Testigos de Jehová y el Aborto: Una Perspectiva Detallada
Los Testigos de Jehová (TJ) son una organización religiosa internacional cuyos adherentes entienden su religión como una restauración del modo de vida e ideas originales de los primeros cristianos del siglo I. Basan sus creencias en la Biblia, usando para ello preferentemente la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, aunque también aceptan y citan otras traducciones bíblicas.
Creencias Fundamentales de los Testigos de Jehová
Los Testigos de Jehová reciben su nombre debido al relato bíblico del Capítulo 43 de Isaías. En él se compara la escena mundial a un juicio y Jehová se expresa así:
"Ustedes son mis testigos, mis siervos a quienes he escogido, para que sepan y tengan fe en mí, y para que entiendan que yo soy el Mismo. Antes de mí no fue formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera. Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador." (Isaías 43:10, 11)
La Biblia y su Interpretación
La Organización “Watchtower Bible and Tract Society” es conocida como una religión que niega la Deidad de Jesucristo. Con este fin, cuando produjeron su propia traducción de la Biblia (La traducción del Nuevo Mundo), se esforzaron mucho para hacer que pareciera que las Escrituras no sostienen la idea de que Jesucristo es Dios (Jehová).
En un intento por quitar el énfasis que hace la Biblia con respecto a Jesucristo como Dios, insertaron la palabra “Jehová” (una adaptación del original hebreo “YHWH” para el nombre de Dios) en lugar de Theos (Dios) y Kurios (Señor) en múltiples versículos de las Escrituras griegas cristianas (Nuevo Testamento). De este modo crearon una distinción entre Jehová Dios y Jesucristo, la cual no está justificada en el texto.
Lea también: Semana 19: ¿Qué señales indican un aborto?
Además de la inserción del nombre de Dios en lugares en los que no hay un respaldo textual, tradujeron mal muchos versículos que sostienen la Deidad de Jesucristo para justificar su dogma anti-Trinitario.
Creencias Compartidas con Otras Ramas Cristianas
Comparten numerosas creencias o discursos con distintas ramas cristianas existentes:
- Rechazo completo del naturalismo filosófico y de la teoría de la evolución (Génesis 1:1).
- El sexo fuera del contrato matrimonial es inmoral y un pecado.
- La masturbación es un hábito inmundo e inmoral.
- La práctica de la homosexualidad es un pecado (Levítico 20:13 y 1ª Corintios 6:9,10).
- Está próximo el Fin del mundo (o del "sistema de cosas" actual), que no será la destrucción de la Tierra como planeta, sino del sistema político y moral que la rige (2ª Timoteo 3:1-5 y Mateo capítulo 24).
- Adoración del Dios de Abraham, Isaac y Jacob (Salmos 83:18 y Mateo 22:37-39).
- Rechazo a la adoración de imágenes (Éxodo 20:4,5; 2 Corintios 6:16; 1 Corintios 10:14).
- Creen todo lo que la Biblia habla de María, pero no la veneran ni adoran.
- María es considerada madre de Jesús, no "Madre de Dios".
- María tuvo otros hijos además de Jesús (Mateo 13:55; Lucas 8:19-21).
- Las oraciones deben dirigirse solo a Jehová por medio de Cristo (Juan 14:6-14; 1ª Timoteo 2:5).
- Rechazo a la idea de la predestinación.
- La Biblia es exacta desde el punto de vista histórico.
- La Biblia como "Palabra de Dios", es superior y más fiable que la tradición, por antigua que esta sea.
- Jesús es el Mesías o Cristo.
- Jesús murió para expiar todos los pecados de la Humanidad.
- Jesús no resucitó con un cuerpo físico, sino en espíritu, y así ascendió a los cielos.
- En el Milenio, (periodo de tiempo posterior a la destrucción del sistema de cosas actual), habrá una resurrección tanto de justos como de injustos (Hechos 24:15).
- Creencia de que el Reino de Dios es la única solución a los problemas de la Humanidad, tales como la escasez de alimentos, los desastres naturales, la vejez, la enfermedad, el sufrimiento, la muerte y la falta de paz (Apocalipsis 21:3,4).
La Postura de los Testigos de Jehová sobre el Aborto
El aborto inducido es equiparable al asesinato (Salmo 36:9). Esta es una de las creencias compartidas con distintas ramas cristianas existentes. Los Testigos de Jehová consideran que la vida comienza en el momento de la concepción, por lo que el aborto se equipara a quitar una vida humana.
Esta postura tiene implicaciones importantes en cómo los Testigos de Jehová abordan temas relacionados con la reproducción y la medicina reproductiva.
Reproducción Asistida y Dilemas Éticos
Los avances en medicina reproductiva han sido evaluados por los Testigos de Jehová. Se admite que es difícil evaluar estos avances tecnológicos basándose en escrituras ya antiguas. Pero sí hay dos puntos conflictivos: la destrucción de los embriones sobrantes de los tratamientos y la donación de semen.
