Suplementos Vitamínicos Durante la Lactancia Materna

26.10.2025

Las vitaminas lactancia son suplementos nutricionales específicos para madres que dan el pecho a sus bebés. Estos suplementos contienen las cantidades adecuadas de vitaminas y minerales esenciales para cubrir las necesidades de la madre y del bebé durante la lactancia. Suelen incluir vitaminas como la vitamina D, B12, A, E y minerales como hierro, calcio, zinc, entre otros. Estas vitaminas son especialmente importantes para el mantenimiento del sistema inmunológico de la madre y su hijo.

¿Por qué es importante tomar Vitaminas para Lactancia?

Durante la lactancia, las madres requieren una mayor cantidad de nutrientes para mantenerse saludables y asegurar que sus cuerpos estén produciendo leche de alta calidad. Las vitaminas que incluyen estos suplementos son esenciales para la producción de leche, la regeneración de tejidos y el mantenimiento del sistema inmunológico. La ingesta de estos suplementos específicos durante la lactancia ayudan a la mamá y fomentan el crecimiento saludable del bebé gracias a que contribuyen a que la madre produzca leche de alta calidad y valores nutricionales.

¿Cuáles son las Vitaminas Lactancia más necesarias?

Algunas de las vitaminas más necesarias durante el período de lactancia son:

  • La vitamina B12 ayuda a la producción de glóbulos rojos y al mantenimiento del sistema nervioso.
  • La vitamina D contribuye al correcto desarrollo óseo.
  • La vitamina E ayuda a prevenir el daño celular.
  • La vitamina A ayuda a la visión y al sistema inmunológico.

¿En qué casos se recomienda tomar Vitaminas Lactancia?

La mejor manera de obtener suficientes vitaminas durante la lactancia es a través de una dieta equilibrada y variada que incluya alimentos ricos en vitaminas. En caso de que te notes falta de energía o tu médico te detecte déficit de alguna vitamina, los suplementos de lactancia son una gran opción, ya que te ayudarán a cubrir tus necesidades de vitaminas y minerales durante esta etapa.

Los complementos alimenticios durante la lactancia son necesarios en los casos en que exista una deficiencia justificada (enfermedad materna, dieta restrictiva, déficit nutricional severo) con el objetivo de cubrir las necesidades nutricionales.

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Vitaminas Lactancia: Contraindicaciones

Las vitaminas lactancia son suplementos que te ayudarán a cubrir tus necesidades nutricionales, especialmente de ciertas vitaminas o minerales. Estos productos están específicamente desarrollados para contribuir a mejorar la salud de bebé y mamá durante este período, por lo que no suelen presentar contraindicaciones. No obstante, se recomienda hablar con tu médico de confianza para que pueda valorar tu caso personal y recomendarte aquellos productos que mejor te vengan.

¿Puedo tomar cualquier vitamina durante la lactancia?

No, no se recomienda ingerir cápsulas o tratamientos por vía oral durante el embarazo o lactancia a no ser que estén indicados para estos períodos. Todos los productos que encontrarás en esta categoría son suplementos específicos para cubrir las necesidades de vitaminas, minerales y nutrientes durante la lactancia.

Mejores Vitaminas Lactancia

Un tema muy frecuente de consulta es la necesidad de que las madres lactantes tomen suplementos vitamínicos y minerales, específicos y muy completos. En el mercado hay un amplio surtido de productos destinados a las madres lactantes. La creencia de que amamantar necesita de que la madre mantenga una dieta muy concreta, balanceada y estricta hace que la mayoría de mujeres caigamos en comprar estos suplementos pensando que así van a “enriquecer” nuestra leche.

La leche materna se forma a partir de las reservas de la madre, que llegan a la glándula a través del riego sanguíneo y, por otro lado, la misma glándula es capaz de sintetizar/fabricar otros componentes. Dicho esto, es necesario recordar que existen ciertos elementos que si no están presentes en la dieta de la madre no aparecerán en la leche.

La Vitamina B12

Esta vitamina procede de los alimentos de origen animal. En el caso de que la madre tenga una dieta vegana o vegetariana y no tome los suplementos adecuados puede no tener dicha vitamina en su leche o en cantidades insuficientes. Esta vitamina es esencial para ayudar a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central. Por tanto, puede ser un riesgo para la salud de su bebé. También las mujeres que se han sometido a un bypass gástrico deben tomar esta vitamina, en primer lugar por su salud y, en segundo lugar, para garantizar el correcto aporte a sus hijos.

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Yodo

En España existe un déficit general de este mineral. La sal que consumimos no está yodada (a menos que se compre de manera específica) por lo que se recomienda que las madres lactantes tomen este suplemento diario de 200 microgramos de yodo.

