¿Qué hacer ante un cólico de vesícula: Tratamiento y prevención?
La litiasis biliar, o cálculos biliares, es una condición común, especialmente en países occidentales. Se define como el depósito de material sólido en las vías biliares, principalmente en la vesícula biliar. La palabra "litos" es de origen griego y significa piedra, por lo que litiasis biliar expresa que el material contenido, generalmente producido por el hígado, precipita en forma de piedras que obstruyen los canales de la vesícula.
¿Qué es exactamente un cólico biliar?
El cólico biliar es un dolor abdominal agudo que se produce cuando hay un problema en la vesícula biliar, generalmente causado por la presencia de cálculos biliares (colelitiasis). Es una condición relativamente común que puede causar molestias significativas y, en algunos casos, complicaciones serias.
¿Qué es la vesícula biliar?
La vesícula biliar es una víscera hueca y pequeña que forma parte de nuestro aparato digestivo. La vesícula biliar es un pequeño órgano en forma de pera ubicado debajo del hígado. Este órgano se encarga de almacenar la bilis, un líquido producido en el hígado con el fin de digerir las grasas obtenidas tras la ingesta de alimentos. Su función principal es almacenar la bilis, un líquido producido por el hígado que ayuda en la digestión de las grasas. Durante la digestión, la vesícula biliar libera bilis en el intestino delgado a través del conducto biliar.
¿Qué causa el cólico biliar?
El cólico biliar generalmente ocurre cuando un cálculo biliar bloquea temporalmente el conducto cístico, impidiendo el flujo normal de la bilis. Este bloqueo provoca un aumento de presión dentro de la vesícula biliar, lo que resulta en un dolor intenso y repentino.
Causas comunes de cálculos biliares:
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- Colesterol alto: la bilis contiene demasiado colesterol.
- Bilirrubina elevada: producto de la descomposición de glóbulos rojos.
- Vaciado incompleto de la vesícula biliar: la bilis puede volverse demasiado concentrada y formar cálculos.
Hay 3 principales caminos para la formación de cálculos biliares:
- Saturación de colesterol: si el hígado produce más colesterol de lo que la bilis es capaz de disolver, el exceso puede depositarse en forma de cristales en la vesícula biliar.
- Exceso de bilirrubina: la cirrosis hepática, las infecciones de las vías biliares, ciertos trastornos sanguíneos y otras condiciones pueden traducirse en un incremento de la bilirrubina circulante.
Dependiendo del agente causal, los cálculos biliares pueden variar en su composición y en la presentación sintomática.
Tipos de cálculos biliares
- Cálculos de colesterol: representan los cálculos más usuales y, como su propio nombre indica, están compuestos en su mayoría por colesterol (sustancia cerosa que se encuentra en la sangre).
- Cálculos pigmentarios: responden al 20 % de los cuadros restantes. Son de color oscuro y están formados por sales cálcicas de pigmentos biliares (como la bilirrubina) y otros compuestos.
Factores de riesgo
Las personas de sexo biológico femenino son más proclives a desarrollar cálculos biliares que aquellas de sexo masculino.
Las piedras en la vesícula son muy frecuentes en mujeres, sobre todo sí han tenido muchos hijos, es decir son multíparas, obesas y si toman alimentos ricos en grasa y pobres en fibra. También sí toman anovulatorios.
¿Cuáles son los síntomas del cólico biliar?
Entre un 65 y un 85% de los sujetos con litiasis biliar permanecen asintomáticos. Como acabamos de mencionar, los cálculos biliares no suelen generar síntomas. Muchos pacientes sintomáticos refieren que estos signos aparecen después del consumo de comidas copiosas, sobre todo si estas son ricas en grasas, aunque también es común que el dolor se presente sin ningún desencadenante aparente. Cuanto más tiempo estén los cálculos presentes, más probable es que se desarrollen posibles complicaciones.
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Los síntomas del cólico biliar pueden variar en intensidad y duración, pero los más comunes incluyen:
- Dolor abdominal: un dolor agudo y constante en la parte superior derecha del abdomen, que puede irradiarse hacia la espalda o el omóplato derecho. Este dolor suele durar entre 30 minutos y varias horas. A pesar del nombre, el dolor habitualmente es constante y no cólico, dura de una a cuatro horas y no se alivia con los movimientos intestinales.
- Náuseas y vómitos: a menudo acompañan al dolor abdominal.
- Distensión abdominal: sensación de hinchazón o plenitud en el abdomen.
- Ictericia: coloración amarillenta de la piel y los ojos, si el conducto biliar está completamente bloqueado.
Otras veces producen gases, lo que llamamos flatulencias. También notamos que las grasas se nos hacen difíciles de digerir, puede haber estreñimiento o digestiones pesadas.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Es fundamental saber cuándo buscar atención médica urgente si sospechas que tienes un cólico biliar. Los signos de alarma que indican la necesidad de atención inmediata incluyen:
- Dolor severo y persistente: si el dolor abdominal es muy intenso y no mejora en unas pocas horas.
- Fiebre y escalofríos: pueden indicar una infección en la vesícula biliar (colecistitis).
- Ictericia: amarillez en la piel o los ojos, que puede sugerir un bloqueo completo del conducto biliar.
- Cambio en el color de las heces o la orina: heces de color claro y orina oscura.
- Confusión o desmayo: pueden ser signos de un shock debido a una complicación severa.
¿Cómo se diagnostica?
La anamnesis es esencial en el diagnóstico de esta condición, pues es posible comenzar a sospechar de cálculos biliares simplemente con el dolor característico referido por el paciente (repentino, en el cuadrante superior derecho del abdomen, y que se puede expandir a zonas adyacentes).
El diagnóstico del cólico biliar generalmente se realiza a través de una ecografía abdominal, que puede identificar la presencia de cálculos biliares. Para diagnosticar la litiasis biliar, la ecografía abdominal es el método más utilizado tanto para el diagnóstico como para valorar las posibles complicaciones. Esta tiene una sensibilidad del 84 % y una especificidad del 99 %, lo que avala su eficacia. En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas adicionales como una resonancia magnética (RM) o una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE).
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Tratamiento
La mayoría de los casos asintomáticos de cálculos biliares no requieren tratamiento. De todas formas, la elección de los abordajes clínicos se realiza según el historial clínico del paciente, los resultados de las pruebas diagnósticas y los signos presentados.
El tratamiento inicial del cólico biliar incluye:
- Alivio del dolor: medicamentos analgésicos para controlar el dolor.
- Antibióticos: si hay signos de infección.
Colecistectomía
La colecistectomía, esta intervención quirúrgica consiste en la extirpación completa de la vesícula biliar. Es el abordaje más habitual para tratar este trastorno y por sí sola resuelve los síntomas típicos del cólico biliar en el 95 % de los pacientes. es el tratamiento definitivo para prevenir recurrencias y complicaciones. En los pacientes con cólicos biliares claros y persistentes, y sobre todo si presentan complicaciones, el tratamiento definitivo, si no hay contraindicaciones, debe ser quirúrgico, mediante colecistectomía convencional o laparoscópica.
Se realiza mediante cirugía laparoscópica, un procedimiento mínimamente invasivo con una recuperación más rápida y menos dolorosa.
La vesícula biliar no es esencial para vivir, así que el equipo quirúrgico conecta directamente el hígado al intestino delgado para que el flujo de bilis hacia el mismo no cese. Se trata de un tratamiento definitivo contra los cálculos biliares, que tienden a reproducirse a lo largo de la vida del paciente.
Tratamiento farmacológico
Medicamentos para disolver los cálculos: el ácido ursodesoxicólico es una opción medicamentosa para tratar los cálculos biliares, pero no del todo práctica. En primer lugar, el paciente debe tener cálculos de menos de 1 centímetro con alto contenido de colesterol.
No siempre funciona y además es un tratamiento lento que puede llevar incluso años.
Prevención del cólico biliar
Para reducir el riesgo de desarrollar cálculos biliares y cólico biliar, se pueden tomar algunas medidas preventivas:
- Dieta saludable: baja en grasas y rica en fibra.
- Peso saludable: mantener un peso adecuado y evitar la pérdida de peso rápida.
- Ejercicio regular: ayuda a mantener un buen metabolismo y salud general.
Recomendaciones nutricionales para pacientes con colelitiasis sintomática
Objetivos:
- Disminuir el dolor
- Evitar la estimulación de la vesícula biliar.
Recomendaciones generales:
- Seguir una dieta saludable y variada, similar a la Pirámide de la Alimentación Saludable
- Evitar las comidas abundantes. Comer poca cantidad y varias veces al día; lo ideal es repartir las comidas en 5-6 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y algo antes de acostarse)
- Comer despacio y en un ambiente tranquilo. Masticar bien.
- Reposar sentado hasta media hora después de las comidas principales.
- Tomar los líquidos y el agua en pequeñas cantidades (evite los zumos y las bebidas gaseosas), fuera de las comidas y en cantidad no inferior a 2 litros al día.
- Realizar cocinados sencillos (hervidos, en su jugo, plancha, vapor, horno) y evitar los fritos, rebozados, empanados, salsas, guisos y en general todas aquellas cocciones que lleven muchas grasa y aceite.
- Evitar alimentos estimulantes (café, refrescos de cola, alcohol).
- Evitar los alimentos que no se toleren bien de forma repetida
- Las legumbres pueden producir “gases”. Para evitarlo cambiar el agua de cocción una vez hayan hervido 10 minutos y pasarlas por el pasapurés para mejorar su digestión. Si no se toleran los cereales integrales, sustituirlos por refinados.
- En caso de obesidad, procurar perder peso; para ello consulte con su médico y nutricionista.
Habitualmente los alimentos que se muestran a continuación son bien tolerados y no producen un estímulo biliar considerable:
- Lácteos: Leche y derivados semi o desnatados. Quesos fresco y bajos en grasas
- Cereales, legumbres y patatas: Patatas, arroz, sémola, pasta, pan, cereales del desayuno, galletas “tipo María”, legumbres trituradas y pasadas por el pasapuré
- Verduras y hortalizas: Cocidas y sin piel
- Cárnicos, pescado y huevo: Carnes magras (lomo, solomillo de cerdo o ternera), aves sin piel, conejo, pescado blanco, huevos, jamón cocido, etc.
- Frutas: Frutas cocidas en compota, en conserva, muy maduras, sin piel, zumos de frutas no ácidas
- Dulces y bollería: Azúcar, miel, confitura sin semillas
- Bebidas: Agua, infusiones, caldos desgrasados, batidos realizados con leche o yogur desnatados
- Aceites y grasas: Aceite de oliva, girasol en cantidades moderada.
AINEs como analgésicos de primera elección en el cólico biliar no complicado
En adultos que acuden a urgencias con cólico biliar, el tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) es más efectivo y seguro comparado con otros analgésicos. Los AINE son los analgésicos de primera elección en el cólico biliar no complicado ya que son más efectivos tienen capacidad de mejorar el pronóstico y limitan la evolución del cólico a colecistitis aguda.
Un estudio sistemático y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) seleccionaron 7 ECA, con 349 pacientes. La comparación entre AINE y todos los otros analgésicos muestra un beneficio a favor de los primeros, con una menor necesidad de rescates analgésicos (OR=0,32; IC del 95%, 0,16-0,61) y una menor evolución a colecistitis aguda (OR=0,19; IC del 95%, 0,08-0,44).
El cólico biliar es una condición dolorosa que requiere atención médica adecuada. Reconocer los síntomas y saber cuándo acudir a urgencias puede prevenir complicaciones graves. Si experimentas dolor abdominal severo y persistente, especialmente después de comer, consulta a un médico para recibir el tratamiento adecuado.
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