Prostatitis e Infertilidad Masculina: Causas, Diagnóstico y Tratamientos
Aproximadamente 1 de cada 7 parejas es infértil y el factor masculino está presente en el 50% de los casos. Un embarazo es cosa de dos: mujer y hombre. En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza preferimos hablar de infertilidad de pareja.
En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza realizamos un estudio detallado del varón buscando todas las causas que pueden influir en la fertilidad. En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza creemos que el estudio del varón en una pareja infértil es tan importante como el de la mujer. Además, estamos en contacto con el ginecólogo de la mujer para plantear un tratamiento coordinado de ambos miembros de la pareja. Finalmente, damos mucha importancia al aspecto humano. No olvidamos que la infertilidad provoca mucho estrés y por ello ofrecemos una atención personalizada, comprensión y confidencialidad.
Estudio del Varón en Casos de Infertilidad
En primer lugar, realizamos una buena historia clínica buscando e investigando todas las causas que pueden afectar a la fertilidad. A continuación, practicamos una detallada exploración física, valorando testículos, epidídimos, deferentes, caracteres sexuales y posible presencia de varicocele. La mujer debe de ser estudiada por un ginecólogo especializado en reproducción.
Análisis de Semen y Hormonas
La mayoría de nuestros pacientes acuden con un análisis de semen que muestra alteraciones. En la primera visita solicitamos un nuevo espermiograma en un centro de referencia. Son necesarios dos análisis de semen para indicar un diagnóstico y un pronóstico. También, en primera visita solicitamos una determinación de las hormonas masculinas que influyen en la fertilidad: FSH, LH, Prolactina y Testosterona.
De acuerdo a estos valores de referencia, podemos describir diferentes anormalidades del espermiograma:
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- Azospermia: ausencia de espermatozoides.
- Oligospermia: descenso del número o concentración de espermatozoides.
- Astenospermia: descenso de la movilidad de los espermatozoides.
- Teratospermia: alteraciones en la morfología de los espermatozoides.
Diagnóstico y Tratamiento Personalizado
En muchos casos, tras esta historia, exploración, ecografía, análisis de semen y estudio hormonal ya puede sentarse un diagnostico y plantear un tratamiento. En ocasiones, según los resultados de esta valoración inicial pueden ser necesarios otros estudios (cultivos de orina y semen, estudio de capacitación espermática, serología, estudio genético). No obstante, será el uro-andrólogo el que indicará qué pruebas son oportunas en cada caso.
En el Instituto Urología y Medicina Sexual consideramos que a cada varón hay que realizarle sólo las pruebas que necesite, es decir, el estudio debe de ser personalizado para cada caso.
¿Cómo Mejorar la Fertilidad en el Hombre?
El tratamiento depende de las causas de la infertilidad detectadas en el hombre y/o en la mujer. Existen múltiples factores que afectan a la fertilidad: tóxicos, medicamentos, calor, estrés, etc. Aumentos de la temperatura en los testículos (saunas, jacuzzis) pueden afectar a la producción y función de los espermatozoides. El estrés puede interferir en las hormonas necesarias para producir espermatozoides.
Si existe obstrucción de conductos deferentes (cirugía hernia inguinal o vasectomía), la microcirugía (vaso-vasostomía) ofrece excelentes resultados. Las técnicas de reproducción asistida consisten en obtener espermatozoides a través de una eyaculación normal o bien mediante una biopsia de testículo según el problema que presente el varón.
Infecciones Seminales y su Impacto en la Fertilidad
Las infecciones seminales son aquellas invasiones de microorganismos patógenos que se producen en algún punto del aparato reproductor y urinario masculino, por lo que pueden estar presentes en el líquido seminal. En el recorrido que deben seguir los espermatozoides y el líquido seminal para salir al exterior, se producirá un contacto con la zona infectada, pudiendo alterar la capacidad de los espermatozoides para fecundar el óvulo. Asimismo, la inflamación debida a la infección puede causar una obstrucción e impedir la salida de los espermatozoides o del eyaculado.
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Por todo ello, las infecciones en el tracto reproductor masculino pueden provocar problemas de fertilidad en el varón y, por tanto, dificultad para lograr un embarazo.
¿Cómo Saber si se Tiene una Infección Seminal?
Habitualmente, las infecciones seminales no causan síntomas. Por este motivo, el varón puede presentar una infección seminal y que ésta permanezca sin ser detectadas durante un largo periodo de tiempo. Precisamente por ello, es decir, por no tratar las infecciones seminales lo antes posible, pueden derivar en infertilidad masculina.
