Tasa de infertilidad mundial: Estadísticas y panorama actual
La infertilidad afecta a millones de personas en edad de procrear en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que, aproximadamente, el 17,5 % de la población -1 de cada 6 personas- presenta problemas de fertilidad. No obstante, existe un gran desconocimiento acerca de la infertilidad masculina.
Ante esta falta de concienciación, la doctora Sofía Olalla, ginecóloga especialista en medicina reproductiva de Instituto Bernabeu, explica la importancia de que, ante una situación de imposibilidad de concebir, “el hombre acuda a un especialista, ya que, estadísticamente, la causa de infertilidad en una pareja heterosexual se atribuye de forma similar al hombre y a la mujer”. De la misma manera, Olalla afirma que “existen pautas para mejorar la salud reproductiva de los hombres.
A nivel mundial, tanto la calidad como la concentración de esperma se han reducido en un 51%. Según el Instituto Bernabeu, tras examinar 5.000 muestras durante los últimos 5 años, se ha observado una disminución del 16,75% del recuento de espermatozoides por mililitro, y una disminución de la motilidad de hasta un 12%. Además -considerando que una muestra es normal cuando al menos un 4% de espermatozoides tiene una morfología adecuada- en la actualidad, solo el 3,85% de los espermatozoides son normales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estudiado este problema en profundidad en un informe, destacando que resulta urgente aumentar el acceso a una atención de la esterilidad asequible y de calidad para quienes la necesitan. Según explican los doctores Guillermo Quea y Javier Peña Irala, ginecólogos de IMQ en el Centro de Fertilidad Bilbao, la infertilidad se define como la incapacidad de una pareja en conseguir embarazo después de un año de vida sexual activa sin el uso de ningún método anticonceptivo. Este tiempo disminuye a seis meses cuando se busca el embarazo por encima de los 35 años.
La infertilidad se refiere a la incapacidad de un individuo para tener descendencia de manera natural. Se considera necesaria, por lo general, una evaluación para el diagnóstico de la infertilidad cuando una pareja lleva 12 meses manteniendo relaciones sexuales habituales sin protección y no ha logrado el embarazo. En el caso de mujeres mayores de 35 años, el tiempo estipulado es de seis meses practicando relaciones sin protección. El origen de la infertilidad puede deberse a multitud de factores.
Lea también: Descubre la tasa de fecundidad
La infertilidad es un problema muy común. Según la OMS, se estima que a nivel mundial afecta a unos 186 millones de personas. La prevalencia de la infertilidad varía significativamente dependiendo de la región geográfica o el país. Y las causas subyacentes de la infertilidad pueden ser muy diferentes en cada caso. No obstante, los datos apuntan a que entre el 10 y el 17 % de las parejas en todo el mundo experimentan infertilidad en algún momento de su etapa reproductiva. Esto la convierte en una de las enfermedades más comunes entre las personas de 20 a 45 años.
En España, se estima que aproximadamente una de cada seis parejas en edad reproductiva tiene problemas para tener hijos. La infertilidad afecta, por tanto, al 15-20% de las parejas españolas.
Diagnóstico y Evaluación
Para poder diagnosticar la infertilidad, es necesaria la evaluación del caso por un especialista en medicina reproductiva mediante pruebas médicas específicas que permitan establecer o descartar el diagnóstico de infertilidad. Si tu pareja y tú lleváis más de un año manteniendo relaciones sexuales sin protección, pero aun así no habéis logrado el embarazo, es recomendable que acudáis a un especialista para que estudie vuestra capacidad reproductiva. Recibir este diagnóstico es frustrante, ya que no se propone una manera específica de abordar el problema. Sin embargo, es importante destacar que esto no significa que no exista un tratamiento posible.
La infertilidad secundaria se refiere a aquellas parejas que no logran que un nuevo embarazo llegue a término, habiendo concebido previamente, y tras haber buscado la gestación durante un periodo de un año (seis meses en mujeres mayores de 35 años). Aunque puede ser debida a múltiples factores y causas, suele estar asociada principalmente a la edad.
