Placenta Normoinserta Cara Anterior: Definición y Características
La situación de la placenta en el útero puede condicionar el parto, sobre todo cuando se trata de una placenta previa. Por eso, en consulta muchas veces me preguntan las pacientes, al informarles sobre la situación de la placenta dentro del útero, si se trata de algo normal o supone un riesgo para su embarazo y el parto.
En la gran mayoría de los casos no hay problema: se trata de un embarazo único y la placenta suele insertarse de forma normal en una pared del útero. Y según sea su localización, hablamos de placenta de cara anterior, posterior o fúndica. ¿Qué significa esta clasificación?
¿Qué es la Placenta Normoinserta?
Placenta normoinserta es aquella que se inserta en la parte superior, lateral, delantera o trasera del útero. La placenta normoinserta es señal de que esta se encuentra correctamente ubicada y el proceso de gestación ocurrirá con normalidad.
Placenta Anterior: Definición
La placenta anterior quiere decir que se encuentra insertada en la cara uterina más próxima al ombligo de la madre. El término placenta anterior hace referencia a la situación de la inserción placentaria en la pared anterior, es decir la pared delantera, de la cavidad uterina.
Cualquiera de estas tres posiciones de la placenta es considerada como normal durante el embarazo y no conlleva ningún control especial. Y tampoco riesgos específicos.
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Función de la Placenta
La placenta es un órgano creado única y exclusivamente para el embarazo, se une a la pared del útero y de ahí surge el cordón umbilical. La placenta es un órgano creado para alimentar a tu bebé.
La placenta es el escudo protector de nuestro bebé. Tiene una importante función inmunológica frente a las infecciones y es capaz de filtrar la sangre con el fin de eliminar sustancias nocivas peligrosas para el bebé. La placenta y el bebé se desarrollan juntos dentro del útero.
La placenta es la que provee de oxígeno y nutrientes al bebé en formación durante su estancia en el útero materno. Es un órgano esencial que debe estar en perfecto estado para que el pequeño crezca y se desarrolle bien.
Durante el embarazo, la placenta es la conexión vital entre la madre y el bebé, lo que la convierte en un órgano fundamental. Su formación comienza cuando el embrión se implanta en la pared uterina, a la semana de la fecundación aproximadamente. Las células del espermatozoide y del óvulo, que dieron lugar al feto, son las encargadas de desarrollar la placenta.
Ubicación de la Placenta Normoinserta
La placenta puede posicionarse en distintas zonas dentro de la cavidad uterina. Dependiendo de cuál sea, hablamos, por ejemplo, de placenta anterior.
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La placenta se compone de un elemento materno, una transformación de la mucosa uterina, y de un elemento de origen fetal, llamado trofoblasto. Este elemento fetal está formado por cientos de vasos sanguíneos, que se entrecruzan, y en su evolución con otros elementos de la placenta se crea la placa coriónica.
El elemento materno está en contacto con la pared uterina, se llama placa basal y es la parte más extensa de la placenta. Una vez que se ha implantado y se ha sujetado bien a la pared uterina, la placenta no se mueve.
Evolución de la Placenta Normoinserta
Durante el periodo de gestación, la placenta pasa por diferentes grados de madurez a lo largo de su evolución.
Durante el proceso de gestación, la placenta pasa por varios procesos de madurez; estos se podrán comprobar a través de ecografías.
Grados de Madurez de la Placenta
- Grado 0: este es el grado más joven de la placenta, corresponde a los dos primeros trimestres del embarazo.
En definitiva, los grados de madurez de la placenta permiten identificar el momento evolutivo que presenta dicho órgano, el cual se puede apreciar a través de una ecografía. Esta prueba permite analizar si el embarazo se está desarrollando correctamente.
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Placenta Anterior: Implicaciones
La única posible repercusión es que la placenta anterior puede hacer que las mujeres comiencen a percibir movimientos fetales de forma más tardía. En estos casos la placenta funcionaría como una especie de amortiguador de estos movimientos, como una almohada.
En cuyo caso, hasta que estos no son más intensos, no son percibidos por la futura mamá.
Rodríguez León recalca que la placenta puede insertarse en alguna de las caras ya referidas (anterior, posterior, lateral derecha, lateral izquierda o fúndica) y esto no tiene ninguna implicación para el embarazo ni para el parto. Por tanto, el hecho de que haya una placenta anterior: "No se diferencia en nada con la inserción en otras caras uterinas". Es solo un dato de dónde está colocada la placenta, pero que, en ausencia de otras complicaciones, no va a generar ningún problema ni en esos nueve meses ni en el momento del parto.
El hecho de que la placenta sea anterior "tampoco influye en el momento de percepción de los movimientos fetales ni en el desarrollo de los mismos", confirma el ginecólogo del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. "Normalmente, los movimientos fetales no son detectados por la gestante hasta las 18-22 semanas y, aunque un porcentaje de las pacientes con placenta anterior describen percibirlos de forma leve o en menor intensidad que en embarazos previos durante las primeras semanas, la no percepción de movimientos fetales a partir de la semana 24 de gestación debe ser un motivo de alarma y no es achacable a la localización de la inserción placentaria", advierte.
Comparación con Otras Posiciones de la Placenta
La placenta puede posicionarse en distintas zonas dentro de la cavidad uterina. Dependiendo de cuál sea, hablamos, por ejemplo, de placenta anterior.
- Placenta anterior: situada en la pared frontal del útero.
- Placenta posterior: situada en la pared trasera del útero.
Muchas embarazadas se preguntan si es “mejor” tener placenta posterior o anterior. En realidad, ambas son posiciones habituales y no deben ser motivo de preocupación por sí mismas. La diferencia principal radica en la forma en la que la madre percibe los movimientos del bebé.
Placenta Posterior
Cuando hablamos de placenta posterior nos referimos a aquella que se adhiere a la cara trasera del útero. Una placenta posterior normoinserta, es decir, ubicada en la parte alta y posterior del útero, suele ser un hallazgo de lo más habitual en las ecografías. En estos casos, el embarazo evoluciona de forma normal y no se asocia a riesgos añadidos.
Tipos de placenta posterior:
- Placenta posterior alta y normoinserta: corresponde a la localización más frecuente. En este caso, la placenta está situada en la parte superior de la cara posterior del útero, lejos del cuello uterino.
- Placenta posterior baja: se detecta cuando la placenta se implanta en la cara trasera del útero, pero más cerca de la parte inferior.
- Placenta posterior marginal: ocurre cuando la placenta posterior llega hasta el borde del cuello uterino.
- Placenta previa posterior: es el caso más complejo, ya que la placenta posterior cubre parcial o totalmente el cuello uterino.
Placenta Previa
Por otro lado, estarían lo que llamamos las placentas de localización baja. Estas placentas no se considerarían normales y precisan un seguimiento especial.
Es el caso de la placenta previa, que se inserta total o parcialmente en el segmento inferior del útero, "taponando la salida natural del feto a través del cuello uterino".
Tipos de placenta previa:
- Placenta previa parcial o marginal: Se encuentran cerca del cuello del útero, que pueden en algún momento del embarazo tapar el orificio cervical interno. Pero conforme va aumentando la gestación y el útero se hace más grande, suelen ir alejándose de este orificio cervical interno. Por lo tanto no suelen impedir el parto, aunque sí se recomienda una estrecha vigilancia del mismo porque suele haber mayor posibilidad de sangrado.
- Placenta previa total: Son las que se insertan sobre el cuello del útero y que impiden de forma completa el parto normal. Estás placentas pueden producir sangrados durante el embarazo o si se desencadena el parto. La placenta cubre por completo la abertura del cuello uterino.
Diagnóstico
El ginecólogo es el que va a diagnosticar a través de una ecografía la posición de la placenta. El diagnóstico de la placenta posterior se realiza mediante ecografía, siendo la abdominal la técnica de cribado habitual. El seguimiento ecográfico es clave, ya que la localización de la placenta puede cambiar con la evolución del embarazo.
Es habitual que con una placenta previa con síntomas, tu ginecólogo te paute reposo absoluto en cama, o disminuir la actividad física a partir de la semana 20 e incluso evitar la práctica deportiva en muchas ocasiones. En muchas ocasiones si se ha diagnosticado en el 1º o 2º trimestre puede que con el crecimiento del útero se desplace y suba hasta ser una placenta normoinserta.
¿Qué posición de la placenta es mejor para un parto normal?
“Cualquiera que no afecte al segmento inferior del útero", confirma el Dr. José Alberto Rodríguez León.
Tabla Resumen de Tipos de Placenta
| Tipo de Placenta | Descripción | Implicaciones |
|---|---|---|
| Normoinserta Anterior | Se inserta en la pared frontal del útero. | Generalmente no presenta riesgos, aunque los movimientos fetales pueden percibirse más tarde. |
| Normoinserta Posterior | Se inserta en la pared trasera del útero. | Considerada normal y no suele presentar riesgos. |
| Previa | Cubre parcial o totalmente el cuello uterino. | Puede causar sangrado y requerir cesárea. |
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