Sangrados en el Segundo Trimestre de Embarazo: Causas y Manejo
Los sangrados vaginales durante el embarazo pueden generar preocupación, aunque no siempre indican un problema grave. Es crucial distinguir entre un manchado leve y un sangrado abundante, ya que esto puede ayudar a evaluar la situación.
El manchado vaginal se manifiesta como unas gotas de sangre liberadas esporádicamente por la vagina, que se observan como manchas en la ropa interior. La intensidad del color y la cantidad suelen ser leves, sin llegar a empapar una compresa. En cambio, un sangrado vaginal es más abundante, intenso y continuo, requiriendo el uso de una compresa para evitar que la sangre empape la ropa.
Es importante recordar que un ligero sangrado no siempre significa que hay un problema grave. Por este motivo, es importante atender a las características, intensidad y duración del sangrado, para poder informar correctamente al especialista.
Causas de Sangrado en el Segundo Trimestre
Los sangrados en el segundo trimestre son más llamativos y pueden estar producidos por problemas locales del cérvix uterino que no influyen para nada en el embarazo. Estos sangrados se pueden dar en el segundo trimestre.
En el segundo y tercer trimestre de embarazo la mujer puede tener sangrado por diferentes motivos, entre los que se encuentran los siguientes:
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- Insuficiencia cervical: En este caso, el cuello del útero se abre de manera precoz y puede dar lugar a un aborto espontáneo o parto prematuro.
- Placenta previa: Se suele producir un sangrado sin dolor y de color brillante. La placenta está demasiado baja en el útero, por lo que tapa parcial o totalmente la vía de parto.
- Desprendimiento prematuro de placenta: Puede cursar con sangrado oscuro y es más frecuente que ocurra en el último trimestre de embarazo.
- Parto prematuro con sangrado.
El médico deberá explorar la vagina y el cuello uterino: si el sangrado proviene del útero, puede deberse a otras causas más complicadas como una placenta previa, un desprendimiento parcial de placenta o un parto prematuro.
Placenta Previa
Se define como la inserción de la placenta en el segmento inferior uterino. La incidencia se sitúa en 1/200 gestaciones y supone el 20% de las hemorragias del tercer trimestre.
Tipos de placenta previa:
- Tipo I: placenta lateral o baja.
- Tipo II: placenta marginal.
- Tipo III: placenta oclusiva parcial.
- Tipo IV: placenta oclusiva total.
El inicio más característico de la placenta previa es el sangrado rojo, brillante e indoloro (característica por la cual podemos distinguir este cuadro del DPPNI aunque hasta en el 10% de los casos ambos se presentan juntos). La cantidad es variable y suele comenzar por sorpresa aunque también puede aparecer tras las relaciones sexuales. Suelen ocurrir episodios repetidos de sangrado, que pueden ir aumentando a medida que avanza la gestación.
El método diagnóstico de elección es la ecografía por su inocuidad y seguridad. Es de elección la ecografía por vía vaginal ya que modifica el diagnóstico del 26% de los casos durante el segundo trimestre y el 12,5% de los casos en el tercer trimestre.
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El tacto vaginal es mejor evitarlo hasta descartar el diagnóstico de placenta previa mediante ecografía porque puede incrementar el sangrado.
Desprendimiento Prematuro de Placenta (DPPNI)
El desprendimiento prematuro de placenta o abruptio placentae es la separación total o parcial de la placenta de su unión al útero antes de que se produzca el parto.
Factores de riesgo:
- Estados hipertensivos del embarazo: presentes hasta en el 50% de los casos severos.
- Traumatismos: 4% de los DPPNI. Sospecharlo en accidentes de tráfico a más de 50 Km /h con dolor abdominal y sangrado genital.
- Consumo de tabaco: >10 cigarrillos al día incrementan el riesgo.
Signos y síntomas:
- Hemorragia vaginal: 78%.
- Dolor a la palpación uterina: 66%.
- Contracciones uterinas no tetánicas.
Ecografía: ayuda al diagnóstico diferencial con placenta previa dado que permite descartarla. La ausencia de hallazgos en la ecografía no excluye de la presencia de DPPNI.
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Rotura Uterina
La rotura del útero en el embarazo incluye el grosor de toda su pared y tiene consecuencias muy graves, con salida del niño a la cavidad abdominal. La mortalidad materna es del 10 al 40 por ciento y la fetal del 50 por ciento.
Signos y síntomas:
- Útero cicatricial: Más solapada.
- Amenaza de rotura uterina: hiperdinamia, hipertonía, relajación entre contracciones deficiente.
- Rotura uterina: dolor muy intenso, en «puñalada» tras el cual cesa la dinámica. El estado materno está más afectado de lo que indica la pérdida hemática. Signos de sufrimiento fetal hasta en el 70% de los casos.
¿Qué Hacer Ante un Sangrado?
Ante un sangrado vaginal se debe contactar inmediatamente con el médico. Cuando se produce un sangrado en el embarazo, lo más importante es comprobar que el embarazo sigue su buen curso mediante ecografía y quizá otras pruebas, como la cardiotocografía.
Ante cualquier sangrado o manchado en el embarazo, la mujer debe comunicárselo al especialista que esté llevando su gestación. No obstante, en el momento en que se produzca sangrado vaginal intenso, dolores fuertes, dolor agudo en el abdomen, mareo, etc. se debe acudir al médico rápidamente.
Es importante observar las características del sangrado: duración, si este es leve o abundante, color, olor, si se presenta con otros síntomas, etc. Toda esta información ayudará al especialista a indagar en las posibles causas del sangrado.
En cualquier caso, la mujer deberá evitar las relaciones sexuales hasta que se conozcan las causas del sangrado. Del mismo modo, la embarazada tampoco deberá utilizar tampones mientras tiene un sangrado.
Por tanto, ante un manchado o sangrado en el segundo o tercer trimestre de gestación, la paciente debe asistir lo antes posible a ser evaluada por un especialista.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento debe de ser recuperar o prevenir este deterioro. Una vez la paciente se encuentre estable se instaurarán medidas más específicas.
En caso de placenta previa sintomática en tercer trimestre lo más adecuado parece un control hospitalario y se reservará el tratamiento ambulatorio para casos seleccionados.
La dirección correcta del parto puede hacer disminuir los casos de rotura uterina.
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