Rechazo a la Abuela Paterna: Causas y Consecuencias

26.10.2025

La relación entre abuelas y nietos es vital, pero en ocasiones, nos encontramos con situaciones en las que los niños muestran un repentino rechazo hacia sus abuelos, lo cual puede resultar desconcertante y preocupante para todos los involucrados.

Aunque los abuelos suelen ser figuras importantes en la vida de los niños, brindando amor, cuidado y apoyo, existen diversos factores que pueden influir en este cambio repentino de actitud. La relación entre abuelos y nietos puede ser muy compleja y variada. Aunque en muchos casos es una relación llena de amor y cariño, también puede ocurrir que un hijo rechace a su abuela sin una razón aparente.

Causas del Rechazo a la Abuela Paterna

Existen diferentes razones por las cuales un niño puede rechazar a su abuela. Una de las posibles causas es la falta de conexión emocional. Los niños son muy sensibles a las energías y emociones de las personas que los rodean.

Otra posible causa es la falta de tiempo de calidad juntos. Si la abuela no pasa tiempo suficiente con su nieto, puede que el niño no se sienta cercano a ella y, por lo tanto, la rechace. Además, es posible que el niño haya tenido experiencias negativas con su abuela en el pasado.

Por otro lado, algunos niños pueden sentirse amenazados por la relación entre su madre y su abuela. Es importante tener en cuenta que cada relación es única y que cada niño es diferente. Por lo tanto, no existe una única respuesta o solución para todos los casos de rechazo hacia la abuela.

Lea también: Causas del Rechazo al Pecho en la Lactancia Mixta

Roles de Género y Dinámica Familiar

Tampoco podemos dejar de lado la realidad de que en muchas culturas, lo tradicional es que el lado familiar vinculado al padre haya sido asignado un rol más reservado y apartado a causa de los sistemas patriarcales y de cómo prevalecen los roles de género que priorizan la unidad familiar. Estos patrones han extendido sus tentáculos y han llegado a este ciclo de exclusión actual.

Por más que las cosas estén cambiando, su sombra es aún alargada, y parece que no será la próxima generación la que ya disfrute del sol de pleno. Cuando los roles de la mujer siguen tan arraigados que terminan por salpicar a las relaciones que los hijos tienen con la familia, seguimos construyendo un futuro inamovible en el que los cuidados terminan por recaer en demasiadas ocasiones sobre las mismas personas.

“Cuando las chicas les piden a sus madres que cuiden de sus criaturas, estas abuelas que cuidan están retrasando la negociación una generación. Cuando cuido a esa criatura, impido que mi hija negocie con su pareja. Estamos impidiendo que la sociedad avance, porque los chicos tienen que implicarse en la crianza”, explicó Anna Freixas, autora de ‘Yo, vieja’, durante el festival de literatura FLEM 2022. Si queremos que la familia paterna esté más vinculada en la crianza, tenemos que comenzar a cambiar las cosas desde el propio hogar.

Ventaja Matrilineal

Pero al margen de tales comentarios, la psicóloga Sonia Salar imparte habitualmente en la Universidad de Utah clases sobre estudios familiares, y cuando lo hace, pregunta a los alumnos siempre quién está más cerca de la familia materna y quién lo está de la paterna. Asegura que quienes se sienten más cercanos a la familia materna son mayoría, siguiendo así la denominada ventaja matrilineal, que explica que las mujeres generalmente tenemos vínculos más cercanos con nuestros padres que con nuestra familia política, por lo que las relaciones entre hijos y abuelos maternos son más estrechas.

No es de extrañar, pues como las madres suelen encargarse de los cuidados de la casa y de los niños incluso cuando son las principales proveedoras, tienden a ser las que reciben más ayuda de su propia familia para cuidar a los hijos -así lo indica un estudio-, por lo que se forman relaciones más estrechas entre ese lado de la familia y los pequeños. Por supuesto, si los padres comienzan a prestar mayor ayuda, la fórmula se pone en marcha siguiendo tales máximas con el lado paterno de la familia, por lo que se equilibra la balanza.

