¿Qué hacer si encuentras un pájaro recién nacido caído del nido?
En primavera y verano, es común encontrar pájaros en el suelo, ya que es la época de cría de muchas aves en Europa. Si te encuentras un polluelo, es natural preguntarte qué hacer.
Antes de actuar, es crucial determinar si el ave realmente necesita ayuda. Aquí te damos algunos consejos:
¿Necesita el pájaro realmente ayuda?
Antes de coger un polluelo del suelo, asegúrate de que está abandonado. La Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife) explica que los pollitos no deben cogerse sin estar seguros de que están abandonados y de que necesitan ayuda. Antes de cogerlo, asegúrese de que lo necesita.
Es realmente difícil que una cría sea realmente abandonada por sus padres, ya que el instinto de sacar adelante a sus crías prevalece por encima de casi todo. Cuando un pollito está completamente recubierto de plumas, es probable que su situación fuera del nido sea completamente normal, voluntaria, y no requiera ningún tipo de intervención por nuestra parte.
Si se topa con una cría de ave en el suelo y ve que no se aleja de usted, es probable que piense que necesita ayuda o que está herido. Antes de tocarlo, compruebe su aspecto para saber si de verdad se encuentra amenazado. Es habitual que los volantones salten del nido antes de aprender a volar con soltura. Si ve que el ave corretea, da pequeños saltos y vuela con torpeza, es que está aprendiendo a moverse fuera del nido bajo la atenta mirada de sus padres. En ese caso, no lo coja, ya que le estaría privando de su hábitat natural y de su libertad. No obstante, si se encuentra en un lugar peligroso, compruebe ser en la carretera o cerca de otros animales depredadores, es conveniente que lo deje suelto en un sitio apartado y seguro.
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Si el ave es adulto y no se aleja de usted, revise si está visiblemente herido. Si al animal tiene alguna lesión, póngase en contacto con su centro de recuperación de fauna más cercano o con las autoridades medioambientales, como el cuerpo de Agentes Forestales o el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona). El teléfono de emergencias es el 112.
Si el pájaro parece que está en buen estado, pero no vuela, llévelo a algún saliente para ver si echa a volar. Si sigue sin huir, llame a emergencias.
Los más vulnerables son los polluelos, emplumados y sin emplumar. Antes de pensar que se trata de una cría huérfana, hay que estar seguros de que sus padres no se están ocupando de él. Observe con cautela los alrededores del lugar donde ha encontrado al animal en busca de su nido. Si lo encuentra, déjelo dentro y aléjese para ver si los padres vuelven al nido a alimentarlo. Sin embargo, si el polluelo vuelve a caerse, los padres no regresan en unas dos horas o no ha localizado el nido, llévelo a casa y llame al 112 o al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) más cercano.
¿Qué hacer si el polluelo necesita ayuda?
Si estás seguro de que el polluelo necesita ayuda, sigue estos pasos:
- Intenta encontrar el nido: Si encuentras el nido, vuelve a colocar al polluelo allí. No te preocupes por el rechazo de los padres. Vigila desde la distancia si los padres lo alimentan en las siguientes dos horas.
- Si no encuentras el nido: Construye una especie de nido cerca de donde lo encontraste, en un lugar seguro y elevado, protegido del sol y la lluvia. Vigila si los padres lo alimentan en las siguientes dos horas.
- Si está en peligro: Si el polluelo está en un lugar peligroso, como una carretera, muévelo a un lugar seguro cercano.
- Contacta a expertos: Llama al 112 y pregunta por el centro de recuperación de fauna de tu provincia. Ellos te darán las indicaciones necesarias.
Cuidados temporales en casa
Mientras esperas ayuda profesional, puedes proporcionar cuidados básicos al polluelo:
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- Prepara un nido provisional: Utiliza una caja de cartón con agujeros para que respire. Haz un nido con un cuenco y papel de cocina o paja.
- Dale calor: Calienta un trozo de tela o una botella con agua caliente y colócala debajo del nido.
- Hidrátalo: Ofrece una gota de agua tibia con azúcar en la punta del pico, con cuidado de no mojar los orificios nasales.
Alimentación de emergencia
¡Nunca alimentes al polluelo con leche, pan o galletas!
Lo ideal es utilizar una pasta para aves, que se puede adquirir en una tienda especializada, pero también se puede preparar un alimento de emergencia de forma casera. Para las aves insectívoras, según el GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat), se le pueden dar gusanos de la harina, grillos o gusanos de la miel. A las especies que se alimentan de granos se les puede alimentar con una papilla de cereales para bebés con proteínas, germen de trigo, harina de maíz, harina de avena, manana triturada, huevo duro o pipas de girasol molidas.
Los polluelos necesitan comer cada poco tiempo, por lo que le reclamarán más alimento levantando la cabeza y abriendo el pico. Hay que ser especialmente cuidadosos con los pequeños animales, trantando de manipularlos lo menos posible, ya que perjudicaría el desarrollo de su plumaje. Para darle comida, ayúdese de una jeringilla de tamaño mediano (capacidad de 5 ml) y procure darle poco a poco el alimento. Cuando termine de darle comida, limpie el pico del animal con un bastoncillo de algodón húmedo.
¿Qué hacer si encuentras un vencejo?
Los vencejos son animales que hacen casi toda su vida en el aire, se reproducen en el aire, pueden dormir volando, pero ponen los huevos y crían en un nido. Si ves un vencejo en el suelo, muy probablemente esté herido o se trata de un polluelo que ha caído del nido. Lo primero que debes hacer es observar desde una distáncia prudencial. Es posible que haya tenido algún problema y simplemente esté buscando un buen lugar para reanudar el vuelo. Si ves que no puede volar porqué es demasiado joven para hacerlo o porque está herido, entonces debes llamar a los Agents Rurals para que el centro de recuperación de fauna pase a recoger el ejemplar. Recuerda que también puedes llevarlo a uno de los centros veterinarios colaboradores. Es fundamental no adoptar el pájaro como mascota.
Los vencejos solo presentan un aspecto positivo de cara a intentar su cría a mano: da más o menos igual lo mucho o poco que se impronten hacia nosotros.
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Estos vencejos caídos en el suelo están condenados a morir, por lo que es urgente intentar ayudarlos. La primera opción a contemplar siempre debe ser trasladarlos a un Centro de Recuperación para que sean cuidados por profesionales. Pero pueden existir situaciones en las que esta opción resulte imposible o que incluso por saturación los Centros no puedan aceptar más aves.
AVISO: Si encuentras un ave que necesita ayuda la mejor opción siempre es llevarla a un centro de recuperación. La tenencia de aves silvestres no está permitida por la legislación vigente y nos podemos enfrentar a una sanción si nos la llevamos a casa.
A pesar de lo anterior, la realidad es que todos los años cientos o quizá miles de vencejos son criados a mano por personas no especializadas, incurriendo frecuentemente en errores -por la falta de información- en los cuidados del ave que imposibilitan o dificultan su recuperación.
¡No os asustéis! Asegurarnos de que lo que hemos encontrado es un vencejo joven (e ileso) y no un adulto lesionado (a veces los adultos se golpean al intentar acceder al nido y caen aturdidos al suelo). La forma de saber si el vencejo que tenemos en la mano puede volar (adulto) o no es simple, colocaremos la mano que sujeta al vencejo a la altura de nuestro rostro en un entorno en el que el ave tenga espacio para volar (espacio amplio, pues puede que le cueste ganar altura), y simplemente abriremos la mano. Un vencejo adulto sano saldrá volando, un adulto lesionado probablemente intentará volar sin éxito, y si es una cría se quedará aferrada a nuestra mano para no caerse.
No debemos darle de comer lo primero que encontremos aunque muestre señales de hambre.