Puesto que el hombre, en la mayoría de ocasiones, desconoce que tiene una infección, es muy común que se detecte tras acudir a consulta médica por infertilidad de la pareja. No obstante, hay hombres con infecciones seminales que presentan ciertas molestias como las que se enumeran a continuación:
- Cambios en el semen, como por ejemplo en su olor y color.
- Irritación y comezón.
- Ardor al orinar.
- Secreción de líquido por la uretra.
- Sangre en el líquido seminal.
- Dolor inguinal o genital, ya sea de próstata, de testículos, etc.
En caso de que exista alguno de estos síntomas, es importante evitar las relaciones sexuales y consultar al médico inmediatamente para que solicite un análisis del semen y de la orina.
Diagnóstico de Infecciones Seminales
La prueba básica en el estudio de fertilidad masculina es el seminograma, también denominado espermograma. Se trata de un análisis del eyaculado para ver el estado del semen, analizando tanto el líquido seminal como los espermatozoides que contiene.
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Seminograma
Si en el resultado del seminograma se observa un alto número de leucocitos, un pH ácido o valores alterados en la bioquímica del semen, podría deberse a una infección seminal. Por lo tanto, habría que solicitar un cultivo de orina y semen para confirmarlo.
La primera valoración que se hace en el seminograma es un estudio macroscópico del líquido seminal. En esta parte, el estudio del pH nos puede indicar ya la posibilidad de infección en caso de ser ácido. El pH del semen debe ser superior a 7,2. En caso contrario, puede verse disminuida la movilidad y la capacidad fecundante de los espermatozoides.
Análisis del Líquido Seminal
A continuación, se estudia el contenido del semen. Para ello se hace un estudio bioquímico (suele ser una prueba complementaria en el seminograma) para detectar las moléculas nutritivas presentes en el semen. Además, se lleva a cabo un análisis microscópico para analizar los espermatozoides y la presencia de otras células.
Uno de los componentes del líquido seminal son las secreciones de las glándulas accesorias del aparato reproductor masculiano. Gracias a este estudio bioquímico del semen, es posible analizar estas secreciones y diagnosticar alguna anomalías, ya sea en las glándulas seminales (próstata y vesículas seminales) y/o en el epidídimo. Asimismo, si en el examen microscópico se encuentra una cantidad elevada de piocitos o leucocitos, es decir, más de 1 millón por mililitro, hay leucocitosis, lo cual indica la presencia de una infección y sería necesario hacer un cultivo.
Cultivo de Orina y Semen
El cultivo de semen o espermocultivo permite detectar microorganismos en el semen. En condiciones normales, el semen no debe tener ninguna bacteria u hongo. Si el resultado del cultivo de semen indica la presencia de algún microorganismo significará que existe una infección.
Normalmente, se recomienda que el varón mantenga un periodo de abstinencia de entre 3 y 5 días antes de realizarse un cultivo seminal. En caso contrario, el resultado del cultivo seminal podría ser erróneo.
Uno de los requisitos para hacer un cultivo seminal es que el varón obtenga la muestra espermática mediante masturbación. Además, es importante que el semen sea analizado antes de transucrrida una hora desde su obtención.
Por otro lado, el cultivo de orina, urinocultivo o urocultivo detecta microorganismos infecciosos en la orina, principalmente bacterias y hongos. En situaciones normales, la orina contiene microorganismos, pero si éstos están en cantidades elevadas pueden causar una infección de las vías urinarias.
Tipos de Infecciones Seminales
Las infecciones pueden afectar a diferentes partes del tracto genital masculino, tanto en el aparato reproductor como en el urinario. Existen infecciones en la uretra, próstata, conducto eyaculador, vesículas seminales, conductos deferentes, epidídimos y testículos. Si la infección afecta a las vías espermáticas, éstas podrían inflamarse y causar una obstrucción. Según el punto en el que se produzca la inflamación, la salida del eyaculado y/o de los espermatozoides podría estar impedida. Por esta razón, las infecciones seminales podrían ser el motivo de la infertilidad en el varón.
Orquitis
La orquitis es la inflamación de uno o ambos testículos, generalmente debido a una infección testicular o del epidídimo (orquitis-epididimitis). El agente causante de la orquitis puede ser una bacteria o un virus. Entre las posibles infecciones bacterias destacan la gonorrea y la clamidia, enfermedades de transmisión sexual. En cambio, la causa vírica más común de la orquitis son las paperas.
