Diabetes Gestacional en el Tercer Trimestre: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento
La diabetes gestacional es una condición que se desarrolla durante el embarazo en algunas mujeres. Es la diabetes que puede darse durante el embarazo en algunas mujeres. Padecer diabetes durante la gestación no tiene por qué significar que se tuviera antes del embarazo o que se vaya a mantener después del parto.
¿Qué es la Diabetes Gestacional?
La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se detecta durante el embarazo y que afecta aproximadamente al 3-12 % de las gestantes. Este tipo de diabetes no existía antes del embarazo y suele desaparecer tras el parto, aunque aumenta el riesgo de que la mujer pueda desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.
Causas de la Diabetes Gestacional
Las causas de la diabetes gestacional residen en los cambios hormonales ocasionados por el embarazo. Durante el embarazo se producen una serie de cambios que son necesarios para asegurar un aporte de nutrientes adecuado al feto. Esto sucede porque durante el embarazo, se producen una serie de cambios que dan lugar a que exista una resistencia a la insulina.
Entre el segundo y tercer trimestre, la placenta produce hormonas específicas, como por ejemplo el lactógeno placentario y las hormonas esteroideas con efecto hiperglucemiante. Esto reduce la sensibilidad a la insulina del cuerpo de la mujer embarazada, provocando una mayor resistencia. Si cuando esto sucede, el páncreas no puede compensarlo produciendo más insulina, aparecen niveles elevados de glucosa en sangre y, por tanto, la diabetes gestacional.
A partir de la semana 12 de embarazo, aumenta el azúcar disponible en la sangre materna, con el fin de proporcionar al bebé la energía que necesita. El feto utiliza el azúcar de su madre porque no es capaz de generarlo por sí mismo. Mientras, las hormonas producidas por el organismo materno reducen la sensibilidad de las células y de los tejidos a la insulina. De todos modos, esto no significa que todas las embarazadas padezcan diabetes.
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Factores de Riesgo
Hay algunas situaciones que predisponen a padecer Diabetes Gestacional (DG). No todas las mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional. Y, además del proceso hormonal que hemos explicado en el apartado anterior, también existen ciertos factores de riesgo que hacen que algunas embarazadas puedan verse afectadas por la enfermedad. Algunos de ellos son:
- Obesidad o sobrepeso, con un índice de masa corporal superior a 30.
- Embarazo en edad avanzada, especialmente en mujeres mayores de 35 años.
- Antecedentes familiares de diabetes tipo 2.
- Haber tenido diabetes gestacional en embarazos anteriores.
- Padecer el síndrome de ovario poliquístico.
- Tener hipertensión arterial o fumar.
Se ha demostrado que las mujeres con sobrepeso u obesidad que bajan de peso antes de la gestación, reducen el riesgo de aparición de la diabetes gestacional.
Síntomas de la Diabetes Gestacional
Los síntomas de la diabetes gestacional suelen ser sutiles y muchas embarazadas no presentan ninguno evidente. Los síntomas de la diabetes gestacional a menudo pasan desapercibidos, ya que pueden ser similares a los síntomas iniciales del embarazo. Como en cualquier afección o enfermedad, existen síntomas comunes, pero dependiendo de cada paciente se mostrarán todos, algunos o ningunos. Los más comunes en este caso son:
- Sed excesiva.
- Aumento de ganas de orinar.
- Cansancio.
- Fatiga.
- Visión borrosa.
- Infecciones frecuentes.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Malestar.
- Sensación de sueño continuo.
Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
El diagnóstico de diabetes gestacional se basa en la detección de la hiperglucemia en la sangre de la futura mamá. En España se suele realizar un cribado universal con el test de O’Sullivan entre las semanas 24-28, a todas las mujeres embarazadas. Es una de las pruebas rutinarias que se hacen a lo largo del embarazo. Esta prueba se efectúa entre la semana 24 y 28 de embarazo, período en el que ya se pueden descubrir las primeras alteraciones en el metabolismo de la glucosa.
Test de O'Sullivan
El examen que se realiza es el test de O'Sullivan (o minicurva de sobrecarga). El test de O'Sullivan permite saber si la embarazada tiene unos niveles de glucosa adecuados. Suele realizarse alrededor de la semana 24 de embarazo, concretamente, entre la 24 y la 28, cuando los cambios hormonales más afectan al funcionamiento de la insulina.
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Para realizar el Test de O’Sullivan no es necesario hacerlo en ayunas. No obstante, en años anteriores, se solía hacer en ayunas, motivo por el cual, en algunos centros y hospitales, persisten protocolos que recomiendan el ayuno para efectuar la prueba.
El test consiste en medir el nivel de glucosa en sangre. La prueba consiste en acudir en ayunas al centro médico, tomar 50 g de glucosa y medir la glucemia al cabo de una hora. Los niveles de glucosa en sangre, de las dos mediciones realizadas en el Test de O’Sullivan, deben ser menores a 140 mg/dl.
Si los resultados son iguales o superiores, pueden indicar que la mujer tiene intolerancia a los hidratos de carbono, o diabetes gestacional. Si los resultados obtenidos han igualado o superado los 140 mg/dl, sin alcanzar los 200 mg/dl, se debe realizar el Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG).
Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG)
Tras un test de O ‘Sullivan positivo se deberá realizar otra prueba conocida como test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) en la cual se mide la glucemia 4 veces: antes de la toma de azúcar y después de 1 hora, 2 horas y 3 horas. Será necesario también acudir en ayunas de aproximadamente 8 horas. En el TTOG, se toman 100 gramos de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora.
Si un valor supera el límite correspondiente, se repite la prueba tres semanas después. Si vuelve a superar el límite, se diagnostica intolerancia a la glucosa. Si los valores se encuentran alterados (superiores a 95mg/dl de sangre en ayunas, y superiores a 140 mg/dl pasada una hora desde el momento en que se ha tomado la glucosa), se debe efectuar de nuevo una curva de sobrecarga.
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En este caso, las extracciones de sangre se realizarán en ayunas, y a los 60, 120 y 180 minutos después de haber tomado 100 gramos de glucosa, a través de una bebida azucarada. Para que se produzca un diagnóstico de DG debe haber al menos 2 de los 4 valores alterados.
Es recomendable que las mujeres con riesgo de padecer diabetes se realicen una curva completa ya en las primeras semanas. Aquellas gestantes que no han sido estudiadas en el segundo trimestre por alguna razón. O bien, si la paciente se realiza una sobrecarga oral de glucosa de 100 g, y los resultados son compatibles con diabetes gestacional.
Riesgos de la Diabetes Gestacional
Cuando la diabetes gestacional no está adecuadamente controlada, aumenta el riesgo de una serie de complicaciones asociadas. Estos riesgos son altamente asociados al estado de hiperglucemia maternal. La diabetes gestacional puede tener riesgos para el bebé y para la mamá.
Riesgos para el Bebé
Cuando la madre presenta hiperglucemia, la glucosa de más puede atravesar la placenta llegando al feto. El bebé ante este ambiente azucarado va a tener más energía disponible y va a aumentar más su tamaño a expensas de grasa (macrosomía), además su páncreas se va a acostumbrar a producir más insulina para compensar el exceso de azúcar con lo cual al nacer y no estar en un ambiente con exceso de azúcar puede tener una hipoglucemia neonatal.
El exceso de azúcar en la madre se acumula en forma de grasa subcutánea en el feto. Inmediatamente después del parto, el niño puede sufrir crisis hipoglucémicas, debido a un delicado mecanismo hormonal inducido, precisamente, por la diabetes materna.
Riesgos para la Madre
La diabetes en el embarazo puede dar origen también a otros inconvenientes importantes para la madre. En el Instituto Dra. No solo repercute de manera negativa en la salud de la mujer, sino que también en la salud del bebé.
Tratamiento y Control de la Diabetes Gestacional
El objetivo del tratamiento de la diabetes gestacional consiste en mantener valores de glucosa en sangre normales. Una vez se diagnostica la diabetes gestacional, el objetivo es mantener la glucosa en niveles adecuados para evitar complicaciones durante el embarazo e incluso en el parto. El tratamiento es escalonado y siempre deben seguirse las indicaciones médicas:
- Cambios en el estilo de vida:
- Dieta diabetes gestacional personalizada y estructurada
- Ejercicio ligero diario, caminar, andar o hacer natación durante 30 o 60 minutos al día.
- Tratamiento farmacológico: Si la dieta y el ejercicio no son suficientes, es muy probable que el médico recomiende el uso de insulina humana en pauta bolo-basal. Los antidiabéticos orales no se recomiendan durante el embarazo
- Controles constantes:
- Autocontroles de glucosa varias veces al día por parte de la embarazada. Se realizan practicando un pinchazo en el dedo. Generalmente se realizan 4 veces al día: en ayunas y tras 1 hora del desayuno, la comida y la cena. Se controlarán los alimentos que tienen capacidad de elevar el azúcar en sangre (fruta, lácteos, farináceos como el pan, patata, pasta, arroz o legumbres) pero asegurando que la dieta sea suficiente para que la futura madre no pase hambre y el bebé se desarrolle correctamente.
- Evaluación del crecimiento fetal por parte del médico ginecólogo, realizando ecografías a partir de la semana 34.
Entre un 70-85 % de las gestantes logran un buen control sólo con llevar a cabo estas medidas. Si las glucemias no se pueden controlar con la alimentación y el ejercicio el único tratamiento farmacológico validado durante la gestación es la insulina.
Dieta para la Diabetes Gestacional
Antes de llevar a cabo cualquier acción durante el embarazo, es fundamental ponerse en manos del médico especialista para que éste pueda valorar y hacer un diagnóstico. Y, a raíz de ahí, tomar las medidas que sean adecuadas. La dieta diabetes gestacional debe ser equilibrada, variada, individualizada y basada en la dieta mediterránea. Algunos puntos imprescindibles de son:
- Evitar hidratos de carbono complejos como panes, arroz y pasta.
