Sangrado Durante el Embarazo en el Segundo Trimestre: Causas y Consideraciones

07.10.2025

Los sangrados vaginales o pérdidas de sangre, aunque parezca contradictorio, pueden ser un síntoma de embarazo. Es cierto que durante la gestación no hay menstruación. Por eso, cualquier flujo de sangre a través de la vagina se considera irregular.

Si una mujer presenta sangrado durante el embarazo, puede ser motivo de preocupación. Al principio de la gestación es normal que ocurra una ligera pérdida, el llamado sangrado de implantación, pero en otras situaciones el sangrado puede ser indicativo de algún problema. No obstante, es importante que la embarazada sepa que un ligero sangrado no siempre significa que hay un problema grave.

Por este motivo, es importante atender a las características, intensidad y duración del sangrado, para poder informar correctamente al especialista.

¿Manchado o Sangrado?

Es importante saber distinguir entre el manchado y el sangrado vaginal, ya que esto puede ayudar a la mujer a no preocuparse en exceso.

El manchado vaginal se presenta como unas gotas de sangre liberadas ocasionalmente por la vagina, de forma que aparecen unas manchas en la ropa interior. La intensidad de color suele ser leve, así como la cantidad (no llega a empapar una compresa). La intensidad de color suele ser leve, así como la cantidad (no llega a empapar una compresa).

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En cambio, un sangrado vaginal es más abundante, intenso y continuado en el tiempo. En caso de tener un sangrado, será necesario que la mujer utilice una compresa para que la sangre no empape su ropa.

Además, en este punto es importante decir que un manchado o sangrado durante el embarazo no siempre significa que existe un problema para la embarazada o su bebé.

Causas del Sangrado Durante el Embarazo

El sangrado o las pérdidas vaginales suelen producirse en el primer trimestre de embarazo, aunque también es posible que ocurran hemorragias o sangrado en el segundo y tercer trimestre de gestación. No obstante, las principales causas del sangrado vaginal durante el embarazo pueden ser diferentes según el momento en el que tenga lugar.

Sangrado en el Primer Trimestre

Durante el primer trimestre de gestación, un manchado o sangrado puede producirse por los siguientes motivos:

  • Sangrado de implantación: se trata de un sangrado al principio del embarazo, cuando el embrión se fija al endometrio. La mujer puede sangrar levemente durante un corto periodo (de unas horas a unos 2-3 días de manera intermitente) y el sangrado suele ser amarronado o rosado y de aspecto más ligero que la menstruación. Esto sucede alrededor de 10 días después de la fecundación, aunque este sangrado no siempre se produce.
  • Embarazo ectópico: se produce cuando el embrión implanta en un lugar diferente al útero materno, como, por ejemplo, en una trompa de Falopio. Este embarazo no es viable y puede producir síntomas en la mujer como sangrado.
  • Embarazo molar o mola hidatiforme: en este tipo de embarazo, el tejido trofoblástico, que debería originar la placenta, se desarrolla y crece de manera anormal y puede cursar con sangrado durante el primer trimestre, entre otros síntomas. Además, también es posible la expulsión vaginal de tejido con aspecto similar a un racimo de uvas.
  • Aborto espontáneo: es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Normalmente, en este caso el sangrado cursa con un dolor abdominal intenso.
  • Hematomas intrauterinos: son más frecuentes en el primer trimestre de gestación y, en ocasiones, se diagnostican porque la paciente acude a consulta a raíz de un sangrado vaginal.

Aunque en el caso del sangrado de implantación no hay ningún problema para la gestación, lo prudente es informar siempre al especialista de cualquier tipo de manchado o sangrado durante el embarazo. Así, el ginecólogo podrá valorar las posibles causas cuanto antes y evaluar si existe algún riesgo para la mujer o el bebé.

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Sangrado en el Segundo o Tercer Trimestre

En el segundo y tercer trimestre de embarazo la mujer puede tener sangrado por diferentes motivos, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Insuficiencia cervical: en este caso, el cuello del útero se abre de manera precoz y puede dar lugar a un aborto espontáneo o parto prematuro.
  • Placenta previa: se suele producir un sangrado sin dolor y de color brillante. La placenta está demasiado baja en el útero, por lo que tapa parcial o totalmente la vía de parto.
  • Desprendimiento prematuro de placenta: puede cursar con sangrado oscuro y es más frecuente que ocurra en el último trimestre de embarazo.
  • Parto prematuro con sangrado.

Por tanto, ante un manchado o sangrado en el segundo o tercer trimestre de gestación, la paciente debe asistir lo antes posible a ser evaluada por un especialista.

Por otro lado, un flujo con sangre en el periodo final del embarazo puede ser la expulsión del tapón mucoso. Se trata de una secreción que se localiza en el cérvix y que impide la entrada de microorganismos desde la vagina al útero durante el embarazo.

Su expulsión puede tener hilos de sangre, un color amarronado o rosáceo y es indicativa de que el embarazo está llegando a su fin. Por tanto, perder el tapón mucoso no es motivo de preocupación, siempre que la expulsión no se produzca acompañada de otros síntomas como sangrado o demasiado pronto (cuando el embarazo no ha llegado a término). En este caso, la mujer debe acudir cuanto antes al especialista.

No obstante, el tapón mucoso también puede expulsarse antes de tiempo tras una revisión ginecológica o si se mantienen relaciones sexuales. Esto, en principio, no supone ningún riesgo para el bebé, ya que seguiría protegido por la bolsa amniótica.

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Sangrado en Cualquier Momento del Embarazo

De igual modo, al comienzo, a la mitad y al final del embarazo pueden aparecer sangrados debidos a un traumatismo en el cuello del útero, a raíz de relaciones sexuales o después de un examen ginecológico. En estos casos, la cantidad de sangrado suele ser pequeña.

Por otro lado, otra posible causa de sangrado durante el embarazo es una infección en el cuello uterino.

¿Qué Debo Hacer Ante un Sangrado en el Embarazo?

Ante cualquier sangrado o manchado en el embarazo, la mujer debe comunicárselo al especialista que esté llevando su gestación. No obstante, en el momento en que se produzca sangrado vaginal intenso, dolores fuertes, dolor agudo en el abdomen, mareo, etc. se debe acudir al médico rápidamente.

Es importante observar las características del sangrado: duración, si este es leve o abundante, color, olor, si se presenta con otros síntomas, etc. Toda esta información ayudará al especialista a indagar en las posibles causas del sangrado. De esta manera, una vez realizado el diagnóstico, el ginecólogo podrá proponer un tratamiento en función de cada situación particular.

En cualquier caso, la mujer deberá evitar las relaciones sexuales hasta que se conozcan las causas del sangrado. Del mismo modo, la embarazada tampoco deberá utilizar tampones mientras tiene un sangrado.

Causas Específicas de Sangrado en las Semanas 12+0 - 21+6

  • Sangrado postcoital: sangrado leve después de haber tenido relaciones sexuales. El cérvix puede sangrar con más facilidad en el embarazo. No hay porqué preocuparse.
  • Mola hidatiforme (embarazo molar): sangrado importante similar al del ciclo menstrual. Se debe extraer con raspado, un procedimiento quirúrgico menor.
  • Sangrado por infección: Suele ir acompañada por flujo abundante y maloliente. Puede ser que deba ser tratada con antibióticos.
  • Sangrado por pólipos: un pólipo en el cérvix suele ser una causa benigna y leve de sangrado. A veces es necesario extraerlo mediante una sencilla intervención quirúrgica.
  • Carcinomas: no son comunes en las mujeres embarazadas pero un sangrado proveniente del cérvix podría indicar un cáncer de cérvix.
  • Placenta previa: La ubicación de la placenta se puede ver en la ecografía de rutina de la semana 20-22. Si al final del embrazo, la placenta obstruye de manera total o parcial el cuello uterino, el bebé deberá nacer por cesárea.
  • Sangrado por aborto espontáneo: un sangrado similar al de la menstruación podría ser la señal de un aborto espontáneo. No es común sufrir un aborto espontáneo en esta fase del embarazo.

¿Qué Debes Tener en Cuenta Respecto al Sangrado?

  • Es normal un sangrado leve al inicio del embarazo y no significa necesariamente que haya un problema.
  • No siempre se puede saber la causa del sangrado.
  • No hay nada que puedas hacer para evitarlo.
  • Presta atención al color:
    • Un sangrado reciente suele ser desde rojo claro o rojo intenso.
    • Un sangrado marronáceo significa que es sangre antigua.
  • Fíjate en la cantidad:
    • Se considera que el sangrado es abundante si empapas una compresa entera en una hora o cuando hay coágulos. Si sangras así acude inmediatamente a urgencias.
    • Si el sangrado es leve, pero te sientes bien, en general, no necesitas dirigirte al servicio de urgencias. Puedes contactar con tu matrona para que te aconseje.

Dirígete al servicio de urgencias inmediatamente si tienes alguno de los síntomas siguientes:

  • Sangrado, sin importar la cantidad, con fuertes dolores abdominales, únicamente en un lado del abdomen o en la zona abdominal baja.
  • Sangrado, sin importar la cantidad, acompañado de malestar general (te sientes enferma, débil, mareada y cansada).
  • Sangrado que llena una compresa entera en tan solo una hora o si salen coágulos de sangre.

Para diagnosticar la causa del sangrado se realiza un examen vaginal y, en ciertos casos, también una ecografía.

Hemorragias del Segundo y Tercer Trimestre

Las hemorragias del segundo y tercer trimestre complican el 3,8 por ciento de todos los embarazos y son una de las principales causas de mortalidad de la madre. De causa obstétrica, es decir, relacionadas con el embarazo en sí:

  • Placenta previa (22 por ciento).
  • Desprendimiento prematuro de placenta (30 por ciento). El desprendimiento prematuro de placenta o abruptio placentae es la separación total o parcial de la placenta de su unión al útero antes de que se produzca el parto.
  • Rotura de vasos previos. Vasa previa es una situación en la que los vasos sanguíneos del ombligo fetal transcurren sin la protección del cordón umbilical o del tejido placentario y atraviesan la parte inferior del útero por delante de la presentación del feto. La lesión de estos vasos en el momento del parto produce una hemorragia fetal con una elevada mortalidad (mueren 3 de cada 4 niños).
  • Rotura uterina. La rotura del útero en el embarazo incluye el grosor de toda su pared y tiene consecuencias muy graves, con salida del niño a la cavidad abdominal. La mortalidad materna es del 10 al 40 por ciento y la fetal del 50 por ciento. La hemorragia suele ser leve, de inicio brusco y el estado general de la madre suele ser grave.
  • Parto prematuro.

Ante un sangrado vaginal se debe contactar inmediatamente con el médico.

Consideraciones Adicionales

La placenta previa se define como la inserción de la placenta en el segmento inferior uterino. La incidencia se sitúa en 1/200 gestaciones y supone el 20% de las hemorragias del tercer trimestre.

Tipos de placenta previa:

  • Tipo I: placenta lateral o baja.
  • Tipo II: placenta marginal.
  • Tipo III: placenta oclusiva parcial.
  • Tipo IV: placenta oclusiva total.

El inicio más característico de la placenta previa es el sangrado rojo, brillante e indoloro (característica por la cual podemos distinguir este cuadro del DPPNI aunque hasta en el 10% de los casos ambos se presentan juntos). La cantidad es variable y suele comenzar por sorpresa aunque también puede aparecer tras las relaciones sexuales. Suelen ocurrir episodios repetidos de sangrado, que pueden ir aumentando a medida que avanza la gestación.

El método diagnóstico de elección es la ecografía por su inocuidad y seguridad. Es de elección la ecografía por vía vaginal ya que modifica el diagnóstico del 26% de los casos durante el segundo trimestre y el 12,5% de los casos en el tercer trimestre.

El tacto vaginal es mejor evitarlo hasta descartar el diagnóstico de placenta previa mediante ecografía porque puede incrementar el sangrado.

El parto vaginal se encuentra contraindicado en la placenta previa oclusiva y en algunos casos de placenta marginal posterior porque obstaculiza el descenso de la presentación. En placentas bajas se puede permitir el parto vaginal, siempre disponiendo de medios en caso de necesidad para hacer una cesárea de emergencia, ya que la presentación puede hacer hemostasia sobre la placenta sangrante.

Presenta una alta mortalidad perinatal que varía sensiblemente en la literatura desde un 1,6-5,7% hasta tasas del 12% y del 35%.

En resumen, es crucial que las mujeres embarazadas estén informadas sobre las posibles causas de sangrado durante el segundo trimestre y busquen atención médica inmediata ante cualquier señal de alerta.

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