Tratamientos y Técnicas de Reproducción Asistida
España es un país de referencia en materia de medicina reproductiva. Existen multitud de tratamientos para personas y parejas con problemas de fertilidad que pueden implicar a uno solo de los miembros de la pareja o a ambos si su origen se debe a la concurrencia de varios factores. Los tratamientos médicos habituales implican desde la administración de fármacos hasta la realización de cirugías como, por ejemplo, en el caso de malformaciones uterinas u obstrucción en las trompas de Falopio. En un elevado porcentaje de los casos existirán tratamientos que atajen el problema, pero una alternativa que muchas parejas contemplan cuando las TRA no son suficientes es recurrir a donantes de gametos.
Lea también: Entendiendo la Tasa de Fecundidad
Antes de empezar un tratamiento de reproducción asistida es necesaria una evaluación tanto de tu fertilidad como de la de tu pareja.
¿Qué tratamientos de fertilidad cubre la Seguridad Social?
El Sistema de Seguridad Social ofrece el acceso a tratamiento de fertilidad a parejas que no pueden concebir de manera natural. Entre los servicios que se cubren en los hospitales públicos se encuentran los tratamientos de inseminación artificial, ya sea con semen de donante (IAD) o de la pareja (IAC), los tratamientos de fecundación in vitro, así como la preservación de la fertilidad. Estos tratamientos están cubiertos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres solteras.
Debido al elevado coste de técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) o la ovodonación, la Seguridad Social no las financia. Estos son los requisitos de acceso a nivel nacional establecidos por el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, dependiendo de la comunidad autónoma, estos requisitos pueden variar en cierta medida. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, ha ampliado el límite de edad establecido hasta los 45 años.
Requisitos de acceso:
- Rango de edad: Es necesario ser mayor de 18 años y el límite de edad máxima establecido para las futuras madres es de 40 años. La mujer debe ser menor de 40 en el momento del inicio del tratamiento. En el caso del varón, la edad límite son los 55 años.
- No tener descendencia previa: si la pareja tiene hijos previos en común no podrán acceder a los tratamientos de reproducción asistida salvo en condiciones excepcionales como el fallecimiento del niño o si padece una enfermedad grave.
- Ausencia de enfermedades transmisibles: ambos miembros de la pareja deben estar sanos y estar libres de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH o la Hepatitis C, que puedan transmitirse a la descendencia. Estos pacientes son derivados a clínicas con servicios especializados.
Fecundación In Vitro (FIV)
En cuanto al coste de la FIV en España, este puede variar según la clínica y la ciudad donde se realice el tratamiento. En promedio, el coste de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros, aunque puede llegar a ser más elevado dependiendo de las características específicas del tratamiento. Es importante tener en cuenta que no todos los aspectos del tratamiento están siempre incluidos en el precio.
Pruebas Genéticas y Fertilidad
Los registros clínicos muestran que el 2-3% de los recién nacidos vivos tienen una anomalía congénita importante o un trastorno de origen genético. Es recomendable que cualquier pareja con deseos de concebir se realice pruebas genéticas, ya que muchas veces los padres pueden ser portadores de una enfermedad autosómica recesiva. Si ambos son portadores de la misma enfermedad, aunque no presenten ningún síntoma, existe un riesgo del 25 % de que transmitan la patología a su futuro/a hijo/a. Esto se aplica a parejas que son capaces de concebir naturalmente, así como a aquellas que reciben tratamiento para la infertilidad.
Lea también: La Demografía Rusa Actual
Si se conoce de antemano que un miembro de la pareja es portador de una enfermedad genética o con componente genético asociado. Si la pareja misma ha sufrido problemas para lograr el embarazo o abortos recurrentes. Una historia clínica de descendencia aneuploide (nacida viva o aborto) aumenta el riesgo de tener otra descendencia aneuploide y, por consiguiente, es recomendable realizar pruebas genéticas (habitualmente estudios de cariotipo).
Si ambos miembros tienen un historial familiar de enfermedades genéticas conocidas o abortos espontáneos recurrentes. Los antecedentes familiares ayudan a definir los riesgos de aparición de anomalías cromosómicas, trastornos monogénicos o poligénicos en una familia determinada. Esta información, a su vez, orienta al equipo médico en los test genéticos específicos que debe indicar. La prevalencia de anomalías cromosómicas es de uno de cada 200 nacidos vivos. Su prevención no es posible a nivel preconcepcional, a menos que sea asociado a un Tratamiento de Reproducción Asistida (TRA).
