Placenta Posterior y Forma de la Barriga: Todo lo que Necesitas Saber

31.10.2025

Durante el embarazo, las ecografías son una herramienta fundamental para revisar tanto el estado de salud de la madre como el del bebé. Uno de los aspectos que se evalúan es la ubicación de la placenta, un órgano temporal que se desarrolla dentro del útero y juega un papel crucial en el desarrollo fetal.

¿Qué es la Placenta?

La placenta es un órgano temporal que se desarrolla dentro del útero durante el embarazo. Se trata de un órgano unido a la pared del útero, normalmente a la parte superior, lateral, delantera o trasera del útero. Su función principal es proporcionar oxígeno y nutrición al bebé, además de deshacerse de los desechos.

La placenta consta de dos partes principales:

  • Parte materna: Es la más extensa y contiene tejido materno, la decidua basal con los vasos y glándulas uterinas, y tejido embriónico.
  • Parte fetal: Conocida como trofoblasto, evoluciona para formar la placa corial.

La placenta tiene un ciclo de vida corto, que dura lo mismo que el embarazo. Su madurez se mide en cuatro grados según su evolución, teniendo en cuenta las calcificaciones intraplacentarias, visibles en las ecografías.

Grados de Madurez de la Placenta

  • Placenta grado 0: La placa corial y la placa basal se ven homogéneas.
  • Placenta grado 1: Se aprecian zonas de color blanco en la ecografía.
  • Placenta grado 3: Tiene grandes depósitos de calcio en todos los niveles.

A medida que avanza el embarazo, la placenta envejece de forma natural. Sin embargo, si esto ocurre antes de tiempo, puede ser preocupante, ya que el bebé podría no recibir los nutrientes suficientes, lo que se conoce como placenta envejecida o hipermadura.

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Ubicación de la Placenta en el Útero

La placenta se puede localizar en diferentes paredes dentro del útero: muy alta (en el fundus), lateral (derecha o izquierda), posterior o anterior. Siempre que esté a una altura recomendable, es decir, que no llegue a interferir el cuello uterino, que no llegue al orificio cervical interno del cuello uterino, son localizaciones correctas.

Cuando hablamos de placenta posterior nos referimos a aquella que se adhiere a la cara trasera del útero. Una placenta posterior normoinserta, es decir, ubicada en la parte alta y posterior del útero, suele ser un hallazgo de lo más habitual en las ecografías. En estos casos, el embarazo evoluciona de forma normal y no se asocia a riesgos añadidos.

Existen diferentes tipos de placenta posterior según su ubicación:

  • Placenta posterior alta y normoinserta: Corresponde a la localización más frecuente. En este caso, la placenta está situada en la parte superior de la cara posterior del útero, lejos del cuello uterino.
  • Placenta posterior baja: Se detecta cuando la placenta se implanta en la cara trasera del útero, pero más cerca de la parte inferior.
  • Placenta posterior marginal: Ocurre cuando la placenta posterior llega hasta el borde del cuello uterino.
  • Placenta previa posterior: Es el caso más complejo, ya que la placenta posterior cubre parcial o totalmente el cuello uterino.

Placenta Previa

Lo habitual es que la placenta se situe en la parte superior, lateral o trasera del útero. Sin embargo, si se coloca cubriendo total o parcialmente el cuello del útero, es decir, la salida del útero, podemos hablar de placenta previa. Esta colocación anómala impediría que se llevara a cabo un parto natural.

Se llama placenta previa baja a aquellas que se encuentran cerca de la abertura del cuello del útero, pero no llegas hasta el cuello del útero, más o menos a unos 2 cm. Habrá que esperar al final del embarazo para determinar si el parto vaginal es viable o no.

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Factores de riesgo de la placenta previa

  • Mujeres que ya han tenido un bebé.
  • Con cicatrices en el útero.
  • Placenta previa en un embarazo anterior.
  • Gestación de más de un feto.
  • Embarazada y fumadora.
  • Consumen drogas.

Suele diagnosticarse, mediante ecografías en el tercer trimestre de embarazo.

¿Qué hacer ante una placenta previa?

Si la detección es temprana puede que la ésta se desplace y permita el parto vaginal. Si aparece sangrado abundante, dependerá del momento de la gestación:

  • Si el bebé es aún muy inmaduro será necesario el ingreso hospitalario para controlar la situación y preparar a la madre y al bebé por si fuera necesario llevar a cabo una cesárea prematuramente.

En cualquier caso, un control médico rutinario podrá despejar todas tus dudas. Aunque suele ser preferible evitar las cesáreas, no debes tenerle miedo si tu médico decide que es la mejor opción.

Placenta Posterior vs. Placenta Anterior

Muchas embarazadas se preguntan si es “mejor” tener placenta posterior o anterior. En realidad, ambas son posiciones habituales y no deben ser motivo de preocupación por sí mismas. La diferencia principal radica en la forma en la que la madre percibe los movimientos del bebé.

  • Placenta posterior: Situada en la pared trasera del útero.
  • Placenta anterior: Situada en la pared frontal del útero.

En cambio, si la placenta es anterior, la capacidad de notar los movimientos del feto claramente puede resultar obstaculizada por la situación de la placenta, que "amortiguaría" los movimientos.

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Diagnóstico y Seguimiento de la Placenta Posterior

El diagnóstico de la placenta posterior se realiza mediante ecografía, siendo la abdominal la técnica de cribado habitual. El seguimiento ecográfico es clave, ya que la localización de la placenta puede cambiar con la evolución del embarazo.

La mayoría de diagnósticos de placenta posterior baja se realizan en las ecografías de control prenatal, lo que permite una vigilancia estrecha y un manejo adecuado para evitar complicaciones.

No existe un tratamiento que permita “mover” la placenta.

Placenta Posterior y la Forma de la Barriga

La forma de la barriga está determinada por el número de bebés, la posición de la placenta, la cantidad de líquido amniótico y la posición del bebé.

Una placenta que se encuentre en cara anterior, es decir, por delante del bebé, más cerca de la piel de la madre suele asociar un abdomen más redondeado, mientras que si la placenta es posterior y baja, la tripa tiende a ser menos redondeada y más irregular.

Además de la posición del bebé, también influye en la forma del abdomen hacia dónde se encuentre el dorso del bebé . La espalda genera una curva, una redondez en la zona en la que se encuentra, de modo que si el bebé mira de lado, la tripa será más lisa y redondeada en la zona de la espalda del bebé, siendo más irregular y presentando “bultos” en la zona a la “que mira” el bebé, y donde se encuentran los brazos y los pies.

La barriga de la embarazada puede cambiar entre embarazos, aunque la posición del bebé sea la misma. En el primer embarazo, el útero y los músculos del abdomen se encuentran algo más tensos y resisten mayor tiempo la tensión, tendiendo a que la tripa crezca y sea visible más tarde que en los sucesivos embarazos.

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