Subida de Leche en la Lactancia: Causas y Soluciones
La lactancia materna genera muchas dudas en los padres, sobre todo cuando se trata del primer bebé.
¿Qué es la Subida de Leche?
Una de las cosas que toda futura madre lactante espera es tener la subida de leche (también llamada bajada de leche). Y todas hemos oído hablar de este proceso, con lo que tenemos una idea prefijada de lo que es.
La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. La mayoría de las madres experimenta la subida de la leche dos días después de dar a luz. Tras el parto, tus pechos se encuentran listos para alimentar a tu bebé porque durante el embarazo se han preparado para la lactancia.
Este complejo proceso biológico hormonal cuenta con la ayuda del bebé. "Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche.
"Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche. Un ambiente relajado, una madre tranquila, unas tomas frecuentes; todo ello favorece una subida de leche adecuada y a tiempo", comenta el experto.
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Proceso Hormonal
Más adelante, en el pecho de la mujer se produce otro cambio: hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche. Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta. Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea. En un par de días sucede lo que se conoce como subida de la leche.
El proceso de subida de leche se pone en funcionamiento a partir de la separación de la placenta del útero. La información de que la madre debe de producir leche para su bebé la recibe el hipotálamo.
Síntomas de la Subida de Leche
Todas las madres notan la llamada subida de la leche, en mayor o menor medida y esa sensación no siempre se correlaciona con la cantidad de leche que producen. En primer lugar, lo que se observa es un aumento de la presencia de venas en la zona del cuello y en la parte superior de los pechos. El pecho se siente tenso, algo caliente y pesado. Otra cosa que podemos notar, normalmente en las zonas exteriores del pecho, son pequeños bultos. Al tacto notamos pequeñas hinchazones que no son más que la glándula mamaria.
Muchas madres creen que no han tenido subida de leche porque solo han notado estas señales y esperaban una situación más compleja y dolorosa. Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.
Ingurgitación Mamaria: Un Problema Común
Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Cuando se produce ingurgitación mamaria la subida de leche se complica, el pecho se llena no solo de leche sino también de líquidos retenidos (edema) que lo complican todo.
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Hay veces que no es tan fácil y que el pecho está muy lleno, muy duro, nos produce dolor, nuestro bebé no consigue engancharse o le cuesta mucho y después de mamar sentimos que el pecho sigue bastante lleno y duro. Esto se conoce como ingurgitación mamaria.
La ingurgitación mamaria es un proceso fisiológico de la lactancia, pero suele ser un momento de abandono de la misma. Sin embargo, manejándola correctamente puede pasar casi sin darte cuenta.
Una ingurgitación es una acumulación de líquidos: líquidos, sangre, plasma… en el pecho en el posparto inmediato, que lo edematiza e impide la salida de leche por el pezón. Las ingurgitaciones son más frecuentes en madres que han tenido partos largos en los que se les han puesto muchos fluidos intravenosos.
Causas de la Ingurgitación Mamaria
Las causas por las que se produce una ingurgitación mamaria son variadas. Cuando existe una ingurgitación el pecho esta lleno no sólo de leche, si no que también se produce un edema que además de producir esa dureza, ese dolor, esa tensión hace que la salida de la leche sea más costosa ya que la presión que ejerce todo ese líquido al rededor del pecho hace que no haya una buena eyección de leche.
Cabe destacar que la ingurgitación es patológica y es muy diferente a la sensación de plenitud que tienen las madres durante la subida de leche. Cuando el pecho está tan duro es imposible que el bebé pueda colocar la lengua y extraer la leche, es como querer mamar de una pared.
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Soluciones para la Ingurgitación Mamaria
Lo principal es vaciar el pecho. El bebé es el mejor sacaleches que existe en el mercado. Debemos intentar ofrecer el pecho al bebé para descongestionarlo. Si un pecho está muy duro y nuestro bebé no puede vaciarlo, se queda dormido podemos realizar extracción manual o utilizar un sacaleches. En el caso de utilizar un sacaleches debemos tener cuidado. Puesto que si vaciamos constantemente el pecho podemos conseguir el efecto contrario. Que nuestro cuerpo crea que necesitamos producir más y más leche y acabemos sobreproduciendo y causando una obstrucción o una mastitis.
Cuando se extrae leche debemos sacar el exceso que hace que nos duela el pecho y que esté muy duro pero sin llegar a vaciarlo del todo.
- Presión inversa suavizante: Muchas veces el pezón se aplana, los conductos se comprimen debido a todo el líquido de al rededor y no permiten que la leche salga. Este masaje va a ayudar a reducir el edema en la zona del pezón y la areola.
- Frío local después de las tomas: Después de terminar la toma poner frio local para reducir la inflamación.
- Uso del colector: El colector es un aparato que sirve para recoger la leche que sale debido al reflejo de eyección. Se coloca poniendo el pezón en el centro del embudo y se realiza vacío. El pezón quedará en el centro sin tocar ninguna de las paredes del colector. En el otro pecho pondremos al bebé.
Otras recomendaciones
- En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.
- Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda.
- En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a demanda.
- El descanso es importante. Puede buscar ayuda que se encargue de otras cosas para que la madre se ocupe del bebé y descanse. También su puede tomar antiinflamatorios consultando con su médico.
Normalmente, este proceso suele durar unas 24 - 48 horas y poco a poco el edema va cediendo. Recordad que es una situación que se resuelve frecuentemente rápido, que debemos tener paciencia, poner a nuestro bebé al pecho y utilizar estos consejos para que se resuelva y poder continuar dando el pecho sin complicaciones. Es importante saber detectar qué está ocurriendo para poder actuar de la manera adecuada.
Hipergalactia: Exceso de Producción de Leche
La hipergalactia supone el suministro excesivo de leche materna. Es, por tanto, un desajuste que se produce entre la cantidad de leche que demanda el bebé con la que produce la madre. Generalmente, la preocupación habitual de las mujeres embarazadas o de las que han sido recientemente madres, es si tendrán leche suficiente para poder amamantar al bebé (hipogalactia). Pero en ocasiones, también se puede dar el fenómeno contrario, produciéndose un exceso en la producción de leche materna.
Hay que tener en cuenta no se puede confundir la hipergalactia con la “subida de la leche”. Ésta es un proceso natural que se produce durante los primeros días de lactancia, a los tres o cuatro días del nacimiento del bebé.
Causas de la Hipergalactia
Es conveniente conocer en primer lugar el proceso que regula la producción de leche materna para pasar, a continuación, a ahondar en la hiperlactancia. La producción de prolactina, que es segregada por la hipófisis (una zona del cerebro), se estimula cuando el bebé succiona, de forma que a mayor succión, se produce más leche materna. Las causas que pueden provocar hipergalactia son diversas y pueden darse de forma conjunta. A veces se desconoce la razón, simplemente algunas mujeres son más sensibles y responden a las demandas del bebé produciendo más cantidad de leche.
- También la madre puede provocarla cuando se extrae la leche en las etapas iniciales de lactancia. De forma, si se produce una excesiva extracción, las hormonas prolactina y FIL pueden actuar y provocar una mayor producción.
- Otra causa podría deberse al uso excesivo de galactogogos (medicamentos u otras sustancias que se cree ayudan a iniciar, mantener o aumentar la producción de leche materna).
- Durante las primeras semanas siguientes al parto, al no conocer las necesidades del recién nacido, el cuerpo de la mujer tiende a una sobreproducción de leche.
- Sin embargo, hay otras mujeres que ese exceso de producción lo tienen a lo largo de todo el proceso de lactancia.
Síntomas de la Hipergalactia
Entre los síntomas que experimentan las mujeres con hiperlactancia se encuentra el notar el pecho siempre lleno, ingurgitado, aunque el bebé haya acabado de amamantarse. También les gotea el pecho con frecuencia y suelen despertarse por la noche con dolor en las mamas, notando que están excesivamente llenas a pesar de que al bebé aún no le toca la toma. También las madres pueden sufrir obstrucción de los conductos o incluso mastitis.
Soluciones para la Hipergalactia
En el caso de que la mujer crea que puede tener una producción anormal de leche, se recomienda acudir a la matrona para tratar de asegurar que es así. Una de las técnicas que utilizan los especialistas en lactancia es el “reseteo del pecho”. Éste consiste en tratar de cambiar la producción de la leche del cuerpo de una forma natural, alterando la información que recibe el pecho.
- En primer lugar, se ha de vaciar el pecho todo lo que sea posible ayudándose de un extractor. Es recomendable que la extracción se realice a la vez, aunque si no se puede, se extrae la leche de una mama y después de la otra.
- Cuando se ha extraído la leche, se coloca al bebé en el pecho y se deja que succione todo lo que necesite. Suele tardar poco y se queda dormido rápidamente porque extrae la parte más grasa y se queda satisfecho con más facilidad.
- Durante un tramo horario (se puede empezar con bloques de 2 o 3 horas), se debe colocar al bebé en uno de los dos pechos cada vez que el bebé lo demande. Cuando termine ese bloque horario, en el siguiente período, se pone al bebé en el otro pecho en caso de que siga demandando leche.
Una vez que se ha realizado la técnica durante unos días, se puede notar la mejoría y volver a la lactancia a demanda sin control de horarias, es decir, cada vez que el bebé lo requiera y dando los dos pechos en cada toma si fuera necesario. Es posible que pasados unos días sea necesario repetir el proceso, pero generalmente es suficiente para regular la hipergalactia.
Hipogalactia: Baja Producción de Leche
La lactancia es una función fisiológica por lo que, en ocasiones, puede fallar o no ser tan óptima como se espera. Dar el pecho implica todo un proceso de crianza y cuidado del recién nacido en el que intervienen múltiples factores que, dependiendo de su coexistencia, favorecen o complican la lactancia.
La hipogalactia es la escasa producción de leche materna por parte de las glándulas mamarias, que no permite obtener el suministro adecuado para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé. Lactancia temporal: causada por los problemas físicos y hormonales de la madre cuando la placenta se separa del útero. En ocasiones la hipogalactia proviene de una succión ineficiente por parte del bebé.
Causas de la Hipogalactia
Por su parte, la madre también puede, y suele, estar implicada en una baja producción de leche. Además, a nivel anatómico-estructural, cualquier alteración en el pecho puede estar detrás de la hipogalactia, como las cirugías mamarias o torácicas. En estos casos, los problemas pueden venir derivados de una mala transmisión de los estímulos nerviosos a través del tejido cicatricial.
Tratamiento de la Hipogalactia
Cuando exista la sospecha de un problema en la producción de la leche, el primer paso será consultarlo con especialistas y asesores de lactancia. Posteriormente, entre las medidas a adoptar estarán las técnicas de relactación, como la estimulación frecuente del pecho y la maximización de la succión. Asimismo, deberá ponerse el foco en las tomas, complementándolas con extracciones cortas y regulares.
El último paso a dar sería el uso de galactógogos, o inductores de lactancia, que aumentan la producción de leche, siempre bajo la prescripción y supervisión médicas. En muchas ocasiones, las hipogalactias son leves y transitorias y se solucionan completamente en cuestión de días o semanas; pero, en ocasiones, se mantiene durante todo el proceso de lactancia.
Los bebés tienden a perder interés por mamar e incluso rechazar el pecho cuando no logran satisfacer del todo su hambre con él. Por ello, es fundamental que el proceso de amamantar no genere en el bebé frustración por hambre prestando atención a las tomas. Es importante entender que el pecho es mucho más que alimento. Amamantar es más que producir grandes cantidades de leche; es apego, contacto, intimidad compartida.
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