Técnicas como el análisis embrionario o PGT-A permite la selección embrionaria, limita la implantación de embriones cromosómicamente anormales, sorteando la interrupción clínica del embarazo. De forma significativa, estas anomalías cromosómicas están asociadas con la edad materna avanzada. Por tanto, la edad materna es un factor determinante a la hora de recomendar pruebas genéticas. Finalmente, respecto a enfermedades monogénicas, exista o no historia familiar, es recomendable realizar pruebas de cribado (test de compatibilidad) en todas las parejas, para identificar aquellas con riesgo reproductivo elevado.
Riesgos y Complicaciones de las Técnicas de Reproducción Asistida
Es importante tener en cuenta que todas las técnicas de reproducción asistida, al igual que cualquier otro procedimiento médico, conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. En el caso específico de la estimulación ovárica, puede presentarse una hiperestimulación que conlleve síntomas leves como hinchazón y dolor abdominal, náuseas o vómitos. El SHO es más común en mujeres que se someten a fecundación in vitro o inducción de la ovulación con medicamentos inyectables. A veces, los medicamentos orales para la ovulación (como el clomifeno) también pueden causar SHO, aunque es menos común.
Condiciones Médicas y su Impacto en la Fertilidad
La endometriosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por un crecimiento del tejido que reviste el útero (el endometrio) de manera que crece fuera de su localización habitual en la cavidad uterina. Así, el tejido endometrial invade otras zonas del aparato reproductor femenino como ovarios o trompas de Falopio. Durante el ciclo menstrual, el endometrio que se ha desarrollado fuera del útero también se desprende y produce un sangrado similar al que ocurre con el revestimiento uterino. Además, la endometriosis a menudo se asocia con problemas de fertilidad ya que, por ejemplo, la inflamación puede dar lugar a la formación de tejido cicatricial que obstruya las trompas de Falopio. Entre un 10-15 % de las mujeres y niñas en edad reproductiva sufren esta condición. Por tanto, se estima que afecta a unos dos millones de españolas. Las causas exactas de la endometriosis se desconocen. Actualmente, carece de cura.
El Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP) es un trastorno de tipo endocrino y metabólico que se caracteriza por una elevada producción de hormonas masculinas (andrógenos) a nivel ovárico. Es una causa común de infertilidad que afecta al 10 % de las mujeres en edad fértil. Los síntomas del SOP son distintos para cada mujer, pero el principal es el crecimiento de quistes en el ovario, lo que afecta al ciclo menstrual, que suele ser irregular o pueden incluso sufrir ausencia del mismo (anovulación).
La baja respuesta ovárica es como se conoce a la condición que afecta a algunas mujeres, cuando tras someterse a una estimulación hormonal como parte de un ciclo de fecundación in vitro (FIV), sus ovarios no responde de manera óptima y se obtienen menos óvulos de lo esperado. Esto influye en la probabilidad de éxito del tratamiento de reproducción asistida, ya que las pacientes cuenta con menos embriones para transferir. Se estima que los casos de mala respuesta a la estimulación ovárica tienen una prevalencia de entre el 9% y el 24%. Por lo tanto, no es algo especialmente inusual. Edad materna avanzada: La edad es un factor que afecta a la reserva ovárica. No obstante, en mujeres jóvenes aparentemente con reservas ováricas normales, esta condición también puede darse.
La azoospermia es el término empleado para referirse a la ausencia total de espermatozoides en una muestra seminal. La azoospermia puede deberse a que el varón no produce espermatozoides por causas hormonales, genéticas o que sí se producen, pero existe una obstrucción, un bloqueo en los conductos espermáticos.
La vasectomía se considera un método anticonceptivo permanente que consiste en realizar un corte en los conductos deferentes impidiendo la salida de los espermatozoides de los testículos. Por este motivo sólo debería realizarse cuando se busque una esterilización permanente. En aproximadamente un 10% de los casos será definitiva, especialmente si han pasado más de 10 años desde que se realizó la intervención. En otro elevado porcentaje de los casos, el paciente puede someterse a una segunda operación conocida como vasovasostomía.
Sí, la obesidad puede tener un impacto negativo en la fertilidad tanto de hombres como de mujeres. En mujeres, la obesidad se relaciona con un aumento del riesgo de Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y con alteraciones ovulatorias debido a cambios hormonales asociados al aumento de peso. Por cada incremento de un punto en el IMC se reduce la probabilidad de embarazo espontáneo en un 10%.
Preservación de la Fertilidad
La preservación se logra mediante un proceso de vitrificación, es decir, la congelación de la muestra de semen, los óvulos recuperados o embriones a -196ºC. Este tratamiento se recomienda a aquellas personas o parejas que desean posponer su maternidad o paternidad, así como en determinados casos con condiciones médicas asociadas como la endometriosis o pacientes que van a someterse a un tratamiento oncológico que puede afectar a su fertilidad.
Para poder ser donante de óvulos es necesario cumplir con los requisitos establecidos en el Real Decreto 412/1996. Esta ley estipula que se trata de acción altruista y anónima. Tener entre 18 y 35 años. Es necesario ser mayor de edad en el momento de extracción de los óvulos. Tener menos de 6 hijos/as incluidos propios o nacimientos debidos a donaciones previas.
Estilo de Vida y su Impacto en la Fertilidad
El estrés y el estilo de vida afectan significativamente a la fertilidad. Es un asunto complejo que no afecta a todas las personas por igual y que requiere de más estudios en estas áreas. Sin embargo, sí está establecido que en mujeres el estrés puede afectar a nivel del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal. El bienestar psicológico no suele considerarse importante, pero la realidad es que pueden jugar un papel muy importante y suponer un retraso en la consecuencia del embarazo. También está establecido que un consumo excesivo de alcohol y tabaco afecta a la probabilidad de fecundación del óvulo. En el caso de varones, estos malos hábitos afectan a la calidad seminal al producir daños a nivel del ADN espermático. En mujeres también pueden afectar a la ovulación y la implantación del embrión.
Tal y como recogen las estadísticas, las mujeres esperan cada vez más a ser madres, lo que repercute directamente en su fertilidad. Éstas presentan, según la Sociedad Español de Fertilidad (SEF), su máxima fecundidad entre los 20 y los 30 años, edad a partir de la cual se da declive fisiológico que aumenta desde los 35 y es mucho más acusado a partir de los 38. En este contexto, la criopreservación ovacitaria se presenta como una alternativa para aquellas mujeres que quieren retrasar su maternidad por motivos personales o porque vayan a someterse a tratamientos médicos, por ejemplo, oncológicos, que repercutirán en su fecundidad. En este último caso el tratamiento queda cubierto por la Seguridad Social.
En el caso del alcohol, por ejemplo, el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva señala que según las estimaciones, un consumo diario de 2-3 bebidas alcohólicas en mujeres multiplica por 1,6 el riesgo de infertilidad. También el tabaco influye en la fertilidad.
Apoyo Psicológico y Emocional
Todos los tratamientos médicos afectan a nivel físico, psicológico, emocional y económico. A pesar de que la infertilidad es una condición que afecta a ambos miembros de la pareja, habitualmente tiene una mayor repercusión psicológica en las mujeres, ya que está más estigmatizado el hecho de que no logren ser madres. Someterse a un tratamiento de fertilidad puede ser un proceso estresante y abrumador, derivando en problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Los psicólogos especializados proporcionan herramientas para lograr un mejor equilibrio emocional. Es fundamental entender que la infertilidad es un problema que afecta a la pareja en su conjunto, no solo a la mujer. Por lo tanto, es esencial que ambos miembros asistan juntos a todas las citas médicas, pruebas, entrevistas y sesiones de apoyo psicológico para hacer frente a este desafío.
Tendencias Demográficas y Fertilidad
Actualmente, la media mundial se encuentra en los 2,3 hijos por mujer, una cifra que está muy alejada del promedio de cinco nacimientos por mujer fértil que se daban en 1950. Entre otros países, tenemos Italia, Polonia, Japón, Grecia, Puerto Rico o Costa Rica con tasas de fecundidad menores a la de 2,1 hijos por mujer. Esta es la considerada como "ideal" debido a que es la que garantiza la tasa de reemplazo.
España está muy comprometida. El año pasado ya contamos que nacían al día 900 bebés, la cifra más baja desde que hay datos y ya entonces se marcaba una tasa de fecundidad de 1,3 hijos por mujer. Esto está provocando que España sea cada vez más un país de mascotas… y menos de niños. Según el INE, en 2022 había 1,8 millones de menores de cuatro años censados.
Ucrania es un ejemplo debido a una crisis demográfica que empezó a gestarse hace tres décadas, pero que se ha agravado desde la invasión de Rusia: el país ha perdido 10 millones de habitantes desde entonces. El caso más dramático es, sin embargo, Corea del Sur. El país asiático está desesperado por animar su natalidad, tanto que ha puesto en marcha medidas como el supercheque bebé de 70.000 euros, favorecer la contratación de niñeras extranjeras y algo que puede parecer una locura: que las niñas empiecen el colegio antes que los niños.
De hecho, los datos señalan que la prevalencia de la infertilidad a lo largo de la vida es de un 17,8% en los países de ingresos altos y del 16,5% en los de ingresos bajos y medios.
En la misma línea, el Instituto Nacional de Estadística (INE) apunta a una bajada en la natalidad durante los últimos años (número de nacimientos por cada 100.000 habitantes), que ha descendido del 9,02 en 2015, a 7,12 en 2021. Asimismo, ha aumentado la edad de la entrada en la maternidad, que se sitúa en los 32,6 años (1,4% más que en 2020, que era de 31,2%). El INS también muestra cómo ha aumentado en un 38,10% el número de nacimientos de madres de 40 o más años (en 2011 era del 5,5%), lo que refuerza la idea del retraso de la maternidad, una de las causas del aumento de las tasas de infertilidad.
Más allá de los hábitos de vida relacionados con el retraso de la maternidad, se suman otros factores, como la dificultad para alcanzar una independencia económica. Así se recoge en el estudio del Observatorio Social de la Fundación ‘la Caixa’ del dossier “Estado del bienestar, ciclo vital y demografía”, que evidencia la existencia de una brecha entre fecundidad deseada y fecundidad lograda en España.
El informe añade también que alrededor del 35% de las mujeres que han superado la edad reproductiva óptima querría haber tenido más descendencia y que aproximadamente el 19% de más de 45 años no tiene hijos, un porcentaje que está por encima de la media europea y solo por debajo de países como Italia, Reino Unido y Países Bajos.
En los casos en los que los óvulos de la mujer no ofrecen calidad suficiente para lograr un embarazo, se han agotado o es portadora de una alteración genética o cromosómica, la donación de ovocitos es una de las técnicas de reproducción asistida de elección en el tratamiento de la infertilidad, señalan desde la Sociedad Española de Fertilidad.
El incremento de la infertilidad es un problema que afecta a muchas personas, según la Organización Mundial de la Salud, hay 50 millones de parejas infértiles en todo el mundo. En España, según estudios recientes, hay unas 800.000 parejas que sufren infertilidad. Una de las principales causas es la edad en la que las mujeres deciden ser madres, ya que cuanto mayor sea la futura madre, más difícil le resultará lograr el embarazo, debido a la disminución de la fertilidad según pasan el tiempo.
Otro factor importante es el peso. Los hábitos poco saludables también disminuyen las probabilidades de lograr el embarazo. Es fundamental suprimir el consumo de tabaco, alcohol y cualquier otro tipo de droga lo antes posible. El consumo excesivo de cafeína también puede afectar negativamente a la fertilidad. En cuanto a la dieta, es recomendable reducir la proporción de hidratos de carbono y aumentar la ingesta de frutas y verduras, con el fin de disminuir el proceso de oxidación celular.
Estadísticas Globales y Nacionales: A nivel mundial, la infertilidad afecta aproximadamente al 10-15% de las parejas en edad fértil. En teoría en España, las cifras no difieren significativamente, con alrededor del 17-20% de las parejas enfrentando dificultades para concebir.
Tasas de Fecundidad en Diversos Países (2024)
| País | Tasa de Fecundidad (hijos por mujer) |
|---|---|
| Taiwán | Baja (datos no especificados) |
| Corea del Sur | 0.72 (tasa bruta de natalidad) |
| Singapur | Baja (datos no especificados) |
| Italia | Menor a 2.1 |
| Polonia | Menor a 2.1 |
| Japón | Menor a 2.1 |
| Grecia | Menor a 2.1 |
| Puerto Rico | Menor a 2.1 |
| Costa Rica | Menor a 2.1 |
| España | 1.3 |
tags: #tasa #de #infertilidad #mundial #estadísticas