Segundo Intento de FIV Después de un Aborto: Riesgos y Probabilidades

27.11.2025

Cuando una pareja decide someterse a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), lo hace con la esperanza de cumplir el sueño de ser padres. Sin embargo, sabemos que no siempre se consigue en el primer intento. Cada ciclo de fecundación in vitro representa una oportunidad de mejorar los resultados previos mediante ajustes en la estrategia de tratamiento. Cada caso es único y el éxito del tratamiento depende de múltiples factores, como la edad materna, la calidad de los óvulos y espermatozoides, y el estado del útero, entre otros.

La FIV es una técnica avanzada de reproducción asistida que consiste en fecundar los óvulos con los espermatozoides en un laboratorio y transferir el embrión resultante al útero. Por ello, es fundamental que cada ciclo de FIV sea personalizado y planificado en base a las características específicas de cada paciente.

Análisis del Primer Ciclo de FIV

Un análisis detallado del primer ciclo de FIV es esencial para entender qué funcionó bien y qué aspectos podrían mejorarse en un segundo intento. Se analizan los siguientes factores:

  • Respuesta ovárica: Se analiza cómo reaccionaron los ovarios a la estimulación hormonal, evaluando el número y la calidad de los óvulos obtenidos.
  • Fecundación y desarrollo embrionario: Se estudia si los óvulos fecundaron correctamente y cómo evolucionaron los embriones en el laboratorio.
  • Calidad del endometrio: Se evalúa si el endometrio estaba en condiciones óptimas para la implantación del embrión.
  • Edad y reserva ovárica: La edad materna es un factor clave en las tasas de éxito, ya que la calidad ovocitaria disminuye con el tiempo.

Tasas de Éxito y Número de Ciclos Recomendados

La tasa acumulada de embarazo en la población general que se somete a varios ciclos de FIV varía según diversos factores, incluyendo la edad de la mujer y la calidad de los embriones. En términos generales, la probabilidad de embarazo tras un primer ciclo de FIV se sitúa entre el 25% y el 35%. Respecto al número de ciclos recomendados, no existe un consenso absoluto. Sin embargo, muchos especialistas sugieren realizar entre tres y cuatro ciclos de FIV antes de considerar alternativas.

Estudios recientes han demostrado que la tasa de embarazo acumulada puede ser significativamente más alta en mujeres que logran obtener embriones de buena calidad. En este sentido, un estudio presentado en la ASRM (American Society for Reproductive Medicine) ha destacado que la transferencia de embriones euploides, es decir, aquellos sin anomalías cromosómicas, aumenta significativamente las tasas de éxito de la FIV.

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Alternativas si la FIV No Tiene Éxito

Si tras el número recomendado de ciclos no se ha logrado un embarazo exitoso, es aconsejable reevaluar la estrategia reproductiva. Alternativas como la FIV con óvulos de donante (ovodonación) pueden ofrecer mayores probabilidades de éxito en estos casos.

Aborto Espontáneo y FIV

Un aborto espontáneo es siempre una mala noticia, pero resulta especialmente dolorosa en aquellas personas que tras varios meses buscando el embarazo, lo logran gracias a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV). La felicidad que siente una pareja ante el esperado resultado positivo en el test de embarazo se ve truncada por la tristeza de la pérdida gestacional.

Los pacientes se deben tomar el tiempo necesario para recuperarse antes de intentar otro ciclo de fertilidad.Aproximadamente el 85% de los abortos espontáneos o naturales tiene lugar en el primer trimestre de gestación. Si el embarazo llega a la semana 7 de forma normal, la probabilidad de aborto se reduce de forma considerable.

Causas de los Embarazos No Evolutivos Tras FIV

La mayor parte de los abortos naturales se producen cuando el embarazo no está evolucionando correctamente. Generalmente, en estos casos ni la mujer ni los médicos pueden hacer nada para evitar la pérdida gestacional. Las anomalías cromosómicas en el embrión son la causa más frecuente por la que el embrión no puede seguir su desarrollo normal. Esto no implica que necesariamente los padres tengan alteraciones genéticas.

