Prolactina Baja y su Impacto en la Fertilidad Femenina
La prolactina es una hormona clave en la regulación de diversas funciones biológicas en el cuerpo, especialmente en el sistema reproductivo femenino. La prolactina es una hormona producida principalmente por la glándula pituitaria, ubicada en la base del cerebro. Su función principal es estimular la producción de leche en las mujeres durante la lactancia. Sin embargo, también desempeña un papel en la regulación del ciclo menstrual y en la ovulación.
Seguro que habréis escuchado muchas veces hablar sobre la prolactina, pero casi siempre asociada a la maternidad, ya que es la responsable de la producción de la leche en las mujeres que acaban de ser madres. Efectivamente la prolactina no es una hormona exclusivamente femenina. Los hombres también la producen, aunque en cantidades mucho menores.
¿Qué es la Hiperprolactinemia?
La hiperprolactinemia es una alteración hormonal que puede ocurrir tanto en los hombres como en las mujeres. Se trata de un aumento excesivo de los niveles de la hormona prolactina (PRL) en sangre. No obstante, es más común encontrar la hiperprolactinemia como una causa de esterilidad femenina, pues el aumento de la hormona prolactina provoca alteraciones en el ciclo menstrual y anovulación.
La prolactina alta en mujeres o la hiperprolactinemia (es lo mismo), puede interferir en el ciclo menstrual y dificultar, por tanto, la concepción. Principalmente, el exceso de prolactina o hiperprolactinemia produce alteraciones menstruales que van desde los cambios en su ritmo hasta la ausencia completa de éstas.
Los niveles anómalos de prolactina en sangre pueden alterar el ciclo menstrual, producir anovulación y, como consecuencia, infertilidad. En concreto, el exceso de prolactina inhibe la secreción de la GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas), por lo que a su vez se ve afectada la producción de las hormonas FSH y LH, encargadas del desarrollo folicular y ovulación. También es habitual que las mujeres con el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) presenten hiperprolactinemia debido al incremento de la producción de estrógenos.
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Causas de la Hiperprolactinemia
El aumento de los niveles de prolactina en la sangre, cuando no se relaciona con el embarazo o la lactancia, puede deberse a varias causas. Las causas de este trastorno son muy diversas, desde las situaciones normales del embarazo y la lactancia hasta la aparición de tumores benignos en la hipófisis. No obstante, no son los únicos motivos por lo que puede aparecer un incremento excesivo de los niveles de prolactina en sangre.
Algunos compuestos farmacológicos pueden hacer que aumenten los niveles de prolactina como efecto secundario. El hipotiroidismo puede provocar hiperprolactinemia. Algunas patologías renales pueden alterar el equilibrio hormonal y provocar desajustes de la prolactina.
Como ya hemos comentado, el embarazo es la principal causa de hiperprolactinemia en la mujer. Durante la gestación, el nivel de prolactina puede aumentar hasta los 300 ng/ml. Lo mismo ocurre durante la lactancia materna, en la que el bebé produce una estimulación del pezón al succionar la leche y esto provoca un bloqueo continuo en la secreción de dopamina. La disminución de dopamina hace que se secrete más prolactina, ya que ambas hormonas están reguladas por un sistema de feedback negativo.
Por otra parte, la hiperprolactinemia puede tener algunas causas patológicas, como son las siguientes:
- Hipotiroidismo.
- Adenomas hipofisarios (prolactinomas).
- Insuficiencia renal crónica.
- Síndrome de ovarios poliquísticos.
- Hiperandrogenismo.
- Anorexia nerviosa.
- Estrés y ansiedad.
- Esclerosis múltiple.
- Cáncer y tumores de pituitaria.
También existe un tipo de hiperprolactinemia iatrogénica, causada por factores externos como drogas neurolépticas, antidepresivos, ansiolíticos, tranquilizantes, opiáceos (derivados de la morfina), etc. Todas estas drogas disminuyen la acción y la síntesis de dopamina. Por último, las pastillas anticonceptivas orales con estrógenos también pueden producir un aumento moderado de la prolactina circulante en sangre.
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Síntomas y signos
Cada persona es diferente y no todas presentarán los mismos síntomas cuando tengan altos niveles de progesterona en sangre. A continuación, vamos a nombrar los signos y síntomas más importantes de la hiperprolactinemia:
- Galactorrea: secreción de leche por las glándulas mamarias. Ocurre en el 30% de los casos.
- Amenorrea primaria o secundaria: desaparición de la menstruación.
- Cefaleas y alteraciones del campo visual. Estos síntomas aparecen por causas tumorales.
- Hirsutismo, en caso de que la mujer presente SOP y/o hiperandrogenismo.
- Osteroporosis, sobre todo en casos de hipogonadismo.
- Disminución de la libido y sequedad vaginal.
- Infertilidad, principalmente por anovulación crónica.
No es necesario que la mujer presente todos estos síntomas a la vez para hacer un diagnóstico de hiperprolactinemia. En ocasiones, solamente tienen lugar los más comunes.
Por otro lado, los síntomas en los hombres que sufren hiperprolactinemia son la disminución del deseo sexual, infertilidad, alteraciones visuales, galactorrea e incluso osteoporosis y disminución de la masa muscular.
Diagnóstico de la Hiperprolactinemia
El diagnóstico es relativamente sencillo. Si se sospecha que el paciente puede padecer hiperprolactinemia, la prueba a realizar será sin duda un análisis de sangre. Los niveles de prolactina se miden a través de un análisis de sangre. Es crucial que las mujeres que experimentan dificultades para concebir se realicen un análisis de prolactina como parte de su evaluación de fertilidad. Dicho análisis debe realizarse por la mañana y evitando el estrés.
La primera prueba diagnóstica que debe hacerse en cualquier paciente con sospecha de hiperprolactinemia es la determinación en sangre de los niveles de prolactina. Hay que hacer un análisis de sangre para la determinación de los niveles de prolactica entre el tercer y quinto día del ciclo menstrual, cuando los ovarios están en reposo y las hormonas en niveles basales.
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Sin embrago, se suele considerar que lo normal es que en una mujer no embarazada los niveles se sitúen entre 4 y 23 nanogramos por mililitro (ng/mL). En cualquier caso, es fundamental consultar con el médico para que nos ayude a interpretar estos valores.
Como hemos indicado anteriormente, niveles superiores a 30 ng/ml de prolactina en sangre indican un trastorno de hiperprolactinemia. En caso de obtener un resultado de prolactina entre los 20 y 40 ng/ml, será necesario repetir el análisis para confirmar el diagnóstico.
A continuación, el médico ginecólogo, si el nivel de prolactina es significativo, deberá ir descartando otras causas como embarazo, consumo de medicamentos que elevan la prolactina, hipotiroidismo y síndrome de ovario poliquístico. Además, es importante hacer una anamnesis y revisar la historia clínica de la paciente para determinar la causa de esta alteración hormonal. En primer lugar hay que descartar el embarazo, así como tener en cuenta si la paciente toma anticonceptivos orales, fármacos ansiolíticos, antidepresivos, etc.
Por último, también es importante descartar la presencia de algún tumor hipofisario mediante tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética nuclear (RMN), sobre todo si la hiperprolactinemia no está asociada a un hipotiroidismo. Un valor de prolactina en sangre superior a 200 ng/ml en una mujer no embarazada puede ser indicativo de tumor hipofisiario. En caso de no encontrar la causa de la prolactina alta después de haber realizado todas las pruebas, se indicará a la paciente que sufre una hiperprolactinemia idiopática.
Tratamiento
Una vez diagnosticada la hiperprolactinemia y su origen, el siguiente paso es tratar la causa y lograr equilibrar los niveles de prolactina. El tratamiento para la hiperprolactinemia siempre va a ir encaminado a resolver la causa de este aumento de la hormona. Antes de iniciar un tratamiento para bajar el nivel de la prolactina en sangre, es necesario conocer la causa exacta de este trastorno hormonal.
En caso de fármacos o drogas que estén causando la hiperprolactinemia, bastará con dejar de tomar estas sustancias para restablecer los niveles normales de prolactina. Si la prolactina alta es consecuencia de un hipogonadismo, el endocrino podría indicar un tratamiento sustitutivo con hormonas tiroideas.
Ante otras situaciones, como los adenomas hipofisarios o prolactinomas, el tratamiento de la hiperprolactinemia se basa en la administración de fármacos agonistas dopaminérgicos, como la cabergolina o la bromocriptina. Estas sustancias actúan como la dopamina, inhibiendo la producción de prolactina en la hipófisis. Para aquellas mujeres que enfrentan dificultades para concebir debido a la hiperprolactinemia, existen medicamentos como la bromocriptina y la cabergolina.
Generalmente, este tipo de tratamientos son los más utilizados con el fin de restablecer pronto los niveles de prolactina y restaurar la fertilidad, sobre todo en pacientes jóvenes que desean el embarazo. No obstante, la mujer puede pasarse meses o incluso años con estos medicamentos. En caso de no funcionar los tratamientos farmacológicos o si se localizan prolactinomas de gran tamaño, es posible que sea necesario recurrir a la cirugía o a la radioterapia para extirpar el tumor. Ésta última es menos utilizada, ya que hace falta un tratamiento muy largo para que los niveles de prolactina se normalicen.
Hiperprolactinemia e infertilidad
La hiperprolactinemia puede dificultar la ovulación y causar irregularidades menstruales, lo que puede llevar a la infertilidad. La prolactina alta en mujeres o la hiperprolactinemia (es lo mismo), puede interferir en el ciclo menstrual y dificultar, por tanto, la concepción.
Cuando la causa de la hiperprolactinemina está clara, lo mejor será tratar el motivo para conseguir normalizar los niveles de la hormona en sangre. Además, al recuperar la normalidad de los niveles de prolactina, también se regularán los niveles de las hormonas FSH y LH. Esto permitirá restablecer la función ovárica y la capacidad reproductiva de la mujer.
Como decimos, es importante conocer la causa y buscar un tratamiento que restaure el equilibrio hormonal. Claro que es posible el embarazo teniendo la prolactina alta. Aunque puede dificultar la concepción, muchas mujeres logran su objetivo siguiendo el tratamiento adecuado.
Sin embargo, si se desconoce la causa que provoca el incremento de los niveles de prolactina en la mujer, será complicado establecer un tratamiento específico y personalizado. En estos casos, aquellas mujeres diagnosticadas de hiperprolactinemia y que no sea posible solucionarse, será necesario recurrir a un centro especializado en técnicas de reproducción asistida para lograr un embarazo.
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