Nino Bravo y su Participación en Eurovisión
Luis Manuel Ferri Llopis, conocido artísticamente como Nino Bravo, nació el 3 de agosto de 1944 en Aielo de Malferit, Valencia. Es considerado uno de los artistas más influyentes de la música pop en español de todos los tiempos. Con tan sólo cuatro años de carrera discográfica, logró situar sus canciones en el número 1 de las listas de éxito en España y también en Latinoamérica, generando una legión de fans que, medio siglo después, aún lo recuerdan.
Inicios Musicales y Nombre Artístico
En otoño de 1961 fundó el grupo Los Hispánicos, con sus amigos Félix Sánchez y Salvador Aranda. Tras este primer intento se unió más tarde a Los Superson, quienes le acompañaron a través de su carrera artística. Tras el servicio militar, se empleó en una oficina y realizó su presentación como cantante solista en el Festival de la Canción de La Vall d’Uixó en 1968, adoptando ya el nombre de Nino Bravo con 24 años recién cumplidos.
Aunque son muchas las leyendas que circulan sobre su bautismo artístico, según Darío Ledesma, autor de la biografía autorizada Nino Bravo: voz y corazón, "detrás estaría el que fue su primer representante, Miguel Siurán, un locutor de radio que, en aquel momento, quiso hacerse con las riendas de la carrera del cantante valenciano, aunque con bastante altibajos", a lo que añade que, "lo hizo pensando primero en el compositor Nino Rota y en el auge que había de nombres italianos por aquella época; y el Bravo se le ocurrió una noche de insomnio pensando en la personalidad de Nino".
Participación en Eurovisión
Nino Bravo participó en la selección para el Festival de Eurovisión en dos ocasiones. La primera vez fue en 1970 con la canción "Esa será mi casa", siendo superado por Julio Iglesias. La segunda y más recordada fue en 1971 a través del programa “Pasaporte a Dublín”, donde quedó en segunda posición, siendo Karina la elegida para representar a España.
- 1970: Participó con "Esa será mi casa", no llegando a la final.
- 1971: Quedó en segunda posición en "Pasaporte a Dublín".
El Éxito Arrollador
El éxito le llegaría en el verano de 1969 cuando Augusto Algueró le ofreció cantar Te quiero, te quiero, un tema que ya habían grabado, Carmen Sevilla y Raphael, pero que no triunfaría hasta la interpretación de Nino Bravo. Un éxito al que siguieron muchos otros como Voy buscando (1969), Esa será mi casa, Puerta de amor, Perdona (1970), Mi gran amor (1971), Noelia, Mi querida mamá, Cartas amarillas, Un beso y una flor, Mi tierra, Carolina y Libre (1972), entre otras.
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Firmó con la discográfica Fonogram y Manuel Alejandro le compuso los dos primeros temas, Como todos y Es el viento. "Esas canciones sonaban a Raphael por los cuatro costados porque Manuel Alejandro era el compositor predilecto del artista de Linares", asegura Darío Ledesma de Castro, autor de la primera biografía autorizada, Nino Bravo: voz y corazón (Ed. Milenio). "Todas las críticas de prensa fueron negativas. José María Íñigo le metió mucha caña diciendo que era un imitador de Raphael".
Es cierto que en aquella época Raphael era el gran referente de la canción en España, pero Nino tenía su propio estilo y personalidad. Aunque algunos le tacharan de antiguo.
Inmediatamente, la discográfica dio un golpe de timón y contrataron a Armenteros y Herrero, autores de América, America y Libre. A partir de ese momento tuvo un estilo más pop y menos encorsetado.
La canción la compuso Augusto Algueró en un principio para Lola Flores, para una película que se iba a rodar en Argentina. "Y el director le cambió la letra para terminar llamándose La niña ahogada, un sin pies ni cabeza porque hablaba de prostitución y de una niña a la que ahogan en un río", explica Darío, "por lo que Algueró quedó tan escandalizado que le propuso la letra a Rafael de León". Y añade: "Te quiero, te quiero la grabó primero Raphael, que la lanzó a través de Hispavox en México y Chile, pero un rifirrafe con la compañía paralizó el lanzamiento en España". Como la canción seguía soltera y sin novio, Algueró se reunió con Nino, que se enamoró del tema. El director de marketing de la discográfica se lo desaconsejó porque la consideraba anticuada, pero Nino la grabó.
Al principio no tuvo éxito, pero en octubre de ese 1970 empezó a participar en Pasaporte a Dublín, el programa de TVE donde se elegía al representante español en Eurovisión. La competencia era dura. Ahí estaban Rocío Jurado, Conchita Márquez Piquer, Karina, Junior, Encarnita Polo, Jaime Morey, Los Mismos y Dova. Colarse en los comedores de todo el país le convirtió en uno más de la familia.
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Finalmente, la elegida fue Karina, que obtuvo el segundo puesto en el festival con En un mundo nuevo. Sin embargo, seis meses después Te quiero, te quiero ocupaba el número uno de las listas de éxitos.
Discografía Destacada
En el mercado tenía tres álbumes de estudio, Te quiero, te quiero (1970), Nino Bravo (1971) y Un beso y una flor (1972).
El Trágico Final
Como decía en uno de sus temas más famosos, Nino Bravo no podía separarse del hogar en el que "el cielo se unía con el mar". Rompiendo la norma de la mayoría de artistas que se trasladaron a la capital de Madrid para desarrollar su carrera musical, optó por quedarse en su Valencia natal. Una decisión que le mantuvo cerca de los suyos, pero que le obligó a pasar media vida en la carretera. En un año, el cantante podía recorrerse cerca de 115.000 kilómetros.
Siempre a borde de aquel BMW 2800 de segunda mano, el mismo coche en el que perdería la vida y en el que, sin saberlo, encendería la chispa de una melodía arrolladora que jamás se pudo escuchar y de su gran canción póstuma. Ocurrió el 17 de abril de 1973. Junto a él, en su último trayecto Valencia-Madrid, viajaban los músicos Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, del dúo Humo, y su camarada musical Pepe Juesas. La idea era grabar algunos coros para el que iba a ser el quinto disco de estudio del valenciano.
Esa canción formaba parte del disco en el que trabajaba entonces el cantante: ...Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes de otros trabajos y grabaciones recuperadas. Entre los temas figuran ese América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole. Pero entre todas hay una muy especial, Vivir, la única canción conocida en cuya composición participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary. El tema lo tuvieron que terminar Vicente López y Pepe Juesas.
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El 12 de septiembre de 1973, tan solo cinco meses después de la muerte de Nino Bravo, grandes artistas celebraron un concierto en la Plaza de Toros de Valencia en honor al cantante y cuya recaudación fue un regalo para su segunda hija, Eva María, a la que no puedo conocer, ya que nació el 27 de noviembre de 1973.
Si algo nos enseñó Nino Bravo en su corta existencia es la importancia de Vivir.
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