Sueño y Ovulación: Causas y Síntomas
El sueño y la menstruación están íntimamente relacionados, incidiendo el uno en el otro. El ciclo menstrual puede influir en el descanso nocturno debido al papel importantísimo que juegan las hormonas en el ciclo de sueño.
Síntomas de la Ovulación
Recopilamos los seis tipos de síntomas que se pueden presentar durante la ovulación, que marca el comienzo de los días fértiles de la mujer. Explicamos con detalle todos los signos, señales y síntomas de que estás ovulando y te encuentras en la fase de máxima fertilidad, con la ayuda de la Dra.
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Cambios en el Flujo Vaginal
Durante el ciclo menstrual se producen cambios en la textura y consistencia del flujo vaginal. En el periodo de ovulación, el flujo vaginal aumenta en cantidad y adquiere una textura y consistencia similar a la clara de huevo y un color blanquecino.
"Uno de los síntomas más característicos es el cambio que se produce en nuestro moco cervical. Nuestras secreciones vaginales se vuelven más abundantes, transparentes, filantes (o clara de huevo), se puede estirar entre los dedos, lo que facilita el ascenso de los espermatozoides.", explica la ginecóloga Onica Armijo, especialista en Fertilidad del Hospital La Paz.
"Esos días -explica la especialista- te notas más lubricada y mojarás tu ropa interior. En cambio, cuando ya hemos ovulado, para protegernos por si ya se ha producido la concepción, el moco se vuelve más espeso, escaso y blanquecino".
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Dolor Abdominal
"En ocasiones podemos notar un dolor en el hipogastrio (la parte baja del abdomen) en el lado donde se va a producir la ovulación; esto es porque en ocasiones al producirse la ovulación se sangra o se segrega líquido hacia la cavidad peritoneal, que puede irritar el peritoneo, una membrana que recubre nuestro abdomen en su interior y provocar dolor. Puede acompañarse de dolor en la zona lumbar (dolor irradiado), hinchazón abdominal y retención de líquidos”, relata la ginecóloga Onica Armijo.
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Sensibilidad en los Senos
“Después de la menstruación comienzan a elevarse los estrógenos, que son los que van a aumentar del tono mamario. Tras la ovulación puede incluso aparecer dolor debido de nuevo a la progesterona y los estrógenos. Luego, observando la turgencia y sensibilidad de tus mamas, podrás calcular tu periodo periovulatorio [los días alrededor de la ovulación]”, comenta la Dra.
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Aumento de la Libido
El aumento de algunas hormonas durante la ovulación, como los estrógenos, hace que la mujer se sienta más receptiva a las relaciones sexuales, incrementando su lívido. "Debido que aumentan una serie de hormonas, (de hecho “estro”, significa “calor sexual”), la mujer se encuentra más receptiva para las relaciones sexuales, le apetece más, lo que quiere decir que aumenta la libido.
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Cambios de Humor
"Los cambios de humor son provocados por las fluctuaciones hormonales. Es importante que conozcas todos estos cambios, que tú misma puedes experimentar, para ayudarte a saber cuáles son tus días fértiles", señala la Dra. Cambios de humor: Te sentirás, quizás. Pasarás de la alegría a la tristeza (y al revés) en cuestión de segundos.
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Aumento de la Temperatura Corporal
La temperatura normal en la mujer se sitúa entre 36,5ºC y 36,7ºC. Otro síntoma de la ovulación es que la temperatura corporal aumenta entre 0,4ºC y 1ºC. Hay que llevar un registro de la temperatura basal "Si te mides por la mañana y en reposo la temperatura todos los días, podrás detectar este ascenso.
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El Ciclo Menstrual y el Sueño
Durante el ciclo menstrual hay un aumento de estrógenos hasta la ovulación donde a partir del cual aumenta la progesterona. El estrógeno se ha relacionado con un aumento de sueño REM y la progesterona con la sensación de somnolencia.
En el período premenstrual algunas mujeres manifiestan síntomas tales como calambres abdominales, irritabilidad, hinchazón, dolor de cabeza, y cambios en el humor que pueden afectar el sueño de la mujer. De hecho, la menstruación y la calidad del sueño están relacionados directamente con más interrupciones durante la noche debido a que no se duerme tan profundamente.
Si has notado que tus síntomas menstruales afectan a tu descanso, la buena noticia es que generalmente estos desaparecen cuando termina la fase menstrual.
Al ir elevándose el nivel de estrógenos conseguiremos un sueño más reparador esos días. Entonces, después de los primeros días de sangrado es cuando tenemos un sueño más profundo gracias a la producción de estrógenos que se da de cara a la fase ovulatoria.
“A pesar de que la progesterona puede provocar la sensación de somnolencia, los estrógenos siguen altos durante la mayor parte de la fase lútea. El estrógeno alcanza su pico máximo antes de la ovulación y vuelve a ascender a mitad de la fase lútea. Si has notado que duermes peor los días antes de la regla tenemos la explicación: “Con la llegada de la premenstruación, empieza a reinar la progesterona. Eso, sumado a los cambios hormonales, causan alteraciones en la secreción de melatonina, hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño y de vigilia. En la fase lútea tardía la mujer tiene un descanso menos profundo.
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Síndrome Premenstrual (SPM)
El síndrome premenstrual (SPM), que también se denomina a veces con el término más 'anticuado' de tensión premenstrual (TPM), es un término amplio que se utiliza para describir una variedad de síntomas que muchas mujeres sufren durante la segunda mitad del ciclo menstrual, y más especialmente, a medida que se acerca el momento del periodo. El síndrome premenstrual probablemente es la respuesta del cuerpo a los cambios en los niveles hormonales asociados con el ciclo menstrual, aunque nadie sabe realmente la causa real.
El SPM se manifiesta mediante una gran variedad de síntomas y se estima que hasta el 75 % de las mujeres experimentan uno o más de ellos cada mes. Los síntomas del SPM los experimentan con mayor frecuencia las mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, si bien todas las mujeres que tengan el periodo son susceptibles de padecerlo. Para la mayoría de las mujeres los síntomas solo causan molestias leves a moderadas, pero en algunos casos el síndrome premenstrual puede ser grave. Los síntomas del síndrome premenstrual generalmente comienzan unos cinco días antes de que comience el periodo y terminan aproximadamente cuatro días después de que haya comenzado.
Como el síndrome premenstrual a menudo comienza antes del momento en que el retraso del periodo pueda alertarte de que podrías estar embarazada, no puedes confiar en este signo físico habitual más obvio para ayudarte a diferenciarlos.
Si padeces el síndrome premenstrual, es posible que caminar, nadar o correr reduzcan los síntomas. Prueba a realizar estas actividades durante 30 minutos 3 veces a la semana. El ejercicio también puede disminuir el cansancio y ayudarte a dormir. También puedes probar algunas técnicas de relajación como meditación, ejercicios de respiración o yoga. Si estos sencillos cambios en el estilo de vida no te ayudan a tratar el SPM, deberás consultar al médico para recibir más orientación.
Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM)
El TDPM, o trastorno disfórico premenstrual, es un tipo grave de síndrome premenstrual que afecta al 3-8 % de las mujeres. Es una forma grave de síndrome premenstrual que se presenta con síntomas tanto físicos como emocionales. Aunque comparte los síntomas físicos con el SPM, son los signos emocionales los que hacen que el TDPM se destaque de su versión más leve. El TDPM también tiende a comenzar un poco antes, y los síntomas se manifiestan de 7 a 10 días antes de que comience el periodo.
Es posible que el TDPM pueda estar relacionado con problemas subyacentes como la depresión o la ansiedad, donde los cambios hormonales pueden empeorar los síntomas del trastorno del estado de ánimo.
La Melatonina y el Ciclo Menstrual
Se ha informado que la ciclicidad menstrual está asociada con fluctuaciones en la producción de melatonina, pero la relación entre estas fluctuaciones y ovulación no se ha establecido.
Fernández y etc. estudiaron la melatonina plasmática matutina, la prolactina, la FSH, la LH, la progesterona y el estradiol en mujeres con ciclos normales, así como en mujeres en perimenopausia y menopausia. En mujeres con ciclos normales, descubrieron que la FSH y el estradiol se correlacionaron significativamente con la melatonina en la fase folicular, mientras que, en la fase lútea, la melatonina se correlacionó negativamente con la progesterona y el estradiol.
Como medicamento, la melatonina tiene el potencial de mejorar el sueño entre los adultos con insomnio. Además, la investigación sobre tecnologías de reproducción asistida indica que la melatonina parece aumentar la tasa de fertilización. La melatonina exógena también tiene el potencial de funcionar como analgésico, probablemente a través de una baja regulación de las vías inflamatorias.
En un estudio realizado con 14 mujeres (edad media - 27.5 años) con dismenorrea, los autores evaluaron los efectos de melatonina y meloxicam en la calidad del sueño. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a una de dos condiciones, ya sea melatonina durante la segunda, y meloxicam durante la tercera menstruación, o meloxicam durante la segunda, y melatonina durante la tercera menstruación. El sueño subjetivo mejoró y el dolor disminuyó durante la segunda y tercera menstruaciones, independientemente de si la melatonina o el meloxicam se administraron primero o segundo. Asimismo, la eficiencia objetiva del sueño aumentó y la latencia objetiva del sueño se acortó. Además, la eficacia de la melatonina fue superior a la del meloxicam.
En otro estudio realizado en 40 mujeres con Síndrome de Ovario Poliquistico, investigaron el efecto de melatonina durante 6 meses de administración en los niveles hormonales y metabólicos. Los resultados de este estudio demostraron, que el tratamiento con melatonina disminuyó significativamente los niveles de andrógenos (índice de andrógenos libres: P<0.05; testosterona: P<0.01; 17 hidroxiprogesterona: P<0.01). Los niveles de la hormona foliculoestimulante aumentaron significativamente (P <0.01), y los niveles séricos de la hormona antimulleriana disminuyeron significativamente después de 6 meses de tratamiento con melatonina (P <0.01). Casi el 95% de las participantes experimentaron una mejora de los ciclos menstruales.
Insomnio y Ciclo Menstrual
Según informes de insomnio, las interrupciones del sueño son comunes en las mujeres y ocurren 1.5-2 veces más frecuentemente que en los hombres. De hecho, las quejas de sueño ocurren comúnmente durante la fase lútea postovulatoria en mujeres sanas. Estas quejas alcanzan una mayor gravedad en las mujeres que sufren de trastorno disfórico premenstrual, un trastorno del estado de ánimo relacionado con el ciclo menstrual clasificado por el DSM-IV.
En un estudio realizado en República de Corea, el insomnio se asoció con un aumento de 2.05 veces en las probabilidades de una nueva irregularidad en el ciclo menstrual en comparación con no tener insomnio [odds ratio (OR) 2.05, 95 % intervalo de confianza (IC) 1.12-3.77].
Existen varias causas del insomnio en mujeres adultas que explican esta diferencia, como la privación del sueño voluntaria asociada a la dificultad de conciliación entre trabajo y vida personal.
Recomendaciones para Mejorar el Sueño
- Ejercicio Físico: El ejercicio físico es un gran aliado para controlar el estrés y lograr un mayor descanso gracias al aumento de la serotonina (la hormona de la felicidad). Además de favorecer el sueño, puede aliviar algunos de los síntomas del síndrome premenstrual.
- Alimentación Saludable: Aliméntate de forma saludable, saber en qué fase de tu ciclo estás va a ayudarte a escucharte mejor y reconocer las necesidades de tu organismo. Presta atención a tu alimentación: asegúrate de mantener tu energía en un nivel constante para contrarrestar las jugarretas de las hormonas.
- Evitar el Estrés: Evita el estrés: combinado con la acción de tus hormonas puede ser el mejor aliado del insomnio ocasional.
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