Síntomas Después de una Fecundación In Vitro (FIV)

25.11.2025

La transferencia embrionaria es el último paso en el proceso de la fecundación in vitro (FIV). Este procedimiento consiste en colocar el embrión o los embriones en el útero de la futura madre. Para ello, el ginecólogo usará una cánula de transferencia que introducirá por la vagina para poder llegar al endometrio. Este proceso es sencillo y no requiere sedación, pero necesita realizarse en condiciones de asepsia. Todo ello se llevará a cabo de forma guiada a través de una ecografía para garantizar el éxito de la transferencia embrionaria.

Tras la trasferencia embrionaria, la mujer tiene por delante 15 días en los que tendrá que hacer frente a la incertidumbre y la inquietud de no saber si su tratamiento ha dado los resultados esperados hasta realizar el test de embarazo. Por ello, es completamente normal que después de la transferencia embrionaria, la mujer se encuentre más pendiente de todos los síntomas y cambios que experimenta su cuerpo para intentar predecir con antelación un posible resultado.

Sin embargo, la mayoría de estos síntomas están más relacionados con el tratamiento hormonal administrado para preparar su útero y a propia técnica de la transferencia. De hecho, muchas mujeres afirman no haber tenido ningún síntoma después de una transferencia embrionaria exitosa.

A continuación, se describen los principales síntomas a los que se enfrenta una paciente bajo tratamiento de un ciclo de FIV con sus propios óvulos tras la transferencia embrionaria.

Síntomas Comunes Post-Transferencia Embrionaria

Flujo vaginal abundante

Las pacientes suelen experimentar cambios en su flujo vaginal. Entre ellos, el cambio más frecuente que muestran las mujeres suele ser el aumento de la cantidad de flujo los días posteriores a la trasferencia embrionaria. Estas alteraciones se producen como consecuencia a los niveles hormonales de la mujer y a la progesterona administrada por vía vaginal, la cual sirve para mantener el endometrio en estado óptimo para favorecer la implantación de los embriones.

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Pequeños sangrados

Muchas mujeres experimentan pequeñas pérdidas de sangre después de la transferencia embrionaria. Estos manchados se consideran completamente normales y suelen desaparecer 2 ó 3 días después de la realización de la trasferencia embrionaria. Generalmente, los sangrados se deben a la canalización a través del cuello uterino que se realiza en el proceso de transferencia embrionaria al insertar la cánula a través del cérvix.

Tal y como cuenta la embrióloga Aitziber Domingo:

Después de la transferencia embrionaria, las pacientes pueden notar un manchado marroncito o rosáceo debido a la introducción del catéter, el cual puede rozar las paredes del cérvix.

Cambios en los senos

Cuando han pasado algunos días desde la transferencia embrionaria, es normal que la mujer note cambios en los pechos. Los pechos pueden estar un poco más duros de lo normal, hinchados y suaves, además también se puede notar cierto cosquilleo en los pezones y el oscurecimiento de las aureolas. Estos cambios en los senos se tratan de síntomas frecuentes en las mujeres debido también a la administración de hormonas antes de la transferencia embrionaria.

Fatiga

El aumento de la sensación de cansancio se debe al incremento de la hormona progesterona, que en un embarazo natural va creciendo su concentración para mantener el revestimiento del útero donde implanta el embrión. Así pues, las pacientes sometidas a una transferencia embrionaria tras una FIV o ICSI deben tomar suplementos de progesterona para mantener este revestimiento.

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Náuseas

Las náuseas son el clásico síntoma de embarazo durante el primer trimestre, aunque cabe destacar que también son muy frecuentes tras la administración de las hormonas de un tratamiento de reproducción asistida. Es por ello que este síntoma puede ser confundido con un síntoma de embarazo. Sin embargo, hay que puntualizar que no todas las mujeres que quedan embarazadas ni todas las mujeres que se han sometido a un tratamiento de reproducción asistida tienen náuseas. Con esto se quiere decir que el hecho de no padecer náuseas después de una transferencia de embriones no indica el fracaso del tratamiento.

Orinar frecuentemente

Muchas mujeres sometidas a un tratamiento de reproducción asistida se inyectan la hormona hCG, la hormona del embarazo. En un embarazo natural, la hCG es producida por el saco gestacional del embrión y ayuda al mantenimiento y el progreso de la gestación. Esta hormona aumenta en sangre y en orina al poco tiempo de la implantación embrionaria, por lo que la determinación de la hCG es fundamental para confirmar el embarazo. Uno de los efectos secundarios de la hCG es el aumento de la frecuencia de la micción. Sin embargo, no se sabrá si ese aumento urinario es debido a un embarazo real o a las inyecciones adicionales que la mujer se está administrando.

