¿Qué hacer con la leche materna extraída: Conservación y uso?

27.10.2025

La mejor forma de dar leche materna a tu bebé es de forma directa a través del amamantamiento por favorecer el vínculo madre-hijo y ofrecer, no solo la mejor alimentación, sino también confort al bebé.

Sin embargo, en situaciones especiales que obligan a la separación transitoria del bebé de su madre como la hospitalización del bebé, el trabajo o la misma donación de tu leche hacen necesaria su extracción y conservación.

¿Por qué extraer y conservar la leche materna?

Si das el pecho, hay muchos motivos para conservar la leche materna. Por ejemplo, puedes bombearla o extraerla mientras estás en el trabajo y almacenarla para dársela al bebé más tarde.

Aunque lo idóneo es dar el pecho directamente al bebé o extraer la leche justo antes de la toma, la leche materna también puede conservarse. La conservación de la leche materna es una buena solución cuando la madre se incorpora al trabajo o si no puede estar presente en el momento de la toma.

¿Cómo extraer la leche?

Existen varias formas de extraerse la leche y cada madre debe escoger la que mejor le funcione:

Lea también: ¿Consideras no continuar con tu embarazo? Esto te interesa

  • Extracción manual
  • Extracción con sacaleches manuales
  • Extracción con sacaleches eléctricos

Antes de su extracción se recomienda una higiene de manos adecuada con agua y jabón.

Tabla comparativa de métodos de extracción

EXTRACCIÓN VENTAJAS INCONVENIENTES RECOMENDADO
MANUAL
  • Realizar masaje previo
  • No dolorosa
  • No necesita aparatos
  • Económica
  • Técnica sencilla
La técnica requiere cierta práctica Ideal para extraer en domicilio, en postparto o en caso de ingurgitación u obstrucción mamaria
SACALECHES MANUALES
  • Baratos
  • Fáciles de transportar (pequeños y pesan poco)
  • Requiere utilización de las dos manos y el esfuerzo de la madre para la extracción
  • También requiere cierta práctica
  • En lactancias establecidas
  • En extracciones fuera de casa (en el trabajo)
SACALECHES ELÉCTRICOS Dobles
  • Los más eficaces
  • Se emplea menos tiempo en la extracción
  • Grandes y aparatosos
  • Caros
  • De uso hospitalario (ideal para prematuros u hospitalización)
  • Domésticos
SACALECHES ELÉCTRICOS Individuales
  • Más pequeños
  • Menos peso
  • Fácil transporte
Menor eficacia de extracción que las dobles
  • Para lactancias establecidas
  • Para el lugar de trabajo

¿Cómo transportar la leche tras la extracción?

Una vez extraída, la leche se puede recoger con el mismo recipiente del colector de sacaleches, con un biberón o botecitos/bolsas especiales se recoge y se introducirá lo antes posible en una nevera portátil de camping para su transporte.

Una vez en casa, se debe guardar en el frigorífico o congelar según el tiempo de conservación que se quiera. Estos recipientes conviene lavarlos previamente con agua y jabón dejando secar al aire.

Se recomienda más el uso de recipientes que bolsas ya que conservan mejor las propiedades inmunológicas de la leche.

¿Cómo almacenar la leche materna?

Para guardar la leche materna se deben utilizar recipientes aptos para su almacenamiento.

Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?

Normalmente, estos recipientes suelen ser de vidrio o plástico y deben estar bien lavados y completamente secos.

Además, se pueden usar bolsas para almacenar la leche extraída, pero no hay que usar forros desechables para biberones.

La leche se debe dividir en la cantidad que toma el niño y escribir la fecha de extracción en el recipiente. De este modo, siempre se utilizará primero aquella con la fecha más antigua.

Si la leche materna se congela, se debe tener en cuenta dejar un espacio al envasarla, ya que aumenta el volumen en el congelador. Los envases de leche deben estar perfectamente cerrados para evitar contaminación cruzada.

Otro consejo para almacenar la leche materna extraída es no colocarla en la puerta del congelador o de la nevera. De este modo, se reduce la posibilidad de dañar la leche por los cambios de temperatura.

Lea también: Ayuda a tu bebé a hacer caca

Es conveniente saber unas normas básicas de almacenamiento y conservación de la leche materna:

  • Higiene de manos antes de manipular la leche.
  • No es necesario lavar el pezón, con la ducha diaria es suficiente.
  • Una vez extraída, lo ideal es etiquetarla con la fecha y la hora de la extracción.
  • Tras la extracción, refrigerarla cuanto antes. Si se quiere congelar, se recomienda hacerlo en las primeras 24 horas desde la extracción.

Cuantos menos cambios de temperatura sufra mejor. Hay que evitar guardarla en la puerta de la nevera. Se recomienda guardar pequeñas cantidades (60-120 ml) en la nevera o congelador, dado que lo que sobre de la toma, una vez descongelado, se tendrá que desechar. A la hora de descongelar, escoger la que sea más antigua según la etiqueta.