Lea también: Riesgos del aborto a las 6 semanas
El primero de ellos entra en conflicto con la visión de la Biblia de que la vida comienza en el momento de la fecundación. Con lo cual la destrucción de un embrión se consideraría como un aborto y estaría prohibida.
La mayoría de pacientes Testigos de Jehová que acuden a una clínica de fertilidad demandan que no se use sangre o derivados de la misma. Algunas parejas pueden interesarse por técnicas de reproducción asistida en las que se evite generar un exceso de embriones. En caso de que la evaluación de la pareja lo permita, se puede optar por realizar relaciones sexuales programadas para evitar estos dilemas.
Algunas parejas pueden solicitar que no se fecunden todos los óvulos obtenidos para reducir la posibilidad de tener embriones sobrantes, pudiendo congelar los no inseminados para futuros tratamientos. Pese a ser técnicamente factible, esta decisión debe de consensuarse con el ginecólogo responsable del caso.
La esterilidad es una enfermedad que afecta cada día a más parejas. En ACCUNA somos conscientes de que las distintas convicciones religiosas y morales influyen e implican cambios en la manera de llevar a cabo las técnicas de reproducción asistida. Así conseguimos un tratamiento efectivo sin comprometer la moralidad de los pacientes.
Objeción de Conciencia y Derechos Reproductivos
En España, con la Ley Orgánica 2/2010 de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, la mujer es libre de decidir durante las primeras 14 semanas de embarazo. Hasta la semana 22, este solo se puede detener si peligra la salud de la madre o si existen riesgos de graves anomalías en el feto. En caso de que estas anomalías sean incompatibles con la vida se puede interrumpir fuera de cualquier plazo.
Lea también: Complicaciones: Dolor de piernas y aborto
Aun siendo un derecho reconocido desde hace más de tres décadas, el aborto sigue teniendo que hacer frente a trabas profesionales. Desde la base de la asistencia sanitaria, la interrupción voluntaria del embarazo cuenta con un largo proceso administrativo y un derecho profesional que se interpone: la objeción de conciencia.
Cualquier médico de la sanidad pública puede anteponer su moral a la libertad de la paciente, una postura recurrente en hasta 13 provincias que no practicaron ninguna interrupción de embarazo, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad. La cifra supone cuatro provincias menos que en 2016.
“Si están en contra del aborto, no deberían de estar en centros públicos. Es un escándalo que los derechos de las mujeres se dejen en un segundo plano”, afirma la activista social y feminista Justa Montero.
El Impacto Psicológico y Social
La religión, presente en el día a día, afecta directamente a la salud psicológica de quien libremente decide interrumpir su embarazo. Mujeres a las que les invade un sentimiento de culpa aunque tengan una postura ideológica firme y una decisión tomada en cuanto a su aborto.
El motivo de este sentir lo explica el filósofo Augusto Klappenbach: “Hay dos sentimientos humanos que son los que utiliza siempre la autoridad para el dominio: la culpa y el miedo. La Iglesia, como no cuenta con medios físicos, necesita elementos de control”.
Aunque la decisión de interrumpir el embarazo esté tomada antes de acudir a la clínica, no puede llevarse a cabo hasta al menos hasta tres días después. Es el período de reflexión durante el que se informa a las mujeres de las ayudas que proporciona el Estado si continúan adelante con su maternidad.
“¿Tres días? ¿Para pensar más aún?”, lamenta indignada A.C., quien abortó hace casi tres años. “Son muy pocas las mujeres que por recibir ayudas de 100 euros y pañales cambian de opinión. Tener un hijo no es solo una cuestión económica”, corrobora el personal médico.
El desamparo al que se ven sometidas las mujeres entrevistadas también es una consecuencia del comportamiento de sus ahora exparejas. “Me sentí poco apoyada por mi novio. No vino ni a verme. No le perdoné la falta de empatía, la forma en la que le quitó importancia, no supo entender nada de lo que sentía”, lamenta A.P.
A pesar de tratarse de un derecho, el aborto todavía supone una gran carga psicológica por el contexto cristiano en el que se desenvuelve la sociedad española. Francisco Conesa, profesional del Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana, atribuye este sentimiento de culpabilidad a “la idea de contravenir convenciones sociales, a los condicionamientos religiosos y al posible chantaje emocional ejercido desde el entorno cercano”.
El cristianismo inapelable, la reflexión impuesta, el afán por hacer sentir mal a la mujer que renuncie a su maternidad y la falta de empatía siguen culpabilizando a la mujer.
Estadísticas Relevantes
Las cifras hablan por sí solas: en el año 2018, según el INE, se llevaron a cabo 95.917 abortos, de los cuales 86.747 fueron por libre decisión de la mujer y no por los motivos sanitarios contemplados en la legislación. Un 70,5% de los mismos se produjeron antes de las ocho semanas de embarazo.
| Año | Número de Abortos | Abortos por Libre Decisión | Porcentaje antes de 8 semanas |
|---|---|---|---|
| 2018 | 95,917 | 86,747 | 70.5% |
tags: #testigos #de #jehova #y #aborto