceso muy delicado porque la placenta recibe muchísima sangre. Por ello, inmediatamente después de desprenderse la placenta, la madre tiene una gran contracción uterina continua.

En ocasiones a la placenta le cuesta salir y se considera que es mejor actuar, porque es una de las causas de hemorragia postparto. Es una de las complicaciones más frecuentes en entornos en los que no hay profesionales. En la historia ha sido una de las causas más frecuentes de muerte materna en el parto, y por desgracia todavía lo es en algunas partes del mundo. En medios con recursos, es una complicación muy importante y que requiere atención muy urgente y especializada.

Mecanismos del Parto

Al atravesar el canal del parto, el feto va cambiando la posición de su cabeza para poder salir. La posición en la que normalmente nacen los bebés es la occipito-púbica, es decir mirando hacia el suelo. Los principales movimientos que realiza el feto son:

  • Encajamiento: Se refiere al momento en el que el mayor diámetro de la presentación fetal atraviesa la abertura superior de la pelvis.
  • Descenso: Es el paso de la presentación fetal a través de la pelvis.
  • Flexión: La flexión de la cabeza del feto sobre el tórax se produce naturalmente debido a la resistencia que encuentra al atravesar el suelo pélvico.
  • Rotación interna: Adaptación de la cabeza del feto a las dimensiones de la pelvis materna.
  • Extensión: La extensión de la cabeza se produce cuando ésta ha llegado al nivel de la abertura de la vagina.
  • Rotación externa: Una vez que la cabeza ha salido, gira para corregir su posición respecto al torso.
  • Expulsión: Se refiere a la salida del cuerpo del feto al exterior.

Preparación para el Parto

El periodo de gestación ronda las 40 semanas para un parto y nacimiento a término. “También se habla de una postmadurez entre las semanas 40-42 de gestación en las que el feto está más expuesto a daño por insuficiencia placentaria y de ahí que los controles para determinar el buen estado fetal sean más frecuentes, cada 48 horas”, indica.

Signos de Inicio del Parto

Antes de que comience el parto pueden aparecer síntomas más o menos molestos que “avisan” que el parto está próximo:

  • El bebé se mueve hacia abajo: Desciende hasta llegar a la pelvis. Puede ocurrir desde unas semanas a pocas horas antes de que comience el trabajo de parto.
  • Expulsión del tapón mucoso: Se expulsa una gran cantidad de flujo vaginal espeso llamada “tapón mucoso” o “tapón de moco”, de color rosado (porque suele contener un poco de sangre), como consecuencia del comienzo de la dilatación del cuello uterino.
  • Rotura de la "bolsa de las aguas": Ruptura prematura de la “bolsa de las aguas” o saco amniótico.
  • Comienzan las contracciones: Pueden ser dolorosas, y se aprecian como un endurecimiento del abdomen. Después de cada contracción, el útero se relaja y el dolor desaparece.

Movimientos y Posturas para Facilitar la Dilatación

Es muy importante que la mujer tenga la libertad de movimientos para afrontar la sensación dolorosa, reducir la necesidad de analgesia epidural y adoptar posturas verticales que permiten (por la gravedad) el descenso del feto en menos tiempo.

Algunas posturas y movimientos que facilitan la dilatación:

  • Sentada en el balón grande: Bascular la pelvis hacia delante y hacia atrás, movimientos laterales o circulares, dibujar un ‘ocho’.
  • A cuatro patas con la rotación externa del fémur: En esta posición las caderas están flexionadas y en rotación externa. Podemos apoyar las manos en la cama/suelo o apoyar toda la parte superior del tronco en un balón grande.
  • De pie, con inclinación del tronco: Las piernas están separadas, caderas ligeramente dobladas y el tronco inclinado hacia delante (apoyarse sobre la pared, una barra alta, una persona).

Movimientos de la Pelvis Durante el Parto

El hueso sacro bascula hacia atrás. Este movimiento se conoce como contranutación. La parte superior del saco se abre (se aleja del pubis) y el coxis se acerca a la rama pubiana. Es un movimiento importante al inicio de la dilatación (en la fase de encajamiento), ya que se amplía el estrecho superior y permite que la cabeza del feto se encaje en la pelvis.

Durante la segunda fase del parto deberíamos permitir la nutación del sacro: el movimiento cuando la parte superior del sacro bascula hacia delante y el coxis se abre (se aleja del pubis).

Posturas que Facilitan el Expulsivo

  • Tumbada boca arriba con flexión y rotación interna del fémur.
  • Acostada de lado con asimetría de piernas.
  • En cuatro patas con rotación interna de caderas.

Técnicas Naturales para Aliviar el Dolor

Existen también técnicas naturales que ayudan a aliviar el dolor durante el parto vaginal. Las mujeres que no quieren parir con la analgesia epidural pueden experimentar las siguientes técnicas:

  • Libertad de movimiento: Poder moverse durante todo el parto ayuda a afrontar el dolor, transmite la sensación de tener el control del parto.
  • Acompañamiento: La cercanía de la pareja o algún familiar favorece a la correcta progresión, reduce el estrés, el dolor y los miedos.
  • Masaje: Masajear suavemente la zona del sacro, la parte baja de la espalda alivia el dolor de las contracciones, relaja la musculatura, por lo tanto permite la apertura de la pelvis.

Tabla Resumen de las Etapas del Parto

Etapa del Parto Descripción Duración Aproximada
Dilatación Desde el inicio de las contracciones hasta la dilatación completa del cuello uterino. 8-12 horas (primer parto), 5-12 horas (partos posteriores)
Expulsivo Desde la dilatación completa hasta la salida del feto. 1-2 horas (puede ser más largo con epidural)
Alumbramiento Expulsión de la placenta y las membranas ovulares. Hasta 30 minutos después del nacimiento del bebé

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