Al inflamarse los testículos, aumenta su temperatura y provoca alteración en la producción de espermatozoides (espermatogénesis). Por tanto, la orquitis puede provoca dificultad en el varón a la hora de intentar un embarazo.
Epididimitis
La epididimitis es la inflamación del epidídimo, la estructura que conecta el testículo con los conductos deferente. Además, en el epidídimo es donde maduran los espermatozoides.
Generalmente, este aumento del tamaño del epidímo está causado por la extensión de una infección bacteriana originada en la uretra o la vejiga. Los microorganismos más comunes causantes de la epididimitis en hombres jóvenes son Neisseria gonorrhoea y Clamidia trachomatis. En cambio, en niños y en hombres de mayor edad, la Escherichia coli es el organismo más común de la inflamación del epidídimo.
No obstante, la epididimitis también puede estar causada por otros microorganismos como el ureaplasma o el Mycobacterium tuberculosis, así como por un medicamento llamado amiodarona.
Cuando se diagnostica en un hombre un caso de epididimitis, se procederá a su tratamiento. Lo más habitual es que el proceso de curación de la epididimitis conlleve una fibrosis y, por tanto, haya una obstrucción. En este caso, los espermatozoides no podrían salir al exterior y se produciría una azoospermia, es decir, ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
Prostatitis
La prostatitis es un grupo de enfermedades que afectan a la próstata y que tienen síntomas similares. Entre ellos destacan el dolor o molestias en la región perineal y tracto genitourinario, problemas urinarios, turbidez en la orina, disfunción sexual, etc.
Esta dolencia no siempre está causada por una infección ni tampoco conlleva una inflamación de la próstata necesariamente. Por ello, la prostatitis se puede dividir en cuatro categorías:
- Prostatitis bacteriana aguda: se trata de una infección aguda de la próstata.
- Prostatitis bacteriana crónica: se debe a una prostatitis aguda no tratada adecuadamente o a una infección urinaria recurrente.
- Prostatitis no bacteriana crónica o síndrome de dolor pelviano crónico: se presentan síntomas de prostatitis pero la causa no es una infección. Puede cursar con o sin inflamación.
- Prostatitis inflamatoria asintomática: ocurre infección e inflamación pero no hay síntomas.
En los casos en los que la prostatitis está causada por una infección bacteriana, el diagnóstico es sencillo y en su forma aguda el tratamiento es eficaz. Sin embargo, en las formas crónicas no bacteriana, el origen no está del todo claro. Por tanto, el diagnóstico y tratamiento de la prostatitis crónica no bacteriana es complicado.
Vesiculitis Seminal
La vesiculitis seminal es la inflamación de las vesículas seminales. , esta inflamación se debe a la extensión de una infección de otra zona del sistema genitourinario, como por ejemplo una prostatitis, una uretritis o una epididimitis. En muy raras ocasiones, la vesiculitis seminal es una enfermedad independiente.
Esta afección puede ser causa de esterilidad masculina, ya que puede afectar a la calidad del esperma. En ocasiones, los hombres no se enteran de este problema hasta que no llevan un año manteniendo relaciones sexuales sin lograr un embarazo.
¿Cómo Afecta una Infección a la Fertilidad?
Una infección en las vías y órganos reproductivos puede ocasionar una reducción de la fertilidad del varón por diversas causas. A continuación, se enumeran cada una de ellas:
- Impedir la formación de espermatozoides: si la infección afecta a los testículos, como ocurre con la orquitis, la espermatogénesis puede verse dificultada, causando oligospermia o azoospermia secretora.
- Obstrucción de las vías seminales: puede provocar oligospermia o azoospermia obstructiva al impedir la salida normal de los espermatozoides.
- Alteración de la movilidad espermática: los microorganismos pueden adherirse a los espermatozoides y causar astenozoospermia, por lo que su desplazamiento hasta el óvulo puede verse dificultado.
- Alteración de la morfología espermática: los espermatozoides se produce continuamente en el testículo mediante un proceso llamado espermatogénesis. La duración del mismo es de 60 a 75 días y, si existe una infección que afecte a la formación de espermatozoides, se puede producir una alteración en su forma (teratozoospermia). Las alteraciones en la forma pueden impedir si desplazamiento hasta el óvulo y la fecundación.
- Aumento de la fragmentación del ADN espermático: las cadenas de ADN que están muy compactadas en la cabeza del espermatozoide sufren pequeños cortes que al parecer inciden negativamente en la fecundación y la capacidad de implantación del embrión.
- Formación de anticuerpos antiespermatozoides: esto provoca la aglutinación de espermatozoides y reduce las posibilidades de fecundar el óvulo.