Lea también: Psicoanálisis y Rechazo Materno

Uno de los motivos de este desequilibrio familiar (tanto emocional como de carga) es que las mujeres solemos encargarnos de los cuidados y de esas labores invisibles que se encargan a su vez de fortalecer los lazos familiares, como puede ser recordar los cumpleaños de cada miembro de la familia para que se hagan las pertinentes llamadas.

Según un estudio de Somos Equipo, el 54% de las mujeres reconoce ser la principal responsable de las tareas invisibles, frente al 17% de sus parejas. Tal y como ha descubierto una investigación acerca de esa función de fortalecimiento de relaciones familiares, los abuelos se sienten más conectados con los niños de sus hijas que con los de sus hijos; y otro estudio relacionado señala que las mujeres son las ‘kinkeepers’, es decir, las guardianas de la familia. Hablamos de un rol social que tradicionalmente ha sido asumido por las mujeres y que consiste en promover y proteger las relaciones entre los miembros de la familia, como hemos señalado anteriormente.

El 91 % de las mujeres se identificaban en la encuesta así. Tampoco podemos dejar de lado la realidad de que en muchas culturas, lo tradicional es que el lado familiar vinculado al padre haya sido asignado un rol más reservado y apartado a causa de los sistemas patriarcales y de cómo prevalecen los roles de género que priorizan la unidad familiar.

El Rol de la Abuela Paterna

La energía de la abuela paterna es un legado poderoso que tiene una influencia significativa en nuestras vidas.

  • El vínculo ancestral: La abuela paterna es un eslabón importante en nuestra cadena ancestral.
  • La sabiduría ancestral: La abuela paterna es una fuente inagotable de sabiduría. A través de su experiencia de vida, nos enseña lecciones valiosas sobre el amor, la resiliencia y la importancia de mantener nuestras tradiciones vivas.
  • El amor incondicional: La abuela paterna nos muestra un amor incondicional y nos brinda apoyo emocional en momentos de dificultad. Su energía amorosa nos envuelve y nos da fuerza para enfrentar los desafíos de la vida.
  • La conexión con la naturaleza: La abuela paterna tiene un profundo respeto y conexión con la naturaleza. A través de su energía, aprendemos a apreciar y proteger el medio ambiente.
  • La fortaleza y la perseverancia: La abuela paterna es una figura de fortaleza y perseverancia. A través de su energía, aprendemos a enfrentar los desafíos de la vida con valentía y determinación.

Consecuencias del Rechazo

La relación que los abuelos tienen con sus nietos no siempre es tan gratificante como a nosotros nos gustaría. El exceso de quejas o reproches, las comparaciones o la desvalorización pueden dañar la autoestima de nuestros hijos y hacer que empiecen a sentir emociones extremas, incluso rechazo a alguno de los miembros de la familia.

Lea también: Apellido de la Abuela: Proceso de Cambio

En ocasiones, nos encontramos con situaciones en las que los niños muestran un repentino rechazo hacia sus abuelos, lo cual puede resultar desconcertante y preocupante para todos los involucrados.

¿Qué Hacer Ante el Rechazo?

Si tu hijo de repente rechaza a sus abuelos, recuerda que es solo una fase y no significa que el amor y el vínculo se hayan perdido para siempre. Mantén la comunicación abierta, sé paciente y brinda apoyo a ambas partes para que puedan superar esta situación juntos.

En España, no puedes prohibir que los abuelos vean a sus nietos, salvo que exista una “justa causa”. Por ello, te damos algunas ideas sobre cómo alcanzar un acuerdo de visitas entre abuelos y nietos sin tener que llegar a juicio. En España, muchos padres y madres no quieren que los abuelos vean a sus hijos.

A día de hoy, en España, sólo se puede prohibir que los abuelos vean a sus nietos si hay una justa causa. Y, en principio, nada de lo anterior podría ser considerado, por sí mismo, una justa causa para que los abuelos pierdan su derecho a ver a sus nietos. A continuación analizamos con algo más de detalle esas causas y alternativas para no llegar a juicio por este conflicto familiar.

