Diarrea y Lactancia: Consejos para la Salud de la Madre y el Bebé

26.10.2025

Durante la lactancia, mantener una buena salud digestiva es esencial tanto para la madre como para el bebé. Si la madre presenta diarrea, el riesgo de deshidratación aumenta, y las molestias digestivas pueden dificultar la lactancia. Además, una flora intestinal alterada en la madre puede impactar indirectamente en la microbiota del bebé a través de la leche materna.¹,²

Consejos para Madres Lactantes con Diarrea

Para proteger tu salud y la de tu bebé, te recomendamos seguir estos consejos:

  • Mantén una adecuada hidratación: La diarrea puede provocar pérdida de líquidos y electrolitos, por lo que es clave beber agua, caldos, infusiones suaves y, si es necesario, soluciones de rehidratación oral³.
  • Continúa amamantando: La leche materna sigue siendo segura y beneficiosa para el bebé incluso si la madre tiene diarrea, ya que le proporciona anticuerpos y ayuda a proteger su sistema inmunológico⁴.
  • Cuida tu alimentación: Opta por alimentos suaves, bajos en grasa y fáciles de digerir. Evita comidas muy condimentadas o con alto contenido de fibra insoluble mientras tu flora intestinal se recupera⁴.

Probióticos y la Lactancia

Los probióticos ayudan a restablecer la flora intestinal de la madre tras un episodio de diarrea y pueden ofrecer beneficios adicionales al bebé al mejorar la calidad de la leche materna². Belenus, con su combinación de Lactobacillus rhamnosus GG (LGG) y zinc, es una opción segura y eficaz para madres lactantes. LGG es la cepa probiótica más estudiada y ha demostrado ser bien tolerada incluso en poblaciones vulnerables, incluidas mujeres durante la lactancia⁵. El zinc complementa los efectos del probiótico fortaleciendo la inmunidad intestinal y favoreciendo una recuperación más rápida y completa.

Diarrea en el Bebé: ¿Qué Debes Saber?

La diarrea en el bebé se define como el aumento en el número de deposiciones diarias o bien la disminución de su consistencia habitual (heces más líquidas). Cada niño realiza deposiciones a un ritmo determinado (varias veces en un día, diariamente o cada dos o tres días) y con una consistencia diferente. Puede ser causada por una gastroenteritis infecciosa o producida por bacterias como la salmonella, en cuyo caso el pediatra puede indicar la toma de un antibiótico. Por otro lado, si el pediatra sospecha una alergia o intolerancia realizará al bebé las pruebas oportunas para diagnosticarlo y retirará de la dieta el alimento causante de los síntomas.

¿Cómo evitar que mi bebé se deshidrate por culpa de la diarrea?

En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección. La mejor manera de evitar que se deshidrate es ofrecer líquidos al bebé. En los casos de diarrea lo mejor son las soluciones de rehidratación oral (suero oral) que ya venden preparadas en la farmacia. El bebé seguirá con su dieta normal, sin restricciones ni cambios de leche; no se aconseja el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del pediatra, ni eliminar los lácteos de la dieta, no hay que preparar biberones diluidos ni una dieta astringente (tiene muy pocas calorías y nutre mal al niño).

Lea también: Entendiendo la dispareunia y sus causas

En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al lactante y administrarle un suero endovenoso.

¿Debo parar de darle el pecho si tiene gastroenteritis?

El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo (probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde), ya que se beneficiará de las defensas que su madre le pasa a través de la leche para superar la infección. Si el niño rechaza el suero oral hay que darle otro tipo de líquidos como agua o leche. No se recomiendan los refrescos isotónicos o bebidas deportivas porque tienen mucha azúcar y pocas sales; esta composición hace que no hidraten bien al niño.

De hecho, para prevenir la gastroenteritis infecciosa en los lactantes es eficaz la lactancia materna y extremar las medidas de higiene en guarderías y en la familia si hay alguien infectado. Hay vacunas específicas contra uno de los virus que más causan diarrea en el bebé (rotavirus).

Las deposiciones del niño alimentado con lactancia materna

Durante las primeras semanas del recién nacido las heces líquidas y de color entre amarillo y verde; a veces pueden observarse algunos grumos. En los niños alimentados con leche materna las heces son líquidas o pastosas durante todo el periodo de lactancia y pueden realizar una deposición cada vez que maman. Los niños que toman leche artificial suelen hacer las deposiciones más consistentes y menos frecuentes. Ambas situaciones son normales y no son una diarrea, el bebé tendrá un buen aspecto, no tendrá signos de deshidratación, vómitos ni fiebre.

¿Cuándo consultar al pediatra?

La consecuencia más grave de la diarrea en el bebé es la deshidratación, sobre todo si se acompaña de vómitos. Ante todo, recuerda que no se recomienda el uso de medicamentos antidiarreicos sin la prescripción del pediatra.

Lea también: ¿Por qué tengo cólicos?

Consulta al pediatra si:

  • La diarrea dura más de 2 o 3 días
  • Cuando hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos
  • Si en las heces aparecen sangre, pus o mucosidad
  • Si el bebé tiene fiebre
  • Si el bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos
  • Si el bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco.
  • Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo

Lactancia Materna y Gastroenteritis

Hay épocas en las que aparecen brotes de gastroenteritis aguda, que es frecuente que afecte a los bebés y a sus madres, debido a la escuela infantil, o bien a los hermanos mayores, u otras maneras por las cuales os podéis contagiar. Las madres lactantes se pueden ver afectadas por la gastroenteritis como cualquier otra persona. La madre infectada puede seguir amamantando a su hijo, ya que a través de la leche no se contagia el virus de la gastroenteritis. Lo principal es disponer de ayuda para que alguien cuide al bebé y se encargue de llevarlo con la madre cuando éste tenga hambre.

Si tienes muchos vómitos o diarrea es importante mantenerse hidratada, la recomendación es tomar un solo sorbo de agua cada 15 minutos, para que de esta manera se retenga el agua. Si después de unas horas vemos que retenemos el agua, podemos realizar un sorbo cada 5 minutos.

Si un bebé amamantado de manera exclusiva tiene gastroenteritis, sin duda debe seguir con la lactancia materna. En bebés amamantados este es un proceso que raras veces es grave. Los bebés pueden deshidratarse con mucha facilidad, especialmente cuando tienen menos de seis meses de edad. En caso de de tener un bebé menor de 6 meses afectado por gastroenteritis es muy importante consultar inmediatamente al pediatra. Si el bebé debiera quedarse ingresado en el hospital por deshidratación puede seguir con la lactancia materna. Es muy habitual que cuando un bebé se siente mal, deje por completo los alimentos sólidos y solo quiera mamar. La leche materna lo mantendrá nutrido e hidratado hasta que se recupere.

Cuando el bebé ya consume alimentos, a parte de la leche materna, se le puede ofrecer después del pecho una solución de rehidratación oral. Prueba a hacer tomas cortas, con descansos, para comprobar que va tolerando la leche y ayudar al bebé a mantenerse hidratado. Es buena idea mantener al bebé en posición vertical tras la toma. Si quiere comer sólidos, se evitarán las dietas astringentes y se le dejará comer lo que le apetezca.

Lea también: Lactancia materna y fiebre materna

La leche materna sigue siendo el mejor alimento que puedes ofrecer al bebé, aún estando enferma. Algunas madres describen que el bebé está más nervioso después de que ellas hayan sufrido una gastroenteritis, que sienten los pechos blandos o simplemente que tiene la sensación de que se han quedado sin leche. En el caso de un proceso leve, la producción de leche no suele verse afectada y el bebé seguirá mamando con normalidad. En el caso de que el proceso haya sido severo o la madre se haya deshidratado, la producción de leche puede que se haya visto parcialmente afectada. Si es el caso, debemos saber que se trata de una situación temporal y que podemos recuperar completamente la producción de leche anterior al proceso de gastroenteritis.

Beneficios Adicionales de la Lactancia Materna

La lactancia materna también protege frente a infecciones como la del rotavirus, según una investigación realizada por la Universidad de Valencia. Los investigadores han comprobado que hay azúcares en la leche de la madre que son idénticos a los receptores del virus, lo que les convierte en un teórico antivirus para luchar contra esta infección.

Una de las posibles aplicaciones de este estudio es el haber hallado una molécula que, según Rodríguez, "podría añadirse a las leches maternizadas para proteger también a los bebés que no pueden alimentarse con lactancia materna".

Unas pequeñas moléculas presentes en la leche materna podrían reducir la probabilidad de que los bebés desarrollen alergias alimentarias o dermatitis atópica. La Sociedad Española de Neonatología (SeNeo) respalda la lactancia materna en mujeres que sufren Covid 19 y las anima a seguir haciéndolo el máximo tiempo posible. La lactancia materna podría ser un factor protector frente a la diabetes tipo 1, así como la introducción del gluten en la dieta del bebé a partir del tercer mes de vida.

El Impacto de la Lactancia Materna Exclusiva en la Diarrea Aguda

Un estudio de cohorte realizado en Durango, México, en 1994, con 327 parejas de madre y recién nacido, encontró que la lactancia exclusiva al seno materno tiene una gran importancia en la prevención de la diarrea aguda durante los primeros tres meses de vida, a pesar de que en el entorno persistan condiciones adversas ligadas a la pobreza y al subdesarrollo socioeconómico. En especial, parece que la protección que confiere la lactancia al seno es todavía mayor cuando se carece de las condiciones básicas de saneamiento, lo cual, a su vez, se traduce en oportunidades de intervención como el aseguramiento de la provisión de agua potable para el recién nacido.

tags: #diarrea #y #lactancia

Publicaciones populares: