El Traje Baturro Niño: Historia y Características del Traje Regional Aragonés
El traje regional aragonés es mucho más que una vestimenta típica: es una expresión viva de la historia, el orgullo y la identidad de Aragón. A lo largo de los siglos, esta indumentaria ha sido símbolo de tradición, cultura y respeto por las raíces. Conocido también como traje baturro, el traje regional aragonés es la vestimenta tradicional utilizada en celebraciones populares, fiestas religiosas, representaciones folclóricas y eventos históricos.
El Traje Regional Aragonés, sin duda alguna, es un Traje Típico de los que enamoran, por su gran riqueza de complementos y variedad de colorido. En La Parisien creen que vestir el traje regional es una forma de homenajear nuestras raíces. Descubre nuestra selección de trajes regionales aragoneses en laparisien.es. Encuentra el conjunto perfecto para las fiestas del Pilar, romerías o celebraciones familiares.
Variedad y Ocasiones del Traje Regional Aragonés
Uno de los aspectos más fascinantes de la indumentaria tradicional aragonesa es que existe un traje para cada ocasión:
- Utilizado para labores cotidianas: Es más sencillo y práctico. Las mujeres visten sayas lisas, camisas de algodón, delantales a rayas y pañuelos en la cabeza.
- Se utilizaba en domingos o días especiales: Aparecen telas más ricas, bordados, cintas de colores, mantones y joyería.
- Reservado para ceremonias y grandes ocasiones: Las mujeres visten mantones de Manila, jubones ajustados, enaguas con puntilla, peinetas y collares de coral o filigrana.
Al igual que para las mujeres, hay una extensa variedad de estilos y colores en el Traje Regional Aragonés para hombre. «El Pequeño Catalán» siempre confecciona los Trajes Regionales con mucho cariño, siendo fieles a los auténticos Trajes Folclóricos de la época.
El Cachirulo: Un Emblema Aragonés
El Cachirulo es una prenda emblemática, que miles de Aragoneses lucen por la ciudad con orgullo cuando llegan las Fiestas del Pilar.
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Historia y Evolución del Traje Baturro
El traje tradicional aragonés no ha pasado de moda. En Aragón, el traje elegido fue el modelo más usado en el valle del Ebro durante el último tercio del siglo XIX. La indumentaria se modificó, al igual que los bailes, cantos y músicas tradicionales. Se conocían incluso con el nombre de traje «de bailadora».
En esta nueva versión los calzones o «pololos» femeninos usados habitualmente por las clases urbanas y adineradas, se hicieron indispensables para proteger el «honor» de las bailadoras. Los bailadores también adaptaron su indumentaria a la nueva situación, dejaron de vestirse con «chupas» o chaquetas que dificultaban sus movimientos. Las fajas ya no ceñían sujetando el chaleco, éste se lucía suelto y desabrochado junto con amplios calzones y calzoncillos. La cabeza no se tocaba con pañuelos de cabeza sino con cachirulos de cuadros negros y rojos o morados. Recordemos que el término «cachirulo» que aquí describo fue acuñado por D.
Poco a poco las prendas que originariamente vestían nuestros antepasados iban olvidándose en los arcones y las piezas antiguas, que en los primeros años de andadura de los grupos de Coros y Danzas aún podían contemplarse, desaparecieron. La primera en 1925 y protagonizada por Ino Alcubierre, una actriz de cine mudo nacida en Uncastillo (Zaragoza), en ella la indumentaria y su colocación todavía siguen casi fielmente los usos tradicionales, en la segunda versión de 1935 dirigida por Florián Rey se pueden ver muchas prendas antiguas pero las formas de colocación, el peinado y el maquillaje nos trasladan a los años 30, una época en la que la sociedad tradicional ya tocaba a su fin.
Visto ahora, desde mi perspectiva, este panorama me tendría que «horrorizar», pero sin embargo desde el punto de vista de las emociones, y pienso que las Fiestas del Pilar tienen mucho de emocional, uno de los mejores recuerdos de mi infancia es el momento en el que mi madre me colocaba el traje «de baturra» y sacaba su maquillaje para pintarme los ojos de «azul piscina» y las mejillas y los labios de un rojo subido, ! cómo las «baturras» !
*Esta texto original de Chusa Ruiz, apareció por primera vez en el libro «Una memoria de las Fiestas del Pilar» editado por El Periódico de Aragón. El atuendo de las clases mas adineradas evidenciaba la intención de éstas por distanciarse de aquellos sobre quienes ejercían su poder.
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Características del Traje Tradicional Aragonés
En la economía de subsistencia que caracterizó a la sociedad tradicional aragonesa, dedicada fundamentalmente a labores agrícolas y ganaderas, la pauta fundamental era la austeridad. indumentaria propia de las clases populares, de la gente de la calle que tenía que ajustarse a unas limitadas posibilidades económicas. En las sociedades tradicionales las prendas se llevaban hasta que eran inservibles y aun después de eso se reutilizaban para otros usos, aunque fuera para trapos.
Se desarrollaron diversos tipos de industrias locales a partir de estos materiales; otra producción textil menos extendida fue la de la seda, con centros de fabricación en Zaragoza y Fraga. zurcido y remiendo para alargar la vida de las ropas. Solo existía una excepción: los trajes de fiesta, ya que, dado el escaso uso que se les daba, podían conservarse durante generaciones.
El mejor traje de que disponía un hombre en el Aragón del siglo XIX serla el que le acompañaría en los momentos mas relevantes de su vida: su boda, las grandes fiestas y finalmente, su entierro.
Prendas Femeninas
Para las mujeres, las prendas básicas eran enaguas y refajos, faldas, camisa, jubón o chambra, y pañuelos o mantones por los hombros. A continuación, se detallan algunas de las prendas más características:
- Sayas: La principal característica, como para el resto de las faldas, era la de tener gran vuelo recogido y muy fruncido en la cintura. Como protección para evitar roces y manchas estaba el delantal, que cubría prácticamente toda la parte delantera de la saya.
- Refajo: Como prenda de abrigo para las piernas estaba el refajo, enagua de poco vuelo tejida con agujas o a ganchillo. Había otra pieza, llamada también refajo, que consistía en unas faldas de gruesa tela de paño en diferentes colores y diseños y que se usaba como prenda de protección y abrigo.
- Faldriquera: Un elemento imprescindible para las mujeres era la faldrlquera, faltriquera o bolsillo bajero. sirve para guardar pequeñas cosas o dinero; se ataba a la cintura sobre las enaguas y se accedía a ella a través de las aberturas laterales de la saya y los refajos. ninguna de las prendas que usaban las aragonesas tenía bolsillos.
- Jubones y Justillos: Para cubrir el torso existieron varias prendas que se sucedieron en el tiempo. pieza mas generalizada en el siglo XIX fueron los jubones, que seguían muy pegados al cuerpo pero ya no incorporaban los elementos rígidos. sujetos con cierres metálicos, y eran cortos hasta la cintura. Para épocas mas calurosas se usaba el justillo, prenda similar al jubón pero sin mangas y entallada por delante mediante cordón (encordadera) y ojetes. En los últimos años del XIX surgieron las chambras o cuerpos, cuyo uso se mantuvo en muchos casos hasta bien entrado el siglo XX. Pero lo habitual era que las mujeres llevaran por encima de los hombros pañuelos, mantoncillos, mantones o toquillas.
- Medias: Las medias con las que las mujeres cubrían sus piernas estaban tejidas con agujas en lana o algodón. Predominaban los colores en blanco y negro, tenían pie y llegaban justo hasta la rodilla.
Peinados Tradicionales
- Sin embargo, el mas común entre las ancianas hasta época reciente era el moño "de rosca" peinado que sustituyó al de picaporte en la segunda mitad del siglo XIX. realizaba tensando bien el cabello y recogiéndolo en la nuca. donde se trenzaba, enroscaba y sujetaba a la cabeza con horquillas y peinetas. las trenzas. El rasgo característico de estos peinados era la sujeción, donde se trataba de evitar en lo posible que penetrara en ellos la suciedad y los piojos.
Prendas Masculinas
Entre los hombres se mantuvo hasta el ultimo cuarto del siglo XIX, de forma generalizada, el tipo de traje considerado tradicional. el origen de algunas de sus prendas pueda remontarse mas atrás. repercusión en la indumentaria. Una cuestión ya mencionada es el hecho de que los hombres asimilaron con mayor rapidez que las mujeres las nuevas tendencias y prendas. En un principio también el hombre utilizo, como única ropa interior, la larga camisa de lienzo, hilo o algodón. cintura, largos faldones y mangas anchas. Podía llevar cuello, cuya forma variaba según las tendencias de la moda.
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- Calzón: Confeccionado en tejidos similares a los de las camisas, era un pantalón corto hasta debajo de la rodilla, donde se ajustaba mediante cintas, con una abertura a modo de bragueta. calzón, pantalón ajustado a la pierna hasta debajo de la rodilla. moda en la Europa del siglo XVIII, Entre las clases populares se confeccionaron con los materiales que se tenían a mano: paños, estameñas y, en casos muy especiales, sedas.
- Chaleco: Prenda casi obligada era el chaleco, que iba sobre la camisa. en el caso de que fuera cruzado. Esta prenda se confeccionó en materiales mas diversos que otras prendas del traje. para fiestas o grandes celebraciones el tejido que se utilizaba era el terciopelo brocado, sedas adamascadas o incluso bordados.
- Faja: Sujetando chaleco y calzón iba la faja enrollada a la cintura.
- Chaqueta: La chaqueta del traje era una prenda de mucho vestir y estaba confeccionada con el mismo tejido que el calzón.
- Medias: con una tirilla tejida que pasaba por debajo del talón. Sin embargo no faltaban para ocasiones muy especiales las medias adornadas con elaborados puntos. pardas... Muy a menudo, y protegiendo el pie tanto en verano como en invierno, se colocaban unos gruesos calcetines o piales.
Calzado Tradicional
Los artesanos de cada localidad confeccionaron un amplio repertorio de tipos de calzado, que variaba en función del uso que se le fuera a dar. cáñamo, puntera diminuta, talonera y abundantes cintas o feladices cubriendo el empeine.
Complementos
- Sin embargo no fue el pañuelo la prenda considerada mas característica de los aragoneses, fueron los sombreros de alas muy anchas.
- Entre ellas fue muy común la manta, parda o de cuadros en vivos colores.
- El clima determina también la necesidad de llevar prendas muy abrigadas para e1 invierno. Entre ellas fue muy común la manta, parda o de cuadros en vivos colores.
- lana, negras en los casos mas sencillos y de colores en los llamados “de astracán”.
Variaciones Regionales
Las zonas cuyo relieve facilita las comunicaciones y las de aquellas otras aisladas entre montañas. Valles occidentales. tardomedieval. Algunas de las piezas que lo componen, sin embargo, fueron incorporadas en épocas posteriores. por faldones fruncidos que desde el corpiño llegan hasta los pies. Bajo esta prenda las mujeres llevaban una camisa, de lino en la parte alta mientras que los faldones estaban hechos de cáñamo o estopazo. plisado y almidonado llamado gorguera. También destacan las amplias mangas unidas por su decoración a base de pequeños bordados a cruceta en color. cubriendo las piernas, iban las enaguas y refajos sobre las que finalmente se colocaba el vestido.
Para el traje festivo, usaban una basquiña especial muy bien plisada, y se añadían al traje otros complementos, como pañuelos de seda en la cabeza y joyas que no se usaban a diario. Se conoce también la existencia del "traje de cofradía” en el que las mujeres llevaban saigüelo negro con una escarapela de cintas sobre el pecho. de una larga cadena, lucían una serie de joyas de carácter religioso (vírgenes del Pilar, crucifijos y relicarios) conocidas como “la plata".
Las mujeres ansotanas conservaron un característico peinado Se trata de los "churros". separado a los lados, se disponía en dos trenzas que después se forraban, añadiendo un postizo de tela, con una larga y ancha cinta de calidad y color variables. No existe para Echo una documentación tan detallada como para el caso de Ansó, aunque contamos con fotografías de principios de siglo XX. camisas de hilo con mangas abullonadas y altas gorgueras.
Respecto del traje masculino, el hombre fue quien adopto con mayor rapidez las innovaciones, dadas sus posibilidades de establecer contactos con otras comarcas. o bajaba al Somontano y al valle, tenía ocasión de conocer e incorporar las nuevas modas. dibujos realizados en trencilla negra. El resto del traje masculino se ajusta a lo comentado con anterioridad: calzones y chaleco realizados en el mismo material (paño o pana), medias o calcillas y alpargatas.
Conforme nos vamos desplazando hacia el este, en la zona central del Pirineo aragonés, encontramos valles mas abiertos y mejor comunicados: los del Valle del Aragón y Valle de Tena. ellos fue zona frecuentemente recorrida por viajeros y peregrinos a Santiago. concretamente de la que seguía el llamado Camino Francés. Las actividades económicas son similares a las del resto de los valles pirenaicos, aunque matizadas por ese mayor contacto con otras zonas. que también favoreció el desarrollo de una industria artesanal de tejidos de lana.
Para los siglos XVII y XVIII se documenta el uso de prendas muy parecidas a las que se llevaron en los valles de Ansó y Echo. abundante información sobre los vestidos tradicionales de este valle. encordadera de sujeción y gran abertura en el frente en forma de V. Para proteger la falda llevaban grandes delantales, en ocasiones con complicadas labores de plisado en la cintura. El calzado era el habitual: alpargatas o abarcas y zuecos para el agua. cabeza se anudaban un pañuelo doblado en diagonal con el pico hacia atrás y atado por delante.
En Chistau, mantuvieron por mas tiempo que en otras zonas el traje de calzón. (aunque siempre dentro de una gama de tonos oscuros) y tejidos mas modernos como el terciopelo y la pana de algodón con que confeccionaban calzones y chalecos. llevan decoraciones bordadas en vivos colores, en las aberturas inferiores de las perneras y en las solapas del chaleco.
La comarca mas oriental de esta amplia zona que hemos ido recorriendo por el Alto Aragón es la Ribagorza. catalanas. Las mujeres visten sayas, camisas y jubones con pañuelos a los hombros. Normalmente se colocaba ésta sobre el pañuelo de cabeza a modo de gorro, recogiéndola por su longitud -entre seis y nueve palmos-, en sucesivos pliegues sobre la frente. De nuevo aparecen como calzado los zuecos o “socs”, exclusivamente de madera o bien con el empeine de piel, de punta muy levantada y con fuertes herrajes. Se vistieron varios tipos de abrigos, el mas singular es el jaique, gabán con mangas, sobrecapa y vuelo acampanado, con alta tirilla para proteger la nuca.
El Traje en la Tierra Baja
Esta zona es la de mayor extensión dentro de la comunidad aragonesa. desde los Pirineos al Sistema Ibérico. El medio natural condiciona también aquí los modos de vestir. En primer lugar el clima es continental, lo que determina la aridez de la zona. lo largo del año hacen de esta región una de las mas secas de la península Ibérica. Esta aridez resulta suavizada tan solo por el caudal del rio Ebro y sus afluentes. El medio es propicio para una agricultura de cereal, viña y olivo en grandes extensiones del llano, y de huerta en la proximidad de los ríos.
En Zaragoza residían las clases sociales mas acomodadas, entre ellas la nobleza y la burguesía, que siempre han destacado por adoptar con rapidez las nuevas modas internacionales. En las zonas rurales de esta zona, durante el siglo XIX, los contactos con la ciudad favorecieron la adopción de nuevas tendencias en el vestido. tanto la mayor o menor posibilidad de recibir influencias y productos de fuera. En este aspecto la Tierra Llana ha sido una privilegiada. El valle del Ebro es el principal eje de comunicaciones entre el norte de la península Ibérica y el Mediterráneo.
Esto no implicaba necesariamente un rápido abandono de las formas tradicionales. inicia en el siglo XIX y que ha continuado hasta nuestros días. españolas, en su mayor parte catalanas, pero también llegaban novedades del extranjero. centra nuestro interés al hablar del traje tradicional y que en general no podía permitirse un brusco cambio de vestuario. descritas con anterioridad: para las mujeres, enaguas y refajos, faldas, camisa, jubón o chambra, y pañuelos o mantones por los hombros. En la ciudad, el cambio en los gustos respecto de la indumentaria fue mas rápido, y la oferta de tejidos y diseños mucho mas variada.
La Estandarización del Traje Regional
Se centraba en que se simplificase la estructura de los trajes y se partió de los usados en el valle del Ebro. franquista), surgió de las formas tradicionales, pero quitándole personalidad por el empeño de asignar un
Novedades en el Vestir Femenino
Los mencionados mantones de Manila eran piezas de seda bordadas en China que llegaron a España a través de las rutas comerciales que partían de Filipinas. muy pronto se copiaron en nuestro país sobre diferentes calidades de seda.
- Mantones de ala de mosca. insectos) que se concentran en los cuatro ángulos de la pieza o tan solo en dos de ellos enfrentados.
- Mantones de crespón lisos. El crespón es un tipo de seda sin brillo que alcanzó una gran difusión.
- Pañuelos adamascados.
- Pañuelos de seda estampados.
- Pañuelos de gro. Esta denominación popular deriva de un tipo de seda gruesa sin apenas brillo. para formar la decoración.
- Pañuelos de merino bordados. El merino es un tejido elaborado a partir de hilo de lana muy fina, obtenida de las ovejas de esta raza. motivos florales y animales que recordaban a los de los mantones de Manila. tonos crudos, amarillos o rosas.
- Pañuelos de merino estampados.
- Mantones de merino lisos. Era el modelo más sencillo confeccionado en este material al no presentar ninguna decoración salvo en algunos casos el fleco añadido.
- Mantones de lana adamascados con seda. Estas piezas de abrigo mezclan dos materiales con texturas diferentes y en algunos casos combinan también colores. motivos adamascados, en algunos casos aprovechaban el brillo de la seda para crear mayor contraste. la realizada formando cuadros y rayas.
- Mantones de lana de pelo. Este tipo era el que tradicionalmente recibía el nombre genérico de
. que aparecía con largo pelo peinado en una de las caras. Fueron usados por las mujeres como principal prenda de abrigo hasta fechas bastante recientes. - Mantones de punto.
- Capuchas. Mantones o chales de lana, generalmente rectangulares, que se colocaban cubriendo la cabeza a modo de capuchón.
El Traje Baturro Hoy
El traje tradicional aragonés no ha pasado de moda. Curiosamente y aunque hablamos de una vestimenta folclórica y tradicional que evoca un tiempo anterior, encontramos en éste Traje Regional, prendas sexys para él y para ella.
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Tabla Resumen de Prendas y Complementos
| Prenda/Complemento | Descripción |
|---|---|
| Saya | Falda con gran vuelo, recogida y fruncida en la cintura. |
| Refajo | Prenda de abrigo para las piernas, tejida con agujas o ganchillo. |
| Faldriquera | Bolsillo bajero atado a la cintura sobre las enaguas. |
| Jubón | Prenda ajustada al cuerpo, con cierres metálicos y mangas ajustadas. |
| Justillo | Prenda similar al jubón, pero sin mangas y entallada por delante. |
| Calzón | Pantalón corto hasta debajo de la rodilla, ajustado mediante cintas. |
| Chaleco | Prenda sobre la camisa, confeccionada en diversos materiales. |
| Faja | Enrollada a la cintura, sujetando chaleco y calzón. |
| Cachirulo | Pañuelo de cuadros negros y rojos o morados, usado en la cabeza. |
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