Justa Causa para Impedir el Contacto

¿Qué es esa “justa causa” que puede justificar que los abuelos no vean a sus nietos? Aunque la ley no establece unos criterios exactos, los abogados de familia consideran que algunas razones para prohibir que los abuelos vean a sus nietos pueden ser las siguientes:

  • Que no exista ningún vínculo afectivo con los niños, por falta de relación o de contacto
  • Que existan conflictos graves entre padres y abuelos (por ejemplo, malos tratos).
  • Conductas inapropiadas por parte de los abuelos, por ejemplo en contra de los progenitores
  • Informes psicológicos que acrediten un riesgo para los menores

Mediación Familiar

La mediación familiar es un procedimiento muy interesante si tienes dificultades para llegar a un acuerdo por tu cuenta sobre cómo tus hijos pueden pasar tiempo con sus abuelos. A sus ventajas habituales hay que añadir una novedad legal importante: desde abril de 2025, en España, es obligatorio demostrar que se ha intentado una negociación antes de interponer una demanda.

Resolver conflictos de manera amistosa tiene muchas ventajas. En el caso de las familias, y sobre todo cuando hay menores, los aspectos positivos superan, con mucho, al esfuerzo que a veces supone dialogar con alguien con quien la relación no es todo lo buena que debería.

Ventajas de la Mediación Familiar

  • La mediación es más rápida que un procedimiento judicial
  • También es más barata, ya que los gastos se reparten entre todas las personas que participan
  • Mejora la comunicación familiar
  • El acuerdo de mediación es de obligado cumplimiento

Abuelos Tóxicos

Cualquier persona corre el riesgo de convertirse en tóxica. Ocurre cuando ciertas características negativas de su personalidad ejercen poder sobre el resto, quitándoles energía, generando emociones negativas o dañando su autoestima. Esto también aparece en el caso de los abuelos, sin que ellos lleguen a ser siempre conscientes del daño que pueden acarrear.

Todo abuelo forma parte importante de la vida de sus nietos. Añaden aspectos que complementan a lo que los padres dan, como el cariño, el cuidado o la atención. Además, apoyan en la crianza y orientan en base a la experiencia vivida. Una influencia que muchas personas agradecen, especialmente por la ayuda en el cuidado cuando como padres no pueden estar presentes. Sin embargo, a veces no nos damos cuenta que esa ayuda puede volverse negativa en el comportamiento de los niños o en su gestión emocional.

¿Cómo Detectar si el Abuelo es Tóxico?

A través de las siguientes claves podremos observarlo:

  1. Ausencia de límites: Cuando se refiere a algo que tenga que ver con el nieto, siempre buscan meterse y opinar, incluso en las veces que se le pida que no lo haga. No tienen límites y hacen más de lo que se les pide, llegando a saltarse normas que estaban puestas por los padres.
  2. Discriminación: Este rasgo se da en los casos en los que hay más de un nieto. Muestran favoritismos claros, ensalzan de forma directa a uno y hacen numerosas comparaciones. No solo lo hacen con los padres, sino que usan esos comentarios también con los nietos. Hacen referencia al comportamiento, los juegos o el rendimiento académico.
  3. Manipulación: El mayor miedo de un abuelo tóxico es sentirse excluido y delatado. Intentarán manipular las diferentes situaciones, usando a distintos miembros, incluidos los nietos, para tener aliados y claros enemigos. Esta manipulación también puede ir hacia aislar a los padres para ellos no sentirse solos.
  4. Desvalorización: Suele ir dirigida a los padres, haciéndoles ver que ellos no saben cómo educar o cómo criar a un niño. Aunque, si han escogido a su nieto favorito, también lo harán con los demás pequeños.
  5. Castigo: Utilizan mucho más el castigo como forma de hacer lo que ellos quieren. Esos castigos suelen ser a espaldas de los padres y, en muchos casos, ya estaban prohibidos de antemano. Los modelos educacionales que siguen muchas familias actuales es la del 'reforzamiento', con un mayor uso de los premios que de los castigos. De hecho, desde la Psicología es el modelo más habitual, pero muchos abuelos se niegan a aceptarlo.