Lo que sucede es que el óvulo y/ o el espermatozoide a partir del cual se ha formado el embrión, han experimentado alguna alteración en sus cromosomas que impide la implantación o evolución del embrión. Uno de los factores que influyen en la aparición de anomalías en el embrión es la edad materna. Sin embargo, no es la única causa de aborto espontáneo tras una FIV. Otras posibles razones por las que se puede producir un aborto espontáneo en los primeros meses son las siguientes:

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  • Problemas uterinos o del cérvix.
  • Infecciones.
  • Alteraciones hormonales.
  • Problemas del sistema inmune.
  • Enfermedades sistémicas.
  • Tóxicos ambientales o radiaciones.

Cuando una mujer ha sufrido abortos previos, también aumenta la probabilidad de sufrir una nueva pérdida gestacional. Además, un estilo de vida inadecuado como fumar, beber alcohol o tomar drogar también influye en el riesgo de sufrir un aborto natural.

Aborto Natural en Fecundación In Vitro (FIV)

Los estudios realizados sobre este tema indican que los abortos espontáneos en pacientes que han logrado el embarazo por FIV con sus propios óvulos (independientemente de que sea FIV convencional o ICSI) son ligeramente superiores a la tasa de aborto en embarazos espontáneos. No obstante, cabe destacar que este aumento en la incidencia de abortos no se debe a la propia técnica de FIV, sino que se asocia a la edad de las mujeres que se someten a los tratamientos de reproducción asistida. Esto afecta sustancialmente a la fertilidad femenina, no solo a la hora de concebir, sino también en relación al riesgo de aborto.

Tasa de Aborto de la FIV Según la Edad Materna

Tal y como hemos comentado anteriormente, una de las causas por las que se puede producir un aborto espontáneo después de un tratamiento de reproducción asistida es la edad materna avanzada. En función de la edad de la mujer, la probabilidad de que ocurra un aborto tras una gestación por FIV con óvulos propios es:

  • Menores de 35 años: 16,1%
  • Entre 35-39 años: 26,4%
  • Mayores de 40 años: 36,4%

En cambio, las tasas de aborto se reducen drásticamente si el embarazo se hubiera producido a través de una FIV con ovodonación. En este caso, la probabilidad de aborto por gestación en mujeres menores de 35 años sería del 18,1%, en mujeres de 35 a 39 años del 19,4% y en mayores de 40 se habría reducido al 19,8%. La razón principal de estos valores es que a mayor edad, mayor es el riesgo de concebir embriones con anomalías cromosómicas.

Todos estos datos han sido obtenidos del último registro estadístico realizado por la Sociedad Española de Fertilidad y correspondiente al año 2022.

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Cómo Afrontar la Pérdida Gestacional

Hacer frente a la tristeza, rabia e impotencia ante un aborto tras mucho tiempo de búsqueda del bebé no es fácil para una mujer o una pareja. Sin embargo, hay que ser fuertes, tomarse el tiempo necesario y, si es necesario, pedir ayuda a profesionales.

En cualquier caso, a continuación, se enumeran algunos consejos de ayuda emocional para afrontar estas situaciones:

  • Los pacientes tienen derecho a estar tristes y no tienen que esconderlo.
  • Hay que darse tiempo para recuperarse de pérdida, pues el aborto es un duelo que tiene sus fases. Los pacientes deberán pasar por casa una de ellas, por lo que es necesario tiempo.
  • Prestar atención para intentar entender y aceptar los sentimientos que se tienen en cada fase. Empatía, tristeza, culpabilidad, depresión o ira son algunas de las sensaciones más comunes.
  • Cuidarse a uno mismo. Se trata de una etapa dura, pero si se descuida será más duro aún. No hay que dejar de comer, ni de dormir ni de cuidarse, en general.
  • Pedir ayudar a un profesional con experiencia en estos temas puede ser de gran ayuda para entender y afrontar la pérdida gestacional.
  • Dejar que el entorno te ayude. Quizás se prefiere estar solo, pero la recuperación de la pérdida del embarazo irá mejor sintiéndose apoyado, bien de tu pareja, familiares o amigos.

Aproximadamente uno o dos meses es el tiempo que necesita el cuerpo de la mujer para recuperarse tras un aborto. No obstante, la recuperación emocional muchas veces es más larga y costosa. Por ello, es fundamental tener paciencia e intentar mantener la actitud positiva en todo momento.

¿Qué Esperar Después de un Aborto?

