Atragantamiento Infantil por Uvas: Prevención y Medidas de Seguridad

06.11.2025

Los atragantamientos en menores de cinco años son uno de los accidentes más habituales en las familias. Su impaciencia, el hecho de que todavía no sepan masticar bien y las proporciones de su tráquea hacen proclive a que los pequeños se asfixien con piezas de juguetes o trozos de comida. En la mayoría de los casos, la vigilancia de los padres y madres y su rápida reacción hacen que todo quede en un susto. Pero lo cierto es que en España mueren más personas por atragantamiento que por accidente de tráfico.

En 2020, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, un total de 2.511 personas, es decir, casi siete al día, perdieron la vida porque un objeto o un trozo de alimento les impidió respirar. Son la segunda causa de muerte accidental por detrás de las caídas. Y de ellos, el 11% se produjo por la ingesta de alimentos. Los niños menores de cinco años, al igual que la personas mayores de 65 y pacientes con enfermedades neurológicas, son para la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), los más vulnerables a sufrir este tipo de accidentes. En el caso de los menores de edad los atragantamientos fueron provocados en su mayoría por salchichas, caramelos, uvas y frutos secos.

El Peligro de las Uvas en Niños Pequeños

Comer uvas enteras -con piel y pepitas- es la tercera causa de asfixia en menores de cinco años. Esa es la principal razón de que la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) advirtiera hace tan solo unos días del riesgo de atragantamiento o asfixia en niños de corta edad y recomendara que los más pequeños de la casa no participaran en Nochevieja de esta tradición. La fatalidad quiso que apenas cuatro días después, esa remota posibilidad se materializara en un terrible suceso.

«Era muy alegre. La madre del niño que murió atragantándose con una uva: «Era una fruta que comía. De ahí, apunta, la necesaria prevención a la que la Sociedad Española de Otorrinolaringología hacía referencia en su comunicado, «que algunos tacharon de alarmista, pero que a la vista de lo ocurrido era más que pertinente». En él, no solo se hacía referencia a los posibles riesgos para los menores de cinco años, sino también para los mayores de 65. Porque salvar la vida de una persona que ha sufrido un atragantamiento con, por ejemplo, una uva requiere de una rápida y certera intervención.

Según este experto y jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud Marbella, con las uvas se da la circunstancia de que su tamaño es similar al diámetro del espacio glotis -es decir, por dónde se respira-. A esto se suma que la textura de la uva y su piel dificultan su deglución. Lo mismo ocurre con las salchichas. En niños, esa obstrucción además de producirse por comida, se puede dar por la introducción en la vía respiratoria de una pieza de juguete o un objeto pequeño, que logran obstruir la vía, impidiendo que el aire entre en los pulmones, con el consiguiente riesgo de asfixia.

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La piel de la uva facilita que ésta resbale por la faringe, llegando hasta la entrada de la tráquea, donde puede quedarse adherida. A veces, por imitación, los niños cogen uvas enteras y las toman sin que nadie se percate, hasta que empiezan a toser. “Para hacernos una idea, el diámetro de una tráquea infantil es similar al de su meñique, por lo que deberemos siempre darle trozos más pequeños”, recomienda.

Recomendaciones para evitar atragantamientos con uvas:

  • Las uvas nunca deben dejarse enteras a su alcance.
  • Cuando se las ofrezcamos lo haremos habiéndolas cortado longitudinalmente en cuartos.
  • Además, será bueno pelarlas y también quitarles la semilla interior.

Otros Alimentos y Objetos Peligrosos

En el caso de los niños de corta edad, las uvas no son las únicas responsables de los atragantamientos. Especialmente peligrosos son los frutos secos. También los juguetes o las piezas pequeñas de éstos, así como los globos, «todos ellos muy presentes en estas fechas», indica Gutiérrez Fonseca.

Por ello, la Sociedad Española de Otorrinolaringología, recomienda no dar frutos secos a los niños menores de cinco o seis años, sobre todo por «su tamaño y consistencia», explica. Tampoco es aconsejable darles uvas, zanahoria cruda, palomitas de maíz, caramelos duros y otras frutas como la manzana antes de los cinco años. Y cuidado con las salchichas, que figuran entre los tres alimentos que provocan más atragantamientos.

Alimentos con alto riesgo de atragantamiento hasta los 3-6 años:

  • Caramelos duros
  • Peladillas
  • Gominolas
  • Chicles
  • Palomitas de maíz

Frutas y verduras: la zanahoria y manzana crudas resultan demasiado duras por lo que se deben evitar u ofrecer trituradas, hervidas o al horno. Los arándanos, las cerezas, las aceitunas o los tomares cherry deben ofrecerse también en forma alargada y en cuartos, sin hueso. Frutos secos: enteros tienen un alto riesgo de atragantamiento. Se pueden ofrecer triturados.

La Importancia de la Prevención y la Supervisión

Núñez Batalla insiste en la necesidad de implementar medidas de educación sanitaria para concienciar a los adultos de que «es una temeridad» dejar al alcance de los menores de cinco años frutos secos o alimentos no cocidos, como trozos de zanahoria o garbanzos. Además, «es muy importante acompañar a los niños cuando se les introducen nuevos alimentos y nuevas texturas. La mayor parte de los atragantamientos infantiles se producen en menores de dos años.

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La mejor medida contra los ahogamientos es la prevención. Lo principal es dejar fuera de su alcance todos aquellos juguetes o alimentos que, de ser llevados a la boca, podrían ocasionar un atragantamiento. La asociación de expertos en otorrinolaringología asegura que la mayor parte de los atragantamientos infantiles se producen en niños menores de dos años. El motivo es que ingieren la comida sin apenas masticar; el sistema deglutorio del niño es inmaduro y la posibilidad de que una parte de un alimento o cuerpo extraño pase a la vía respiratoria es más alta. Es la época en la que empiezan a comer, de ahí que hay que estar pendiente de las ingestas.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) publica una serie de recomendaciones prácticas para prevenir los atragantamientos infantiles. Los pediatras instan a supervisar las comidas y ofrecerlas de manera segura, evitando objetos pequeños cerca de lactantes y niños. Consideran que la mejor medida preventiva es la "supervisión constante" y que los niños mayores no presten sus juguetes a los hermanos menores de tres años. Además, alerta sobre la forma del juguete y advierte de que si el objeto es redondeado y liso, el riesgo de asfixia es máximo ya que pueden bloquear completamente la vía respiratoria y hacer un sello firme, muy difícil de desatascar.

Es por ello que desde la SEORL critiquen el método de alimentación complementaria dirigida por el bebé, también conocido como baby-led weaning (BLW), que en inglés significa destete dirigido por el bebé, y que consiste en ofrecer alimentos sólidos al bebé a esa edad saltándose la fase de purés y triturados.

  • Es recomendable que los niños permanezcan sentados mientras comen.
  • Cuando se compren juguetes para niños pequeños se ha de tener en cuenta la edad recomendada por el fabricante.

¿Qué hacer en caso de atragantamiento?

Si ocurre un atragantamiento, en un primer momento puede que se solucione solo gracias a la tos originada por la aspiración. En muchas ocasiones es efectiva y consigue expulsar el elemento que provoca la obstrucción. «Es un mecanismo de defensa para expulsar un objeto extraño», abunda el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, vicesecretario general de la SEORL-CCC. ¿Qué hacer en ese caso? «Lo primero sería llamar al servicio de emergencias mientras otra persona intenta desatascar el cuerpo extraño alojado en la vía aérea», apunta Faustino Núñez Batalla. Para ello, es preciso saber realizar la maniobra de Heimlich, también llamada de compresión abdominal.

Si, a pesar de haber tomado las medidas preventivas, vemos que sucede un atragantamiento que está evitando el paso del aire a los pulmones, deberemos seguir los siguientes pasos:

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  1. Llamar a emergencias (112)
  2. Mantener la calma, no tocarle ni zarandearle y animarle a toser
  3. Si vemos que la tos no es efectiva para expulsar el elemento succionado y, al abrirle la boca, vemos viable extraerlo con las manos, lo hacemos. Si no vemos claro que podemos sacarlo sin empujarlo hacia adentro, o el niño es menor de un año, mejor no intentarlo.
  4. Echar al niño hacia adelante y darle cinco golpes secos en la espalda (entre los omoplatos).

La tos es el mecanismo defensivo fundamental. «Si un paciente se ha atragantado, no hay que darle golpes en la espalda, ni agua, ni mucho menos trocitos de pan, sino incitarle a toser y es lo que mejor va expulsar el objeto o alimento», explica Juan Carlos Casado Morente. En el caso de que la obstrucción sea completa y no pueda respirar se realizará la maniobra de Heimlich. Se trata de un procedimiento de primeros auxilios cuyo objetivo es «sustituir el mecanismo fisiológico de la tos mediante una hiperpresión brusca realizada de forma externa para facilitar la expulsión del cuerpo extraño hacia el exterior», explica Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL).

Maniobra de Heimlich en niños:

Para practicar la maniobra de Heimlich en niños la persona que vaya a realizar la maniobra se colocará bien de rodillas detrás del pequeño o bien incorporándolo sobre una mesa para realizar la maniobra desde esa altura. Acto seguido le sujetará con el puño cerrado colocado entre su tórax y el abdomen; a su vez apoyará la otra mano sobre el puño cerrado, y le presionará contra él hacia arriba. De esta forma se aumenta la presión desde el abdomen hacia el tórax y se propicia que el aire residual que queda en los pulmones consiga expulsar el cuerpo extraño. En la mayoría de los casos resulta efectiva.

Maniobra de Heimlich en lactantes:

En caso de ser un lactante la maniobra varía bastante ya que su anatomía es distinta: se le coge con un brazo y con el otro se le sujeta por el abdomen, abriendo las manos en torno a su cuello para sujetarle la cabeza, se le pondrá boca abajo y se le darán cinco golpes con la mano entre las escápulas, con una ligera presión para no hacerle daño. De esta manera se le incitará el mecanismo de la tos y, si no expulsa el cuerpo extraño, se le dará la vuelta y con dos dedos se le presionará en la zona media del pecho dándole cinco masajes, para después repetir de nuevo la maniobra boca abajo.

Consiste en aplicar una presión brusca a nivel del abdomen superior para provocar una salida de aire hacia la tráquea y la laringe que facilite la expulsión del trozo de comida atascado.

Si una persona se atraganta estando sola, se puede realizar la maniobra de Heimlich a sí mismo. Solo tiene que apoyar el pecho con fuerza sobre el respaldo de una silla o un sillón, aumentando así la presión en esa zona y ayudando a expulsar el objeto de su garganta.

Tabla resumen de recomendaciones sobre alimentos y atragantamiento:

Alimento Recomendación
Uvas Cortar en cuartos longitudinalmente, pelar y quitar semillas.
Frutos secos Ofrecer triturados, evitar enteros en menores de 5-6 años.
Zanahoria y manzana crudas Evitar o ofrecer trituradas, hervidas o al horno.
Arándanos, cerezas, aceitunas, tomates cherry Ofrecer en forma alargada y en cuartos, sin hueso.
Caramelos duros, peladillas, gominolas, chicles, palomitas de maíz Evitar hasta los 3-6 años.

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