Taller Germán e Hijos: Una Historia de Tradición y Lujo
Fundada hace 156 años por un alemán afincado en Madrid, Loewe se convirtió rápidamente en sinónimo de lujo. Pese a que nació con vocación internacional y aunque desde 1995 pertenece a la gran multinacional del lujo LVMH, de Bernard Arnault, sus diseños se nutren de la cultura española: desde bolsos inspirados en Gaudí a frascos de perfume que simulan una menina. Tradición, pasión por la calidad y un saber hacer artesanal han sido los distintivos de la firma Loewe desde que el apellido alemán, cuya sola pronunciación evoca lujo, echara raíces en España a mediados del siglo XIX.
Los Orígenes: Un Taller de Cuero en Madrid
En i846 unos artesanos españoles montaron un taller de trabajos en cuero en la madrileña calle del Lobo (rebautizada de Echegaray en honor al Nobel). Entre los artículos más destacados había estuches de marroquinería, monederos, marcos y, fundamentalmente, carteras y petacas para guardar tabaco. En i872, pasó por allí un joven alemán especializado en el trabajo con cuero, Enrique Loewe Roessberg, que había recalado en Madrid atraído por la creciente pujanza de la capital. Seducido por la maestría de la plantilla (una docena de empleados, entre carpinteros, forradores y barnizadores) decidió asociarse con sus propietarios, José Silva y Florencio Rivas.
Nunca pudo imaginar lo que hoy es una realidad: Loewe, que facturó i49 millones de euros en 2000, tiene una red de iii puntos de venta exclusivos en todo el mundo, tres fábricas propias y i.300 empleados. A lo largo de sus i56 años de historia, esta empresa de moda especializada en accesorios de piel ha mantenido el sueño de la perfección gracias al empeño de cuatro generaciones familiares. Desde i995 pertenece a la gran multinacional del lujo LVMH (Louis Vuitton-Moët Hennessy), dirigida por Bernard Arnault, propietario de marcas como Dior, Fendi, Vuitton, Hennessy y Tag Hauer.
De talante emprendedor, el bisabuelo de la saga Loewe, que agrupó talleres e introdujo el concepto de fábrica, nació en i844 en la ciudad alemana de Kassel. Estaba casado con Clara Hinton, de ascendencia británica, con la que tuvo dos hijos, Julia y Enrique. Gracias a los encargos de la noble clientela, entre los que destacaban los pedidos del duque de Osuna, el taller fue ganando renombre. Cuando, en i892, el local se trasladó a la calle Príncipe, cerca de la Puerta del Sol, el negocio contaba con 24 operarios, tres obreras, dos cortadores y un mozo. En la fachada, un cartel anunciaba la marca al gran público.
La Expansión y el Reconocimiento Real
Tras enviudar, Enrique afrontó la expansión en solitario. Su hijo, que estudió en Alemania, estaba integrado en el negocio. Por su parte, Julia emparentó con la familia alemana Mahou (fundadores en i890 de la gran cervecera madrileña), desvinculándose de la empresa. En i905 Loewe fue distinguida como Proveedor de la Casa Real. Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg eran clientes habituales. Sus compras incluían marcos de ecrasé rosas, cajas de alhajas en piel de tafilete, bolsos, saquitos para automóvil en piel Victoria...
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En las facturas de la época se puede leer: Fábrica de artículos de piel E. Loewe. Príncipe, 39 (al lado de San Ignacio). Teléfono i.8i0. Man sprinch deutsch. On parle français. English spoken. Casa fundada en i846. En la primera década del siglo XX, Enrique Loewe Hinton se convirtió en el apoderado de su padre, asumiendo las responsabilidades de la empresa. A él se debe la idea del retailing, la venta al por menor en la tienda, que siempre estuvo integrada en la fábrica. En i9i0, cuando se acomete la electrificación de los talleres, se inauguró el primer establecimiento en Barcelona, en la calle Fontanella, al que sigue otro en Fernando, 30.
El Legado Familiar y la Continuidad
Tras divorciarse de Pilar Alonso, el abuelo de la saga, Loewe Hinton, se casó con Ida Knappe Müller, de ascendencia alemana y recién llegada a Madrid, con la que tuvo cuatro hijos: Enrique, Carlota, Germán y Luis, muerto prematuramente. La querencia por lo exótico en esta primera década, reflejada en las telas de Mariano Fortuny o en los bailes de Mata Hari, no afectó demasiado a Loewe, que continuó afianzada en su clasicismo. En el nuevo taller de la calle Barquillo, esquina con San Marcos, seguían fabricándose estuches, encuadernaciones de lujo, bolsos (que cobraron en la época gran relieve como complemento), maletas y bolsas de viaje. El lema comercial Loewe, fiel a la piel, creado en i905, seguirá vigente hasta el primer cuarto de siglo.
A la muerte del fundador, en i929, le sigue la de su hijo, en i934, con 55 años, dejando viuda a su tercera mujer, Eduvigis Zinterra, también alemana. El recambio generacional debe hacerse de forma abrupta: el joven Enrique Loewe Knappe, huérfano a los 22 años, abandona sus estudios de Exactas en Stuttgart y regresa a España para ponerse al frente de la empresa. Durante la Guerra Civil, la fábrica de Barquillo es militarizada y la producción de cuero se limita a cartucheras, correajes y similares. Tras el paréntesis fratricida comienza un nuevo periodo de expansión y, en i939 se inaugura nueva tienda en Gran Vía, 8, un local alquilado antes de la guerra, única posesión de la familia junto a un atril de violín.
Ajenos a la precariedad de la posguerra, los extranjeros que se alojaban en el Hotel Roma y tomaban cócteles en Chicote encuentran el toque de distinción tras las cercanas vitrinas de Loewe. Enrique Loewe Knappe, que en la actualidad tiene 90 años y está considerado como el gran empresario de la saga creó las bases de una estructura fabril y se lanzó a la expansión internacional, se casó con Olivia Lynch Creaven, de ascendencia irlandesa, con la que tuvo dos hijos: Enrique y Margarita, nacidos en i94i y i943, respectivamente.
La Reestructuración y la Expansión Internacional
Tras sufrir la incautación republicana, el taller de Barquillo no estaba preparado para responder a la producción y se optó por montar una serie de pequeños talleres que se convirtieron en escuelas artesanas del trabajo en piel. En i940, cuando la tienda barcelonesa de la calle Fernando se traslada al Paseo de Gracia, los hermanos Loewe Knappe se separan: Enrique se responsabiliza del negocio en Madrid y Germán se ocupa de Barcelona. Con el fin de conseguir las mejores pieles para sus productos se inaugura una estratégica tienda en Tánger. Mientras tanto, se contrata al modisto de alta costura José Pérez Rozas, que pasa a ser el creador de bolsos de la casa. Su gran contribución fueron los escaparates, elegantes obras de arte efímero que se convierten en todo un espectáculo.
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La expansión comercial por diversas provincias españolas no altera el proceso artesanal: curtido vegetal lento con extractos de corteza de árbol; tintaje con anilina; cuidado diseño a partir del cual se realizan seis o siete prototipos; supervisión del equipo de creadores y, finalmente, la producción. Un proceso que tampoco se verá alterado con la creación, en i95i, de la sociedad Loewe, S.A, de la que formarán parte los hermanos Loewe y varios socios capitalistas.
Innovación y Diseño en los Años 60
La década de los 60 arrancó con una renovada concepción de las tiendas la inaugurada en la calle Serrano en i959 modificará por completo la imagen de los establecimientos de lujo, de la mano del arquitecto Javier Carvajal. Su diseño respondía a una sensibilidad de corte nórdico (ladrillo visto pintado de blanco), suavizada con madera de nogal, más cálida y española. Carvajal introdujo a su amigo, el diseñador Vicente Vela, cuya contribución será tan decisiva como la que tuvo Pérez Rozas en la posguerra. Por primera vez la piel se presentó en diversos colores. En i963 se introdujo el prêt-à-porter de firmas como Dior, junto a pañuelos de seda natural, los objetos artísticos en cristal de Murano o las maletas Samsonite.
Aunque su fama sigue cimentándose en la estuchería de lujo y en los bolsos, en la costura se limita a la especialidad en la que es líder de mercado, la piel. En i969, Loewe Knappe cumple un sueño: abre un gran local en la calle Old Bond de Londres. Los duques de Windsor se convertirán en clientes asiduos.
El Cangrejo y la Modernización de la Marca
Este lujo artesanal adquirió forma de cangrejo a partir de i970, año en el que Vicente Vela creó el famoso logotipo de la casa. Hasta la muerte de Franco, en i975, la firma se centra en tres apartados: expansión comercial, creación de un prêt-à-porter propio (encarga modelos exclusivos a diseñadores como Giorgio Armani, Karl Lagerfeld y Laura Biagotti) y la renovación de bolsos, de la mano de Darío Rossi. Fruto de este último encargo, en i974 nació la colección Ante Oro. Presentada en tres materiales (ante, napa y astragalina), el nuevo modelo de bolso, el Amazona revolucionó el clasicismo de la línea. Hoy sigue siendo el accesorio más emblemático de la casa. En esta década destacan también las creaciones de pañuelos de seda y las de perfumería. En i972 apareció la colonia L de Loewe y, en i974, la fragancia masculina Loewe pour Homme. Con la apertura de la tienda en Hong Kong, en i976, la empresa inició su expansión en Extremo Oriente. Dos años después, Loewe contrató al diseñador italiano Renzo Zengiaro, creador de los bolsos blandos, sin estructura, que experimentará con la napa (piel de cordero) en la colección Napa de i979.