La mayor parte de mujeres que han tenido un aborto natural no tienen problemas para lograr de nuevo el embarazo ni necesitan tratamientos específicos para poder dar a luz a niños sanos en el futuro. No obstante, cuando se produce más de un aborto, lo que se conoce como aborto recurrente o de repetición, es recomendable realizar una evaluación médica completa. Así se podrá determinar las causas por las que se producen las pérdidas gestacionales y proponer la mejor alternativa para conseguir que el embarazo llegue a término.

Cuando se conoce la causa que provoca los abortos recurrente, se permite personalizar el tratamiento y utilizar terapias específicas. En aquellos casos en los que no se descubre el motivo del aborto, el tratamiento genérico basado en administración de aspirina, heparina y progesterona mejora de forma importante los resultados.

Además, si hubiera una causa genética para los abortos de repetición, la reproducción asistida ofrece soluciones alternativas para lograr el embarazo. Por ejemplo, una opción sería recurrir a la FIV con donación de óvulos o hacer un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) a los embriones antes de transferirlos.

Fecundación In Vitro Tras un Aborto Espontáneo: Cuándo Es Seguro Volver a Intentarlo

Después de una pérdida, una de las preguntas más difíciles es cuándo volver a intentarlo. En el caso de una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo, esta duda no solo es válida, sino necesaria. No existe un único tiempo ideal aplicable a todas las pacientes, porque cada cuerpo y cada historia tienen ritmos distintos.

Volver a intentarlo demasiado pronto, sin haber dado espacio al cuerpo y a las emociones para recuperarse, puede no ser lo más aconsejable. Pero posponerlo por miedo indefinidamente tampoco es la solución. Antes de reiniciar un ciclo de fecundación in vitro tras un aborto espontáneo, el equipo médico suele solicitar algunas pruebas básicas para asegurarse de que todo ha regresado a la normalidad. Estas pruebas no buscan culpables, sino información.

Este margen permite al endometrio recuperarse, al eje hormonal estabilizarse, y a la paciente procesar lo ocurrido. Aunque la motivación por no “perder tiempo” es comprensible, iniciar una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo antes de que el cuerpo y la mente estén preparados puede comprometer el resultado. Esto no significa que todo intento precoz fracase, pero las estadísticas indican mejores resultados cuando se respetan los tiempos biológicos y psicoemocionales de recuperación.

Preparación Para un Nuevo Ciclo de FIV

Después de una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo, muchas mujeres sienten la necesidad de “hacer algo” para que el siguiente intento tenga más probabilidades de éxito. Es un deseo comprensible. Esta preparación no tiene que ser extrema ni agotadora.

Una parte clave del seguimiento tras una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo es comprobar que el cuerpo haya retomado su ritmo hormonal habitual. El temor a un nuevo aborto es una emoción legítima. Muchas pacientes, tras una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo, sienten una mezcla de esperanza y pánico. Hablar abiertamente con el equipo médico, resolver dudas, conocer cada etapa del proceso y evitar el aislamiento emocional son pasos fundamentales.

La preparación emocional no depende solo de la paciente. El entorno puede ser un factor protector o un obstáculo. Tras una fecundación in vitro tras un aborto espontáneo, muchas mujeres sienten que están “solas en esto”.

Después de un aborto espontáneo tras una fecundación in vitro, muchas pacientes desean saber si su cuerpo y su mente están realmente listas para un nuevo intento. Es natural que tras una pérdida te preguntes si las probabilidades de lograr un embarazo se ven afectadas. De hecho, haber conseguido una implantación previa indica que el cuerpo respondió a muchos de los pasos más complejos del tratamiento: estimulación ovárica, desarrollo embrionario, y receptividad endometrial.

Por supuesto, cuando hay antecedentes de abortos recurrentes o se sospechan causas específicas -como alteraciones inmunológicas, trombofilias o problemas uterinos-, conviene hacer una evaluación más detallada. Esto se debe a que la fecundación in vitro es un proceso en múltiples etapas, y haber superado varias de ellas proporciona información muy valiosa para el equipo médico. No siempre es necesario cambiar de protocolo tras una pérdida.

Tener embriones vitrificados disponibles tras un ciclo previo supone una gran ventaja. Tras una fecundación in vitro con aborto espontáneo, es habitual plantearse si conviene añadir estudios o ajustes clínicos para mejorar las condiciones del próximo intento. Especialmente cuando hay antecedentes de pérdida repetida, embriones congelados disponibles, o sospechas clínicas específicas, valorar herramientas diagnósticas o terapéuticas adicionales puede marcar la diferencia.

Opciones Clínicas Complementarias Tras una Pérdida en FIV

  • PGT-A (diagnóstico genético preimplantacional para aneuploidías): permite seleccionar embriones con carga cromosómica normal.
  • Estudios inmunológicos y trombofílicos: incluyen análisis como el perfil antiphospholípido, la proteína S y C, homocisteína o células NK.
  • Scratching endometrial: La hipótesis es que esta pequeña lesión induce una respuesta inflamatoria local que favorecería la implantación. Lo que sí es importante es que, si se plantea esta técnica, se realice en el momento adecuado del ciclo y con el seguimiento adecuado.

Preguntas Frecuentes Sobre el Nuevo Intento de FIV Tras una Pérdida

Es natural que, incluso después de tener mucha información, surjan dudas muy concretas. Son esas preguntas que a menudo aparecen en la tranquilidad de casa, y que merecen una respuesta clara.

¿Y si nunca se encontró la causa del aborto, es arriesgado volver a intentarlo?

Esta es una de las mayores fuentes de inquietud, y es comprensible. Es importante saber que en una gran parte de las pérdidas tempranas no se llega a identificar una causa única. Sin embargo, esto no significa que el riesgo sea mayor en el siguiente intento.

¿Debo hacer cambios drásticos en mi estilo de vida antes del próximo intento?

No se trata de añadir más presión con cambios radicales. Lo más beneficioso es centrarse en un bienestar equilibrado: mantener una dieta variada de estilo mediterráneo, realizar ejercicio moderado y asegurar un buen descanso. Evitar el tabaco y el alcohol es fundamental.

¿La salud de mi pareja también debe revisarse antes de la nueva transferencia?

Absolutamente. Aunque la recuperación física tras la pérdida se centra en la mujer, la salud global de la pareja siempre es relevante para la fertilidad. Si se va a utilizar una muestra de semen fresca para un futuro ciclo, es una buena oportunidad para que la pareja también revise sus hábitos y optimice su salud.

¿Qué ocurre si la pérdida fue con un embrión analizado como genéticamente normal (PGT-A)?

Perder un embarazo con un embrión euploide es especialmente duro, porque se habían depositado muchas esperanzas en él. Es crucial entender que, si bien el PGT-A reduce drásticamente el riesgo de aborto por causas cromosómicas, no lo elimina por completo. La implantación y el desarrollo del embarazo son procesos complejos donde también influyen la receptividad del endometrio, factores inmunológicos o la propia biología del embrión, que va más allá de su número de cromosomas.

¿Hay diferencia en el tiempo de espera si fue un embarazo bioquímico en vez de un aborto clínico?

Sí, generalmente hay una diferencia. Un embarazo bioquímico es una pérdida muy temprana que ocurre poco después de la implantación, y el cuerpo suele recuperarse hormonal y físicamente mucho más rápido.

El Ciclo Menstrual Tras el Aborto

Después del aborto, la recuperación de la función ovárica y del ciclo menstrual suele tardar entre uno y dos meses. Durante este tiempo, tienen lugar alteraciones hormonales que afectan de manera diferente a las mujeres. Es completamente normal que exista un retraso menstrual y que la primera regla tarde en llegar después de sufrir una pérdida gestacional.

En general, los especialistas recomiendan un tiempo de espera mínimo de tres meses o la presencia de dos menstruaciones para que el organismo y el estado anímico de la mujer se hayan normalizado.

¿Un Aborto Afecta a la Fertilidad?

Cuando se produce un aborto no significa que exista algún problema de fertilidad o que nuestro organismo tenga anormalidades. De hecho, la probabilidad de embarazo en mujeres que han tenido un aborto suele ser la misma que en mujeres que jamás han sufrido un aborto.

Un caso especial sería el aborto de repetición (3 o más pérdidas gestacionales) o los abortos consecutivos. Esto sí que se considera un problema de fertilidad y debería ser estudiado por un especialista para intentar clarificar las posibles causas que los ocasionan, tanto en el hombre como en la mujer.

Influencia de la Edad de la Mujer en la Transferencia Embrionaria

La edad de la mujer es una variable relevante a la hora de calcular la probabilidad de un embarazo natural. No es lo mismo buscar un embarazo a los 40 que a los 23, por ejemplo. En este sentido, la decisión de transferir 1 o 2 embriones con 40 años puede depender de más factores además de las tasas de éxito. Es en estos casos cuando recurrir a tratamientos como la fecundación in vitro pueden ayudar a aumentar estas probabilidades.

Para una mujer menor de 35 años, con extracción de óvulos propios, la tasa de éxito de la FIV es de un 55% aproximadamente.

Transferencia de un Embrión vs. Transferencia de Dos Embriones

A lo largo de este artículo, hemos hablado varias veces sobre esta cuestión: al optar por una transferencia de 1 embrión en lugar de transferir 2 embriones, se busca reducir el riesgo de embarazo múltiple, así como las posibilidades de tener gemelos con fecundación in vitro. La ocurrencia de un embarazo gemelar tras la transferencia de un embrión oscila entre el 1 y el 2%. Esto es posible porque incluso si se transfiere un embrión, aún puede dividirse (hasta el día 13 después de la ).

Si a esto sumamos que en Eugin hemos logrado la reducción de la probabilidad de embarazos múltiples en tratamientos de fecundación in vitro a 1 de cada 100, la transferencia de un solo embrión con el apoyo de la implementación de la tecnología time lapse está especialmente recomendada para pacientes con buen pronóstico.

Riesgos y Consideraciones Adicionales

Según vamos cumpliendo años, los óvulos de la mujer son más susceptibles a diferentes alteraciones, lo que conlleva que los cromosomas, portadores del material genético, se separen de manera incorrecta cuando las células del embrión recién formado se están comenzando a dividir. Esto causa alteraciones cromosómicas en los embriones, disminuye sus posibilidades de implantación en el útero y aumenta el porcentaje de que se produzca un aborto si se logra la gestación. En el 70-80% de las veces, las pérdidas de embarazos que ocurren tras un tratamiento de reproducción asistida son debidas a alteraciones cromosómicas del embrión. Estas alteraciones se producen cuando el embrión no tiene el número correcto de cromosomas, 46 en total, condición denominada aneuploidía.

Los abortos tras una FIV son frecuentes, como hemos visto, igual que tras una gestación natural. Los abortos pueden ocurrir en el 10-20% de los embarazos logrados con FIV. Es más frecuente que ocurran durante el primer trimestre de embarazo, esto es, en las primeras 12 semanas, por las razones descritas anteriormente.

Si habéis sufrido abortos recurrentes tras un tratamiento de reproducción asistida, hay que reevaluar detalladamente vuestra situación antes de comenzar un nuevo tratamiento y, además, valorar cuál es el más adecuado. El que hayáis tenido varios abortos no significa que tengáis un problema serio, pero vale la pena hacerse los estudios completos. Algunos abortos de repetición ocurren por problemas genéticos, un problema de coagulación sanguínea de base, alteraciones hormonales o problemas uterinos. Si lo conseguimos diagnosticar, podemos poner el tratamiento adecuado y, por tanto, conseguiréis mejorar vuestras posibilidades de no volver a sufrir un aborto siguiendo el tratamiento.

Los abortos parecen ser algo más frecuentes en los embarazos conseguidos tras FIV, pero el proceso de Fecundación in Vitro propiamente no se considera la causa. Si hay un riesgo mayor de abortos, es debido a que la edad media de las mujeres que realizan un tratamiento de este tipo es mayor, al compararlo con la población general. El principal objetivo que buscamos, tantos los pacientes como los médicos, es conseguir un bebé sano.

En Ginefiv disponemos de todas las técnicas de laboratorio necesarias para ayudaros a lograr un diagnóstico adecuado y preciso, y además poder estudiar genéticamente los embriones antes de su implantación en el útero, con el diagnóstico genético preimplantacional.

Consecuencias Psicológicas y Recomendaciones

Un aborto es una pérdida que genera en la mujer sentimientos muy negativos. Las consecuencias psicológicas en la pareja son muy variadas y dependen del carácter de cada persona. Por tanto, los especialistas recomiendan no buscar un nuevo embarazo hasta que la pérdida no haya sido superada psicológica, física y fisiológicamente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que hay que esperar al menos 6 meses para intentar concebir otra vez. Sin embargo, otros profesionales tienen pensamientos diferentes sobre esto y creen que habría mayores beneficios si se intentara antes.

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