Vitamina D

Es cierto que si los niveles de esta vitamina son bajos en la sangre de la madre lo serán en su leche. De ahí la importancia de ver los valores de la madre y si es necesario ella se debe suplementar de manera adecuada. Esta vitamina mejora la salud del organismo en general, es esencial para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos, ayuda en la absorción de calcio y previene varios tipos de cáncer, diabetes, osteoporosis, presión alta y más.

Muchas madres pueden tener anemia después del parto. La anemia puede causar una baja producción de leche que puede entorpecer la lactancia. Si la madre tiene anemia, deberá tomar la suplementación adecuada para recuperarse.

En resumen, salvo casos excepcionales, la composición de la leche es óptima para la correcta alimentación de nuestros bebés y los suplementos nutricionales no son necesarios para mejorar su calidad.

Nutrientes Necesarios Durante la Lactancia

Mantener una dieta saludable durante la lactancia es de suma importancia para conservar tu salud y la de tu bebé. El cuerpo no tiene una gran capacidad para almacenar vitaminas de este grupo, por lo que es recomendable consumir alimentos o complejos dietéticos que las contengan. Durante la lactancia es habitual que se deba restringir por un tiempo el consumo de lácteos, fuente importante de calcio.

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DHA (Ácido Docosahexaenoico)

El DHA, por sus siglas en inglés es ácido docosahexaenoico, un tipo de ácido graso omega 3 muy importante para un buen desarrollo cerebrovascular del bebé y para mantenerte en óptimas condiciones generales. Si el consumo de pescados o mariscos es baja la cantidad de DHA en tu leche materna será insuficiente. Sigue siendo de vital importancia aun en período de lactancia para garantizar no solo la buena salud del niño sino la tuya. Recuerda que el organismo se debilita al dar a luz y depende de ti otorgarle los nutrientes que requiere para reponerse.

Este tipo de vitaminas se hacen necesarias debido a que con la llegada del nuevo bebé la madre puede sentirse agotada, cansada y suele olvidarse de sus necesidades propias. Por lo tanto, un complejo multivitamínico adaptado a su condición nutricional le ayudará a recuperar energía y a transmitirle a su bebé los nutrientes esenciales para su adecuado desarrollo a través de la leche materna.

Lo mejor es que la madre mientras amamanta siga una alimentación saludable a base de cereales, granos y verduras.

Suplementación en Maternidades: Recomendaciones y Alternativas

La utilización rutinaria de suplementos ha sido una práctica habitual en muchas maternidades intentando favorecer el descanso materno y evitar la pérdida excesiva de peso y la deshidratación en el recién nacido.

La guía de NICE recomienda seguir los pasos de la IHAN y con ella el paso número 6, donde se recomienda no suplementar con líquidos diferentes a la leche materna en general y no administrar fórmulas a los recién nacidos amamantados con leche materna durante la estancia hospitalaria, a menos que esté médicamente indicado. Se trata de recomendaciones basadas en los resultados de dos ECA recogidos en sendas RS. En la RS se incluyeron seis estudios (n= 814). Dos de ellos incluían niños sanos a término, población de interés para nuestra pregunta clínica.

El estudio realiza un análisis de comparación entre lactancia materna exclusiva y lactancia con líquidos o sólidos adicionales en el recién nacido a partir de cuatro meses. En relación a desenlaces sobre lactancia y, concretamente, a la duración de la misma, se observa una diferencia significativa a favor de la lactancia materna exclusiva hasta la semana 20.

En un ECA publicado en 1997 que incluía 170 participantes se observó que la proporción de niños lactantes a los tres meses era favorable al grupo de lactancia materna exclusiva en comparación con el de lactancia mixta, que incluía suplementación con agua glucosada en los tres primeros días postnatales además de la lactancia materna (RR 1,48; IC 95% de 1,16 a 1,89), con 243 recién nacidos más por 1000 amantados a los tres meses en el grupo de lactancia exclusiva (IC95% de 81 a 450 más por 1000).

En esta actualización se incluyen dos estudios que evalúan el efecto de administrar 10 ml de fórmula mediante jeringa tras cada toma en lactantes que pierden un 5% o más de peso en las primeras 24-48 h de vida. En estos estudios se presta apoyo a la lactancia materna, aunque a ninguna madre se le ofrecen alternativas como observación y mejora de la técnica de lactancia, extracción manual del calostro etc.

La utilización de suplementos (leche materna extraída o fórmula) durante la estancia hospitalaria es una práctica frecuente, que en ocasiones no está justificada y que puede suponer un riesgo para el recién nacido y para el éxito de la lactancia.

Alternativas para Suplementar a los Recién Nacidos Amamantados

En las maternidades se utilizan diferentes alternativas para suplementar a los recién nacidos amamantados: leche materna, agua, suero glucosado, fórmula de inicio o formulas hidrolizadas.