Los Años 80 y la Democratización de Loewe
La década de los 80 estuvo marcada por la presencia del PSOE en el poder. Hasta entonces Loewe era un club privado: su clientela fija estaba formada por la alta burguesía y destacados dirigentes del Gobierno. Pero enseguida hubo una voluntad de apertura y la firma empezó a democratizarse, explica Silvia Alexandrovich, que trabajó como relaciones públicas de la empresa entre i98i y i984. En febrero del 83 la empresa vivió una sacudida con la expropiación de Rumasa. La reprivatización del holding de Ruiz Mateos dejó a Loewe con un 60% de capital español y sólo un 2% simbólico en manos de la familia. Los nuevos accionistas decidieron el cierre de la tienda que acababa de abrirse en la Quinta Avenida de Nueva York, lo que acarreó unas pérdidas de tres millones de euros (500 millones de pesetas) y frenó la expansión en EEUU. Fue una etapa de gran inquietud, y todavía siento nostalgia por lo que pudo haber sido y no fue, reconoce Loewe Lynch, quien, no obstante, pasó a ocupar el cargo de presidente de la empresa en i982.
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Dos años después, una nueva sociedad, encabezada por Louis Urvois, presidente de Estée Lauder Internacional hasta ese momento, adquiere la firma. Pese a la oposición de Urvois, en i987 los socios suscriben un acuerdo con Louis Vuitton, miembro del grupo francés LVMH. El artista Gustavo Torner se encargará a partir de ese momento de crear la nueva imagen de los establecimientos, poniendo énfasis en su identidad española. La reforma alcanza a pañuelos, corbatas, bolsos (las nuevas líneas son Andalucía, Caza-Cordován y Barcelona) y perfumes (nacen Aire de Loewe y Esencia para hombre). A la vista de los buenos resultados del prêt-à-porter para mujeres se abre la línea para caballeros.
En España, la renovación de la moda está protagonizada por Adolfo Domínguez, Sybilla, Antonio Miró, Ágatha Ruiz de la Prada, Vittorio y Luchino, Jesús del Pozo, Roberto Verino... Loewe fue pionera en apoyar a los diseñadores y jugó un papel decisivo en la imagen de moda de España, la modernizó y le dio valor fuera de nuestras fronteras, señala Carmen Valiño, relaciones públicas de Loewe entre i984 y i992 y actual encargada de Guerlain y Veuve Clicquot, dos marcas emblemáticas de LVMH. La firma española se abre a la sociedad y emana cultura. Conseguimos acercar a distintas tribus. En primera fila de Cibeles juntamos a la burguesía de ¡Hola! con gente como Félix de Azúa, Almodóvar, Mercedes Milá o Javier Sádaba, añade Valiño.
La Fundación Loewe y el Apoyo a las Artes
En i988, con el fin de promocionar a jóvenes talentos de la música, la poesía y el diseño nace la Fundación Loewe, presidida desde el principio por su promotor, Enrique Loewe Lynch. Durante estos i5 años he intentado que la Fundación fuese un instrumento para la empresa a la hora de difundir cultura, tradición y diseño, dice. Entre sus principales actividades están el patrocinio del Premio Internacional de Poesía y el Concurso de Piano Infanta Cristina.
Loewe Lynch considera que fue útil en un momento de transición: Mi gestión más eficaz y constructiva abarca del 70 al 82. Compartí la idea de que Loewe tenía que dejar de ser una casa de regalos y de artículos de piel e introducirse en la moda. Me involucré en los primeros perfumes y coordiné la imagen, producto y decoración de las tiendas. Escritores, pintores y filósofos fueron convocados como asesores estéticos de la firma. Enrique quería reforzar la españolidad. De ahí salieron las gamas de pañuelos con motivos de Velázquez o el frasco del perfume G...
El Parque Móvil de Madrid y el Arte de Germán Calvo
Los planes de reestructuración de la administración y de optimización de sus recursos pueden acabar con un extraordinario fresco que Germán Calvo (Palencia, 1910-Madrid, 1995) pintó en Madrid, en el edificio del Parque Móvil de San Cristóbal de los Ministerios Civiles, donde se guardaban y reparaban los vehículos oficiales. El fresco, de 26 metros de largo por 1,60 de alto, se encuentra en una de la naves del imponente complejo oficial, ubicado en el madrileño barrio de Argüelles, y se titula 'Los oficios del automóvil'. La obra la pintó Germán Calvo al ser palentino, porque palentino también era el militar Jesús Prieto Rincón, a quien se le encomendó organizar el parque móvil de la recién estrenada estructura administrativa y política española surgida tras la Guerra Civil, con el objetivo de recuperar los coches que habían quedado abandonados por la Guerra Civil, arreglarlos y reutilizarlos.
Prieto Rincón era capitán del Regimiento de Telégrafos en abril de 1930, y en 1939, comandante de ingenieros. El 12 de junio de ese año fue trasladado del Servicio de Automovilismo del Ejército para nombrarle director técnico del Parque Automovilista y Radio del Servicio Nacional de Seguridad, según la orden publicada en el BOE del día 15. Fue cesado el 7 de septiembre de 1968. Ya tenía el rango de teniente coronel. Jesús Prieto Rincón es hijo del general de Sanidad Jesús Prieto de la Cal y nieto de un conocido maestro en su época, Felipe Prieto, al que está dedicada la calle lateral de la Plaza de Abastos.
Como director del Parque Móvil Ministerial, Jesús Prieto creó en Palencia el sexto parque regional, que abarcaba la zona noroeste del país. Esta decisión explica que la capital palentina contara con unas grandes instalaciones en la avenida de Simón Nieto, que incluían unas 120 viviendas, que aún se conservan, y talleres, en cuyo solar se construyó la Comisaría de la Policía Nacional entre 1992 y 1994. Este parque se levantó en la primera mitad de los años cuarenta en 1941 ya se estaban buscando terrenos, y en la segunda fase se edificaron las viviendas en unos terrenos de los dominicos, por los que recibieron como permuta el edificio de la antigua Audiencia, en la parte posterior del convento. El primer director del parque palentino fue Faustino Fernández Tejerina, militar y cuñado de Jesús Prieto Rincón.
En 1940, al año de acabar la Guerra Civil, se comienza a construir en Madrid el Parque Móvil sobre los terrenos del antiguo Cementerio Patriarcal. El complejo era una verdadera ciudad autosuficiente que ocupa varias manzanas de la capital española. El origen palentino del comandante Jesús Prieto Rincón facilitó que otros dos palentinos trabajaran en el complejo: el arquitecto Ambrosio Arroyo, hijo de Jerónimo Arroyo, que diseñó en 1950 los edificios de los talleres y garajes, y el pintor Germán Calvo, que decoró la iglesia y uno de los talleres con el fresco 'Los oficios del automóvil'.
El fresco de Germán Calvo del taller fue pintado a principios de los años cincuenta, mientras que el de la iglesia sí tiene fecha, 1952. El primero representa los diferentes oficios que intervienen en la fabricación del automóvil, aunque en la parte central se reproduce el estudio del arquitecto que elabora junto a su equipo una maqueta del Parque Móvil para entregarla a las autoridades. De los murales de Germán Calvo, la desaparecida profesora de Historia del Arte de la Escuela Mariano Timón, Carmen Trapote, escribió que se caracterizan por su «dibujo expresivo, seguro, modelando las figuras con firmeza y destreza».
En estos momentos, parte del complejo del Parque Móvil de Madrid está llamado a desaparecer, sobre todo los almacenes y talleres, donde se encuentra el fresco 'Los oficios del automóvil', de Germán Calvo. La idea es reubicar estos servicios fuera de Madrid, recuperar el edificio administrativo y facilitar la construcción de viviendas para integrar todo este amplio área en el tejido urbano de la ciudad de Madrid, ya que algunas calles se cortan. Cuando este proyecto se sustancie, las naves se derribarán y, como consecuencia, el fresco de Germán Calvo si nadie lo remedia. Tratándose de uno de los trabajos más originales del pintor palentino, según opina el arquitecto Luis Arranz, de las administraciones públicas depende su conservación y traslado a Palencia.
El Norte de Castilla ha podido conocer que la Delegación de la Junta ha mostrado interés en que la obra se traslade a Palencia, aunque fuentes de esta administración ni confirman ni desmienten esta intención. Desmontar el fresco, transportarlo a Palencia e instalarlo donde sea, tendría un coste que podrían asumir entre todas las administraciones, incluidos patrocinios privados.
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