- Evitar azúcares simples, zumos, bollería y harinas refinadas
- Reparto de macronutrientes esenciales del siguiente modo:35-45 % de las calorías deben provenir de hidratos, distribuidos en 3 comidas y 2-3 tentempiés evitando periodos largos de ayuno.
- Aceite de oliva como grasa principal. Se aconsejan frutos secos y pescado azul.
- Proteínas magras como huevos, legumbres, pescado, carne blanca y lácteos semidesnatados
- Mínimo 3 frutas al día, intentando que no estén muy maduras.
- Ingesta de verduras variadas, principalmente de hoja verde.
- Reducir sal y evitar azúcares añadidos y procesados.
- Llevar a cabo métodos de cocción saludables, preferibles al horno, plancha, vapor. Evitar fritos y rebozados.
Las dietas indicadas para tratar la diabetes en el embarazo contienen menos calorías de las que se suelen permitir durante este período: entre 1.600 y 2.000 calorías diarias. Esto significa que, para empezar, se deben evitar los alimentos dulces durante el desayuno.
Es importante el consumo diario de leche, yogur o equivalentes lácteos en formatos desnatados o semidesnatados si hay problemas de peso. En cuanto a carnes o pescados se recomienda consumir más pescado que carne y procurar consumir carnes magras (pollo, conejo, ternera o buey). Los huevos son una opción excelente como fuente proteica y se pueden consumir a diario si así lo desea.
Entonces, ¿de dónde deberían proceder los 300 gramos diarios de hidratos de carbono? Sobre todo, de cereales, frutas, leche y verduras, sin renunciar a una pequeña cantidad de dulces.
Ejemplo de Menú Semanal
Aquí tienes un modelo de menú semanal tipo, para que te sirva de ejemplo si te han detectado diabetes gestacional.
- Lentejas con verduritas y un filete de merluza a la plancha con aceite y limón.
- Una tortilla francesa de 2 huevos con ensalada de canónigos y rabanitos.
- Pollo al horno con poco aceite y sin piel, acompañado de brócoli salteado con ajo y perejil.
- Ensalada de tomate y una rodaja de salmón a la plancha con limón.
- Pasta integral con tomate y guisantes. Un filete de pechuga de pollo a la plancha.
- Sopa de fideos con verduras y pollo (desgrasada). 1 huevo cocido (picado en la sopa, por ejemplo).
- Sardinas a la plancha o al horno con ajo y perejil y alubias cocidas salteadas con muy poco aceite.
- Tostada de pan integral con pimientos y berenjena asados, y atún al natural. Unas fresas con una onza de chocolate negro.
- Arroz con pollo y verduras. Merluza a la plancha, al horno o en "papillote", con espárragos trigueros al horno.
- Medio aguacate, 2 rebanadas de pan integral con jamón cocido y queso cremoso desnatado.
- Bacalao al horno con puré de patata y calabacín. Una ensalada de brotes tiernos y semillas de calabaza.
- Verduritas al vapor y brocheta de pavo, tomatitos y cebolleta.
Ejemplo de Menú Diario (2.000 calorías)
Aquí tienes un ejemplo de menú diario de 2.000 calorías, perfectamente adaptado a una mujer embarazada, que resulta equilibrado y rico en proteínas, fibras, calcio y hierro.
- Un vaso de leche semidesnatada.
- Pisto (pimiento, calabacín, berenjena y tomate) con un puñado de arroz integral.
- Sardinas a la brasa con guarnición de ensalada de canónigos. Infusión de jengibre.
- Ensalada de rúcula, con calabaza asada, tomates cherry, lentejas y tiras de pechuga de pollo a la plancha.
Recomendaciones Adicionales
- No elimines por completo los carbohidratos complejos y los azúcares.
- Aumenta el consumo de fibras.
- Reduce la cantidad de calorías.
- Fracciona las comidas. Es mejor que no concentres los nutrientes sólo en el almuerzo y en la cena.
- Come a horarios regulares.
- Reduce la cantidad de grasas. Son los principios nutritivos que proporcionan más calorías. Limita el uso de ácidos grasos saturados y de colesterol.
Andar de forma regular antes o después de las comidas contribuye a un buen control de la diabetes gestacional.
Después del Parto
En la mayoría de los casos una vez nace el bebé y las hormonas se normalizan, la diabetes gestacional desaparece. Lo más probable es que la diabetes desaparezca y los niveles de azúcar en sangre vuelvan a la normalidad en unas 6 semanas después del parto debido a que desaparecen las hormonas del embarazo que interferían con la acción de la insulina.
Por lo que después del nacimiento se le controlarán los niveles de glucosa en sangre, para asegurarnos de que es capaz de mantenerlos. También será importante ofrecer alimentación de manera precoz, idealmente en la primera hora de vida.
Las madres que han tenido diabetes gestacional en un embarazo tendrán más probabilidades de padecerla en gestaciones futuras. Para reducir el riesgo de sufrir diabetes después del parto, se recomienda a la mujer que dé el pecho al bebé para perder peso más fácilmente, seguir con una dieta sana y equilibrada, y hacerse todos los controles de glucosa indicados por el médico.
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