Valeriana Durante la Lactancia: Usos, Precauciones y Alternativas
La lactancia es una etapa en la que los cambios fisiológicos son muchos. Uno de los más evidentes es que, a través de la placenta, el feto recibe todos los nutrientes que ingiere la mamá y, después, durante la lactancia, ocurre lo mismo a través de la leche materna. Por este motivo, debemos tener especial cuidado con los alimentos y bebidas que consumimos tanto en el embarazo como durante el tiempo que dure la lactancia.
De hecho, también existen algunas restricciones básicas en la dieta una madre lactante, tal y como ocurre durante el embarazo como, por ejemplo, con el control de consumo de cafeína y teína diaria, evitar los refrescos azucarados, el consumo de alcohol… Pero, ¿qué pasa con las infusiones? ¿Son recomendables?
Algunas de ellas podemos utilizarlas para facilitar digestiones, disminuir inflamación en ciertas alteraciones o patologías (como alteraciones digestivas, tiroideas, respiratorias, autoinmunes, hormonales, ...), como alternativa a otras opciones con mayor contenido de cafeína o teína. También, existe la creencia de que algunas de ellas pueden ayudar en la secreción de leche materna pero aún no tenemos datos que apoyen dicha afirmación.
Infusiones Aptas y No Aptas Durante la Lactancia
Aunque sean muchas las bondades que nos aportan las infusiones, ¡no todas son aptas durante la lactancia! Por eso, es conveniente saber cuáles están recomendadas.
Infusiones Recomendadas:
- Tomillo: Se le atribuyen propiedades como expectorante y antitusígeno, utilizándolo en las comidas o infusiones.
- Menta: Tiene propiedades calmantes, antieméticas, espasmolíticas para alteraciones digestivas.
- Canela de Ceylán: Se le atribuyen propiedades carminativas, espasmolíticas y ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
- Salvia: Se le atribuyen propiedades digestivas y disminución de la inflamación.
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia.
- Tila: Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia.
- Roibos: Parece desprovista de toxicidad si no consume de modo abusivo. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Infusiones No Recomendadas:
Sin embargo, encontramos diversas infusiones a evitar durante el periodo de lactancia, ya que “de algunas de ellas tenemos referencias científicas sobre su toxicidad durante dicha etapa, y de otras, no tenemos suficientes datos para afirmar su seguridad, por lo que optamos por la prevención al evitarlas”.
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- Regaliz: Contiene glicirricina que pasa a la leche materna y puede llegar a producir letargia en los lactantes.
- Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
- Anís estrellado: El anetol es neurotóxico y se elimina por la leche.
- Hinojo: El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad.
Cafeína y Teína Durante la Lactancia:
Si eres de las que no puede evitar tomar una taza de café al día o te encanta tomarte tu té para relajarte, debes saber que también hay una serie de restricciones para el consumo de cafeína y teína, pero, ¿podemos estar tranquilas de consumirlas durante la lactancia materna?
Sí, podemos incluirlas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos tomarlos, pero de forma limitada. Se recomienda no superar los 300 mg al día. Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos. Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad.
Por ejemplo: una taza de café contiene aproximadamente unos 103 mg (por lo que con 3 cafés al día sobrepasaríamos el máximo), mientras que un descafeinado contiene entre 1 a 7 mg. En un refresco de cola podemos encontrar aproximadamente unos 41 mg (mejor optar por las opciones sin cafeína y siempre de forma puntual). En cuanto al té, su contenido en teína fluctúa según la variedad, siendo el Rooibos el de contenido más bajo y el té negro el más elevado con 40 mg aproximadamente.
Valeriana Durante la Lactancia: ¿Es Seguro?
No hay pruebas sobre la seguridad de uso de la valeriana durante la lactancia, sin embargo, se considera que el riesgo es probablemente bajo.
Teóricamente, los principios de la valeriana se podrían transmitir a través de la leche al bebé, pero lo cierto es que, a pesar de ser una de las plantas más utilizadas en el mundo para tratar el insomnio (incluso durante la gestación y lactancia), se han descrito muy pocos efectos adversos de la valeriana. Por todo ello se recomienda acudir al médico y asesorarse personalmente sobre la mejor opción de tratamiento.
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Mecanismo de acción:
Valeriana exto. seco + Passiflora incarnata exto. Acción sedante que no puede atribuirse con certeza a ningún componente de los extractos sino a la acción sinérgica de ellos.
Contraindicaciones y Precauciones:
Antecedente de enf. hepática. Niños < 12 años, no recomendado.
Efectos sobre la capacidad de conducir:
Puede producir somnolencia y disminuir la capacidad de reacción, sobre todo en las dos primeras horas después de su ingestión.
Reacciones adversas:
Somnolencia en nerviosismo.
Alternativas a la Valeriana
Si buscas alternativas a la valeriana para ayudar a relajarte durante la lactancia, considera las siguientes infusiones:
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- Manzanilla: Conocida por sus propiedades calmantes y digestivas.
- Tila: Utilizada tradicionalmente para aliviar el estrés y el insomnio.
Precauciones Adicionales
Además de las mujeres embarazadas, lactantes y niños pequeños, tampoco deberían tomar preparados con valeriana las siguientes personas:
- Trastornos mentales o enfermedades psiquiátricas: Las personas que tienen algún problema psiquiátrico, tales como epilepsia o esquizofrenia, no deberían tomar preparados de valeriana sin consultar con su médico previamente.
- Valeriana para conducir o dirigir maquinaria: Las personas que deben realizar trabajos que requieran mucha atención no deben tomar valeriana durante el día. Por ejemplo, aquellas personas que trabajan con máquinas peligrosas o conducen vehículos.
Es posible que la valeriana pueda potenciar los efectos de otros fármacos sedantes, tranquilizantes o inductores del sueño.
La valeriana está contraindicada para personas con problemas de nervios, estrés, depresión, ansiedad, etc., que estén tomando medicamentos sedantes o que afecten al sistema nervioso (alprazolam, benzodiadepinas, depresores del sistema nervioso, antiepilépticos, etc.). Al potenciar el efecto sedante de la medicación, multiplica las posibilidades de efectos adversos no deseados.
Por lo general, esta contraindicación afecta a los medicamentos, no a plantas medicinales con las que tradicionalmente se combina la valeriana. Por lo tanto, se puede combinar con otras hierbas con propiedades similares como el lúpulo, la melisa, la manzanilla y otros complementos como el GABA, la melatonina o la serotonina.
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