VPH y Embarazo: Todo lo que necesitas saber
El embarazo suele resultar emocionante y lleno de cambios para las futuras madres, pero si se detecta el virus del papiloma humano (VPH), es natural que surjan preguntas y preocupaciones. El padecer una infección por virus de papiloma humano (VPH) es altamente frecuente y es una de las primeras causas de enfermedad por transmisión sexual.
Más del 70% de la población mundial sexualmente activa tiene, al menos, un subtipo del virus del papiloma humano, VPH. Tiene una prevalencia tan alta que alrededor de un tercio de las mujeres entre 18 y 25 años se encuentra infectada por VPH. Dada su alta prevalencia, es muy probable que una mujer gestante se encuentre además infectada por este virus.
A lo largo del blog de Virus del Papiloma Humano (VPH) se detalla acerca de qué es, la infección por VPH y el control del Cáncer de Cuello de Útero (CCU). En la mayoría de casos la infección por VHP desaparece espontáneamente, aunque en un 10 % de los casos puede derivar a cáncer cervical.
Una mujer que ha contraído el VPH es probable que tenga una doble preocupación: por un lado, la salud del hijo neonato, mientras que, por otro, está su propia salud. Es improbable que el VPH afecte al embarazo o a la salud del bebé de manera significativa.
¿Cuándo puede aparecer el VPH durante el embarazo?
La infección por el VPH es más común durante el embarazo ya que el sistema inmunitario se debilita en las mujeres gestantes. Sin embargo, en la mayoría de mujeres no supondrá ninguna complicación.
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En el caso de tener verrugas genitales es posible que la mujer experimente un crecimiento más rápido durante el embarazo debido a factores como las secreciones vaginales creando un entorno propicio para el virus, los cambios hormonales y las modificaciones en tu sistema inmunológico.
Las mujeres que tienen antecedentes de verrugas genitales (condilomas) o pruebas de VPH positivas deberían hablarlo con el ginecólogo antes de quedar embarazadas para realizar un control durante toda la gestación. Es importante realizar pruebas a las mujeres que han tenido varias parejas sexuales, que son las más propensas, para diagnosticar el virus con antelación, antes de que aparezcan las lesiones y verrugas.
Contagio del VPH durante el parto
Aunque existe una posibilidad de transmitir el virus a tu bebé, esto es poco común. El embarazo puede provocar que aparezcan nuevas verrugas y que crezcan y se desarrollen rápidamente. Sin embargo, desaparecerán tras el parto ya que se observa que unas semanas después comienzan a desaparecer por sí solas.
En el caso de que el bebé contraiga el VPH, lo más probable es que se recupere por sí solo sin manifestar síntomas ni enfrentar problemas significativos. Es poco probable que el virus cause problemas en la gestación aunque existe un pequeño riesgo de que la madre pueda contagiar el virus al bebé durante el parto.
El bebé puede tragar algunas células vaginales que contengan el virus del papiloma durante el parto y es posible que afecte a las cuerdas vocales del recién nacido. Lo más frecuente es que el organismo erradique el virus y que no tenga consecuencias.
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En situaciones excepcionales, si el bebé adquiere el tipo de VPH que causa verrugas genitales, podría desarrollar verrugas en las cuerdas vocales y otras áreas durante la infancia o niñez. Esta condición, conocida como papilomatosis respiratoria recurrente, es seria, pero afortunadamente, es extremadamente rara.
Las mujeres que tienen el VPH pueden tener partos vaginales normales, pero aquellas que tengan una gran cantidad de verrugas que obstruyen la vagina pueden recurrir a un parto por cesárea.
Vacunación contra el VPH y embarazo
Existe una vacuna contra algunas variantes del virus del papiloma, pero la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud recomienda no vacunar a las mujeres ya embarazadas. La vacunación debería ser, por tanto, anterior al embarazo.
La vacuna contra el VPH es una medida preventiva y proporciona protección frente a la infección por algunos tipos de VPH que causan cáncer y verrugas genitales. Resulta esencial conocer las recomendaciones específicas durante el embarazo. Aunque los estudios indican que la vacuna no causa problemas en bebés nacidos de mujeres vacunadas durante el embarazo, se requiere más investigación para obtener información completa.
