La maternidad subrogada: Un análisis profundo desde el cine y la sociedad

18.09.2025

La maternidad subrogada (MS), la gestación por sustitución o los vientres de alquiler, entre otros, son algunos de los términos empleados en debates de creciente actualidad y cuyo primer caso documentado tuvo lugar en Michigan (EEUU) en 1976.

En un sentido amplio los términos gestación y maternidad asociados a los de sustitución o subrogación se refieren al hecho de que una mujer se presta a gestar un niño o niña para entregarlo/la a quien/es se lo han encargado y que a partir de entonces asumirá/n su paternidad o maternidad.

La maternidad subrogada (MS) contempla una perspectiva médica (reproducción asistida) y una perspectiva legal. Desde una perspectiva legal y ética, la MS es un tema controvertido por su carácter disruptivo respecto al modo en que tradicionalmente se ha entendido la relación entre maternidad y filiación. En ese sentido, la legislación civil establece que la filiación se determina por el parto, es decir, la mujer que dé a luz es la madre legal.

Es preciso clarificar el término subrogada, según la RAE significa “sustituir o poner a alguien o algo en lugar de otra persona”. En este sentido, la sustitución en la gestación sería un eufemismo, porque gestar, al igual que respirar, no se puede hacer por otra persona.

Es evidente que la gestación engloba aspectos fisiológicos y psicológicos fundamentales; entre los primeros destaca la hormonación, el embarazo, el parto y el postparto y entre los segundos, cuentan los vínculos afectivos entre la gestante y el feto.

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En un sentido estricto la expresión “vientre de alquiler” se reservaría al caso de una mujer que presta su útero para gestar el óvulo fecundado (embrión) de otra mujer, por lo tanto, la gestante no guardaría relación genética con el futuro/a niño/a. Para los que se oponen a la MS, sería más preciso hablar de “madre de alquiler”, para referirse a una transacción o compraventa entre la gestante y los comitentes.

Una cuestión polémica es el propio significado del término madre, ¿quién sería la madre (la genética, la gestante o la contractual) o el padre (el genético, la pareja de la gestante o el contractual)?

Las cifras de la MS a nivel mundial o nacional varían según las fuentes utilizadas por las instituciones u organismos. La fiabilidad de estas cifras es cuestionable ya que algunas adopciones internacionales encubren casos de MS. El Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España cifró en 979, los hijos inscritos entre 2010 y 2016 por gestación subrogada en oficinas consulares y misiones diplomáticas españolas situadas en doce países, entre ellos Canadá, EEUU, India, Nepal, México, etc.

Análisis de películas sobre maternidad subrogada

En el presente artículo se parte de diferentes conceptos asociados a la maternidad subrogada (MS), se analizan desde diferentes perspectivas las películas Femmes ou maîtresses (2001) de J.M. Pallardy, Como los demás (2008) de V. Garent y Melody (2014) de B.

Femmes ou Maîtresses (2001)

Sinopsis: Matt y Françoise desean tener descendencia, pero ella es estéril. Su situación económica les permite contratar a una madre de alquiler. Matt siente curiosidad por la mujer que mediante inseminación artificial está gestando un hijo para la pareja y decide ir a su encuentro.

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Femmes ou maîtresses plantea el deseo de descendencia de un matrimonio americano de clase alta; Matt es ingeniero y está casado con Françoise, la hija de un empresario de la construcción. La joven heredera se muestra caprichosa y displicente, hacia las muestras de afecto de Matt, obsesionado con ser padre.

La visita a un facultativo sirve para informar a la pareja sobre los aspectos legales y médicos de la MS. El procedimiento trascurre como se había planificado, pero Matt no deja de preguntarse cómo es la madre de su hijo biológico. Cuando averigua el paradero de la gestante, situado en una isla turca, vuela a su encuentro. Allí conoce a Katy una mujer saludable de mediana edad que, con la ayuda de unos amigos, está reparando un barco con el que piensa partir hacia otro lugar donde iniciar una vida mejor para ella y su hija; Matt, que oculta el verdadero motivo de su visita, se presenta aportando sus conocimientos como ingeniero.

Regresa a la isla en dos ocasiones, pero en ninguna de ellas informa a Katy que él es el padre biológico del hijo que ella está gestando, tampoco ella le comunica su situación. En Femmes ou maîtresses, la gestante quiere obtener una compensación económica por su embarazo; ignora quién es el donante del esperma con el que fue inseminada.

En cuanto a la dotación genética, el óvulo procede de la gestante y el semen del comitente que forma una pareja con Françoise que es estéril como se demuestra tras sucesivos intentos de quedar embarazada. Existe una relación comercial entre los comitentes y la gestante, a ambas partes las ha puesto en contacto una agencia que promueve la reproducción asistida mediante inseminación artificial, no se describe si ha mediado una estimulación ovárica.

Desde una perspectiva social y ética, Femmes ou maîtresses, se posiciona a favor de la MS. Ambas partes actúan con libertad, aunque se trata de una transacción entre quien ostenta el poder económico y una mujer pobre. El film es un buen ejemplo de la feminización de la pobreza. No obstante, en Femmes ou maîtresses, Katy no se siente explotada, percibe su gestación como un trabajo.

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Como los Demás (2008)

Sinopsis: Manu y Philippe forman una feliz pareja de gays, pero les separa el deseo no compartido de paternidad. Manu inicia una adopción monoparental y le pide a Philippe que abandone el piso que comparten porque la legislación francesa es contraria a la adopción homoparental.

Manu (pediatra) y Philippe (abogado) forman una pareja estable de cuarentones adinerados residente en Paris, pero su discrepancia respecto al deseo de paternidad les llevará a una separación amistosa. Casualmente, a raíz de un accidente automovilístico sin consecuencias, conoce a Josefina (Fina), una joven argentina a punto de acabar su beca como estudiante de diseño.

Tras un breve encuentro al que le sigue una cena, Manu propone a la joven un matrimonio de conveniencia, gracias al cual ella podría regularizar su situación. Entonces Manu inicia una serie de entrevistas con diferentes mujeres, entre ellas algunas parejas de lesbianas, con la intención de encontrar una madre de alquiler. Cuando Fina es detenida por conducir sin seguro, contacta con Manu que paga la fianza y la aloja en su casa.

El trato amable y cariñoso de Manu hace que la joven agradecida acabe accediendo a gestar un hijo para él. Cuando Fina queda embarazada por inseminación artificial tiene lugar una gran boda. Entretanto la joven se ha enamorado de Manu quien reinicia su relación con Philippe. El embarazo prosigue su curso y llegado el momento del parto, la pareja de gais que ha retomado su relación acompaña a Josefina que da a luz a una niña.

La joven admite no poder cuidar de la bebé, afirma querer recuperar su vida y entre lágrimas, a la salida de la clínica, entrega la recién nacida a Manu, dando por concluida toda relación con la pareja gay. Como los demás parte del diagnóstico de azoospermia y presenta la inseminación artificial como recurso ante un caso de esterilidad de un varón gay que desea ser padre siendo su pareja el donante del esperma.

En Como los demás, la gestante actúa por altruismo, no existe un vínculo familiar con los padres comitentes (una pareja de varones homosexuales). Ni antes, ni durante el embarazo se acuerda la renuncia de la gestante al recién nacido, pero al que sí renuncia después del parto. El óvulo es de la gestante y el esperma pertenece a uno de los padres comitentes.

Se recurre a la subrogación por imposibilidad biológica de los comitentes (pareja de varones). Estos y la gestante residen en Paris, siendo ella una estudiante sin recursos que actúa con total libertad sin que medie relación contractual alguna entre las partes.

Melody (2014)

Sinopsis: Melody es una joven francesa que decide convertirse en madre de alquiler a cambio de una suma considerable de dinero que le permita abrir un salón de belleza. Emily es la mujer inglesa que la ha contratado, pertenece a una clase acomodada, y convence a Melody para vivir juntas y así poder controlar todo el proceso del embarazo y parto.

Melody aborda el drama de una joven cuya precariedad económica le impide realizar su sueño: abrir un salón de belleza. Melody vive en un barrio obrero donde peina clientas a domicilio y con las que comparte afecto, complicidades y carencias. Ante la imposibilidad de reunir el dinero para cumplir su proyecto, decide actuar como madre de alquiler.

Emily planifica la fecundación in vitro de Melody a partir de óvulos congelados procedentes de la propia Emily. También organiza la estancia de la joven durante el embarazo y su parto en Ucrania. Pero durante el embarazo Melody empieza a dudar sobre su deseo de renunciar al bebé. El film contrapone los deseos de ambas mujeres: escapar de la pobreza, por parte de Melody y realizarse como madre, por parte de Emily.

Finalmente el cáncer recidiva y Emily muerte. En Melody, la gestante persigue una finalidad lucrativa que le permita iniciar un negocio. No tiene ningún vínculo familiar ni afectivo con la madre comitente. Desde el inicio se acuerda la renuncia a la maternidad, pero a medida que avanza la gestación la joven primípara cuestiona el acuerdo.

El óvulo procede de la comitente y el esperma de un desconocido. La subrogación responde a una razón médica (esterilidad de la comitente). El embarazo y parto transcurren en el país de la comitente (Inglaterra) al que se traslada la gestante de origen francés.

Melody sirve para plantear el conflicto personal de una mujer casi indigente que prefiere alquilarse como madre en lugar de prostituirse. Melody al igual que Femmes ou maîtresses son ejemplos de la tergiversación del lenguaje que esconde la mercantilización del cuerpo en mujeres pobres, a la vez que oculta el gran negocio de compra-venta de bebés con el que se lucran las agencias de intermediación y algunas clínicas de fertilidad.

El negocio de la maternidad subrogada a nivel mundial

La situación de las mujeres que actúan como “vientres de alquiler” tiene su máximo exponente en países como India donde el negocio aportó al país 690 millones de dólares en 2014. La mayoría de gestantes pertenecen a las castas bajas y no son conscientes de los riesgos que conlleva la gestación a la que suelen recurrir coaccionadas tanto por proxenetas como por sus maridos que son quienes firman los contratos.

Durante la gestación subrogada algunas mujeres seguirán viviendo en su hogar pero otras serán confinadas en las conocidas como “granjas de mujeres reproductoras” o “baby factory” donde vivirán durante el embarazo hasta proveer de hijos a parejas ricas. Las mujeres son las que pueden sufrir daños irreversibles, las que en un embarazo múltiple deberán abortar los fetos no deseados y que en caso de aborto involuntario no obtendrán ninguna retribución.

Se trata de un modelo que aplicado a la relación desigual entre gestante pobre y comitentes ricos se podría considerar una forma de neocolonialismo. Los costos para los subrogantes oscilan entre 100.000 y 150.000€ en la Unión Europea y los EEUU y entre 20.000 y 30.000 en Tailandia, Camboya o India. De estas sumas la gestante recibe un 20%.

La siguiente tabla muestra un resumen de los costos de la maternidad subrogada:

Región Costos (EUR) Porcentaje para la gestante
Unión Europea y EEUU 100.000 - 150.000 20%
Tailandia, Camboya, India 20.000 - 30.000 20%

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