Signos de Buen Agarre en la Lactancia Materna
La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante. Sin embargo, en algunos casos, resulta molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente. Cada vez somos más conscientes de que dar el pecho no debería doler, pero aún nos queda trabajo para conseguir que las mujeres interioricen este concepto. Si hay dolor al amamantar quiere decir que algo no va bien.
En primer lugar, calma; que el un bebé tenga dificultades en el agarre es un comportamiento habitual de los lactantes. A veces la lactancia materna es complicada.
Signos de un Buen Agarre
Los signos que nos indicarán un buen agarre son:
- El mentón del bebé toca el pecho.
- La boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola.
- Los labios están hacia fuera (evertidos).
- Las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona.
Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.
Posturas Incorrectas y Cómo Evitarlas
Si hay dolor al amamantar quiere decir que algo no va bien. La primera señal de que algo va mal es el dolor, si duele algo no va bien. También es muy fácil observar que el bebé se agarra solo del pezón y coloca la boca en un ángulo muy cerrado. Si lo hace así, es que se produce un "mal agarre".
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“Para detectar este mal agarre debemos observar si el bebé tiene la lengua al borde del pezón en vez de estar debajo del seno y las mejillas hundidas sobre el pezón. El bebé necesita más tiempo para obtener la leche que necesita. Por eso las tomas pueden llegar a durar hasta media hora.
Posturas incorrectas: cada pecho es diferente y, por esa razón, debemos trazar un eje imaginario desde el centro de nuestro pezón hacia la cabeza del bebé. Si se crean ángulos, el pezón queda torsionado dentro de la boca del bebé.
Posturas Recomendadas para la Lactancia Materna
"Debe intentar probar otras posturas en la que el niño y la madre estén cómodos, hasta conseguir el agarre del niño", afirma Begoña Sanchís, enfermera e integrante de la Comisión de Lactancia del Hospital de Manises (Valencia).
- Posición de cuna: Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre. Es la más tradicional lo más frecuente es coger al bebe con un brazo, y colocarle cruzado sobre el pecho de forma que el bebé queda frente al pecho utilizar el brazo del mismo lado que el pecho que se ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño. Es similar a la postura de acunamiento previamente descrita, con la salvedad de que la madre utiliza el brazo contrario al del pecho que ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño.
- Posición de caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.
- Posición en balón de rugby (o posición invertida): Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre.
- Posición crianza biológica: La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.
- Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.
Fomentando el Agarre Natural
En segundo lugar: intentar que se agarre solo. Desnuda a tu bebé, déjale solo con el pañal. Debe estar aún dormido al dejarlo entre tus pechos, taparos los dos. Permite que se vaya despertando, y manten una ligera sujeción sobre su cuerpo permitiendo que se mueva con libertad. Poco a poco irá buscando el pecho hasta que se agarre.
Durante las primeras dos semanas es posible que sintamos un leve pellizco cuando se agarra el bebé y luego no moleste durante el resto de la toma.
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Lactancia a Demanda
Lo habrás oído, lactancia a demanda… Pero, ¿qué significa exactamente esta expresión? Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida. El bebé tiene que mamar siempre que quiera. Si el bebé está contento y no parece enfermo, toma suficiente leche. El bebé necesita más tiempo para obtener la leche que necesita. Por eso las tomas pueden llegar a durar hasta media hora.
Consideraciones Adicionales
En las primeras horas tras el parto es normal que la madre se encuentre cansada y si además le han practicado una cesárea, con muchas molestias.
Relactación
La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido.
Lactancia y Trabajo
¿Cómo puedo mantener la lactancia a mi bebé cuando vuelva a trabajar? Realmente no es fácil compaginar nuestra actividad laboral con la lactancia materna.
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