Hidratación/Hipotermia
Si el vencejo no tiene lesiones aparentes (no le cuelga ningún ala, las mueve con normalidad, al igual que ambas patas) pero parece “sin energía” debemos valorar dos opciones: hipotermia o deshidratación.
Si el vencejo lo encontramos al amanecer de una noche fresca puede que sea el primer caso (puede haber pasado la noche en el suelo), con lo cual hay que ponerle en un lugar tranquilo (caja) y calentito para ver si se recupera.
Si lo encontramos al pleno sol un día caluroso, puede que se encuentre deshidratado. En este caso conseguiremos suero fisiológico en cualquier farmacia, y con mucho cuidado, tomaremos sumergiendo un palillo en el suero una gota, que pondremos en la comisura del pico, en su lateral. Veremos como el vencejo la bebe rápidamente. Le daremos varias gotitas de esta forma y le mantendremos en observación para ver si se recupera.
Si vemos que el vencejo está espabilado o se va recuperando, debemos pensar en conseguir comida con rapidez.
Seguro que si preguntamos o buscamos por internet que dar de comer a un vencejo encontraremos muchas opciones, desde las letales “leche con galletas”, hasta los tradicionales piensos de gato o tiras de carne cruda. La realidad es que estas dietas no son apropiadas para un vencejo (puede que sí para otras aves menos exigentes).
La clave del éxito en la cría de un vencejo es alimentarlo con insectos, y sólo con ellos. De ello dependerá su peso al volar y la calidad de sus plumas, algo que para un ave que una vez liberada va a tener que mantenerse de forma continuada en el aire volando meses y meses es simplemente crucial.
El alimento base para los vencejos deben ser larvas de tenebrio (también llamado gusano de la harina) y grillos (Acheta domesticus). También a modo de golosina, o para incitar a tomar la comida, podemos dar un gusano de la miel (Galleria melonella) al día al vencejo. Estas gruesas larvas que podemos encontrar en tiendas de pesca encantan a las crías, pero no son del todo saludables para ellas, por ello únicamente daremos una diaria (si son dos tampoco pasa nada, pero no más).
Todos estos insectos hay que adquiridos vivos (nunca deshidratados o congelados), y deben ser mantenidos vivos hasta el momento de la ceba. Lo mejor es guardarlos dentro de sus envases en la nevera para evitar un desarrollo acelerado de las larvas.
En el momento de la ceba cogeremos la cantidad necesaria y con unas pinzas de punta redondeada (que usaremos también para alimentar al ave) aplastaremos la cabeza de los insectos. Sí, puede que resulte cruel pero es necesario destruir sus mandíbulas para que no muerdan el interior del vencejo.
Durante el proceso podemos dejar los insectos en un cuenco pequeño con un poco de agua.
Una vez que tengamos la comida adecuada (insectos), el vencejo debe recibir comida con una frecuencia que varia entre cada hora hasta cada tres horas (durante el día) en función de su edad: más frecuencia de tomas cuanto más joven sea.
En caso de que sea necesario realizar a la fuerza el proceso de alimentación (ocurre con algunos vencejos) deberemos inmovilizar al vencejo con una mano, pero “envolviéndolo” primero con un papel de cocina, pañuelo,… para no dañar sus plumas con nuestra mano (a la larga si no lo hacemos terminará con las plumas dañadas).
Una vez bien sujeto e inmovilizado, bloquearemos el movimiento lateral de su cabeza con el pulgar y el dedo corazón o índice de esa misma mano. Con la ayuda de la pinza (de punta redondeada) forzaremos la abertura de la boca desde un lateral del pico ¡Nunca desde su punta!. De forma inmediata introduciremos el dedo indice de la mano con la que lo mantenemos sujeto para que no se cierre y con rapidez introducir la comida.
Sí, suena complicado y al principio lo es, pero poco a poco se va cogiendo práctica.
Pesar cada día al vencejo y anotar su peso, es un paso importante que no debemos pasar por alto pues nos servirá para comprobar que todo va bien y nuestra cría se desarrolla adecuadamente. Cuando el vencejo es más jovencito puede subir de peso rápidamente, pero poco a poco lo hará de forma más lenta.
Debemos saber que un vencejo se resistirá a comer al final de su crianza hasta desesperarnos. Lo hace porque intenta perder peso para que le resulte más fácil volar.
Cuando el vencejo es pequeño puede vivir perfectamente en una caja de zapatos algo grande (no en una de mocasines claro…). Pero conforme crezcan sus alas necesitará una caja grande en la que poder estirar sus alas por completo. Esto es necesario pues el ave se dedicará a fortalecer sus músculos de vuelo levantando su cuerpo sobre la punta de sus alas abiertas, exactamente como si hiciera flexiones.
Lo que nunca debe hacerse es incitarlo a volar dentro de casa para “que practique”, está programado y diseñado para no necesitarlo y las posibilidades de que se dañe por accidente son muy elevadas.
Saber cuando el vencejo está listo para ser liberado suele ser una cuestión que nos preocupa después de tanto esfuerzo invertido con el pequeño (y de hecho en este proceso habremos desarrollado una gran empatía hacia él). En realidad no debemos preocuparnos, es él el que sabe cuando está preparado, y nos lo indicará por su ansia de salir volando a la que ve una pequeña posibilidad.
Para liberarlo elegiremos un día en el que no estén previstas lluvias en las siguientes 24 horas en nuestro entorno, escogiendo las horas centrales del día o de la tarde. El lugar deberá estar despejado de obstáculos en un amplio radio, y con no demasiada vegetación para que en el improbable caso de que algo salga mal, resulte fácil localizar y recuperar al vencejo. Nunca elegiremos un sitio elevado (precipicio, terraza de un piso, etc.), un llano o un lugar con una suave pendiente descendiente resultan ideales.
Una vez listos sólo tendremos que coger al vencejo, despedirnos para siempre, y con la mano a la altura de nuestra cabeza dejarlo libre.
Personalmente creo que una de las visiones más entrañables y emotivas que podréis vivir, se producirá al liberar al vencejo cuando haya otros vencejos cerca.
Cosas que nunca debes hacer
- No alimentar al animal con leche, pan y galletas.
- No moje el pico del pollito para darle de bebe. Cuando son muy pequeños, el agua la puede obtener de la papilla que haga con los alimentos recomendados para cada especie.
- Si es recién nacido o emplumado, lo ideal es devolverlo al nido. En caso de no poder, probaremos a construir un pequeño «nido» en un lugar cercano y seguro, y observaremos apartados si sus padres vuelven a atenderlo. Si en un par de horas no han vuelto, debemos recogerlo y llamar al 112 para que nos pongan en contacto con el Centro de Recuperación de Aves de la zona.
- Si es volantón y no está en un lugar en el que corra riesgos, le dejaremos allí. Está aprendiendo a volar y sus padres aún le cuidan.
- Si es un pájaro adulto y no huye de nosotros, debemos recogerlo y examinarlo: Puede estar herido, deshidratado, haber sufrido un golpe, estar enredado en algo… Ante la más mínima duda de cómo actuar, llamar al 112 o a algún experto, SIEMPRE.
- Debemos manipularlo lo menos posible. En caso de que nadie se haga cargo e intentemos sacar adelante al animal, es VITAL que nos informemos de qué especie se trata para saber qué necesidades tiene: NO TODOS COMEN LO MISMO.
- Si es un VENCEJO y está en el suelo, debemos recogerlo SIEMPRE. Estas aves nunca se posan en el suelo, así que algo grave le ocurre.
Recuerda, lo más importante es contactar a expertos para asegurar el bienestar del ave. No adoptes al pájaro como mascota; los animales silvestres deben volver a su hábitat natural.
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