Sífilis Congénita: Transmisión al Feto, Riesgos y Consecuencias
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Siendo una infección bacteriana, la sífilis es fácil de tratar con antibióticos cuando se tienen los primeros síntomas.
Sin embargo, también se transmite de madre a hijo durante el embarazo y en este caso puede causar en el feto malformaciones congénitas o provocar un aborto, la muerte fetal o el parto prematuro. La transmisión vertical se puede dar en los primeros 4 años tras la infección con una mortalidad fetal de más del 30-40%.
¿Cómo se transmite la sífilis al feto?
La sífilis puede transmitirse al feto a través de la placenta durante cualquier etapa de la enfermedad materna sin tratar. La infección del feto antes del cuarto mes es rara, por lo que no se suelen ver abortos tempranos. El tratamiento de la madre durante los primeros 4 meses de gestación consigue por lo general que el feto no nazca infectado.
En periodos gestacionales más avanzados, la consecuencia de la infección puede ser aborto, muerte neonatal, enfermedad neonatal o infección latente. La infección fetal puede manifestarse durante la gestación como aborto, hidrops de causa no inmune, crecimiento intrauterino retardado, parto prematuro o muerte fetal intraútero, o bien no dar clínica hasta después del parto.
El riesgo de prematuridad, muerte perinatal y sífilis congénita está directamente relacionado con la etapa de la enfermedad materna.
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Sífilis Congénita: Tipos y Manifestaciones
La sífilis congénita se ha dividido en precoz y tardía, siendo la precoz aquella que se manifiesta clínicamente antes de los dos años de vida y la tardía la que lo hace después de esta edad.
Sífilis Congénita Temprana
Durante los 2 primeros años (sífilis congénita temprana), la sintomatología suele ser osteocondral y mucocutánea, en especial la rinitis que suele ser el signo más temprano. Las manifestaciones de la enfermedad pueden ser más graves e incluyen: neunonitis, hepatomegalia, anemia, condiloma lata, petequias, osteocondritis, periostitis, meningitis aséptica, pseudoparálisis de Parrot, coriorretinitis, entre otras.
Sífilis Congénita Tardía
Pasados los 2 años, en fase tardía, se desarrollan lesiones inflamatorias crónicas similares al goma y manifestaciones múltiples: queratitis, sordera, artropatía recurrente en rodillas, protuberancia frontal, maxilares mal desarrollados, incisivos separados (dientes de Hutchinson) y otros. Si la infección ocurre en una etapa tardía después de los dos años, las manifestaciones de la enfermedad incluyen queratitis intersticial, gomas en nariz y paladar, periostitis, articulación de Clutton, neurosífilis, dientes de Hutchinson, nariz en silla de montar, tibia en sable, entre otros.
Diagnóstico y Tratamiento
Para hacer el diagnóstico de sífilis durante el embarazo es imprescindible solicitar a todas las gestantes en el primer trimestre serología luética, ya que la mayoría no suele presentar ninguna manifestación clínica de la enfermedad. El diagnóstico de la enfermedad se realiza con un cultivo de la secreción de las lesiones iniciales o bien con analíticas de sangre.
Existen dos tipos de test serológicos, las pruebas no treponémicas (VDRL y RPR) y las treponémicas (FTA-ABS y MHA-TP). Las primeras son las que se solicitan de rutina y suelen ser reactivas a las 4-8 semanas del contagio. Su sensibilidad para el diagnóstico es mayor cuanto más avanzada esté la enfermedad, llegando a ser del 100% en la sífilis secundaria. El diagnóstico se confirma siempre mediante los test específicos, que son las pruebas treponémicas, teniendo una mayor sensibilidad la FTA-ABS.
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El tratamiento de la sífilis se basa en la penicilina, pero las dosis necesarias para su cura dependen del periodo en que se encuentre la enfermedad. Durante el embarazo, el tratamiento debe hacerse con el régimen de penicilina adecuado a cada etapa de la enfermedad. Generalmente una dosis de 2,4MU de penicilina G benzatina suele ser suficiente; sin embargo, existen algunos casos en los que no ha sido así.
Por eso, es recomendable que en las pacientes que reciban el tratamiento en el tercer trimestre, se administre una segunda dosis con una semana de diferencia. Existen diversos antibióticos que se han empleado como alternativa a la penicilina, pero ninguno de ellos ha conseguido tasas de eficacia similares a esta. Por este motivo, en la actualidad se recomienda, en aquellas pacientes con alergia a la penicilina, realizar una desensibilización.
El tratamiento es principalmente con penicilina durante el embarazo y en el niño con penicilina y eritromicina en caso de alergias.
Medidas Preventivas
- La pareja sexual debe tratarse también por el alto poder contagioso de la enfermedad.
- La curación de la enfermedad debe confirmarse por análisis de sangre.
- Si somos sexualmente activos, lo ideal para prevenir la sífilis es realizarse pruebas analíticas periódicas con las que descartar que tengamos esta ETS u otra.
- Usar preservativo para evitar su contagio. Actualmente el condón es el método más seguro y hay que usarlo en cada práctica sexual con el fin de aumentar la protección. Sin embargo, no debemos olvidar que el preservativo solo protege la parte que cubre.
Conclusión
La sífilis congénita tiene importantes repercusiones y secuelas en el futuro neonato. Debemos realizar siempre screening serológico en el primer trimestre de la gestación que nos permita, entre otras, diagnosticar la infección treponémica materna. Se ha demostrado que este, junto con el tratamiento con penicilina, es la medida más eficaz para hacer frente a la sífilis congénita.
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