Además, es importante destacar que la vacunación contra el VPH durante el embarazo no debe ser motivo para considerar la interrupción del embarazo. En el caso de que una mujer se dé cuenta de que recibió una o más dosis de la vacuna durante el embarazo, se deben esperar hasta después del embarazo para completar las dosis restantes de la vacuna contra el VPH, por tanto, se debe posponer la vacunación hasta después de dar a luz.
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En el caso de que la mujer haya decidido vacunarse, el periodo que debe de esperar para buscar embarazo es tan sólo el del periodo de las dosis de recuerdo. Se administra una primera dosis, otra entre el mes y dos meses de la administración de la primera y por último a los 6 meses. Al tratarse una vacuna con virus inactivos, no existe riesgo de que estos afecten al bebé, por lo que la búsqueda de embarazo podría iniciarse tras la administración de esta última dosis de los 6 meses.
VPH y Fertilidad
Muchas parejas que tienen dificultades para concebir desconocen que el Virus del Papiloma Humano (VPH) podría ser, en parte, responsable de esos problemas. ¿Sabías que esta infección de transmisión sexual más común en el mundo puede afectar a tu fertilidad? Padecer VPH no afecta a la fertilidad femenina.
En general, cualquier infección, incluido el VPH, hace que sea más difícil para una mujer quedarse embarazada.
- Displasia cervical: Los cambios celulares y las lesiones cervicales de alto grado causadas por el VPH pueden requerir tratamientos que afectan al cuello uterino.
- Cáncer de cuello uterino: Las infecciones persistentes con ciertos serotipos de VPH pueden causar cambios precancerosos que si persisten en el tiempo sin tratarse pueden derivar en cáncer cervical.
- Infecciones crónicas: La inflamación persistente puede alterar el equilibrio del sistema reproductivo.
- Menor calidad del semen: Algunos estudios sugieren que la infección por VPH en los hombres puede estar asociada con una menor calidad del semen.
- Fallo de implantación: El espermatozoide ya infectado puede transferir el virus al ovocito durante la fecundación, causando alteraciones en las células del futuro embrión.
Es por eso por lo que, de forma rutinaria, a todas las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción, les solicitaremos antes una citología. Si se detecta una lesión, tendremos que esperar a que se solucione antes de iniciar el tratamiento. En definitiva, sí que es posible realizar un tratamiento de FIV, aunque alguno de los miembros de la pareja sea portador del VPH, ya que si no, tendríamos que esperar hasta 2-3 años, que es el tiempo necesario hasta su eliminación. También conviene tener en cuenta que, en caso de infección seminal por VPH, ésta puede ser temporal.
Prevención y Tratamiento
En este sentido, el cribado regular mediante la detección de VPH y citología permiten identificar la presencia del virus así como cambios celulares en el cuello uterino. Por otro lado, la vacuna contra el VPH es altamente efectiva para prevenir las infecciones por los tipos de alto riesgo. Es por eso por lo que la vacuna está recomendada tanto para niñas como para niños antes de que sean sexualmente activos. No obstante, esta vacuna se puede administrar a cualquier edad, aunque ya se hayan mantenido relaciones sexuales y aunque ya haya lesiones por VPH.
No podemos terminar sin recomendar a todas las mujeres jóvenes que de modo preventivo, además de realizar sus revisiones de cribado periódicas con citología o similar, se vacunen antes de comenzar sus relaciones sexuales o incluso una vez iniciadas. Otro consejo es emplear métodos de barrera como el preservativo masculino, ya que disminuyen la posibilidad de contagio.
La importancia del VPH estriba en que es condición indispensable para desarrollar un cáncer de cuello uterino. Pero sólo una parte mujeres infectadas por el virus del papiloma humano sufrirán cáncer de cérvix. De hecho, la gran inmensa mayoría de mujeres no desarrollarán un tumor porque hasta un 90% de las pacientes afectadas serán capaces de deshacerse de la infección por ellas mismas sin necesidad de ningún tratamiento.
Este potencial efecto cancerígeno es el que justifica la existencia de un programa de cribado nacional que puede variar según comunidades autónomas en su aplicación. Consiste en realizar citologías de forma periódica o determinaciones de VPH de forma periódica a través de toma de muestra de cérvix uterino de las mujeres. El objetivo es establecer si padecen VPH, y en caso positivo, si existe alguna lesión asociada al virus. Para poder curarse se recomienda una vida saludable en todos las aspectos, dietéticos, físicos, psíquicos, etc.
En ocasiones, a algunas mujeres que han sido diagnosticadas de VPH se les recomienda esperar un determinado tiempo para buscar embarazo. Habitualmente estas recomendaciones se fundamentan si se ha realizado alguna actividad terapéutica como pueden ser las conizaciones. Las conizaciones cervicales son pequeñas intervenciones sobre el cuello del útero para extirpar las lesiones derivadas del virus del papiloma humano. Aunque suelen ser seguras, puede aumentar la probabilidad de que la mujer pueda tener un parto prematuro. Por ello, habitualmente se recomienda evitar gestación en los meses siguientes a una intervención de ese tipo.
Existen vacunas que pueden prevenir los VPH de alto riesgo y aquellos que causan verrugas genitales. Respecto a las personas que ya se han infectado, el virus del papiloma humano puede desaparecer espontáneamente, gracias al sistema inmunitario. En caso de lesión sospechosa en el cuello del útero, puede realizarse una conización cervical para extirpar una parte del mismo. Puesto que esta intervención se limita a la parte más externa, tu fertilidad no se verá comprometida.
Riesgo de Parto Prematuro
Las mujeres portadoras del virus del papiloma humano (VPH) corren un riesgo elevado de parto prematuro, según los resultados de un estudio de la Universidad de Gotemburgo, Suecia. Anteriormente se sabía que el tratamiento para los cambios anormales en las células del cuello uterino debido a la infección por VPH aumentaba el riesgo de parto prematuro, definido como el nacimiento antes de las 37 semanas de gestación.
El estudio se basa en los datos de nacimiento registrados en el Registro Médico de Nacimientos de Suecia, que se ha fusionado con el Registro Nacional de Calidad para la Prevención del Cáncer Cervical del país y el Registro Sueco del Cáncer. En total, se incluyeron 1.044.023 nacimientos entre 1999 y 2016. De las mujeres previamente tratadas por NIC, el 9.1 por ciento dio a luz prematuramente. La proporción correspondiente en el grupo con infección por VPH junto con sus embarazos fue del 5,9 por ciento.
Los investigadores enfatizan la importancia de prestar atención a las solicitudes de muestreo de células ginecológicas, a fin de detectar cualquier cambio en las células del cuello uterino debido a la infección por VPH. Cuanto antes se detecten estos cambios celulares anormales, mejor podremos seguirlos y tratarlos. Y cuando la admitan en la atención de maternidad, es una buena idea decirle a su partera si ha tenido cambios en las células del cuello uterino y si ha recibido tratamiento por ellos.
Prevalencia del VPH por edad
En las mujeres, el mayor pico de presencia del virus del papiloma humano se registra en la franja de edad entre los 18 y los 24 años (28,8%). Según el estudio Cleopatre sobre prevalencia del VPH en España, también afecta a un 13,4% de las mujeres entre 26 y 45 años, y a un 7,9% de las españolas entre 46 y 65 años.
Existen diferentes virus del papiloma humano. Las variantes VPH 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58 se consideran de alto riesgo (también llamadas oncogénicas) porque originan lesiones precancerosas y cáncer. El signo más evidente de la presencia de VPH es la aparición de verrugas en los órganos genitales (vulva y vagina y cuello del útero).
Información clara y toma de decisiones informada
La información clara y la toma de decisiones informada son cruciales durante el embarazo. En Tambre entendemos que el diagnóstico de VPH puede generar dudas e incertidumbre, especialmente cuando estamos buscando el embarazo. Por eso, en tu primera visita, realizamos un estudio completo de fertilidad para evaluar todos los factores que puedan estar influyendo en tu capacidad para quedar embarazada. Nuestro equipo médico altamente cualificado analizará tu caso particular y diseñará un plan de acción personalizado para obtener los mejores resultados, incluso con diagnóstico de VPH.
Se espera que la prevalencia de VPH vaya disminuyendo progresivamente conforme aumente la edad de las mujeres que fueron vacunadas previa a su adolescencia e inicio de actividad sexual. Este efecto ya se ha demostrado en otros países como Australia cuyas políticas de vacunación preventiva de VPH se iniciaron años antes que en España.
No podemos terminar sin recomendar a todas las mujeres jóvenes que de modo preventivo, además de realizar sus revisiones de cribado periódicas con citología o similar, se vacunen antes de comenzar sus relaciones sexuales o incluso una vez iniciadas. Otro consejo es emplear métodos de barrera como el preservativo masculino, ya que disminuyen la posibilidad de contagio.