La leche materna se debe guardar en recipientes aptos para uso alimentario, libres de bisfenol A. No se deben almacenar en recipientes que no sean para uso alimentario, como los botes para la recogida de orina.

En el mercado hay varios tipos de recipientes que cumplen estos requisitos.

  • Por un lado están las bolsas de congelación de leche materna. Su mayor desventaja es que pueden sufrir pequeñas roturas y contaminar la leche. Por ello, se recomienda guardarlas en un lugar del congelador aislado, para que no se dañen. Su mayor ventaja es que ocupan poco sitio y son más económicas.
  • También hay botellas de polipropileno rígidas, más seguras contra las roturas.
  • Los frascos de cristal (pírex) son una buena opción, ya que se pueden usar de nuevo. No se rompen con facilidad y mantienen bien las propiedades de la leche.

¿Qué cantidad de leche congelo?

Dependerá de cual sea el motivo y el momento de la congelación. Al principio, si aún no sabemos cuanta leche tomará el bebé es mejor congelar recipientes con pequeñas cantidades (por ejemplo, 60ml). Después se podrá congelar lo que el bebé necesite para cada toma.

Al congelarse la leche aumenta de volumen, por lo que se aconseja dejar unos 2 cm. del recipiente vacíos para que no se rompa con la congelación. Por esto también se debe apuntar la cantidad de leche que hay en el recipiente antes de congelarse.

Es importante escribir la fecha de extracción para poder ir consumiendo la leche más antigua primero.

¿Cuánto tiempo se puede quedar la leche recién extraída a temperatura ambiente?

La leche de madre contiene bacterias, que le aportan gran parte de sus propiedades beneficiosas. A temperatura ambiente (26-32ºC) las bacterias crecen muy rápidamente, por lo que se debe intentar refrigerarla lo antes posible. Unas 4 horas a temperatura ambiente sería el máximo tiempo razonable.

Si no se tiene un frigorífico en el lugar de la extracción se puede meter la leche en una nevera portátil con acumuladores de frío. De esta forma, la leche estaría a unos 15⁰C y podría mantenerse 6-8 horas.

¿Y, cuánto tiempo puede estar en la nevera?

Las neveras domésticas suelen estar a una temperatura que oscila entre los 2⁰C y los 6⁰C. A esta temperatura el crecimiento de las bacterias se para, pero con el paso del tiempo se pueden perder otras propiedades de la leche materna. Por tanto, es mejor que la leche esté en la nevera no más de 72 horas.

La temperatura a la que los alimentos están dentro de la nevera depende de las veces que se abre la puerta y de la cantidad de alimentos nuevos que se introducen. Para evitar cambios en la temperatura, se puede almacenar la leche en la parte más fría de la nevera, al fondo, y nunca en la puerta. También se debe separar de alimentos como el pescado, ya que cogería olor.

¿Hasta cuándo se puede mantener congelada?

En las casas, la temperatura de los congeladores suele estar entre -18⁰C y -22⁰C (cuantas más estrellas tenga el congelador más frío consigue). En caso de dudas de la temperatura a la que está el congelador se podría consultar el manual del usuario.

En los que alcanzan temperaturas de -18ºC (los clasificados por el fabricante con tres estrellas) la leche puede guardarse hasta 3 meses.

En aquellos en los que la temperatura alcanza -20ºC (los congeladores industriales) puede estar hasta 6 meses.

Algunas guías consideran que la leche que se mantiene a -20ºC se puede consumir hasta 12 meses después de congelarse, pero hay pocos estudios que avalen esto, por lo que parece poco seguro y no se recomienda.

Lo ideal es que la leche esté almacenada en un cajón, separada del resto de alimentos. Pero, si no puede ser, por lo menos debería estar separada del pescado. Si el congelador no tiene cajones se puede poner en las baldas, al fondo del todo.

Tabla de conservación de la leche materna

TIPO DE LECHE MATERNA A TEMPERATURA AMBIENTE REFRIGERADOR O NEVERA CONGELADOR
Recién extraída en recipiente cerrado
  • 6-8 horas a 25 °C o menos
  • Idealmente 3-4 horas
72 horas idealmente
  • Congeladores de nevera (*): 2 semanas
  • Congelador de puertas separadas (**): 3 meses
  • Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses
Descongelada en la nevera 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) 24 horas No volver a congelar
Descongelada en agua caliente Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha 4 horas hasta la próxima toma No volver a congelar

¿Cómo descongelar la leche para dársela al bebé?

El proceso de descongelación de la leche materna debe ser gradual. Por ello, es recomendable sacar la leche del congelador y guardarla en la nevera el día antes de su utilización. De esta forma, las proteínas de la leche materna no sufren cambios bruscos de temperatura y conservan al máximo sus propiedades.

Lo ideal es descongelarla lentamente sacándola la noche previa a la nevera. Si tenemos más prisa, podemos descongelarla calentándola en un cazo de agua caliente (fuera del fuego).

Si la descongelación lenta no es posible, puede optarse por la descongelación rápida siguiendo estos pasos: puede hacerse colocando el frasco o bolsa de congelado bajo un chorro de agua, fría primero y poco a poco más tibia.

En este caso la leche ha de consumirse antes de 3 horas. Un método permitido para descongelar de forma rápida la leche materna es calentar agua en un cazo y, una vez apartado del fuego, introducir dentro el envase de leche congelada hasta que ésta alcance la temperatura deseada.

No se recomienda descongelar con microondas porque el calentamiento es irregular y puede producir quemaduras. Tampoco calentarla directamente en el fuego.

Tras descongelarla es necesario removerla, mezclándola bien, antes de dársela al bebé. Es importante saber que una vez descongelada, podemos guardarla hasta 24 horas en la nevera, pero si la hemos calentado, lo que sobre de la toma no podemos volver a congelarlo y deberemos consumirlo antes de 4 horas, guardándolo en la nevera. Sí que podremos mezclar en una misma toma la leche extraída en distintas fechas.

En cualquier caso, una muestra de leche materna descongelada nunca se debe volver a congelar.

¿Cómo se descongela la leche materna? ¿Cuánto tiempo dura desde que la he descongelado?

La mejor forma de hacerlo es dejarla en la nevera hasta que se haya descongelado o a temperatura ambiente con vigilancia, para que no se quede mucho tiempo descongelada fuera de la nevera.

Si no da tiempo se puede hacer al 'baño María' en agua templada (37-40ºC), no hirviendo. No se debe hacer en el microondas, ya que la distribución del calor es irregular.

La leche materna descongelada se debe tomar antes de 24 horas tras la descongelación y durante este tiempo debe estar en nevera. No se puede volver a congelar leche que ya ha sido descongelada.

Para darla al bebé se puede atemperar un poco la leche en el mismo 'baño María', bajo el grifo de agua caliente o con las manos, según sus preferencias. Una vez que el niño haya tomado parte de la leche, el resto se puede dejar como máximo 2 horas a temperatura ambiente.

¿Cómo administrar la leche extraída?

La leche fresca recién extraída es la que conserva el mayor número de propiedades. La refrigeración, la congelación y el calentamiento a altas temperaturas producen cambios en la composición de la leche materna. Por ello, la leche fresca es la que debe usarse en primer lugar, siempre que sea posible.

Antes de ofrecérsela al bebé, asegúrate de remover bien la leche para que su temperatura sea uniforme. Manipular cualquier alimento exige siempre máximo cuidado e higiene. En el caso de la leche para alimentar a un bebé, cuyo sistema inmunitario es aún inmaduro, el cuidado ha de ser muy meticuloso para evitar riesgos.

¿Se puede calentar la leche materna congelada?

La leche materna que se ha guardado en el frigorífico, independientemente de que se haya congelado antes o no, puede calentarse. No obstante, no hay necesidad de que los bebés tomen leche materna tibia. Está bien dársela fría o a temperatura ambiente.

Si deseas calentar la leche materna después de guardarla en el frigorífico, sigue estos pasos:

  • Sumerge el biberón en agua tibia. Usa una cacerola o un recipiente con agua tibia para calentar el biberón. También puedes emplear un calentador de biberones.
  • No calientes los biberones en los fogones ni en el microondas. Las altas temperaturas pueden matar los anticuerpos de la leche que combaten las enfermedades, así como crear puntos calientes que pueden quemar la boca de tu hijo.
  • Comprueba que la leche no esté demasiado caliente. Antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche. Para ello, rocíala en el interior de la muñeca. Debe estar caliente, pero no en exceso.
  • No esperes demasiado para dar la leche. Una vez que hayas calentado la leche, debes usarla durante las dos horas posteriores.

¿La leche materna conservada es diferente de la fresca?

La leche materna que ha estado guardada, ya sea en el frigorífico o en el congelador, puede tener un aspecto diferente al de la leche materna extraída. Incluso puede separarse en una capa cremosa y otra lechosa. Esto es completamente normal; agítala suavemente para volver a mezclarla.

La leche descongelada también puede oler o tener un sabor diferente debido a la descomposición de las grasas de la leche. A pesar de ello, sigue siendo segura para tu bebé, y lo más seguro es que no note la diferencia.

Puedes mezclar la leche materna previamente enfriada con leche materna fresca en una proporción de 1:1. Es mejor que las dos leches tengan una temperatura similar cuando hagas esto.

Si tu peque no se termina el biberón de leche conservada, la cantidad sobrante se puede usar durante las dos horas posteriores. De lo contrario, tendrás que tirarla.

En ocasiones la leche descongelada adquiere un olor y sabor rancio por acción de la lipasa, una enzima presente en la leche que ayuda a la digestión de las grasas. No es perjudicial para el bebé, pero puede provocar su rechazo. Para evitarlo se aconseja la congelación inmediata de la leche tras su extracción.

tags: #que #hacer #con #la #leche #materna

Publicaciones populares: