Omega 3, 6 y 9: Su Impacto en la Fertilidad y Recomendaciones
En las últimas décadas se ha observado un incremento en la prevalencia de infertilidad en la población. La infertilidad se define como la incapacidad de una pareja de conseguir o completar un embarazo de forma espontánea tras un periodo de un año manteniendo relaciones sexuales sin medidas anticonceptivas. En este sentido, se estima que alrededor del 15% de las parejas en edad fértil en España tienen problemas para concebir.
Numerosos estudios señalan que una situación nutricional adecuada juega un papel clave en la fertilidad. En relación a los factores que están asociados con la infertilidad, se destacan la edad avanzada de los padres, la presencia de alteraciones en el aparato reproductor y de enfermedades como la obesidad, el síndrome de ovario poliquístico (SOP), endometriosis e hipotiroidismo, entre otras, la exposición a contaminantes del medioambiente y el estilo de vida.
Es aconsejable que las parejas que sufren de infertilidad mejoren su estado nutricional para aumentar las probabilidades de concebir. En este sentido, el mantenimiento del peso corporal mediante una alimentación adecuada y una actividad física moderada es clave para mejorar la fertilidad en hombres y en mujeres.
Analizar los factores nutricionales que pueden influir en la fertilidad en la mujer y en el hombre. Se ha realizado una revisión sobre los factores nutricionales que tienen mayor influencia en la fertilidad masculina y en la femenina.
En relación con la alimentación, se destaca que la ingesta en exceso de grasas saturadas, ácidos grasos trans y proteínas de origen animal podría tener un efecto perjudicial en la fertilidad, mientras que la ingesta de hidratos de carbono complejos, fibra, grasas monoinsaturadas y ácidos grasos omega-3 podría tener un efecto beneficioso. Asimismo, es indispensable tener un aporte adecuado de ácido fólico, B12, vitaminas A, D, C y E, calcio, hierro, zinc, selenio y yodo para evitar problemas en la fertilidad.
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La Importancia de los Ácidos Grasos Omega-3, Omega-6 y Omega-9
Entre todos los lípidos destacamos hoy a los ácidos grasos por su importancia biológica. Los ácidos grasos linoleico y linolénico (precursores de los omega-6 y omega-3 respectivamente) son esenciales, es decir, no se pueden ser sintetizados por nuestro organismo y debemos ingerirlos con la dieta.
Los omega 3 son ácidos grasos que se consideran esenciales, significa que nuestro propio cuerpo no tiene capacidad de fabricarlos y los tenemos que obtener de la dieta. Los omega 3 participan en diversas funciones y estructuras del organismo, entre ellas, forman parte de las membranas celulares, regulan la inflamación, además son unos grandes protectores de la salud cardiovascular.
Omega 3 y Fertilidad Femenina
Se sabe que el omega 3 es una grasa que va a contribuir a la regulación de las hormonas femeninas por lo que va a ser muy importante para que se dé la ovulación y mejorar la calidad de los óvulos. Además, va a mejorar el flujo sanguíneo en en el útero y a reducir la inflamación a nivel sistémico y por tanto en el órgano reproductor lo que va a actuar como un suplemento “antiaging”.
En un estudio muy reciente (2022) se observa que aquellas mujeres de entre 20 y 44 que toman suplementos de omega-3 tienen 1,5 veces probabilidades de concebir en comparación con las mujeres que no toman omega-3. A pesar de ello, todavía existen dudas porqué se cree que aquellas mujeres que suplementan con omega-3 también tienen una mayor conciencia sobre su salud y cuidan más de sus hábitos y de su alimentación.
Omega 3 y Fertilidad Masculina
En los hombres el omega 3 mejora la fertilidad ya que puede aumentar la calidad del semen. Mejora parámetros como la concentración, la motilidad y la morfología.
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La formación del acrosoma en el proceso de la espermatogénesis es dependiente de DHA, ya que este Omega-3 aporta la fluidez de membrana necesaria para su remodelación. Su déficit dificulta la formación del acrosoma haciendo que tengan una morfología aberrante, y también que su recuento sea bajo. Precisamente la baja movilidad espermática es una de las causas más comunes de infertilidad masculina.
En el año 2018 se publicó un estudio clínico aleatorizado doble ciego con placebo llevado a cabo con 60 hombres astenozoospermicos, de entre 18 y 50 años, que reveló cómo suplementación con DHA durante 3 meses era capaz de revertir la infertilidad masculina por baja movilidad espermática. Los resultados concluyeron que a diferencia del grupo placebo, en el resto de los grupos se restablecía la movilidad espermática, aumentando incluso el recuento de espermatozoides y mejorando incluso la morfología de éstos.
Omega 3 en el Embarazo y la Lactancia
Una adecuada alimentación durante el embarazo y la lactancia resulta fundamental para cubrir las necesidades nutricionales de la madre, el feto y el recién nacido. Todos los cambios que se producen de manera fisiológica en el organismo materno y la formación, crecimiento y desarrollo del bebé, suponen un gran aumento de la actividad metabólica y de nutrientes.
Actualmente, se recomienda que la dieta de la gestante contenga unos 200-300 mg de ácidos grasos omega 3 (DHA/EPA) al día. El DHA desempeña un papel muy importante en el desarrollo del sistema nervioso central al formar parte de la membrana neuronal, por lo que durante el embarazo su consumo se incrementa debido a la formación y crecimiento del tejido nervioso del feto.
Numerosos estudios, como el publicado en la Revista Chilena de Nutrición en 2024, sobre el papel del DHA en el desarrollo cerebral del niño, han relacionado la insuficiencia de este nutriente con una disminución en las funciones cognitivas y de la agudeza visual del recién nacido. Se ha relacionado su déficit con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad del niño y con un mayor riesgo de presentar depresión postparto.
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También algunos ensayos clínicos relacionan un nivel adecuado de DHA con cierto efecto reductor de la prematuridad, la preeclampsia y la diabetes gestacional, aunque se precisan más estudios para confirmarlo.
En cuanto al periodo de lactancia materna, se ha comprobado que la naturaleza de la grasa ingerida por la madre está relacionada con la composición de ácidos grasos de la leche y, dado que la síntesis endógena de DHA es baja, es necesario un aporte materno adecuado.
Numerosos estudios realizados en embarazadas y madres lactantes por todo el mundo muestran la asociación entre estados deficitarios en nutrientes y anomalías congénitas, alteraciones en el desarrollo fetal y neonatal e incluso complicaciones del embarazo, como preeclampsia, retraso del crecimiento intrauterino, aborto y parto prematuro. Las investigaciones han demostrado que cuando los déficits de nutrientes se solucionan, disminuye el riesgo de estas complicaciones.
Recomendaciones para la Suplementación con Ácidos Grasos Omega-3 en la Mujer
Se recomienda la suplementación con 500mg diarios de AGO3 durante todas las épocas de la vida de la mujer, que deben aumentarse hasta 1 g para la prevención cardiovascular secundaria, 1,5 g para el manejo de los síntomas vasomotores o 2 g en pacientes con hipertrigliceridemia. Durante la totalidad del embarazo se recomienda un mínimo de al menos 300mg/día de ácido docosahexaenoico.
Si en tu dieta no incluyes esta pauta deberás recurrir a complementos nutricionales con ácidos grasos esenciales. Actualmente, se recomienda que la dieta de la gestante contenga unos 200-300 mg de ácidos grasos omega 3 (DHA/EPA) al día.
Alimentos Ricos en Omega-3
Incorporar estos alimentos de forma regular aumentará la ingesta de omega-3:
- Pescado azul: Se recomienda tomar de 2 a 3 veces a la semana pescado azul como el salmón, la caballa, el atún, las sardinas, los arenques y las anchoas.
- Huevo (yema de huevo): Los huevos enriquecidos con omega 3 se consiguen gracias a una alimentación especial de las gallinas.
- Semillas y frutos secos: Introduce semillas de lino molida o semillas de cáñamo en yogures, ensaladas, cremas o sopas. Las semillas de chía también aportan omega 3 pero sólo si están previamente hidratadas, así que déjalas en un yogur la noche antes o con agua. Introduce las nueces en el desayuno o en la merienda.
Tabla: Recomendaciones de Suplementación con Omega-3 en Mujeres
| Situación | Dosis Recomendada de Omega-3 (EPA+DHA) |
|---|---|
| Recomendaciones genéricas | 500mg/día |
| Prevención cardiovascular secundaria | 1 g/día |
| Pacientes con hipertrigliceridemia | 2-3 g/día |
| Embarazo | Mínimo 300mg/día de DHA |
| Menopausia y síntomas vasomotores | 1,2 g/día (1g EPA y 200mg DHA) |
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