Asimismo, las infecciones del aparto genital masculino pueden propagarse a través del semen, por lo que pueden infectar los órganos reproductivos de la mujer y afectar a su fertilidad también.
Tratamiento de las Infecciones Seminales
En la mayoría de casos, las infecciones seminales pueden tratarse y curarse con antibióticos. También pueden administrarse antiinflamatorios para bajar la inflamación y analgésicos para aliviar el dolor. Cuando se diagnostica una infección seminal, lo mejor es evitar las relaciones sexuales hasta completar el tratamiento y eliminar la infección. Si no se siguen las recomendaciones médicas, la infección puede volver a aparecer y provocar complicaciones en su salud reproductiva.
Cuando se inicia un tratamiento de fertilidad, y estos análisis dan positivo para alguna infección, es imprescindible detectar el agente infeccioso y eliminarlo antes de comenzar los procedimientos de reproducción asistida. Se debe esperar a que los niveles de leucocitos en semen vuelvan a los valores de normalidad antes de iniciar un tratamiento reproductivo. Debido a que el organismo está padeciendo una infección, los parámetros seminales pueden verse afectados y no ser representativos, de manera que no se puede indicar la técnica de reproducción asistida idónea.
Si no se recupera la fertilidad masculina, se pueden emplear la fecundación in vitro (FIV) o la ICSI. En el caso en el que la infección sea grave, por no haber sido eliminada con antibióticos en su fase inicial, puede ser necesario una intervención quirúrgica para tratar de reparar el daño. En procesos agudos en los que no se ha conseguido para la infección a tiempo, puede devenir en una infertilidad permanente.
Preguntas Frecuentes
¿Antes de un tratamiento de reproducción asistida buscan infecciones en el semen?
Por Dra. Paloma de la Fuente Vaquero (ginecóloga). Sí, inicialmente se buscan parámetros seminales compatibles con infección (leucocitos en el semen, aspecto del semen…) y, en función de estos hallazgos, se decide o no cultivar el semen en busca de microorganismos patógenos. Las infecciones seminales disminuyen la calidad seminal y, por lo tanto, las posibilidades de éxito en una técnica de reproducción asistida.
¿Qué efecto en la fertilidad tiene una infección seminal en el semen?
Por Dra. Paula Fabra Roca (ginecóloga). Las infecciones seminales pueden ser un factor importante de esterilidad en el varón. Hablamos de infección seminal cuando existe presencia de gérmenes en el semen. Estos microorganismos patógenos a nivel del semen puede provenir de cualquier parte de la vía seminal, principalmente la uretra, la próstata, las vesículas seminales y/o los epidídimos.
Las infecciones a dichos niveles pueden causar, por diferentes mecanismos, un deterioro de la calidad del semen. Todo esto a nivel del seminograma se traduce en una disminución de la cantidad de semen, una reducción de la movilidad espermática (astenoazoospermia), alteración de la morfología espermática (teratospermia) y aumento de la fragmentación del DNA espermático.
¿La prostatitis puede causar infertilidad?
Por Sara Salgado (embrióloga). Sí, el líquido prostático forma parte del líquido seminal que se expulsa en la eyaculación y es imprescindible para la supervivencia y movilidad de los espermatozoides durante su viaje hacia el óvulo. Si existe una infección y/o inflamación de la próstata el líquido seminal puede no contener el componente prostático necesario y por tanto la concepción natural puede resul...
Las prostatitis ocasionan infertilidad produciendo alteración del seminograma por la inflamación de la vía seminal, pudiendo llegar hasta la azoospermia obstructiva, esto es la ausencia de espermatozoides en el sedimento debido a una obstrucción.
En la prostatitis crónica, antibióticos que penetren bien en el tejido prostático (liposolubles). Difunden adecuadamente al líquido prostático: tobramicina, netilmicina, trimetoprim, doxiciclina, ciprofloxacino, fosfomicina y ceftriaxona entre otros.
Se denomina prostatitis a la inflamación de la glándula prostática que puede provocar dolores y ciertas dificultades a la hora de orinar, así como en la función sexual.
Una de las consecuencias de la prostatitis es la disfunción eréctil, así que sí. Algunos hombres sienten dolor al eyacular, y el hecho de sentir un dolor agudo en la zona pélvica tampoco ayuda. Además, hemos visto que la prostatitis puede derivar en problemas como la disfunción eréctil o la infertilidad, patologías que sí pueden afectar al paciente tanto a nivel físico como psicológico a la hora de mantener relaciones sexuales.
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