Restaurante La Vía: Un Clásico en La Cañada, Paterna
En una época donde la calidad a menudo se sacrifica por la cantidad, el Restaurante La Vía se erige como un faro de autenticidad y dedicación en La Cañada, Paterna. Con más de cuarenta años de historia, este restaurante familiar ha sabido mantener unos valores que parecen haberse desvanecido en muchos otros lugares.
Siempre hay clientes que buscan algo más que un servicio estandarizado. Valoran la cercanía, la profesionalidad y la atención a los detalles. Es para ese tipo de gente para la que trabajamos. Porque trabajamos para poder vivir pero también queremos que nuestra vida se refleje en nuestro trabajo.
Un Legado Familiar Desde 1968
Miguel Romero Brell fundó la empresa en 1968. Su dilatada experiencia como camarero le había llevado a ser maître en los mejores restaurantes de Valencia (Rialto, Club Náutico), aunque la vida también lo llevó unos años a Melilla donde dirigió dos instituciones de renombre (Casino Militar, La Hípica). En Valencia fue Presidente de la Social del Sindicato de Hostelería durante cuatro años. Fue tras acabar su mandato cuando decidió dar el salto del mundo sindical al empresarial e invirtió en una zona, por aquel entonces deshabitada, llamada Montecañada. Se puede decir que el restaurante surgió con la misma urbanización.
Su emplazamiento en plena entrada de La Cañada unido al tiempo que la empresa lleva abierta, nos convierte en un punto de referencia en la zona grabado en la memoria de todos.
Especialistas en Celebraciones y Bodas
Preparar una boda no es tarea fácil, ni algo que se haga de un día para otro. Un acontecimiento como este, que debería ser motivo de fiesta, se puede convertir en determinados casos en un periodo incluso traumático para los novios y la familia cercana.
Lea también: Crítica de Restaurante Los Mellizos
Nuestra dilatada experiencia en este tipo de celebraciones, más de cuarenta años sirviendo banquetes, nos permite tener un contacto directo tanto con profesionales (chefs, fotógrafos, planificadores de bodas, floristas, actores, DJ´s, etc.) como con parejas de novios de todo tipo. Toda esta información nos ayuda a enfocar a cada pareja ofreciéndole las opciones más interesantes en base a los requisitos que ellos planteen. El fin, en definitiva, es conseguir que sientan que controlan todo el proceso organizativo pero facilitandoles la ejecución de las elecciones tomadas para así no perder la posibilidad de disfrutar del que puede ser uno de los años más importantes de su vida.
El Proceso de Planificación de Bodas
Nuestro primer contacto con los novios es la Entrevista Preboda. Siempre invitamos a todas las parejas que nos piden información a una entrevista para que nos conozcan y vean de una forma más personal hasta qué punto podemos cubrir sus necesidades. Nuestra mejor arma es conseguir su confianza y, en este sentido, damos lo mejor de nosotros para facilitar soluciones a cualquier necesidad que pudieran tener.
El segundo paso es el Sistema Checklist que, para que nos entendamos, es una especie de Diario de Boda en el que los novios podrán ir esbozando las diferentes opciones de su boda perfecta a lo largo de las entrevistas preboda que vayamos teniendo. En principio es una herramienta que permite a los novios configurar cómodamente un menú a su medida ya que pueden llevárselo a casa y revisarlo cuantas veces quieran.
Una Propuesta Gastronómica Variada
El restaurante Casa Toni de Paterna puede resumirse como un restaurante de producto, producto de aquí y de allí, nacional y extranjero, con recetas también de aquí y de allí. Casa Toni es un sitio grande, espacioso y con una terraza enorme tranquila en la parte trasera del restaurante. La oferta gastronómica de Casa Toni hace que sea un sitio único en Paterna, no hay ningún otro restaurante que ofrezca una cocina tan ecléctica con unos productos de tanta calidad y un resultado final digno de ir a seguir probando nuevas creaciones una y otra vez.
Los platos de su carta están influenciados por sus viajes, necesita seguir disfrutando de los que más huella le dejaron, y de esa búsqueda constante por hacer las cosas mejor con el mejor producto que puede conseguir.
Lea también: Menú del Restaurante Nino
Aunque ellos mismos reconocen que sus clientes no vienen buscando arroces los hacen, claro, y a nosotros nos prepararon un arròs del senyoret y las galeras que usaron para el fondo. Cuando crees que ya solo puede venir el postre porque a nadie nos cabía ni un grano de arroz más… no, la comida no iba a acabar aquí, aún faltaban las carnes que son su punto fuerte. Un lomo alto y otro bajo de vaca rubia gallega con 40 días de maduración, con unas ligerísimas notas a queso azul que tanto nos gustan a unos sin enmascarar lo más mínimo el sabor de la carne. Prácticamente cada plato fue acompañado con un vino distinto y terminamos la comida con cava y licores.
Opciones Culinarias en La Cañada
La Cañada empezó siendo un lugar de veraneo al que iban las familias a pasar las vacaciones con los hijos los meses en que no había colegio. Ahora, gracias a su proximidad a Valencia se ha convertido en una zona residencial. Pero curiosamente, o tal vez por la razón de sus orígenes y la proximidad a la gran ciudad, no ha desarrollado todavía todo su potencial gastronómico.
Interesante propuesta para disfrutar de una cocina con inquietudes. Carta con platos que sorprenden por su atrevimiento y frescura, como el arroz con sepia bruta y morcilla de la foto que probé en agosto del 2021, aunque ahora no está disponible. O un arroz de pulpo en tempura o la fideuà de carrilleras al curry, estos en carta actualmente. Espero que se trate de algo cíclico y que vayan rotando estás sugerencias para hacer más dinámica y variada la oferta.
Fui a mediodía entre semana y solo sirven menú, a la carta se come las noches que tienen abierto (viernes y sábado). Pero aún así comí bastante bien. Y desde luego barato. Cuando un menú del día te deja satisfecho es un magnífico indicador de que allí se puede comer muy bien.
Es, sin ninguna duda, un restaurante de concepción clásica, en su ambientación y en su carta. Elaboraciones sencillas, con mucho respeto a la buena materia prima que utilizan, pero con una propuesta poco innovadora, que hace las delicias de los que no quieren arriesgar. El restaurante estaba lleno y ese es el mejor indicio de que funciona bien tal cual está concebido, con su cocina imperecedera.
Lea también: Gastronomía tradicional en Alcalá: Bar Nino
Vaixell: Cocina Mediterránea con Toques Exóticos
Tomás Montán, chef y propietario del restaurante, ahora ya no necesita demostrar nada, después de tantos años de ofrecer una cocina de primera línea, siempre con una materia prima de excelente calidad y una atención muy cordial y profesional.
El restaurante Vaixell ha pasado por distintas fases, acordes al devenir de las situaciones económicas que hemos vivido últimamente. En estos momentos está ofreciendo un menú del día muy asequible y con el nivel que le caracteriza. Es frecuente que en sus planteamientos incluya recetas de cocina mediterránea junto con algunas de otras latitudes más exóticas, la sapiencia de Tomás le permite hacer estas propuestas sin menoscabo de la coherencia del conjunto. También se ofrece la posibilidad de tomar medios menús (un plato y postre).
Hacía tiempo que tenía previsto visitar este restaurante, dirigido con mucho acierto por Tomás Montán, y hoy ha sido posible, de forma imprevista, “pensat i fet” que es como mejor salen las cosas.
Es un local muy tranquilo, ya que estoy convencido de que está por descubrir. Está ubicado en lo que sería en su día una vivienda unifamiliar. Paredes claras y decoración minimalista, con chimenea y una iluminación moderada.
La Carta de Vinos y Degustación
La carta de vinos que no es muy extensa pero bien escogida, incluye alguna opción de origen francés, seleccionados por el propio chef en algún viaje realizado a la zona de procedencia, concretamente Chateau de France de Pessac Leognan. Nosotros elegimos un Teófilo Reyes crianza 2006, de la DO Ribera del Duero. Elaborado con un 97,5% de la variedad tempranillo y un 2,5% de la variedad blanca albillo. Es un vino con unas notas afrutadas y una entrada en boca suave y compleja.
Se dio la circunstancia de que la segunda botella no salió igual que la primera, aunque no estaba mala, simplemente menos aromática y más cerrada. Debimos pedir un cambio de copas, pues además teníamos los posos del vino anterior en las primeras.
La carta ofrece bastantes platos de marisco y pescado, con algunas incursiones en la cocina japonesa, con buenos resultados como pudimos comprobar. El segundo aperitivo consistió en unas croquetas de pollo de corral, con una textura muy fina y un sabor espléndido. La fritura exterior me pareció la justa para que la croqueta mantuviese su forma y además nada aceitosa.
De primer plato tomamos un tataki de bonito con una salsa de Nobu Matsuhisa, aceite de sésamo y vinagre de arroz, acompañado de rábano rallado. El siguiente plato fue una ensalada que llaman lyonesa, a base de espinacas con salsa de mostaza, bacon, costrones de pan y huevo pochado. Me lo acertaron, ya que me encantan las ensaladas de espinacas. La salsa suave y agradable.
Seguimos con una tempura mixta, de verduras y sepia, acompañada de una salsa de soja excesivamente salada para mi gusto. Nos advirtieron esta circunstancia, tal vez deba ser así, pero para mí resultaba desagradable esa intensidad de sal.
Uno de los segundos platos que pedimos fue pescado rubio al vapor con aceite de sésamo y jengibre. El otro segundo que pedimos fue el steak tartare, muy bien elaborado con carne de excelente calidad.
Incomprensiblemente este local estaba casi vacío un sábado por la noche, éramos solo cuatro o cinco mesas.
tags: #restaurante #la #via #la #canada #paterna