Nino Bravo: Un Legado Musical Inolvidable y Versiones Renovadas
Hoy, 16 de abril de 2013, se cumplen cuarenta años de la muerte de Nino Bravo. Nino Bravo fue una gran voz pero tras su muerte se convirtió en un mito del pop español. Sin embargo, Nino Bravo ha perdurado en la memoria del público sino por la constatación, con el paso del tiempo, de que ninguna otra voz ha podido llenar el hueco que dejó.
El Origen de una Voz Inigualable
Lugar y fecha de nacimiento: Aielo de Malferit (Valencia), 3 de agosto de 1944. A los cuatro años Luis Manuel -este es su nombre auténtico- ya no vivía en su pueblo natal sino en Valencia donde su padre trabajaba como vendedor en una compañía de seguros. Más tarde la familia Ferri-Llopis se trasladó a Carcagente donde pasó un tiempo antes de instalarse definitivamente en Valencia.
Luis Manuel tenía el don de la voz pero no le daba mucho valor hasta que un amigo suyo, Vicente López, le convenció de sus aptitudes tras escucharle en un campamento cantar a todo pulmón el famoso “Libero” de Domenico Modugno, uno de sus mitos junto con Luis Mariano por el que sentía predilección. Su amplia tesitura vocal le permitía emular a Tony Williams, el solista (tenor) de Los Platters, y por ello no es de extrañar que se presentara por primer vez en público cantando el célebre “Only You” del grupo vocal.
Sus primeros pasos en la música se produjeron con el trío Los Hispánicos que resultó vencedor en un concurso de una emisora local antes de presentarse sin éxito en otro organizado por “La Voz de Madrid”. No ganaron pero despertaron el interés de Hispavox que quiso contratar a Luis Manuel en solitario algo a lo que él se negó para no “traicionar” a sus compañeros. Del trío se pasó a un quinteto llamado Los Superson. Esta actividad musical la compatibilizaba con su trabajo en un taller de joyería donde llegó a ser pulidor de diamantes.
Tras cumplir el Servicio Militar en la Marina, en Cartagena, buscó un trabajo estable pero una voz como la suya no podía ser desaprovechada. Así lo vieron sus amistades, principalmente un locutor de Radio Popular de Valencia llamado Miguel Siurán que se convirtió en su primer representante y le animó para que buscara una oportunidad. Fue entonces cuando le bautizaron con el nombre artístico de Nino Bravo. El nombre lo tomó prestado de un amigo y el nuevo apellido venía dado por la potencia y la fuerza arrolladora de su voz, muy en la línea de Tom Jones y sobre todo de Engelbert Humperdinck más dado al repertorio baladístico.
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El cantante no hacía nada por ocultar estas influencias, incluso las potenciaba, aunque su mánager le convenció de que debía buscar un camino más personal. Su debut oficial tuvo lugar en 1968, en La Vall de Uxó (Castellón) donde concurrió con la pieza “Canzone per te”, de Bardotti y Endrigo, que ese mismo año había resultado vencedora en el Festival de San Remo en las voces de Roberto Carlos y de su autor, Sergio Endrigo. Al año siguiente, durante las fiestas de las fallas, se presentó en el Teatro Principal de Valencia, con un espectáculo que él mismo financió.
Ascenso al Estrellato
Pero el artista no podía darse a conocer sin un disco y empezó a llamar a las puertas de varias discográficas donde se topó con voces críticas que alababan su voz pero tachaban de desfasado su estilo. Tras varios intentos fallidos logró un contrato con Polydor que editó su primer single, integrado por los temas “Como todos” y “Es el viento”que había compuesto especialmente para él Manuel Alejandro. Fue con otro tema de Alejandro, “No debo pensar en ti” con el que Nino Bravo pasó sin pena ni gloria por el Festival de Barcelona, llamando más la atención por su ceñido traje de cuero blanco -siempre fue un tanto extremado en cuestión indumentaria- que por la canción que presentaba.
La casa discográfica había depositada sus esperanzas en Manuel Alejandro pero sin embargo la voz del nuevo cantante se empezaría a oir con fuerza gracias a “Te quiero, te quiero”, un tema compuesto por Augusto Algueró en colaboración con Rafael de León, el letrista más prolífico de la copla andaluza. Una versión anterior y con diferente texto de esta pieza ya había sido interpretada por Lola Flores en una película. También Raphael la había grabado aunque finalmente no se editó por divergencias con su discográfica.
Nino fue finalmente el encargado de darla a conocer, pero no inmediatamente. El tema despegó a partir de sus apariciones en “Pasaporte a Dublín”, un programa de TVE española destinado a elegir al representante español del Festival de Eurovisión. Finalmente salió elegida Karina pero la gente se quedó prendada de la voz del nuevo artista y empezó a reclamar en las tiendas de discos “algo” de aquel intérprete. Así fue como “Te quiero, te quiero” llegó al número uno de las listas de éxitos donde permaneció casi dos meses. La canción cruzó el charco y se escuchó también en bastantes países sudamericanos.
Este tema y los ya citados de Manuel Alejandro aparecieron en el primer álbum del cantante bajo la dirección musical de José Torregrosa -uno de los directores artísticos de Polydor- que firmó también algunos arreglos como como el de “Voy buscando” un tema firmado por los que habrían de ser sus mejores compositores, Pablo Herrero y José Luis Armenteros que aportaron a aquel L.P. Al año siguiente editó su segundo L.P. compusieron “Elizabeth”. En el plano personal 1971 fue el año en que contrajo matrimonio. A finales de ese mismo año participó en el Festival de Río de Janeiro donde a punto estuvo de alzarse con el triunfo aunque ciertas irregularidades en las votaciones jugaron en su contra. La consagración del cantante llegaría en 1972 con su tercer L.P. (“Mi tierra”) donde figuraba el histórico “Libre”, su canción fetiche.
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Esta canción quedaría ya instalada para siempre en la memoria popular colectiva, aunque a finales de los noventa renacería con nuevos bríos gracias a una versión alocada que hizo, medio en serio medio en broma, un estrambótico personaje autodenominado “El chaval de la peca”. La curiosa versión tampoco fue muy popular al principio pero su utilización en la campaña publicitaria de una compañía de telefonía movil la puso nuevamente en boca de todos. El tema estaba firmado por Herrero y Armenteros que volvieron a dar en la diana con “Un beso y una flor”, así se tituló también el último L.P.
El Legado Perdura
En 1972 Nino Bravo empezó a saborear el triunfo con constantes viajes a Sudamérica donde vendió grandes cantidades de discos, epecialmente en Argentina. Sólo Méjico le fue esquivo. Tampoco le faltaron galas en su país. Para sus desplazamientos por la geografía española compró un Mercedes con el que tuvo su primer accidente automovilístico en el que no hubo que lamentar daños personales. Con sus primeros ahorros, el cantante pretendía montar una discoteca y estaba ilusionado con la producción de nuevos valores, tenía muchas esperanzas en un dúo valenciano llamado Humo.
La voz de Nino Bravo no pudo apagarla su muerte. A los pocos meses de su fallecimiento apareció, entre la expectación general, su álbum póstumo “América, América”, título tomado del último éxito que Herrero y Armenteros compusieron para él y que abría el L.P. donde además de otros temas inéditos como “Laura” o “Vuelve”, se incluía un popurrí final con sus canciones más conocidas. Tras un par de recopilaciones convencionales, en 1980 apareció un álbum en el que se acoplaron a la voz del cantante nuevas instrumentaciones a cargo de Luis Cobos. El trabajo tenía su mérito pero no aporta nada interesante a las versiones originales.
Lo mismo sucedió con los álbumes que posteriormente produjo -con gusto y profesionalidad, eso sí- Juan Carlos Calderón donde se “obligaba” al cantante a compartir sus canciones con artistas que en algunos casos estaban fuera de lugar. Tras el éxito de “Te quiero, te quiero” apareció este L.P. que además del famoso tema de Augusto Algueró y Rafael de León incluía las primeras canciones que grabó el intérprete, temas de Manuel Alejandro como “Es el viento” o “No debo pensar en ti”. Abre el disco “Tu cambiarás” -así se titula la edición en CD de este trabajo-, un tema compuesto por el tándem Herrero-Armenteros que aportaban otras cuatro creaciones. Fue el primer trabajo que llevaba título genérico. Su tema más destacado es “Libre” que quedó como el tema más emblemático del artista levantino.
Es el último L.P. que el cantante editó en vida. Conservando la voz del cantante, se suprimió la instrumentación original y en su lugar se incorporó una nueva orquestación con arreglos de Luis Cobos que poco aportaba a los arreglos primitivos, si exceptuamos un vigoroso solo de saxo al final del tema “Esa será mi casa”. El resultado es muy discutible aunque era la primera vez que se hacía algo así y el conjunto era, como mínimo, curioso. “Nino Bravo” (“Puerta de amor”, Polydor, 1971), “Y…vol.
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Homenajes y Nuevas Interpretaciones
El Roig Arena vivió un estreno soñado con el concierto ‘Bravo, Nino’, un homenaje multitudinario al mito valenciano que congregó a 15.600 personas en la inauguración oficial del recinto. Se mezcló entonces -y ahora- la emoción con la curiosidad: disfrutar de Nino Bravo y ver de cerca la gran obra impulsada y financiada por Juan Roig que ha costado 400 millones, sufragados íntegramente por él, destinado al València Basket y a la agenda cultural valenciana. Un recinto que ha sacudido de arriba a abajo la programación musical y este sábado pasaba su primer examen.
Con puntualidad inglesa, comenzaba a la hora que la organización tenía prevista: a las 20:36. Concluía una hora y cuarenta y cinco minutos después, en un espectáculo ligero y dinámico, ameno y sencillo, sin grandes ostentaciones ni pretensiones. Un buen escenario, audiovisuales de calidad, un sonido de excepción y una puesta en escena acertada, sin florituras, con un despliegue de pantallas por todo el recinto -cuatro, en total- que permitían a todo el público ver la actuación desde todos los ángulos.
Veinte artistas con veinte registros diferentes cantando las obras más relevantes de la carrera del artista de Aielo de Malferit. El momento culmen de la noche, como cabía esperar, fue la actuación final, con todos ellos cantando al unísono 'Un beso y una flor' y un Nino Bravo cantando con ellos desde la pantalla. Para entonces, el público había abandonado ya sus asientos -dispuestos ordenadamente en la pista central- y coreaban y bailaban el himno del artista valenciano. Víctor Manuel interpretó 'Libre' y no dudó en besar el escenario antes de abandonarlo, arropado por un público que le mostró toda su devoción al ser coetáneo de Nino Bravo, en cuyo homenaje en 1973, después de su fallecimiento, ya participó, solo que aquella vez en la Plaza de Toros y ahora en un espacio que varios han calificado como "el escenario que se merecía Nino".
La emoción también fue palpable, con todo el auditorio en pie, con el duo entre Pablo López y Vanesa Martín al interpretar 'Cartas Amarillas' acompañados únicamente de un piano que ha estremecido a todos los asistentes. Cabe destacar que una treintena de músicos de orquesta ha acompañado a todos los artistas sobre el escenario, creando una ambientación única, con una música en directo que sonaba especialmente bien, lo que da cuenta de la inversión tecnológica hecha para este tipo de eventos.
Revolución tecnológicaAdemás de las cuestiones más técnicas de sonido, imagen y organización, un momento especial ha marcado el ecuador del espectáculo. Eva Ferri, hija del artista, ha cantado 'Vuelve' a dúo con su padre. Primero él en la pantalla y ella sobre el escenario, pero después ella se ha integrado en el mundo audiovisual y ambos han cantado juntos esta canción tan emotiva que ha estremecido al público por lo real que parecía la interpretación conjunta.
Fue precisamente Malú quien abrió el espectáculo con 'Mi gran amor', seguido por Andrés Suárez interpretando 'Noelia'. Uno de los artistas más esperados, David Bisbal, cantó 'América' con su inigualable actitud sobre el escenario, mientras que 'Mi tierra' fue interpretada tanto por Chambao como por la unión de tres grupos valencianos: Varry Brava, Guille Milkiway de la Casa Azul y Jorge Martí de La Habitación Roja. Otra valenciana, Sole Giménez, recibió todo el arrope del público con 'Te quiero, te quiero', mientras que Marta Sánchez adaptó 'Cambiarás' a un registro mucho más pop. 'Vete' fue interpretada por Luís Cortés, mientras que Funambulista cantó 'Eres todo cuanto quiero' y el sonido flamenco de Pitingo emocionó con 'Es el viento'. La joven Sandra Valero cantó 'Amanecer' y Revólver, valenciano de adopción, hizo lo propio con 'Puerta de amor'. El aragonés Juanjo Bona, ganador de Got Talent, emocionó con 'Esta será mi casa' mientras que Miguel Poveda interpretó 'Como todos'.
El concierto ha sido también una declaración de intenciones para el nuevo recinto. Con un despliegue técnico impecable de sonido, iluminación y pantallas, el Roig Arena ha superado su gran prueba. La apuesta de Juan Roig quedó así confirmada: València cuenta ya con un espacio a la altura de los grandes pabellones europeos, preparado para acoger desde giras internacionales hasta citas locales con identidad propia.
Así lo subrayaron buena parte de los artistas que han participado, y Sole Giménez ha sido la más clara al afirmar que no era posible "que València siguiera sin tener un espacio decente para acoger grandes giras musicales; la música es todo". La decisión de apostar por Nino Bravo en la puesta de largo del Roig Arena no es un capricho. Es seguramente el artista por antonomasia valenciano, con una carrera corta que no hizo más que engrandecer su leyenda.
Eso le convierte en una apuesta segura y así se confirmó con un público variopinto, no segmentado por estilos ni ideologías; lo mismo que buscaban desde la dirección del Roig Arena que, gracias a Universal, lo han hecho posible. Han logrado presentar un espectáculo que pasará a la historia por la nostalgia que ha destapado en los más mayores que coreaban todas las canciones, pero también en sus hijos e hijas que les acompañaban, así como en los nietos que también se han criado con esta banda sonora.
Las 100 Mejores Canciones de Amor en Español
En un blog como Music and Rock, en el que ya contamos con fieles seguidores, y sugerencias variadas de publicaciones, ciertamente, no podíamos obviar esta petición continuada por parte de algunos (algunas sobre todo) de nuestros lectores. Menos aún, tras el éxito que ha cosechado otra entrada que lanzamos aquí con las 100 canciones de amor con mayor relevancia en las últimas décadas.
Creo que hay un listado en el que vas a poder encontrar algunas de las canciones con más alma de la música en castellano. Si has visto alguna de nuestras otras listas (la de los 100 mayores éxitos de la música disco de los 90 sigue siendo nuestra entrada más visitada con diferencia, pero también tienen mucho público las 200 mejores canciones de los 80 o las 200 mejores canciones de los 2010…) ya sabrás que siempre decimos aquello de ni están todas las que son ni son todas las que están.
La reflexión está tras la elección de muchos de los temas seleccionados y, pese a que muchos grupos o solistas abordan la canción melódica y tendente al son baladista, también hemos afinado mucho en el sencillo o canción seleccionada. Son, a mi juicio, algunas de las baladas más destacadas de la música contemporánea en español.
Pese a que compartimos idioma y muchos rasgos culturales, si observas en internet un listado con canciones de amor en castellano en España y en Latinoamérica hay enormes diferencias. Obviamente, tiene su lógica, por cuestiones logísticas. Pero a veces, resulta algo incomprensible. A este lado del charco, en España, prácticamente no se promocionó a Soda Stereo, el grupo argentino que arrasó en los 90 fundamentalmente en toda Sudamérica y Centroamérica, pero que prácticamente pasó desapercibido a este lado del charco. En este listado, no podía faltar Gustavo Cerati y compañía, como tampoco faltan Café Tacvba, o Maná… En el lado opuesto ocurre algo parecido, en España hay -o más bien hubo- toda una industria musical en torno a grandes grupos, que trabajaban singles con impacto para el conjunto del público potencial.
Sergio Dalma, La Oreja de Van Gogh, Alejandro Sanz, o artistas con mayor trayectoria como José Luis Perales o Raphael… Todos ellos saben la importancia que tiene una buena balada. Las baladas forman parte importante de muchas vidas y nos evocan recuerdos. Por algo nos referimos a estos temas como canciones para dedicar, canciones para bailar pegados… En definitiva canciones de amor.
Pero lo cierto es que sí hay muchos grandes que hemos “compartido” en España y Latinoamérica. Camilo Sesto, José Luis Perales, Rocío Durcal fueron y son referentes en muchos kilómetros cuadrados a la redonda. Los Rodríguez, Julieta Venegas, Andrés Calamaro…
En España ha habido auténticos desembarcos de legiones de cantantes italianos que, primero triunfaron en el país transalpino y posteriormente, adaptando sus temas, lo hicieron en la piel de toro y en Iberoamérica. Eros Ramazzotti, Laura Pausini, Umberto Tozzi… Muchos, y muy buenos.
Lo cierto es que hemos podido disfrutar de grandísimos baladistas, que nos han permitido, en muchas ocasiones por identificación con el mensaje que se transmitía en la letra, y en otros por el tono romántico de las canciones elevar el espíritu y vivir intensamente sus composiciones. Vivir la música, vivir la vida. Amor y desamor se dan cita en este listado, casi por partes iguales. Son historias de amor, como en su día cantaron los catalanes OBK.
Pero lo cierto es que hemos tratado de incorporar temas de las últimas seis décadas, lo que ha resultado un trabajo intenso. Hay canciones casi de todos los estilos, pero en los que el mensaje del amor -o el desamor, como decíamos- está muy presente. Desde temas que han protagonizado anuncios, series de televisión, a otros que triunfaron en un festival musical y pasaron a formar parte del imaginario popular de muchas personas. Es lo bueno que tiene la música, que logra traspasar fronteras.
Y eso, amigos, también son historias de amor.
Algunas de las canciones incluidas en la lista de las 100 mejores canciones de amor en español son:
- Antonio Orozco y Malú - Devuélveme la vida (2001)
- Juan Luis Guerra 4.40 - Burbujas de amor (1990)
- Nena Daconte - En qué estrella estará (2006)
- Enrique Iglesias - Bailamos (1999)
- Pablo Alborán - Solamente tú (2010)
- Cafe Tacvba - Eres (2003)
- ABBA - Chiquitita (1979)
- Módulos - Todo tiene su fin (1970)
- Marc Anthony - Ahora quién (2004)
- Junco - ¡Hola, mi amor! (1986)
- Nino Bravo - Un beso y una flor (1972)
Tabla de algunos artistas que versionaron canciones de Nino Bravo:
| Artista | Canción |
|---|---|
| Malú | Mi gran amor |
| Andrés Suárez | Noelia |
| David Bisbal | América |
| Sole Giménez | Te quiero, te quiero |
| Marta Sánchez | Cambiarás |
| Funambulista | Eres todo cuanto quiero |
| Pitingo | Es el viento |
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