Galactorrea: Causas y Tratamiento de la Secreción de Leche Materna

06.11.2025

La mama es una glándula secretante durante la lactancia, por ello no es raro que durante la vida pueda presentarse de forma anómala alguna secreción por el pezón. Presuponemos que la producción de leche en las mamas es algo exclusivo de la maternidad. Y, en cierto modo, así es, pero existe un trastorno por el cual el pecho de las mujeres que no están embarazadas, incluso el de algunos hombres, produce leche.

¿Qué es la Galactorrea?

La galactorrea es una condición médica que se caracteriza por la secreción inusual de leche materna en personas que no están atravesando el período de gestación ni de lactancia materna. Afecta a una de cada cuatro o cinco mujeres. Puede ocurrir a cualquier edad, incluso después de la menopausia, y aunque no hayas tenido niños.

Se llama galactorrea a la salida de secreción similar a leche acuosa por ambos pezones. En los casos idiopáticos o en los que no se encuentran otras causas, conocidos como galactorrea aislada, este trastorno se produce cuando el organismo produce mucha prolactina, la hormona que estimula al tejido mamario para hacer crecer el pecho materno durante el embarazo y que pueda producir leche materna.

No obstante, la galactorrea también puede aparecer en hombres e incluso en bebés. Para descartar cualquier problema de salud, ya que muchas veces se presenta de manera aislada, es importante acudir al médico, sobre todo cuando las secreciones sean persistentes.

Causas de la Galactorrea

Una causa frecuente de galactorrea es la alta concentración de prolactina, la hormona que desencadena la producción de leche. La prolactina se produce en la pituitaria, una pequeña glándula situada en la base del cerebro.

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La causa más común de la galactorrea es la presencia de unos niveles elevados de prolactina en sangre. Muchas veces, esta producción se puede incrementar por la estimulación de los pechos, probablemente con los autoexámenes mamarios o con el simple roce de la ropa. Hay otros factores que pueden contribuir a la galactorrea:

  • La estimulación excesiva de las mamas, ya sea durante la actividad sexual o los autoexámenes mamarios frecuentes, o cuando las prendas de vestir rozan las mamas, como un sostén deportivo durante ejercicios de alto impacto.
  • Ciertos medicamentos, como antidepresivos, opioides, anticonceptivos orales, sedantes, antipsicóticos y medicamentos para la presión arterial elevada.
  • Ciertos suplementos de hierbas, como el hinojo o el anís.
  • Poca actividad de la glándula tiroides.
  • Trastornos que afectan la glándula pituitaria, como un tumor no canceroso.
  • Insuficiencia o enfermedad renal en curso.

Galactorrea idiopática

A veces, los médicos no pueden determinar la causa de la galactorrea. Cuando esto sucede, se llama galactorrea idiopática. Esto puede significar que tienes un tejido mamario extrasensible a la prolactina. En este caso, incluso una concentración normal de prolactina puede causar galactorrea.

Galactorrea en hombres

Si bien es más frecuente en las mujeres, los hombres también pueden tener galactorrea. Como adelantábamos, la galactorrea puede manifestarse entre los varones. En estos casos, la causa podrían ser unos niveles bajos de testosterona, algo que también podría ir acompañado de un crecimiento anormal de sus mamas o ginecomastia y sensibilidad.

La galactorrea en los hombres está causada por muchos de los mismos factores que la galactorrea en las mujeres, como una glándula tiroides con poca actividad. También puede estar causada por niveles muy bajos de testosterona y suele ir acompañada de ginecomastia, que es el aumento del tamaño de las mamas, o sensibilidad.

Galactorrea en recién nacidos

En recién nacidos, la presencia de la galactorrea suele preocupar a los padres. Aunque no es habitual que suceda, los niveles de estrógeno materno podrían llegar desde la placenta hasta la sangre del bebé, alterando así su tejido mamario. Son situaciones que puede darse en un bebé unos días después del nacimiento, sea niño o niña. Se deben a que sus glándulas mamarias están estimuladas por los estrógenos que han recibido de la madre.

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Si además del abultamiento se produce salida de un líquido blanquecino, similar a la leche, se trata de la galactorrea del recién nacido, que se conoce también como “leche de brujas”. Esta expresión deriva de antiguas creencias populares que, a falta de explicación científica, la considerarían como un mal provocado por hechizos y conjuros malignos.

Si le sucede a vuestro bebé no debéis asustaros. Por supuesto, porque nada tiene que ver con artes de malas brujas, pero tampoco porque signifique que lo que le ocurre sea anormal. Tomadlo como algo temporal que no precisa ningún tratamiento, aunque sí buenas medidas higiénicas.

Mantened siempre bien limpia la zona, lavando y secando con suavidad para evitar que se irrite. No debéis realizarle masaje en las mamas, y mucho menos presionar los pezones para tratar de extraer la secreción. Hacerlo implica el riesgo de provocarle una mastitis. El proceso normal no ocasiona dolor al bebé y tiende a resolverse espontáneamente en poco tiempo.

Pero si notáis, que además de abultadas, están enrojecidas, más calientes de lo normal y que acusa dolor cuando se las tocáis, se trata ya de una inflamación.

Síntomas de la Galactorrea

El síntoma principal de la galactorrea es un líquido lechoso que sale de los pezones. Esto puede ocurrir en una mama o en ambas. El síntoma más característico de la galactorrea es la secreción espontánea de líquido por uno o ambos pezones. Esta secreción puede ser clara, blanca, amarilla o verde, y puede variar en consistencia desde líquida hasta espesa.

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Puedes ver que los ciclos menstruales se interrumpen o son menos frecuentes cuando se presenta esta secreción de leche. Según la causa de la galactorrea, podrías tener otros síntomas, entre ellos:

Diagnóstico de la Galactorrea

Para diagnosticar la galactorrea, el médico seguirá varios pasos:

  • Un examen físico de las mamas y de los pezones.
  • Un análisis de la secreción del pezón.
  • Una revisión de los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomes.
  • Un análisis de sangre para comprobar los niveles de prolactina y la función de la glándula tiroides.
  • Una prueba de embarazo.
  • Pruebas por imágenes de las mamas, como una mamografía o una ecografía.
  • Una resonancia magnética (RM) de la glándula pituitaria.

Además de preguntar sobre los ciclos menstruales, posible hinchazón, dolor o cambio de tamaño en las mamas frecuentes, en algunos casos se puede realizar una mamografía o una ecografía para obtener una imagen más clara.

Tratamiento de la Galactorrea

El tratamiento de la galactorrea depende de la causa. En algunas personas, desaparece sola sin tratamiento.

En función de la causa que provoque la galactorrea, el médico pautará el tratamiento adecuado. Puede ser suficiente con medicamentos para reducir los niveles de prolactina o con retirar los fármacos que están provocando ese aumento de prolactina, en los pacientes en los que sea posible. En las personas que presenten un tumor, suele requerirse una cirugía de extirpación para evitar los problemas.

El médico puede recomendarte lo siguiente:

  • Tomar cabergolina (marcas comerciales: Dostinex, Cabaser) o bromocriptina (marcas comerciales: Cycloset, Parlodel) para bajar los niveles de prolactina.
  • Dejar de tomar ciertos medicamentos o suplementos.
  • Tomar medicamentos para tratar la poca actividad de la glándula tiroides, si esa fuera la causa.
  • Evitar actividades que estimulen en exceso los pezones.
  • Usar ropa holgada para reducir la fricción en los pezones.
  • Usar discos absorbentes para absorber la secreción mamaria y proteger los pezones.

Cuando la causa de la galactorrea es un tumor de la glándula pituitaria, este suele ser benigno (no canceroso). Si el tumor no causa otros problemas, el médico puede decidir que no es necesario tratarlo.

Secreción de leche en el embarazo

¿Estás embarazada y te sale leche del pezón? ¡No te preocupes! Durante el embarazo, muchas futuras mamás tienen pérdidas de leche. ¿Estás embarazada y has notado que del pezón sale leche? No te preocupes, la secreción de leche en el embarazo es totalmente normal. Hasta el quinto mes. No a todas las futuras mamás les sucede, pero la primera fase de cambio, llamada cinetógena, comienza al inicio de la gestación y prosigue hasta el quinto mes.

El tejido glandular aumenta; el número de acinos también se incrementa y los conductos galactóforos se ramifican para conectar los nuevos acinos glandulares con el pezón. Mientras el tejido glandular prolifera, el adiposo tiende a disminuir, razón por la que la mama resulta más sensible a las estimulaciones externas.

En torno a los cinco meses, la irrigación sanguínea es tal que el pezón cambia de color, se oscurece y la aréola se ensancha. A los cinco meses de embarazo, la fase cinetógena finaliza y da comienzo la fase que se conoce como calostrógena. Precisamente, el calostro alimentará al bebé nada más nacer, antes de la subida de la leche. Ésta se produce de uno a cinco días después del parto, e indica que las glándulas ya han empezado a producir la leche propiamente dicha. La turgencia y la sensación de tensión en el pecho aumentan.

Hipogalactia: Producción Insuficiente de Leche Materna

La hipogalactia se define como una secreción láctea insuficiente para mantener una lactancia materna exclusiva. La hipogalactia materna, o también conocida como escasa producción de leche materna, es un síndrome que provoca una secreción láctea insuficiente, ya sea después del parto o en las semanas posteriores tras haber dado a luz. Debido a este síndrome, puede que no se consiga producir la cantidad de leche adecuada para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé.

Son muchos los factores que pueden producir hipogalactia materna, algunos están relacionados con la propia madre, otros con la poca estimulación de la glándula mamaria y otros simplemente con el manejo de la lactancia. Estudios indican que el 36% de las madres achacan el fin de la lactancia a una falta de producción de leche.

La hipogalactia puede ser un proceso multifactorial. Puede estar provocada por una causa o verse varios aspectos implicados que además se retroalimentan entre ellos y pueden provocar así una caída más acusada de la producción. Mala transferencia de leche (p.ej.

Cuando la placenta se separa del útero la subida de la leche se pone en marcha. Es a partir de aquí cuando el cuerpo empieza a producir leche después del parto. Si el cuerpo detecta algún inconveniente físico u hormonal de este proceso, puede retrasar esa subida de la leche unas horas más allá de las habituales.

Causas de la Hipogalactia

  • Retención de placenta: Como hemos dicho, la producción de leche se inicia en el momento en que la placenta se separa del útero. Si queda algún resto de placenta dentro del útero puede retrasar la subida de leche ya que el cuerpo no detecta que debe prepararse para la lactancia.
  • Hipoplasia mamaria: Otras veces, en cambio, la hipogalactia es más compleja y es algo difícil de revertir. Entendemos por hipoplasia mamaria la falta de desarrollo normal de la glándula mamaria. Es decir, un pecho de tamaño más pequeño del habitual.
  • Hipotiroidismo: Esto ocurre cuando la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea para satisfacer las necesidades del cuerpo.
  • Reducción mamaria: Someterse a una cirugía de reducción de pecho puede derivar en la producción de leche materna insuficiente, ya que durante la intervención se reduce grasa, pero también tejido mamario.

El estrés, la fatiga o la mala práctica en el amamantamiento nos pueden llevar a pensar que podemos estar sufriendo hipogalactia. Sin embargo, muchas veces esto está relacionado con la preocupación de la madre por la pérdida de peso tras el nacimiento o los constantes lloros.

Tratamiento de la Hipogalactia

El primer paso debe ser comprobar la evolución del peso del bebé, comprobar si ha recuperado el peso del nacimiento, en cuanto tiempo, si la ganancia de peso semanal es adecuada o no, etc. Una vez comprobado el peso del bebé, es necesario comentar con la madre si ha notado cambios en su tejido mamario durante la gestación y el posparto inmediato, gracias a esta información se podrá discernir si hay una causa de hipogalactia por patología de la madre o no.

La resolución del problema evidentemente dependerá de la causa que lo pueda provocar. En algunas situaciones se podrá corregir el problema, como por ejemplo una técnica de lactancia incorrecta o una medicación que pueda disminuir la producción. En otras situaciones será necesario ayudar a la glándula mamaria a ser estimulada para incrementar la producción, por ejemplo con una pauta de extracciones con un sacaleches, o proponer a la madre tomar algún galactogogo. Y en otras ocasiones será necesario suplementar al lactante, sobre todo si existen signos de deshidratación o de bajo peso.

También se pueden tratar técnicas de relactación, es decir, técnicas para tratar de recuperar la producción de leche materna a través de, por ejemplo, la estimulación del pecho con el sacaleches. Se recomienda que durante el día se hagan varias extracciones en períodos cortos de tiempo antes que realizar una sola extracción y de larga duración, ya que el pecho puede resultar dolorido.

Por eso, debemos ser conscientes de que, aunque no podamos alimentar a nuestro pequeño a través del pecho, este juega un papel muy importante en el crecimiento del bebé.

Otros tipos de secreción por el pezón

Según si se produce por una o ambas mamas y según si el tipo de secreción es acuosa, lechosa, purulenta o sanguinolenta tendrá distintos significados.

  • Secreción similar a leche acuosa por ambos pezones (Galactorrea): Es la alteración más frecuente y se debe a un aumento de los niveles de prolactina, la hormona que estimula la lactancia. Su aparición se puede ver favorecida por el consumo de sedantes o ansiolíticos y la succión del pezón en las relaciones sexuales.
  • Secreción purulenta: Habitualmente aparece sólo en una mama y está causada por un absceso que drena su contenido a través de los conductos galactóforos (los que conducen la leche materna hasta el pezón).
  • Secreción sanguinolenta: La secreción sanguinolenta y por un solo orificio del pezón es la que preocupa más. Puede ser signo de la presencia de un tumor dentro de un conducto galactóforo. Para realizar el diagnóstico se realiza una galactografía.

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