Sofocos en el Embarazo: Primeros Síntomas y Cómo Aliviarlos

30.10.2025

Al igual que ocurre durante la menopausia, los sofocos son un síntoma de embarazo que te puede tocar vivir. Se calcula que una de cada diez embarazadas experimenta estos repentinos aumentos de la temperatura corporal que puede hacerlas sentir ahogada por el calor, aun en medio de la nieve. Muchas mujeres embarazadas sienten una sensación súbita de calor (independientemente de la temperatura ambiente real que haya en ese momento). Estos sofocos son un calor repentino que nota la embarazada, sobre todo, en pecho, cabeza y cuello, pese a que no haya temperaturas elevadas en el exterior. Es algo muy normal y no tiene por qué ser motivo de preocupación.

¿Qué son los Sofocos del Embarazo?

Los llamados sofocos del embarazo son una sensación de calor que la gestante nota de repente, sobre todo, en la cabeza, el cuello y el pecho. Estos sofocos son inesperados, ya que pueden producirse aunque el ambiente no sea caluroso. No obstante, la sensación puede ser aún más molesta en verano por las altas temperaturas. La duración del bochorno puede ser variable, desde unos segundos hasta algunos minutos, y estos pueden ocurrir por el día o tratarse de sofocos nocturnos, dificultando el descanso de la embarazada. Es importante mencionar que, en principio, no tienen efectos negativos para el bebé.

En cualquier caso, si la temperatura de la embarazada asciende por encima de los 37,5-37,7oC, lo recomendable es ir al médico. De este modo, se podrá evaluar si hay alguna infección que esté produciendo fiebre. Además, si la temperatura supera los 39oC, se debe acudir a urgencias, ya que la embarazada puede estar sufriendo un golpe de calor.

¿Por qué se Producen Sofocos en el Embarazo?

Los sofocos se experimentan en el primer y en el tercer trimestre, y en cada una de estas etapas del embarazo sus causas son diferentes. Los sofocos pueden aparecer tan pronto como en las primeras semanas de gestación, pero es posible que se produzcan durante todo el embarazo. No obstante, las causas de los sofocos parecen ser diferentes según si la mujer se encuentra al comienzo del embarazo, o en el segundo o tercer trimestre.

Sofocos en el Primer Trimestre

Aunque no se conoce el mecanismo exacto, la aparición de estos arrebatos de calor en el primer trimestre de embarazo, tal y como sucede con los sofocos en la menopausia, se relaciona con los cambios hormonales de la mujer. La regulación de la temperatura está controlada, de forma que la temperatura corporal se mantenga alrededor de los 37oC. No obstante, las hormonas como los estrógenos y la progesterona pueden influir en este control.

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  • Estrógenos: promueven la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que favorece que el calor se disipe y, por tanto, una menor temperatura corporal.
  • Progesterona: favorece que el calor se mantenga y la temperatura corporal aumente.

De este modo, la temperatura corporal materna subirá unas décimas en el primer trimestre de embarazo debido a la influencia de la progesterona.

Sofocos en el Segundo y Tercer Trimestre

Una vez que la gestación va más avanzada, las causas de los sofocos se relacionan más con el peso que la embarazada ha ganado y con los cambios que se producen en su cuerpo por el tamaño que va adquiriendo el bebé al final del embarazo. Además, se produce un incremento en la tasa metabólica, ya que hay un nuevo ser gestándose. Por ello, sube la temperatura corporal materna. Por este motivo, es muy común que la mujer en las últimas semanas de embarazo se sienta, en general, más sofocada y que, incluso, tenga la percepción de cierta sensación de ahogo.

Durante el embarazo, el aumento del volumen de sangre, entre un 30 y un 50% para asegurar el oxígeno y los nutrientes necesarios al feto, hace que se genere un calor extra y cambie la forma de respirar. Por otro lado, el aumento del peso de la mujer, sobre todo durante el último trimestre, y el cambio de su centro de gravedad hace que sea más difícil moverse. Así que no debes asustarte si de vez en cuando, sobre todo cuando caminas o realizas algún pequeño esfuerzo, notas sofocos, falta de aire o sudores.

¿Cómo Combatir los Sofocos del Embarazo?

Los sofocos en el embarazo son bastante molestos, ya que incluso pueden dificultar el descanso de la futura madre. No obstante, hay algunas recomendaciones para intentar reducir su aparición o, al menos, aliviar los síntomas del acaloramiento:

  • Beber suficiente agua, para mantener una buena hidratación. Para ello, será muy útil tener una botella de agua siempre a mano.
  • Ducharse con agua tibia.
  • Usar ropa holgada, ligera, transpirable (por ejemplo, de algodón) y de colores claros. Para reducir la sensación de agobio será mejor evitar la ropa sintética y ajustada. Utiliza ropa cómoda, amplia y transpirable para vestir en tu embarazo. Una de las claves para sobrellevar los sofocos del embarazo es utilizar ropa cómoda. ¿Qué entendemos por ropa cómoda? Aquella que es más fresca, preferiblemente de algodón o lino (aparta temporalmente la ropa sintética) y que no sea muy ceñida.
  • No tomar comidas picantes. Es preferible que la gestante incluya en la dieta frutas que, además, contribuirán a la hidratación. Elige platos ligeros e incluye vegetales ricos en agua. Junto con la hidratación constante, la alimentación es fundamental. Intenta hacer comidas ligeras y que incluyan verduras y frutas ricas en agua. Por otra parte, limita o elimina todos aquellos alimentos que te provocan digestiones pesadas.
  • No practicar ejercicio físico extenuante. Evita hacer ejercicio físico extenuante. Por supuesto que mantenerte activa en el embarazo sigue siendo importante.
  • Mantener los espacios bien ventilados.
  • Tener preparado un abanico y un atomizador con agua para refrescarse durante el sofoco. Otro truco para sobrellevar los sofocos del embarazo, especialmente en los meses de verano y si no estás en casa, es tener un mini ventilador o una botella de spray con agua a mano.
  • Refrescarse naturalmente y mantenerse bien hidratada. Ante todo, tienes que intentar refrescarte y mantenerte bien hidratada en todo momento.

Además, será importante que la embarazada busque siempre la sombra y evite salir en las horas más calurosas del día. Otra forma de combatir los sofocos en el embarazo y bajar la temperatura corporal de forma natural es sustituir los baños de agua caliente por agua tibia tanto en verano como en invierno.

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Para prevenir los sofocos nocturnos, que son los más molestos porque interfieren en tu descanso,es conveniente tener en la mesita de noche una botella de agua y una toalla. Si sufres sofocos nocturnos es conveniente tener en la mesita de noche una botella de agua y una toalla.

Síndrome de los Pies Calientes

El síndrome de los pies calientes puede ser también frecuente en las mujeres embarazadas. Se trata de dolor y sensación de calor, ardor o quemazón en los pies, especialmente, en la planta y en los dedos. En este caso, el síndrome de los pies calientes en la embarazada parece que está más relacionado con la retención de líquidos y una mala circulación. Para aliviar los síntomas de este síndrome, puede ayudar un masaje antes de irse a dormir, así como utilizar calzado cómodo y plano. Si el problema son tus pies (el llamado síndrome de los pies calientes es una molestia muy ligada a los sofocos del embarazo) puedes hacer baños refrescantes y dar pequeños paseos utilizando siempre un calzado cómodo y transpirable.

Golpes de Calor

Los golpes de calor: el calor en el embarazo puede convertirse en situación de riesgo cuando la temperatura de la mujer asciende o supera los 39ºC. Los síntomas son: piel enrojecida y seca, pulso acelerado, dolor de cabeza, mareos y vómitos. Para evitar los golpes de calor es necesario controlar el calor en el embarazo, minimizando los cambios bruscos de temperatura.

Tabla de Recomendaciones para Aliviar los Sofocos del Embarazo

Recomendación Descripción
Hidratación Beber suficiente agua a lo largo del día.
Ropa Adecuada Usar ropa holgada, ligera y de algodón.
Alimentación Evitar comidas picantes y consumir frutas y verduras ricas en agua.
Ejercicio Evitar ejercicio físico extenuante.
Ambiente Mantener los espacios bien ventilados y evitar lugares calurosos.
Refrescamiento Usar un abanico o atomizador con agua para refrescarse.
Baños Tomar baños con agua tibia en lugar de caliente.

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