Ausencia de la menstruación

Sin duda, la ausencia de menstruación es uno de los primeros síntomas que puede hacer sospechar de un posible embarazo. No obstante, cabe destacar que, tras una transferencia embrionaria, una paciente debe esperar aproximadamente 14 días para que llegue su menstruación en caso de resultado negativo. Según el ciclo menstrual de la paciente, esto provoca que se pueda confundir el retraso de la menstruación como un signo de embarazo.

Pinchazos, mareos y dolor en la zona abdominal y lumbar

Los pinchazos, los mareos y el dolor de la zona abdominal y lumbar son molestias habituales tras la transferencia embrionaria. Estos síntomas suelen estar causados por las hormonas de la estimulación ovárica o de la preparación del endometrio. Además, ciertas molestias y dolores también pueden estar causados por el propio proceso de punción folicular. La propia ansiedad generada en la betaespera también puede producir la sensación de mareo.

Otros síntomas

De forma menos frecuente puede aparecer otros síntomas en la mujer después de la transferencia embrionaria:

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  • Insomnio.
  • Pérdida del apetito.
  • Estreñimiento.
  • Hinchazón en el vientre.
  • Dolor de cabeza.

Es necesario remarcar que en aquellos casos que los síntomas impidan que la paciente pueda realizar su vida con normalidad, se debe consultar a un médico especialista para tratarlos de la forma adecuada.

Transferencia de embriones congelados o de ovodonación

Hasta ahora habíamos hablado de los síntomas que una paciente sometida a un ciclo de FIV experimenta debido a los procesos estimulación ovárica, punción folicular, preparación endometrial y transferencia embrionaria.

Sin embargo, los síntomas descritos para aquellas mujeres que se han sometido a una transferencia de embriones congelados varían un poco, ya que esta transferencia no se ha realizado en el mismo ciclo que la estimulación ovárica. Además, aquellas pacientes que se hayan sometido a un tratamiento de ovodonación no habrán sido sometidas a un proceso de estimulación ovárica y de punción folicular.

Por tanto, las pacientes con trasferencia de embriones congelados y de ovocitos donados, sólo tendrán que someterse a la preparación endometrial y a la transferencia embrionaria. En estos casos, se llevará a cabo lo que se conoce como ciclo sustituido o ciclo natural.

Ciclo sustituido

Cuando se realiza un ciclo sustituido, la mujer no pasa por una estimulación ovárica y sus ovarios no están tan inflamados. Esto es porque tenía embriones vitrificados sobrantes de un ciclo anterior o porque es receptora de un tratamiento de ovodonación. Estas pacientes solamente reciben un tratamiento hormonal para preparar su endometrio y, por tanto, los síntomas que experimentan son los relacionados con la propia transferencia o con la administración de estrógenos y progesterona. Generalmente, estas mujeres sufren menos molestias abdominales, pinchazos y náuseas, aunque siempre hay excepciones.

Ciclo natural

También existe la opción de transferencia de embriones criopreservados o donados en un ciclo natural, donde se aprovechan las hormonas naturales del ciclo menstrual de la paciente y se controla mediante ecografías la evolución del endometrio. En este caso, solamente se administra progesterona en la fase lútea del ciclo, próxima a la transferencia embrionaria. Por tanto, los síntomas que padece la paciente son aún menores. Por otra parte, el estrés que sufre la mujer cuando se aprovecha un ciclo natural es menor, puesto que no debe estar pendiente de la administración de los fármacos durante todo el proceso.

Cuándo consultar a un médico tras la transferencia

La sospecha del mínimo síntoma postransferencia produce cierta inquietud y que la mujer se haga preguntas como "¿es normal lo que me pasa?", "¿debo consultar con el médico?" o "¿esto significa que estoy embarazada?" Se recomienda mantener la calma y sobre todo tener claro que no existe ningún síntoma específico de algo, a no ser que se produzca un sangrado abundante.

Si en los 15 días después de la transferencia de embriones aparece un sangrado incontrolable parecido al de una menstruación, habrá que acudir o llamar al centro de reproducción en el que se haya hecho el tratamiento.

Es importante no confundir este sangrado abundante con el sangrado de implantación, el cuál es un manchado más ligero que la regla.

En caso de aparecer un dolor agudo y persistente en el abdomen, o un malestar general con dolores, cefaleas, fiebre y otros síntomas que sean anormales en la mujer, es imprescindible consultar con el personal de la clínica.

En la consulta del centro reproductivo realizarán las pruebas pertinentes para determinar la causa de estos síntomas inusuales tras la transferencia y poder dar así la mejor solución mediante el tratamiento más adecuado.

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