Turín con niños: qué hacer para unas vacaciones inolvidables

29.10.2025

Delicioso chocolate, vinos del Piamonte y una arquitectura que convierte un paseo por la calle en una experiencia cultural: Turín es uno de esos lugares de Italia que no te puedes perder. Turín es una de las ciudades italianas más amigables para los niños, ya que está repleta de planes fascinantes y divertidos. Encontrarás desde museos educativos, hasta actividades interactivas que desvelan los secretos locales. Adicionalmente, los más pequeños pueden disfrutar las bondades de la naturaleza, en espacios como los jardines del Palacio Real.

En la capital piamontesa también puedes llevar a los niños a recorridos de magia, paseos por los túneles subterráneos y parques acuáticos. Por supuesto, no puede faltar el elemento más importante de Turín, es decir, su gastronomía. Desde pasear por el Palacio Real hasta visitar museos de talla mundial o saborear un Barolo en un acogedor bar de vinos, Turín está repleta de excelentes experiencias diseñadas para familias, parejas y viajeros en solitario.

En esta guía, te contaremos en qué consiste un paseo nocturno y misterioso por la ciudad, por qué deberías incluir una visita a la Sacra de San Michele en tu itinerario y mucho más.

Actividades divertidas y educativas para niños en Turín

  1. Juego de exploración en el casco antiguo

    Un juego de exploración es una forma de estimular la creatividad de los más pequeños. Durante tu viaje a Turín puedes aprovechar una dinámica grupal, la cual incluye retos que ayudarán a toda la familia a mejorar sus habilidades motoras, sociales y emocionales. Como tal, es un recorrido por el casco antiguo en el que tendrás que resolver acertijos como un detective profesional, para encontrar lugares especiales. No en vano es uno de los mejores tours locales, ya que puedes empezar a jugar cuando tú quieras.

    Te enfrentarás a un gran rompecabezas, a medida que resuelvas los acertijos, obtendrás nuevas pistas y llegarás a nuevas localizaciones. La experiencia se puede encontrar desde 8 euros y solo participarás con tu familia o amigos, e incluso por cuenta propia si viajas sin acompañantes. Lo más recomendable es compartirlo entre cuatro personas para descifrar las pistas con facilidad, o crear equipos para competir.

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  2. Museo Nacional del Automóvil de Turín

    Otra experiencia muy interesante para niños, es una visita al Museo Nacional del Automóvil de Turín. Tiene una asombrosa colección de alrededor de 200 coches de 80 marcas diferentes. En compañía de los más pequeños, es preferible evitar los recorridos guiados, ya que se pueden fatigar. Es uno de los mejores museos de Turín, debido a su antigüedad y variedad de exposiciones. Específicamente, tiene tres plantas divididas en temáticas muy interesantes y actividades para niños: talleres donde pueden crear su propio coche, juegos de exploración y visitas guiadas a las salas de los automóviles que marcaron la historia.

    Aquí puedes ver el primer automóvil que circuló en Italia, se trata del Peugeot Tipo 3 que data de 1892. Te recomiendo combinar esta visita con un recorrido en los mejores buses turísticos de Turín. De esta manera, podrás aprovechar tu paso por la ciudad para conocer otros enclaves turísticos. Si piensas optar por el bus, debes tener en cuenta que el museo se ubica en la parada N°4 de la línea roja.

  3. Buses turísticos para recorrer la ciudad

    Los niños tienden a fatigarse durante los largos recorridos a pie por la calle, así que para visitar la ciudad es preferible aprovechar los mejores buses turísticos de Turín. Son una experiencia fascinante para todas las edades, ya que tienen varias rutas que conectan con los alrededores y con los monumentos, edificios y atracciones más codiciadas. Es una forma entretenida y educativa de conocer la ciudad con niños, puedes elegir entre un pase de 24 o 48 horas, dependiendo de tu itinerario.

    Una ventaja es que, por lo general, está disponible en varios idiomas así que los niños podrán captar los comentarios interactivos durante el recorrido. La principal razón por la que lo recomiendo para los pequeños, es que ofrece una aplicación móvil gratuita conocida como “Experiencia turística”, la cual tiene juegos y actividades infantiles. Ten en cuenta que este bus se puede reservar desde 21 euros.

  4. Recorrido por los pasadizos subterráneos

    Para conocer la ciudad desde otra perspectiva, no te puedes perder un recorrido por sus pasadizos subterráneos. Se puede disfrutar con niños, a quienes seguro les hará ilusión descubrir anécdotas, misterios y leyendas locales. En el camino te encontrarás con representaciones teatralizadas, así como con juegos de obstáculos que te retarán a descifrar acertijos. No es de extrañarse que estos pasadizos se encuentren eclipsados por las historias de fantasmas, ya que la mayoría se excavaron alrededor del año 1706. Sin duda, es una de las mejores cosas que hacer en Turín, sobre todo si vas con niños llenos de curiosidad y expectativas.

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    Es una experiencia lúdica que se puede encontrar desde 40 euros, donde descubrirás el lado oculto de Piamonte. La principal ventaja de hacer un recorrido guiado, es que un guía experimentado te llevará por el laberinto de túneles, para señalizar todo lo que necesitas conocer.

  5. Palacio Real de Turín y sus jardines

    Los espacios del Palacio Real de Turín pueden ser una interesante opción para los niños, quienes se sentirán atraídos por sus coloridos jardines. Aquí encontrarás zonas abiertas donde se realizan eventos infantiles como talleres de arte, cuentacuentos, obras de teatro para todas las edades, paseos educativos y más. Se cree que los jardines del palacio fueron el escenario de misterios locales, lo que aumenta considerablemente su atractivo.

    Puedes encontrar actividades y visitas guiadas que incentivarán la imaginación de los niños, con búsquedas de personajes piamonteses históricos.

  6. Descubre la magia de Turín

    Descubre la perspectiva esotérica de Turín, considerada la capital de la magia blanca y negra de Europa. Su lado claroscuro es maravilloso, ya que está lleno de secretos y contrastes. A los más pequeños les hará ilusión descubrir trucos de magia, escuchar leyendas locales y visitar enclaves misteriosos que encajan con el perfil enigmático de la ciudad. ¡No te preocupes! Sin duda es uno de los mejores tours de Turín y hay una opción gratuita que se realiza en español, aunque se agota rápidamente.

    En todo caso, es más rentable adquirir el pase turístico Torino+Piemonte Card que incluye más de 200 actividades y tiene algunos recorridos de magia y leyendas.

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  7. Merienda Real

    No hay nada mejor que la hora de la merienda, sobre todo si se disfruta en familia. En Turín puedes sentirte como un miembro de la realeza, mientras degustas los dulces típicos que solían comer las clases acomodadas en el siglo XIX durante la tarde. Ten en cuenta que hay dos tipos de merienda real, la de 1700 que acompaña tazas de chocolate caliente con los dulces más antiguos del perímetro, como el Diablottino considerado uno de los bombones más antiguos del mundo.

    Los sitios más idóneos para disfrutar una auténtica merienda turinesa, son el Caffe Reale y la Gelateria Pepino.

  8. Parques acuáticos

    Para salir de lo común puedes dirigirte a los parques acuáticos de Turín, los cuales son pequeños pero muy divertidos. Fusionan las atracciones con un llamativo entorno natural, además no tendrás que alejarte de la ciudad para encontrarlos. Sin duda, la capital piamontesa ofrece a sus huéspedes la opción de combinar la diversión, de modo que toda la familia se divierta.

    • Piscina Lido: en el barrio Mirafiori puedes ubicar un interesante parque temático, el cual se rodea con piscinas para todas las edades.
    • Piscina Comunale Trecate: es un colorido parque temático, donde puedes disfrutar de modernas atracciones acuáticas.
    • Ondaland: es un parque acuático ubicado a cincuenta minutos de Turín, ideal si planeas estar al menos 2 días en la ciudad.

    Ten en cuenta que los parques suelen ofrecer descuentos para familias numerosas.

  9. Ruta de la pizza

    La pizza es un platillo que se originó en Italia en el siglo XVII, así que no puede faltar en tu visita a la ciudad. Preparar una ruta de pizza es una de las mejores cosas que hacer en Turín, sobre todo si viajas con niños. Aquí se come bien y a precios generosos, con variedad de opciones para complacer hasta los paladares más exigentes. Además, puedes probar pizza de diferentes estilos: romano, napolitano y piamontés, con propuestas únicas que te llevarán a un viaje gastronómico maravilloso.

    Tiene la opción de diseñar el itinerario por tu cuenta, de acuerdo a tus deseos y presupuesto. Sin embargo, un recorrido guiado es ideal considerando que los lugareños conocen los escondites donde se come mejor.

    México 86: es un restaurante que fusiona la cocina mexicana e italiana, ofreciendo pizza y tacos como platillos protagonistas. Además, puedes encontrar opciones curiosas como la pizza con nachos, guacamole y carne picada.

  10. Planetario de Turín

    Indiscutiblemente, el Planetario de Turín o Infinito Planetario di Torino es un lugar maravilloso para visitar con niños. Este recinto se sumerge en exposiciones interactivas que permiten aprender de forma divertida sobre el espacio y la astronomía. Seguramente a los niños les hará ilusión descubrir en qué posición se encuentran los planetas en tiempo real.

    En general, hay actividades para todas las edades como espectáculos de constelaciones y shows temáticos para familias el primer fin de semana de cada mes.

Otros planes para disfrutar en familia

  • Museo Egipcio: Se localiza en pleno centro histórico de Turín y en sus instalaciones hay un salón interactivo dedicado por completo a los niños, aunque los sarcófagos, las momias, los papiros y los talismanes también les encantarán. La entrada para menores de 6 años es gratuita y hasta los 18 años el precio es reducido.
  • Mole Antonelliana: Ir con los niños a la Mole Antonelliana, a 10 minutos a pie del Museo Egipcio, ofrece un plan doble. Primero, porque este bello edificio del siglo XIX, con sus 167 metros de altura, alberga el recomendable Museo Nacional del Cine, y segundo, porque se puede subir en ascensor panorámico hasta su impresionante mirador desde el que contemplar las mejores vistas de los Alpes y de Turín. Si adquieres la Torino Piemonte Card, podrás entrar de forma gratuita o con precios reducidos a este y a otros museos, así como a monasterios, castillos y fortalezas, y obtener descuentos en otras actividades turísticas o culturales.
  • Parco del Valentino: Entre todos los parques públicos de la ciudad de Turín, el más bello, antiguo, extenso y especial para pasar unas horas con los niños es el Parco del Valentino, a orillas del río Po. Además de recorrer sus senderos y disfrutar de este gran espacio verde, en él hay lugares increíbles, como el Borgo Medievale, de 1884 o el Castillo del Valentino.
  • Zoom Torino: A unos 35 kilómetros del centro de Turín se localiza Zoom Torino, un parque zoológico y acuático único y muy especial si viajas en familia, en el que se combina perfectamente la diversión con la divulgación, para que los pequeños aprendan de los biólogos mientras se lo pasan bien.

Explorando Turín a fondo

Para aquellos que deseen explorar Turín más a fondo, aquí hay algunos lugares y actividades adicionales:

  • Piazza Castello: El lugar idóneo para empezar tu recorrido por los imprescindibles que visitar en Turín es la Piazza Castello. Es la plaza principal de ciudad que, además, alberga varios de los monumentos más importantes de la ciudad como la Catedral, el Palacio Real (antigua residencia de la poderosa familia Saboya), el Teatro Regio, el Palacio Madama y la Real Chiesa di San Lorenzo con su majestuosa cúpula que era la iglesia de la familia real.
  • Palacio Madama: Empezamos a conocer los edificios llamativos de la plaza con el Palacio Madama, una preciosa obra barroca. Los todopoderosos Saboya vivían en este palacio antes de trasladarse al Palacio Real que se construyó al lado. Originalmente fue un castillo medieval y solo se transformó más tarde en un palacio barroco, algo que se puede ver perfectamente en sus dos fachadas bien distintas. En el interior podrás admirar los preciosos frescos que adornan, visitar un pequeño jardín con vistas a la muralla y disfrutar de vistas magníficas de la plaza desde una de las torres.
  • Palazzo Reale di Torino: Desde fuera el Palazzo Reale di Torino no nos parecía tan espectacular como otros palacios reales que habíamos visitado. Sin embargo, este palacio es uno de los imprescindibles que ver en Turín, ante todo desde dentro. La fachada sobria no muestra nada de la exuberante decoración con frescos y estucos que vas a encontrar en el interior del palacio que durante muchos años fue una de las cortes más importantes de Europa. La entrada al palacio - gratis con la Torino + Piamonte Card - incluye los apartamentos reales, la biblioteca, la armería, la Galería Sabauda (de que hablaremos más adelante) y los Jardines Reales. Por cierto, el Palacio Real es solamente una de residencias que tenía la Casa Real de Saboya.
  • Galleria Sabauda: Para los amantes del arte, la Galleria Sabauda es uno de los museos importantes de la ciudad. Esta pinacoteca forma parte del Palacio Real (incluida en la entrada) y cuenta con una gran colección de pinturas desde el Renacimiento hasta el barroco.
  • Catedral de Turín: Como el Palacio Real, la Catedral de Turín también tiene una fachada bastante más austera (de estilo renacentista) que otras catedrales del norte de Italia (la de Florencia, por ejemplo). Después de contemplar la fachada de mármol blanco, deberás entrar en el interior de la Catedral de San Juan Bautista, donde se guarda una de las reliquias más importantes y polémicas del Cristianismo, la Sacra Sindone (Sábana Santa). La misma Iglesia Católica ha evitado hasta el día de hoy confirmar o rechazar la autenticidad de la Sábana Santa y las investigaciones parecen desmentir la teoría, porque las dataciones por carbono-14 realizadas por varios laboratorios dataron la tela entre los siglos XIII y XIV. De todas formas, la Sábana Santa no es visible para el público, porque se guarda bajo un sello hermético y cubierta por una lámina en la Capella della Sindone, una preciosa capilla barroca diseñada por Guarino Guarini.
  • Piazza San Carlo: La Vía Roma se desemboca en la Piazza San Carlo, la plaza quizás más querida por los lugareños. Aquí se reunían los intelectuales más importantes de Italia después de unificación y posteriormente muchos personajes famosos se sentían atraídos por el ambiente de estos cafés.
  • Museo Egizio: ¿A ti también interesa la cultura egipcia? Seguro que sí. Te encantará saber, entonces, que el mejor museo dedicado a este tema fuera de Egipto se encuentra en la ciudad. El Museo delle Antichità Egizie, para nosotros, es el museo más imprescindible que visitar en Turín. El Sarcófago de Duaenra, el Templo de Ellesiya, el Canon Real de Turín (un maravilloso papiro) o las estatuas de Ramsés II y Tutmosis II son solamente alguno de los objetos más destacados. Nosotros, lo pasamos como niños en el museo.
  • Palacio Carignano: Continuamos el itinerario hasta la bonita Plaza Carlo Alberto, presidida por la estatua ecuestre de Carlos Alberto de Cerdeña. En esta plaza se halla otro de los palacios importantes que ver en Turín, el Palacio Carignano. Es otra obra maestra de la arquitectura barroca con su llamativa fachada ondulada de ladrillo. En el interior, donde en su momento se reunió el primer parlamento italiano, podrás visitar el Museo del Resurgimiento Italiano.
  • Mole Antonelliana: La Mole Antonelliana - obra del arquitecto de Alessandro Antonelli - es, sin duda, el principal símbolo de Turín. Con su cúpula de base cuadrada coronada por un templete, esta construcción - diseñada originalmente como Sinagoga - hasta hace poco fue el edificio más alto de la ciudad. Si te gusta el séptimo arte, podrás aprender absolutamente todo sobre el cine a través de objetos (como cámaras súper antiguas), películas e incluso imágenes proyectadas en la cúpula del edificio.
  • Porta Palatina: La construcción mejor conservada de la ciudad romana de Julia Augusta Taurinorum es la Porta Palatina, una de las cuatro antiguas puertas de acceso que tenía la ciudad. Esta gran puerta romana tiene dos entradas para peatones y otras dos para los carros. Las dos torres con almenas que flanquean la puerta son de la Edad Media.
  • Mercato di Porta Palazzo: Si te gustan los mercados, muy cerca de la Porta Palatina encontrarás uno de los lugares que más te gustará de este recorrido por Turín. En la Piazza della Repubblica se encuentra el Mercato di Porta Palazzo que, con sus casi 50.000 metros cuadrados y unos 1.000 puestecitos, es considerado el mayor mercado al aire libre de Europa.
  • Santuario della Consolata: Turín tiene numerosas iglesias, pero quizás la más bonita es el Santuario della Consolata (Iglesia de la Virgen de la Consolación), dedicado al culto de la Virgen María. Aunque el estilo que predomina es el barroco, es una de las iglesias más antiguas de Turín y conserva elementos románicos.
  • Piazza Statuto: Si has seguido el itinerario, poco a poco te habrás desplazado a la parte occidental de Turín. Aquí se encuentra la Piazza Statuto, presidida por una impresionante fuente con una representación de Lucifer en la parte superior del monumento en el centro. Esta plaza, además es conocida como el «Corazón negro» de la ciudad.
  • Monte dei Cappuccini: Ya hemos nombrado varios miradores interesantes que ver en Turín, pero ninguno como el mirador del Monte dei Cappuccini. Es especialmente gratificante visitar este lugar a la hora del atardecer para disfrutar de las vistas de la ciudad y los picos nevados de los Alpes con los colores de la puesta del sol.
  • Parque del Valentino: Si viajas a Turín con niños, uno de los lugares que tendrás que visitar sí o sí es el Parque del Valentino, un inmenso parque público de más de 40 hectáreas, ubicado a orillas del río Pio. Es un parque con mil cosas a hacer, además de disfrutar de un poco de relax en esta oasis verde muy cerca del centro. Una de las cosas que más nos gustó fue el Borgo Medievale, una especie de reproducción de una villa medieval que se hizo para la Exposición Universal de 1884. La entrada al Borgo Medievale es gratuita, solo deberás pagar entrada a su castillo, incluido en la Torino + Piamonte Card.

Turín es una ciudad para saborear sin prisas. La diversión, la cultura y el chocolate aguardan en Turín a pequeños y mayores. Anímate a descubrir esta ciudad italiana con la familia.

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