La iniciativa IHAN señala que el suplemento de elección es la leche humana extraída de la propia madre, y que en segundo lugar está la leche humana donada pasteurizada. La ABM señala, en este orden, la utilización como suplemento de leche materna extraída, leche donada pasteurizada y las fórmulas hidrolizadas frente a las fórmulas estándar.

En resumen, se considera que la primera opción como suplemento es la leche materna extraída de la propia madre o la leche materna donada de banco que haya pasado los controles de calidad oportunos. No existen estudios que comparen la utilización de suero glucosado frente a otro tipo de suplementos, y como existen otras alternativas más seguras, no se recomienda su utilización. En cuanto al tipo de fórmula a utilizar, la evidencia parece indicar de forma débil que las fórmulas hidrolizadas pueden prevenir la aparición de enfermedad alérgica en el niño, sobre todo en niños de alto riesgo.

Métodos de Suplementación y su Impacto en la Lactancia

Aunque la utilización de tetinas es la forma más aceptada en nuestro entorno para administrar suplementos a los recién nacidos amamantados, es conocido que su utilización puede interferir con la lactancia y que existen diferentes alternativas.

De los 700 niños incluidos el 69% (n=481) recibió suplementos, siendo la indicación de tipo médico sólo en el 33% de los casos (ejemplo: hipoglucemia o pérdida de peso mayor o igual del 10%). En el 51% de los casos los suplementos fueron administrados por petición de la madre y la causa no fue documentada en el 16% de los casos. Sin embargo, en el subgrupo de madres que dieron a luz por cesárea la alimentación por taza llevó al aumento de la duración de lactancia materna, prolongando la lactancia materna exclusiva 10 días y cualquier tipo de lactancia materna 10 semanas.

También se observó que cuando el recién nacido recibía suplementos más de tres veces, la duración de la lactancia exclusiva aumentaba de forma significativa en aquellos en los que los suplementos habían sido administrados con taza, aunque no había efecto sobre la duración de cualquier tipo de lactancia materna.

Otros Suplementos y Alimentos Beneficiosos Durante la Lactancia

No hay “alimentos prohibidos” durante la lactancia, lo ideal es tomar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales (fruta y verdura). Al estar produciendo leche, se pueden aumentar los requerimientos hasta en unas 300 calorías, así que nos podemos permitir una ración más de comida al día (preferiblemente fruta o cereales integrales).

El puerperio es un tiempo de aumento del metabolismo, con lo cual para proteger el tiroides es aconsejable dar aportes suplementarios de yodo (sal marina). Los cereales, como la avena, son bienvenidos, ya sea en copos, añadida en grano a las ensaladas o en “porridge”, y el arroz o pasta integrales para acompañar las comidas. También es bueno añadir otras fuentes de serotonina como el chocolate negro (70% de cacao, si puede ser sin azúcares añadidos).

Es frecuente que la bajada de serotonina se perciba como “hambre de dulce”. Podemos permitirnos el “antojo” de cosas dulces y sanas: nueces con miel, pasas, dátiles… Sería bueno que hubiera “pequeños alijos” de estos picoteos sanos por todos los sitios de la casa en los que la madre se pueda sentar a dar de mamar, para que cuando le entre el hambre, simplemente tenga que estirar la mano.

Es fundamental beber suficiente líquido, lo ideal es el agua, pero también se pueden beber zumos naturales o manzanilla.

Existe cierta evidencia sobre el uso de L. fermentum CECT 5716, L. salivarius CECT 5713 y L. gaseri CECT 5714 en mastitis ya que disminuyen significativamente el recuento de estafilococos y la sintomatología clínica.

FENIGREC: poca evidencia como galactogogo. CARDO MARIANO: se excreta en leche materna en escasa o nula cantidad. No hay pruebas de su eficacia como galactogogo.

ARÁNDANO ROJO: se utiliza el zumo del fruto maduro. Contiene proantocianidinas (PAC), antocianósidos, flavonoides y ácidos fenólicos. Evitan la adherencia bacteriana y se utiliza como preventivo de infección urinaria. También contienen vitaminas del grupo B (incluida la biotina, que regula la secreción sebácea) y el selenio.

Las necesidades de calcio de la madre se incrementan considerablemente para mantener los depósitos de sus huesos y hacer frente a las demandas del bebé. El hierro es importante para que la madre pueda recuperarse del parto y conseguir los niveles requeridos durante la lactancia. La concentración de vitamina A de la madre disminuye a medida que se prolonga la lactancia. Se hallan de forma natural en el calostro y la leche materna. Para optimizar la salud materno-fetal, las mujeres que deseen quedarse embarazadas han de presentar un buen estado nutricional y mantenerlo a lo largo de la gestación.

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