El Sentimiento de Abandono

El abandono de nuestros padres, de nuestra pareja, en la infancia o incluso de la sociedad, produce una herida que no se ve, pero que uno siente con daño cada día. Porque es un vínculo roto por donde antes se nutrían nuestras emociones y nuestra seguridad.

Pero, hay un aspecto que debemos tener en cuenta: el abandono no solo se produce por una ausencia física. El abandono más común es aquel donde deja de existir una autenticidad emocional, ahí donde aparece el desinterés, la apatía y la frialdad. La idea de este vacío no tiene edad, es algo que todo niño va a percibir y que, por supuesto, llega a devastar a cualquier adulto.

Suele decirse que para entender lo que supone ser abandonado, “uno tiene que ser abandonado”. No obstante, eso algo que nadie merece, porque con cada ausencia perdemos una parte de nosotros mismos, y ninguna persona debería padecer este sufrimiento.

Las implicaciones psicológicas que se derivan de una vivencia temprana ligada al abandono suelen ser, por lo general, bastante graves. Aunque cada niño afronta los hechos de una manera, es común que quede la huella de un trauma, y los traumas no se los curan con el tiempo, solamente si nos afrontamos adecuadamente.

Consecuencias Ligadas al Abandono Emocional

A la hora de hablar de consecuencias asociadas a una dimensión psicológica traumática, es importante tener en cuenta que existe mucha variabilidad. No todas las personas asumen y expresan el dolor de la misma manera. No obstante, podríamos resumirlo así:

  • Sufrir el abandono en la infancia supone muchas veces tener serias y grandes dificultades a la hora establecer relaciones estables en la edad adulta. Es común desconfiar, sentirse vulnerable, pasar por épocas de cierta apatía, ahí donde resulta muy complicado gestionar emociones como la rabia o la tristeza.
  • Cuando una persona sufre el abandono de la pareja o el de la propia sociedad, puede llegar incluso a sabotearse a sí mismo pensando, que no merece ser feliz o amado, que no tiene aptitudes o que ya no merece la pena luchar por sus propios sueños.
  • Asimismo, aparecen también problemas de codependencia o de necesidad de aprobación y reconocimiento: llegan a dar demasiado de ellos mismos a los demás, sintiendo que, más tarde, lo recibido no es igual a lo que han invertido. Esta dependencia afecta de forma negativa en la forma en la que se construyen los vínculos afectivos con otros.
  • A su vez, es común sufrir ciertas “reminiscencias emocionales”. En diversas ocasiones, algo o alguien reactiva sus sentimientos de abandono y todo su mundo se paraliza de nuevo.
  • Las personas con heridas por abandono suelen estar en un estado constante de hipervigilancia. Al haber vivido situaciones de peligro en la infancia sin que nadie los socorriera, aprenden a no explicar y a no compartir.
  • Es muy habitual también que aparezcan respuestas ligadas a trastornos de ansiedad y depresión, como la necesidad constante de validación externa, el miedo al rechazo y sentimientos de culpabilidad y vergüenza.

Rabia Hacia la Madre

¿Necesita una conciliación? ¿Crees que tu hijo/a tiene una rabia contra ti? ¿por qué puedo sentir un rechazo hacia mi madre? Las madres y los hijos/as pueden llegar a tener una relación muy especial. Por desgracia, en algunos casos los hijos/as pueden llegar a sentir rabia contra la madre debido a una serie de razones que no llegamos a comprender. Pero, ¿por qué un hijo/a adulto/a rechaza a su madre? Aunque se trata de una situación rara, existen casos en los que los hijos/as sienten un rechazo hacia sus madres. Esto puede ser debido a una serie de factores que van desde la crianza negligente hasta los problemas de apego en la primera infancia o incluso la presencia de un trastorno mental.

Motivos de la Mala Relación

Existen diversos motivos por los que puede existir esta mala relación entre la madre y un hijo/a.

  • Madre controladora: Cuando una madre es demasiado controladora puede acabar haciendo que sus hijos/as lleguen a odiarlas.
  • Estilo de apego: El estilo de apego implica la manera en la que se relaciona una madre con sus hijos/as. De esta forma, cuando hemos tenido un apego evitativo, ansioso o ambivalente, implica que los niños/as no cuentan del todo con el apoyo de sus madres. Esto puede acabar influenciando tanto nuestra relación y sentimientos hacia la madre y las demás personas.
  • No se respetan los límites: El odio entre un hijo/a y su madre se puede desarrollar cuando los límites no se respetan. Es decir, cuando una madre se entromete demasiado con sus hijos/as y además no respeta los límites que este/a le impone, esto puede acabar creando un rechazo por parte de ellos/as.
  • Trastorno mental: A veces los hijos/as adultos/as que odian a su madre pueden desarrollar estos sentimientos debido a que están bajo la influencia de los síntomas propios de un trastorno mental.

Síndrome de Alienación Parental (SAP)

En este artículo vamos a ver qué es el Síndrome de Alienación Parental o SAP, y si hay o no una manera de evaluarlo, mediante un informe psicológico pericial. A menudo, el divorcio ocasiona discrepancias acerca de la forma de gestionar las relaciones paterno-filiales. Cuando uno de los progenitores persigue enfrentar a su hijo con el otro progenitor, supuestamente sucede lo que el psiquiatra infantil Richard Gardner dio a conocer como el Síndrome de Alienación Parental (en adelante SAP).

¿Qué es el Síndrome de Alienación Parental (SAP)?

Se conoce al SAP como una polarización de los hijos o hijas a favor de un progenitor y en contra del otro (generalmente con el que no conviven), al que rechaza extremadamente y sin motivo aparente. En ocasiones también existe la participación de la familia de padre o madre que ejerce la custodia. Su expresión viene derivada del “lavado de cerebro” del niño contra un padre sin la existencia de una justificación, y puede ser considerado una forma de maltrato infantil.

¿Cuándo Suele Darse el SAP?

El Síndrome de Alienación Parental suele aparecer cuando los progenitores se encuentran sumergidos en un proceso de ruptura que involucra una guarda y custodia. Es importante recalcar que el rechazo debe de estar originado en la actitud del progenitor alienador (el que fomenta esta conducta), y no por otra situación. Cuando la negativa se da en un contexto justificado (por ejemplo, un maltrato o abuso sexual) el SAP no sería aplicable.

Los Síntomas del Síndrome de Alienación Parental

Afecta a la estabilidad y equilibrio emocional de los menores, además de provocar una mayor desintegración de la dinámica de interacción familiar y la afectación de los derechos de estos a relacionarse con sus progenitores.

Ejemplos de Síntomas Concretos en los Niños

Cuando los niños son manipulados durante algún tiempo por el uno de sus padres en contra del otro con el fin de que sienta rechazo hacia él, comienzan a mostrar algunos indicadores o conjunto de síntomas concretos, relacionados con esta problemática.

Algunos ejemplos de signos que podrías observar en los menores son:

  • Rechazo sin motivo aparente hacia ti, con conductas injustificadas.
  • Utilizan frases o expresiones negativas típicas del otro padre o madre.
  • Tratan de evitar los encuentros que tienen contigo.
  • Se ponen agresivos o irascibles.
  • Aparecen insultos contra tu persona.
  • Hacen falsas acusaciones contra ti.
  • Aparecen sentimientos de temor a mostrar afecto o ganas de contactar contigo.

Causas de la Alienación Parental

¿Qué empuja a un padre o a una madre a esto? ¿A dañar la relación paterno-filial del otro cónyuge con los menores? Cada situación es diferente, pero este comportamiento puede venir derivado de múltiples factores, como por ejemplo:

  • Falta de autoestima.
  • Escasas habilidades sociales.
  • Dependencia emocional.
  • En caso de maltratadores en situación de Violencia de Género o violencia doméstica.
  • Trastornos de la personalidad, como el narcisismo.
  • Dificultades a la hora de expresar y comprender las emociones (falta de empatía).

Ejemplos de Comportamientos del Progenitor Alienador

Situaciones en las que el progenitor alienador lleva a cabo para propiciar el SAP son (en presencia de los menores):

  • Realizar comentarios negativos, insultos y faltas de respeto hacia el progenitor afectado.
  • Contarle al niño o a la niña detalles sobre el procedimiento judicial, que ponen en mal lugar al otro padre.
  • Mentir sobre el padre que lo sufre.
  • Dificultar la relación paterno-filial: rechazar las visitas o la convivencia que le corresponde por derecho.
  • No informar al otro sobre la vida del menor, su evolución escolar, su salud, etc.
  • Fomentar el distanciamiento o enfriamiento de la relación.
  • Ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el progenitor rechazado.
  • Premiar comportamientos despectivos hacia el otro padre.
  • Hacer que su propia familia se una a estas estrategias o procesos de alienación.

¿Es Delito el Síndrome de Alienación Parental en España? ¿Cómo Denunciar?

En España, hay un vacío legal alrededor del SAP. Para entenderlo, pongámonos en contexto: el SAP se define como un desorden psicopatológico en el contexto familiar. No está recogido de forma oficial como un trastorno mental. Ni en sistemas de clasificación como la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades) ni en el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) de la Asociación Americana de Psiquiatría. Sin embargo, SÍ que puede ser clasificado como una problemática objeto de atención clínica en el DSM-V (y será incluida en la CIE en su próxima edición por la Organización Mundial de la Salud).

Es decir, NO puede ser objeto de denuncia por alienación parental ni ser utilizado como fundamento legal.

El Informe Pericial: ¿Sirve para Demostrar (o Analizar) la Alienación Parental?

La existencia de un supuesto síndrome de alienación puede ser expuesta únicamente mediante la valoración de un psicólogo experto. Sin embargo, al no tener respaldo en la evidencia científica, un perito no debería realizar un informe psicológico buscando analizar un SAP.

Sin embargo, estando sumergidos en procesos de custodia, existen otras alternativas, por ejemplo el informe de capacidades parentales donde se analiza la relación paternofilial y el estilo de crianza del progenitor, determinando si tiene buenas capacidades parentales.

¿Qué Hacer si Veo en Mi Hijo/a el Síndrome de Alienación Parental?

El SAP es un problema real que aparece en multitud de familias separadas, divorciadas, o en fase de ruptura (entendiendo SAP como una situación de rechazo, y no como un fenómeno con evidencia científica). La mejor solución es la prevención. La actitud de los padres en la ruptura, cómo lo comunican, lo que dicen y hacen respecto al otro progenitor frente su hijo, es de gran relevancia en el esta situación.

En este sentido, una mediación en el entorno familiar, que aborde sus auténticas necesidades, es una alternativa. Esta intervención debe considerarse de forma paralela o con una vinculación muy estrecha al contexto judicial. Puede ser necesario incluso cambiar las condiciones del régimen de custodia para que los menores establezcan de nuevo vínculos con el padre afectado por este síndrome, aunque los niños se nieguen. Esto, unido a la terapia psicológica, es una gran solución para revertir esta situación (tanto en el padre como en los hijos).

Por último, hay que intentar hablar entre los padres. Si estás en esta situación, trata de explicárselo a tu expareja, y de convencerle de que esta situación no le hace ningún bien a vuestros hijos. El objetivo es lograr una adecuada orientación psicojurídica que permita poner punto y final al litigio. Conservando siempre la mayor estabilidad emocional de la familia y poniendo especial cuidado a las necesidades de los menores.

tags: #rechazo #a #la #abuela #paterna #causas

Publicaciones populares: